Mostrando entradas con la etiqueta Salvador Dalí. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salvador Dalí. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de diciembre de 2019

Dalí, surrealista: "Eungenio" Salvador Dalí, de Mecano


Dalí se desdibuja
Tirita
Su burbuja
Al desconfiar latidos
Dalí se decolora
Porque esta lavadora
No distingue tejidos
El se da cuenta
Y asustado se lamenta
Los genios no deben morir
Son mas de ochenta
Los que curvan tu osamenta
"Eugenio" Salvador Dalí
Bigote Rocococo
De donde acaba el genio
A donde empieza el loco
Mirada deslumbrada
De donde acaba el loco
A donde empieza el hada
En tu cabeza se comprime la belleza
Como si fuese una olla express
Y es el vapor que va saliendo por la pesa
Mágica luz en cadaques
Si te reencarnas en cosa
Hazlo en lápiz o en pincel
Y gala de piel sedosa
Que lo haga en lienzo o en papel
Si te reencarnas en carne
Vuelve a reencarnarte en ti
Que andamos justos de genios
"Eugenio" Salvador Dalí
Realista y surrealista
Con luz de impresionista
Y trazo impresionante
Delirio colorista
Colirio y oculista
De ojos delirantes
En tu paleta mezclas místicos ascetas
Con ballonetas y con tetas
Y en tu cerebro gala dios y las pesetas
Buen catalán anacoreta
Si tu reencarnas en cosa
Hazlo en lápiz o en pincel
Y gala de piel sedosa
Que lo haga en lienzo o en papel
Si te reencarnas en carne
Vuelve a reencarnarte en ti
Que andamos juntos de genios
Queremos que estés aquí
"Eugenio" Salvador Dalí

lunes, 26 de febrero de 2018

Haciendo anaglifos con los alumnos: Cómo ser un poeta vanguardista

Los anaglifos son unos ejercicios literarios que inventaron los de la generación del 27 y que practicaban con frecuencia en la Residencia de Estudiantes Lorca, Dali y Buñuel, entre otros.

Si quieres ver por extenso qué son exactamente, cómo se hacen, la etimología de la palabra, etc., puedes ver estos enlaces:
Resumidamente, diremos que el anaglifo es un poema de cuatro versos, los dos primeros son iguales, en el tercero se dice siempre "la gallina" (aunque nosotros vamos a permitir cambios en esta regla) y el cuarto verso es una ruptura total con la coherencia del discurso; puede ser un sustantivo o una oración.

Nuestros alumnos, después de visitar la "Resi" en Madrid y de sugestionarse literariamente, han hecho los siguientes anaglifos:
  • Robert Tatomir y Andrea Díaz (2º Bachillerato B)
     El huevo,
el huevo,
la gallina
y el Coliseo.

     La pizarra,
la pizarra,
la gallina
y Robert en la terraza.
  • Anónimo (2º Bachillerato B)
     La ventana,
la ventana,
la gallina
y la persiana.

     El piano,
el piano,
la gallina
y el meridiano.

     El río Tormes,
el río Tormes,
la gallina
y Bertín Osborne.
  • Elena Sevil, Alba Barbó y María Ibáñez (2º Bachillerato B)
     La clase,
la clase,
una gallina
y el Sol.

     La alpargata,
la alpargata,
la gallina
y la gayata.

     La luna,
la luna,
la gallina
y el chocolate.

     El aire,
el aire,
la gallina
y el corazón.

     Las alas,
las alas,
la gallina
y la rata.
  • María Calavia y Raquel Mustienes (2º Bachillerato B)
     El poema,
el poema,
el calamar
y la samba.

     El huevo,
el huevo,
el calamar
y el juego.

     La sardina, 
la sardina,
el calamar
y compañeros al nadar.

     La cabina,
la cabina,
el calamar
y la sardina.

     La tortuga,
la tortuga,
el calamar
y Dios ayuda al que madruga.

     La gafa,
la gafa,
el calamar
y tu amiga la maja.

      La nariz,
la nariz,
el calamar
y comemos perdiz.

     El calcetín,
el calcetín,
el calamar
y el pie que huele mal.
  • Inés Aliaga (2º Bachillerato B)
     Flexo,
flexo,
la gallina
y la pezuña.
  • Lucía Artiga y Laura Casado (2º Bachillerato B)
     La lluvia,
la lluvia,
el arcoiris
y el duende.

