Farinelli fue el último castrati, y, es importante saber que estos niños eran mutilados para no generar hormonas masculinas, de ahí que su faringe y su laringe fuese "feminizada", no tuviesen musculatura masculina, y sus voces fuesen eternamente blancas; es decir: algo así como voz de niño eterna.
Por si alguien no la conoce, recomiendo que vean la película que se hizo sobre él en 1994, ya que es fiel a su vida y las canciones son espectaculares.
A continuación, les pongo una de las canciones más conocidas de él; llamada "Lascia Ch´io Pianga", de la ópera Rinaldo, de Haendel. Si alguien se pregunta por qué están tan tristes cuando cantan la canción se entiende por esta traducción: "Dejenme llorar sobre mi cruda suerte y que triste añore mi libertad". Ésta canción muestra el dolor de un castrado que puede traducirse a la aflicción que cualquier humano experimenta cuando anhela algo que no puede tener.
Disfrutadla: