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jueves, 9 de octubre de 2014

La jota de "La Dolores"

"La Dolores", la famosa ópera de Tomás Bretón, incluye una famosa jota que aquí canta Plácido Domingo.



 Aragón la más famosa 
es de España y sus regiones

Aragón la más famosa 
porque allí se halló la Virgen
y aquí se canta la jota 
porque allí se halló la Virgen
es de España y sus regiones


Por una moza del barrio 
Patricio está si se muere
no diré cuál es su nombre 
que ella lo diga si quiere,
que ella lo diga si quiere, 
por una moza del barrio.

Grande como el mismo sol, 
grande como el mismo sol
es la jota de esta tierra
si el amor que hay en sus iris
lanza rayos en la guerra, 
lanza rayos en la guerra,
grande como el mismo sol.

Por eso cantamos los de Aragon
cuando enamorados al dulce sol
en la liz sabemos quiere decir
que vencer debemos o bien morir
en guerra sabemos quiere decir
que vencer debemos o bien morir
quiere decir, quiere decir,
que en guerra debemos vencer
o bien morir

domingo, 29 de abril de 2012

Una ópera en el Lejano Oeste

Pues sí, aunque cueste imaginarlo. Una de las óperas más famosas de Puccini, "La fanciulla del West", "La chica del Oeste", transcurre en el Lejano Oeste americano, entre indios y vaqueros. El aria más famosa es la que canta el bandido mexicano Ramerrez, que se hace llamar John y que ha enamorado a la chica, Minnie, cuando sus captores están a punto de lincharlo. Solo pide que no le digan a ella la verdad:
"Ch'ella mi creda libero e lontano", "Que ella me crea libre y lejano". Un aria de repertorio que han cantado Tito Gobbi, Kraus, Domingo, Pavarotti, Mario del Mónaco, Giuseppe di Stefano, etc.


Curiosamente, en esta ocasión, no hay dramón romántico, sino que John y Mimí se van libres como el viento a disfrutar de su amor. ¡Qué cosas, snif!






Ch’ella mi creda libero e lontano
sopra una nuova via di redenzione!…
Aspetterà ch’io torni…
E passeranno i giorni, 
E passeranno i giorni,
ed io non tornerò… 
ed io non tornerò… 
Minnie, della mia vita mio solo fiore,
Minnie, che m’hai voluto tanto bene!…
Tanto bene!
Ah, tu della mia vita mio solo fior!

¡Que ella me crea libre y lejano,
con una nueva vida de redención!...
Esperará que yo vuelva...
Y pasarán los días (bis),
y yo no volveré... (bis)
Minnie, de mi vida la única flor, 
Minnie, que me ha querido tanto,
¡que me ha querido tanto!
¡Ah, tú, de mi vida la única flor!

lunes, 28 de febrero de 2011

"Tosca", una ópera para tiempos de revolución

Tosca, la famosa ópera de Giacomo Puccini, está ambientada en la Roma papal, contraria a la unificación de Italia en la que Verdi, Garibaldi y muchos patriotas del XIX creían ciegamente. Ahora que soplan vientos de revolución en los países árabes, quizás sea un buen momento para recordar esta ópera en donde queda claro que la lucha por la libertad nunca es gratuita y que, cueste lo que cueste, tiene grandeza.

En Tosca aparece una mujer de gran carácter, Floria Tosca, que será capaz de asesinar al malvado conde Scarpia, jefe de la policía, que quiere aprovecharse de ella prometiéndole que liberará a su amado, el pintor revolucionario Mario Cavaradossi, si ella accede a sus torpes deseos. Tosca finge conceder, pero cuando el sátiro se aproxima lo apuñala y lo mata.

Un drama, en fin, temperamental, sangriento, como todos los románticos, y que acaba con la muerte de los personajes principales, incluidos Tosca y su amado Mario. La música es extraordinaria y la ópera nos regala unas arias memorables, de esas que han sido interpretadas por todos los grandes de la lírica.

La que vamos a reproducir aquí es la celebérrima "Recondita armonia", aria para tenor. Para entenderla bien, pongámonos en situación:

Llega a la iglesia para la que está haciendo una Magdalena el pintor revolucionario Cavaradossi, lo destapa para seguir pintando. El sacristán se sorprende al ver la belleza de la Virgen del cuadro, cuyo rostro no es otro que el de la bella y rubia marquesa Attavanti, que Mario pintó atraído por su belleza. El pintor coge los pinceles, empieza a pintar, compara lo que está haciendo con una miniatura de su amada Tosca que siempre lleva consigo, reflexiona sobre la curiosa armonía, ("Recóndita armonía"), entre los ojos azules y los cabellos rubios de la Attavanti y el cabello oscuro y los ojos negros de su Tosca, actriz y cantante adorada por Roma. Mientras el sacristán gruñe por el carácter mujeriego del pintor, que es, además, un peligroso volteriano enemigo del gobierno papal. He aquí el aria cantada por Plácido Domingo el Magnífico.


Recondita armonia
di bellezze diverse!
È bruna Floria,
l’ardente amante mia,
e te, beltade ignota
cinta di chiome bionde!
Tu azzuro hai l’occhio
Tosca ha l’occhio nero!
L’arte nel suo mistero
le diverse bellezze
insiem confonde:
ma nel ritrar costei
il mio solo pensiero,
ah! il mio sol pensier sei tu!
Tosca sei tu!