     La montaña, 
la montaña,
el arcoiris
y las nubes.

     Las flores,
las flores,
el arcoiris
y la magia.

     El sol,
el sol,
el verano
y el calcetín.

     La playa,
la playa,
el verano
y el coliflor.

     El mar, 
el mar,
el verano
y el tipets.
  • Paula Escayola y Lucía Gascón (2º Bachillerato B)
     El león,
el león,
la gallina
y el salmón.

     El estuche,
el estuche,
la gallina
y el enchufe.

     El pañuelo,
el pañuelo,
la gallina
y el buñuelo.
  • Raquel Pérez, Sandra Alejandre y Celia Gómez (2º Bachillerato B)
     José Antonio,
José Antonio,
y la gallina
guapetona.

     Amor,
amor,
la gallina
y el despertador.

     La sintaxis,
la sintaxis,
la gallina
¡y ay, qué horror!

     El tobogán,
el tobogán,
y la gallina
se cayó.

     La puerta,
la puerta,
y la gallina
se estampó.

     Wikimpace,
Wikimpace,
la gallina
y se acabó.
  • Diego Angós y Mario Benedet (2º Bachillerato B)
     La metáfora,
la metáfora,
la gallina
y a la mesa le falta una pata.

     La oreja,
la oreja,
la gallina
y por ahí se esconde la vieja.

     El politoxicómano,
el politoxicómano,
la gallina
y el genitivo sajón.

     La escobilla,
la escobilla,
la gallina
y después la pajilla.

     Amadeo de Saboya,
Amadeo de Saboya,
la gallina
y se come la manzana.
  • Alejandro Alcalá y Pablo Ferrando (2º Bachillerato B)
     El armario,
el armario,
la gallina
y el bigote de don Federico.

     Estrella,
estrella,
la gallina
y me quiero ir al McDonald.

     Luces,
luces,
y la gallina
ahí te queda de propina.
  • Arturo de l'Hotellerie (2º Bachillerato B)
     Sexenio,
sexenio,
la gallina
y la tarta de manzana.
  • Adrián Rubio y Pablo Illescas (2º Bachillerato B)
     La mesa,
la mesa,
la gallina
y la ventana.

     El cocinero,
el cocinero,
la gallina
y la ensaimada mallorquina.

     La cartulina,
la cartulina,
la gallina
y échale purpurina.

     La isla,
la isla,
la gallina
y el teatro.
  • Sergio Gavín y David Larque (2º Bachillerato C)
    La jaula, 
la jaula,
la gallina
y por ahí viene la comida.

     La psicología,
la psicología,
la gallina
y por ahí viene el suspenso.
  • Cristina Estremar y Elia Reyes (2º Bachillerato C)
     El caballo,
el caballo,
la gallina
y por ahí anda la loca gritando.

     La mar,
la mar,
la gallina
y por ahí veo un caracol venir.

     El archivador,
el archivador,
la gallina
y por ahí asoma el maquilla.
  • Jorge Otín y Nina Mihailov (2º Bachillerato C)
     La isla,
la isla,
la chuleta
y por ahí debe de andar Juan Calvino.

     La esponja,
la esponja,
la chuleta
y por ahí debe de estar la bufanda.
  • Daniel Andaluz, Diego Cardesa y Daniel Morales (2º Bachillerato C)
    El humano,
el humano,
la gallina
y por ahí debe de andar un unicornio leyendo.

    La mesa,
la mesa,
la gallina
y por ahí veo que el volcán está llorando.

    La palmera,
la palmera,
la gallina
y por ahí viene andando una puerta.

     La pizarra,
la pizarra,
la gallina
y por ahí debe de andar un barco con alas.
  • Sara López y Laura Álvarez (2º Bachillerato C)
     El albaricoque,
el albaricoque,
la gallina
y por ahí viene el choque.

    La motivación,
la motivación,
la galllina
y por ahí veo a Martina.

   
El chipirón,
el chipirón,
la gallina
y por ahí sale el sol.
  • María Pellicer y Leyre Peláez (2º Bachillerato C)
     La mandarina,
la mandarina,
la gallina
y por ahí veo la cortina.

     La mandarina, 
la mandarina,
la coliflor
y por ahí veo la cortina.

     La escarcha,
la escarcha,
la coliflor
y por ahí anda el hacha.

