Mostrando entradas con la etiqueta generación del 27. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta generación del 27. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de febrero de 2024

"Se equivocó la paloma": de poema a canción.

El poeta gaditano Rafael Alberti, miembro de la generación de 1927, la de Lorca, Cernuda, Guillén, Salinas, las Sin Sombrero..., escribió el poema “Se equivocó la paloma” en 1940. Podemos contar sus versos como las posiblemente más famosas  rimas de Alberti y unas de las más conocidas y recitadas de la poesía española contemporánea. La fama del poema se vio favorecida enormemente por la excelente musicalización que de él hizo el compositor argentino Carlos Guastavino en 1941, y, sobre todo, por la versión de 1969 de Joan Manuel Serrat.

El poema habla de una paloma que se equivoca continuamente en su percepción de la realidad, confundiendo incluso elementos opuestos como el norte y el sur, la noche y la mañana. Sabemos que Alberti compuso el poema en París, primera etapa de su exilio, adonde llegó al acabar la Guerra Civil (1936-1939) en compañía de su esposa, la escritora María Teresa León, y donde sólo permaneció hasta 1940, pues el gobierno de Pétain les retiró a ambos el permiso de trabajo (eran dos "peligrosos" comunistas republicanos españoles). 

Los versos forman parte de la sección tercera de Entre el clavel y la espada, un libro de combate compuesto entre 1929 y 1940, y publicado en Buenos Aires en 1941, en la editorial Losada, cuyo motivo central es la soledad, si bien los dieciocho poemas de la sección  tercera, titulada "Metamorfosis del clavel", se proyectan hacia la esperanza.

Sobre las circunstancias en que nació esta composición escribió el autor, en La arboleda perdida (1959):

"Cuando llegué a París mi estado espiritual era negro, desesperado [...], apoderándose de nosotros, los recién exiliados españoles, el túnel de la más tremenda incertidumbre. En Francia no había escrito aún ninguna poesía [...] pero una de aquellas noches, de las más solitarias, poseído de no sé que extraños impulsos, comencé a escribir una canción, cuyo comienzo era "Se equivocó la paloma. /Se equivocaba. /Por ir al norte fue al sur..." Cuando llegué al final me quedé sorprendido: "Ella se durmió en la orilla. /Tú en la cumbre de una rama." No comprendía yo cómo en aquel sumergido estado de angustia en que me hallaba me había podido salir una canción como aquélla. La leí, la releí, no hallándole ni el más remoto rastro del estado que me invadía. Era un misterio su aparición. Abriéndose vuelo entre los cielos y campos de muerte que arrastraba conmigo, aquella paloma había llegado hasta mis manos, traspasándola con aire de escritura a una hoja blanca de papel que tenía sobre la mesa."

Como vemos, el propio poeta se deja llevar por la musicalidad del verso, sin comprender del todo su sentido. Y es que el poema tiene un complejo significado simbólico y permite múltiples lecturas. ¿Habla de amor? ¿Es una alusión a la Segunda República que, equivocadamente, en lugar de la democracia, trajo la guerra civil y el triunfo fascista a España? ¿Es un poema autobiográfico sobre la desorientación del poeta y de los exiliados?

El juego poético es, a la vez, sencillo y rico, basado en las oposiciones "trigo" / "agua", "mar" / "cielo"... , en la reiteración de la idea principal: "se equivocó", "se equivocaba" y en el simbolismo de la paloma (que puede identificarse con la paz, la República, el propio poeta...). Es evidente que la acción se ubica en el pasado y que, desde el presente, el poeta rememora lo ocurrido, lo valora dándose cuenta de que todo ello, lo que fuera, fue un error, una equivocación. Es esta indeterminación al evocar un hecho que no se nombra la que permite la multiplicidad de lecturas del poema, su magia interpretativa.

Mi hipótesis de lectura es la lectura política: de ahí que el poema se publicara en la sección tercera de Entre el clavel y la espada, en la parte titulada "Metamorfosis del clavel", que se transformará obviamente en espada. Alberti se duele de que la República se haya quedado "en la orilla", y él -y los demás luchadores antifascistas- "en la cumbre de una rama" (es decir, discutiendo teorías e ideas sobre comunismo, marxismo, leninismo, trosquismo..., mientras el ejército de Franco conseguía la victoria definitiva). Para Alberti, es hora de trocar el verso en arma de combate, puesta siempre la esperanza en una derrota final del fascismo en años venideros. Todo un manifiesto político de altísima calidad poética.

En 1941, el compositor argentino Carlos Guastavino musicó el poema y lo integró en el ballet Suite Argentina. Desde entonces, tuvo gran éxito y la canción ha sido traducida a distintos idiomas e interpretada por numerosos cantantes: Serrat, Mercedes Sosa, Ana Belén, Teresa Berganza, José Carreras... También es muy frecuentemente interpretada por diferentes coros.

Se equivocó la paloma.

Se equivocaba.

Por ir al Norte, fue al Sur.