Traducción

¡Recóndita armonía
en bellezas diversas!
Es morena Flora,
la ardiente amante mía.
Y tú, beldad ignota,
coronada por rubios cabellos...
¡Tú, con tus ojos azules
y, Tosca, de ojos negros!
El arte, en su misterio,
las diversas bellezas,
mezcla y confunde
mas, en el retrato de ella,
mi único pensamiento, eres tú,
¡Tosca: eres tú!

En el fondo tenemos aquí la vieja discusión : ¿rubias o morenas? Los caballeros las prefieren rubias, dijo el gran Billy Wilder, con aquella esplendorosa Marylin de cine. Tu pupila es azul..., insistió Gustavo Adolfo Bécquer. Pero... Julio Romero de Torres y también Puccini, genios mediterráneos, prefirieron a las morenas. En aquellos momentos de construcción nacional de Italia, afirmar la belleza de la mujer morena era casi un acto de patriotismo.

En fin, polémicas aparte, "Recondita armonia" es un aria bellísima, compleja de ejecución y que exige lo máximo del tenor. Todo un goce para los sentidos.

martes, 1 de junio de 2010

"El Cid" de Jules Massenet

El Cid pertenece a esa categoría de los héroes universales, como Don Juan, la Celestina, el Lazarillo, Don Quijote, Alejandro Magno, Aquiles... y tantos y tantos otros.

Estos personajes de la literatura universal han sido abordados muchas veces y desde distintos puntos de vista por diferentes autores, también por artes distintas: pintura, música, escultura, literatura, teatro, cine...

El aria que traemos aquí procede de la ópera Le Cid de Jules Massenet, que habla más bien de los amores del joven Rodrigo y de Jimena, es decir, se centra más en el ciclo de las mocedades cidianas y no habla, como nuestro Cantar de Mio Cid, del destierro del héroe.

El aria a la que nos referimos, O souverain, ô juge, ô père, es una maravilla: el Cid, héroe cristiano, invoca a Dios antes de la batalla. Pertenece al repertorio clásico y ha sido cantada por los más grandes: Caruso, Corelli, Domingo, Carreras, Rolanzo Villazón...


¡Qué lo disfrutes! Y si quieres, mándanos algo sobre la letra, la ópera, el autor, los tenores... Te esperamos.

RODRIGUE
O souverain, ô juge, ô père,
Toujours voilé, présent toujours,
Je t'adorais au temps prospère
Et te bénis aux sombres jours!
Je vais où la loi me réclame
Libre de tous regrets humains!
Ô souverain, ô juge, ô père,
Ta seule image est dans mon âme
Que je remets entre tes mains!

(Un lueur grandit peu à peu et se détache sur le fond de la tente. C'est l'image vivante de Saint Jacques le Major qui apparaît pendant que des voix célestes se font entendre)

VOIX DU CIEL
Ô souverain, ô juge, ô père!
Toujours voilé, toujours présent!

RODRIGUE (extasié)
Ces voix! ces voix d'en haut!
la nuit s'éclaire!

SAINT JACQUES
Rodrigue!

RODRIGUE
Saint Jacques!

SAINT JACQUES
Jusqu'au ciel a monté ta prière!

RODRIGUE
Naguère, il a reçu ma foi!
Il m'entendait! il vient à moi! à moi!
Ô souverain ô juge, ô père!
Ta seule image est dans mon âme
que je remets entre tes mains
Ô souverain ô juge, ô père!

Traducción

RODRIGO
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
¡Deseado siempre; siempre presente!
¡Te he adorado en la prosperidad
y te bendigo en el dolor!
¡Voy donde tu ley me reclame,
libre de todo lamento humano!
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
¡Sólo tu imagen está en mi alma
y yo me entrego a tus manos!

(Un fulgor que, poco a poco, se hace más grande hasta que, en el fondo de la tienda, se convierte en fuego. Aparece la imagen viva de Santiago, mientras van oyéndose voces celestiales)

VOZ DEL CIELO
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
¡Deseado siempre; siempre presente!

RODRIGO (extasiado)
¡Esa voz! ¡Esa voz desde lo alto!
¡La noche se abre, se llena de luz!

SANTIAGO
¡Rodrigo!

RODRIGO
¡Santiago!

SANTIAGO
¡El Cielo ha escuchado tu súplica!

RODRIGO
Has recibido mi fe,
¡me has escuchado! ¡Has venido a mí!
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
¡Sólo tu imagen está en mi alma
y yo me entrego a tus manos!
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!

P.S.: Los otros momentos estelares son: Aragonaise-Navarraise y el aria Pleurez mes yeux (que cantó, por ejemplo, María Callas). ¡Casi ná!

TAREAS PARA EL ALUMNADO

1. ¿Cómo se refuerza, en el texto poético aquí analizado, el carácter cristiano de Rodrigo?
2. ¿En qué sentido las acotaciones, la escenografía, acentúan el carácter religioso de esta escena?
3. ¿Por qué crees tú que aparece en el texto el apóstol Santiago?
4. La ópera Le Cid, del compositor francés Jules Massenet, es una de las más representadas en el repertorio operístico occidental. Resume en no más de diez líneas su argumento.
5. Busca datos sobre Jules Massenet; vida y obra musical.