     El tiempo,
el tiempo,
la coliflor
y por ahí viene el tractor.

     El rizo,
el rizo,
la coliflor
y por ahí veo una sonrisa.

  • Víctor Peiró, Héctor López y Raúl Pérez (1º ESO E)
     El pollo,
el pollo,
la gallina
y la golondrina.

     El abuelo,
el abuelo,
la gallina
y la botella.

      El nepe,
el nepe,
la gallina
y la cebolla.

     La patata,
la patata,
la gallina
y tu hermana.

     La cotilla,
la cotilla,
la gallina
y la escobilla.
  • Izarbe Sierra, Ana Mihalachi y Desirée Mora (1º ESO E)
     El pato,
el pato,
el delfín
y al burguer que nos vamos.

     El libro,
el libro,
el delfín
y Justin Bieber en braguillas.

     La mesa,
la mesa,
el delfín
y la iza con el chocolate.
  • Adrián Liso, Felipe Wang y Samuel López (1º ESO E)
     El estuche,
el estuche,
la gallina
y el peluche.

     El conejo,
el conejo,
la gallina
y el viejo.

     La olla,
la olla,
la gallina
y me como una cebolla.

     La castaña,
la castaña,
la gallina
y me la como esta mañana.

sábado, 24 de febrero de 2018

En la Resi

Los alumnos de 2º de Bachillerato del IES, acompañados por los profesores de Sociales y Lengua Chema Gálvez, Patricia Urraca y José A. García, estuvieron el viernes, 23 de febrero, en la Residencia de Estudiantes de Madrid, el lugar donde vivieron y estudiaron Lorca, Dalí, Buñuel y tantos otros intelectuales y científicos de la Edad de Plata española. Incluso pudimos ver el piano que tocaba Federico. Gran experiencia.





















La parada a la vuelta, de regreso a Zaragoza, fue en Medinaceli,



martes, 11 de agosto de 2015

"Libertad", un poema de Paul Éluard

El poeta francés Paul Éluard (1895-1952) estuvo vinculado al surrealismo y al partido comunista. Durante la ocupación nazi de Francia, participó activamente en la Resistencia francesa. Su poema más famoso es "Libertad", un poema tan célebre que varios cantantes le han puesto música, entre ellos Nacha Guevara o Quilapayún. Éluard estuvo unido a su musa, Gala, la mujer que luego lo dejó por el pintor catalán Salvador Dalí. Este poema, "Libertad", es uno de los más conocidos de la poesía europea del siglo XX











Libertad, tu nombre escribo
En mis cuadernos de escolar 
en mi pupitre en los árboles
en la arena y en la nieve
escribo tu nombre.
                En las páginas leídas
en las páginas vírgenes
en la piedra la sangre y las cenizas
escribo tu nombre.
                En las imágenes doradas
en las armas del soldado
en la corona de los reyes
escribo tu nombre.
                En la selva y el desierto
en los nidos en las emboscadas
en el eco de mi infancia
escribo tu nombre.
                En las maravillas nocturnas
en el pan blanco cotidiano
en las estaciones enamoradas
escribo tu nombre.
                En mis trapos azules
en el estanque de sol enmohecido
en el lago de viviente lunas
escribo tu nombre.
                En los campos en el horizonte
en las alas de los pájaros
en el molino de las sombras
escribo tu nombre.
                En cada suspiro de la aurora
en el mar en los barcos
en la montaña desafiante
escribo tu nombre.
                En la espuma de las nubes
en el sudor de las tempestades
en la lluvia menuda y fatigante
escribo tu nombre.
                En las formas resplandecientes
en las campanas de colores
en la verdad física.
escribo tu nombre.
                En los senderos despiertos
en los caminos desplegados
en las plazas desbordantes
escribo tu nombre.
                En la lámpara que se enciende
en la lámpara que se extingue
en la casa de mis hermanos
escribo tu nombre.
                En el fruto en dos cortado
en el espejo de mi cuarto
en la concha vacía de mi lecho
escribo tu nombre.
                En mi perro glotón y tierno
en sus orejas levantadas
en su patita coja
escribo tu nombre.
                En el quicio de mi puerta
en los objetos familiares
en la llama de fuego bendecida
escribo tu nombre.
                En la carne que me es dada
en la frente de mis amigos
en cada mano que se tiende
escribo tu nombre.
                En la vitrina de las sorpresas
en los labios displicentes
más allá del silencio
escribo tu nombre.
                En mis refugios destruidos
en mis faros sin luz
en el muro de mi tedio
escribo tu nombre.
                En la ausencia sin deseo
en la soledad desnuda
en las escalinatas de la muerte
escribo tu nombre.
                En la salud reencontrada
en el riesgo desaparecido
en la esperanza sin recuerdo
escribo tu nombre.

                Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para cantarte
                Libertad

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Lorca, la "Resi" y el anaglifo


En los años 20 la cultura en España era más bien triste, a excepción de pequeños núcleos innovadores, como la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde vivieron Lorca, Dalí, Buñuel, Pepín Bello, y por donde pasaron todos los del 27, científicos como Severo Ochoa, filósofos como Laín Entralgo...

Allí, en aquella Oxford española, como fue llamada la "Resi", los jóvenes creadores hispánicos vivían en un ambiente vanguardista magnífico. Uno de los caprichos vanguardistas de aquellos jóvenes era el anaglifo, artístico, humorístico y lúdico. El anaglifo tiene carácter banal (de corte dadaísta) y aire de juego. La palabra viene del griego ἀνάγλυφος (anáglyfos) ("tallado en relieve"), y se usa en arte para designar los vasos tallados en relieve y en cine para referirse tanto a las imágenes 3D como a las "gafas anaglifo" necesarias para ver dichas imágenes.

El anaglifo literario, inventado por el oscense Pepín Bello, compañero en la "Resi" de Lorca, Dalí y Buñuel, era una pequeña composición, de cuatro versos, idénticos los dos primeros. El tercero siempre debía ser “la gallina” y, finalmente, concluía con un término que, por su radical diferencia  con el resto de versos, causaría un efecto humorístico. Veamos varios ejemplos:

El búho,
El búho,
La gallina
Y el Pancreátor.


El barco,
el barco,
la gallina
y el zapato.

El té,
El té,
La gallina
Y el Teotocópuli.

Federico García Lorca inventó una variante, el anaglifo barroco, donde en lugar de rematar el poema con un sustantivo, se añade una oración completa que rompa la coherencia de los versos anteriores:

Guillermo de Torre,
Guillermo de Torre,
La gallina
Y por ahí debe andar algún enjambre.

Estas composiciones sencillas, poco elaboradas, rupturistas con la seriedad tradicional de la literatura, respondían perfectamente al afán vanguardista de aquellos momentos. Esta técnica de ruptura de la coherencia y de extrañamiento textual, propia del collage surrealista, era recomendada por Ramón Gómez de la Serna, quien proponía hacer disociaciones y asociaciones inusitadas e insólitas. Serna fue unmaestro para aquellos jóvenes de la generación del 27, conectados con el varguardismo europeo, con la escritura automática que el surrealista André Breton recomendaba a sus epígonos, seguidores del Dadá, del simbolismo y el parnasianismo, amigos del ultraísmo y el creacionismo...

A Pepín Bello le debemos también la expresión de "los putrefactos", con la que los jóvenes de la "Resi" se referían a los partidarios de la tradición en Arte. Según Pepín"toda forma carnosa repugnantemente muerta" era putrefacta.

Otro día hablaremos de jitanjáforas y cadáveres exquisitos, otras de las técnicas que usaban los del 27.

domingo, 21 de abril de 2013

Piccasso y Dalí pintando un huevo


José Ortega y Gasset hablaba del perspectivismo: la manzana que tú ves no es la misma manzana que yo veo (parodia burlesca de Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos). Aquí tenemos una perfecta ilustración de las diferencias de perspectiva sobre el mismo objeto.

jueves, 24 de febrero de 2011

Surrealismo: Un cadáver exquisito


El 29 de marzo de 2011 iremos con los alumnos de 2º de Bachillerato a ver el Centro Buñuel de Calanda. Una visita al pueblo natal del genio del cine. Buñuel, Lorca, Dalí, Pepín Bello... Años veinte. Los años dorados de la Residencia de Estudiantes. Decía Carlos Fuentes que el surrealismo había triunfado sobre todo en España. No hay país más surrealista que este. Ni Bréton ni Francia. El surrealismo triunfó en España, sobre todo gracias a Dalí y Buñuel, también a Federico.

El juego más famoso creado por los surrealistas es el del cadáver exquisito. ¿Cómo se juega? Pues aquí está la historia, avempacianos:


"Para este experimento se reúnen varias personas que se van pasando un papel donde todas escriben palabras o esbozan dibujos: el resultado es un conjunto incoherente: una frase o un dibujo que desafían toda lógica. El ejemplo clásico que dio su nombre al juego procede de la primera frase obtenida de ese modo: El cadáver - exquisito - beberá - el vino nuevo" (Yvonne Duplessis, El surrealismo, Barcelona, Oikos-Tau, 1972. Citado en Fernando Muñoz et alia, Buñuel y alrededores, Teruel, Diputación Provincial, pág. 12)
¿Queda claro? Pues ahora, hala, ya sabéis: a jugar al surrealismo. A ver... ¿a quién se le ha quedado un cadáver en la cocina, un burro sobre el piano, una mano llena de hormigas, un marista en bicicleta...?

Pulsa aquí para ver las ilustraciones del libro Buñuel y don Luis, de José Luis Cano:

viernes, 1 de octubre de 2010

Un genio llamado Luis Buñuel

"Luis Buñuel, aragonés. Un cíclope. Tallado en planos recios. Con una silueta heráclida. Y un rostro xilográfico" (Ernesto Giménez Caballero)

Este curso, en marzo de 2011, con los alumnos de 2º de Bachillerato, iremos a Calanda a visitar el CBC (Centro Buñuel de Calanda).

Luis Buñuel (1900-1983) fue un turolense universal, un maestro del cine, un provocador incansable que se rebeló contra lo establecido, contra la sociedad burguesa de la que procedía y contra la educación católica que había sido la suya. Una de sus frases más famosas aseguraba aquello de "Sigo siendo ateo, gracias a Dios". Fue el director de una treintena de películas, algunas tan memorables como Un perro andaluz, La edad de Oro, Viridiana, Bella de día, Tristana, El ángel exterminador, El discreto encanto de la burguesía, Ese oscuro objeto del deseo, El fantasma de la libertad... Todas recomendables e imprescindibles para los cinéfilos. Su carrera cinematográfica duró unos cincuenta años y realizó películas en España, Francia y México. También pasó, aunque brevemente, por Hollywood. Pero aquello no pintó bien para Buñuel. Cuando vayamos a Calanda veremos Los olvidados, otro filme destacable de nuestro genio, posiblemente el mejor de su etapa mexicana.

Para conocer a Buñuel existen muchos libros y documentales (por ejemplo, el magnífico A propósito de Luis Buñuel, con guión de Agustín Sánchez Vidal). Yo aquí voy a comentar algunas cosas que tomo de Escritos de Luis Buñuel, Madrid, Páginas de Espuma, 2000, preparado por el especialista Manuel López Villegas.

Buñuel destacó en el cine, pero en su juventud escribió poesía, cuento, teatro..., en contacto con la generación del 27 y las vanguardias europeas, y muy influido por su admirado Ramón Gómez de la Serna. En la Residencia de Estudiantes (que en 2010 cumple su centenario) conoció a Dalí, Lorca y al bueno de Pepín Bello, que se hizo centenario y contó muchas anécdotas de aquellos años mozos de "arrabal y malevaje" en Madrid.

Se ha hablado mucho del Buñuel ágrafo, de su alergia a la escritura. Don Luis solo escribió un libro en su vida, Mi último suspiro, cuando tenía ochenta años y estaba próximo a morir, y además se lo dictó a Jean Claude Carrière, su amigo y guionista durante dieciocho años, que fue quien realmente lo preparó para la edición. Sin embargo, de joven coqueteó con la escritura y se enamoró para siempre jamás del surrealismo. También fue un buen lector. Le gustaban los novelistas franceses, Galdós, el Lazarillo, Bécquer, Dostoiewski, André Gide... De los surrealistas, su favorito era Benjamin Péret.

Pero su gran mérito es su cine, que llegó a definir como "un lenguaje de signos cuasi perfecto", "un arma maravillosa y peligrosa cuando es manejada por un espíritu libre". Buñuel contribuyó a crear la técnica cinematográfica moderna, visual, audaz, prohibitivamente sugerente.

Terminamos esta primera entrada sobre Buñuel con un enlace a su primer film, Un perro andaluz, realizado con la colaboración de Dalí. ¡No dejéis de verlo, Avempacianos!