Creyó que el trigo era agua.

Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;

que la noche la mañana.

Se equivocaba.

Que las estrellas eran rocío;

que la calor, la nevada.

Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;

que tu corazón su casa.

Se equivocaba.

Ella se durmió en la orilla.

Tú, en la cumbre de una rama.

Versión de Serrat

Versión de Mercedes Sosa

Versión de Ana Belén

Versión para coro

Más información:

martes, 10 de marzo de 2020

La Generación del 27: un documental

Os dejamos aquí un documental sobre el 27. ¡La imaginación al poder!


miércoles, 15 de enero de 2020

"Nana del caballo grande", de Federico García Lorca

La "Nana del caballo grande" aparece en Bodas de sangre, de Federico García Lorca. Es una canción de cuna inspirada en la tradición granadina. En la nana original, un jinete lleva al caballo a un abrevadero, pero luego no lo deja beber. De ella dijo Lorca que el jinete era un loco o un poeta, porque lo que hacía no tenía mucho sentido. Él adapta la nana para que signifique otra cosa dentro de su drama: el caballo no quiere beber porque el agua está negra, lo que augura un final trágico en la historia, como finalmente sucede. He aquí el texto, cantado por la Suegra y la Mujer:

SUEGRA - Nana, niño, nana 
      del caballo grande 
      que no quiso el agua. 
      El agua era negra 
      dentro de las ramas. 
      Cuando llega el puente 
      se detiene y canta. 
      ¿Quién dirá, mi niño, 
      lo que tiene el agua 
      con su larga cola 
      por su verde sala?
MUJER (Bajo) - Duérmete, clavel, 
      que el caballo no quiere beber. 
SUEGRA - Duérmete, rosal, 
      que el caballo se pone a llorar. 
      Las patas heridas, 
      las crines heladas, 
      dentro de los ojos 
      un puñal de plata. 
      Bajaban al río. 
      ¡Ay, cómo bajaban! 
      La sangre corría 
      más fuerte que el agua. 
MUJER - Duérmete, clavel, 
      que el caballo no quiere beber. 
SUEGRA - Duérmete, rosal, 
      que el caballo se pone a llorar. 
MUJER - No quiso tocar 
      la orilla mojada, 
      su belfo caliente 
      con moscas de plata. 
      A los montes duros 
      solo relinchaba 
      con el río muerto 
      sobre la garganta. 
      ¡Ay caballo grande 
      que no quiso el agua! 
      ¡Ay dolor de nieve, 
      caballo del alba! 
SUEGRA - ¡No vengas! Detente, 
      cierra la ventana 
      con rama de sueños 
      y sueño de ramas. 
MUJER - Mi niño se duerme. 
SUEGRA - Mi niño se calla. 
MUJER - Caballo, mi niño 
      tiene una almohada. 
SUEGRA - Su cuna de acero. 
MUJER - Su colcha de holanda. 
SUEGRA - Nana, niño, nana. 
MUJER - ¡Ay caballo grande 
      que no quiso el agua! 
SUEGRA - ¡No vengas, no entres! 
      Vete a la montaña. 
      Por los valles grises 
      donde está la jaca. 
MUJER (Mirando) - Mi niño se duerme. 
SUEGRA - Mi niño descansa. 
MUJER (Bajito) - Duérmete, clavel, 
      que el caballo no quiere beber. 
SUEGRA (Levantándose, y muy bajito) - Duérmete, rosal. 
      que el caballo se pone a llorar. 

De la nana se han hecho varias versiones, cantadas por Camarón de la Isla, India Martínez, Ángeles Rubial...







martes, 22 de octubre de 2019

"Romance del emplazado", de Lorca, en versiones de Camarón de la Isla, Vicente Pradal y El Piezas

Podéis comparar varias versiones del poema: dos flamencas y otra rapera:

Camarón de la Isla

Vicente Pradal
El Piezas

Romance del emplazado
          Para Emilio Aladrén

Mi soledad sin descanso!
Ojos chicos de mi cuerpo
y grandes de mi caballo,
no se cierran por la noche
ni miran al otro lado,
donde se aleja tranquilo
un sueño de trece barcos.
Sino que, limpios y duros
escuderos desvelados,
mis ojos miran un norte
de metales y peñascos,
donde mi cuerpo sin venas
consulta naipes helados.

Los densos bueyes del agua
embisten a los muchachos
que se bañan en las lunas
de sus cuernos ondulados.
Y los martillos cantaban
sobre los yunques sonámbulos,
el insomnio del jinete
y el insomnio del caballo.

El veinticinco de junio
le dijeron a el Amargo:
Ya puedes cortar si gustas
las adelfas de tu patio.
Pinta una cruz en la puerta
y pon tu nombre debajo,
porque cicutas y ortigas
nacerán en tu costado,
y agujas de cal mojada
te morderán los zapatos.
Será de noche, en lo oscuro,
por los montes imantados,
donde los bueyes del agua
beben los juncos soñando.
Pide luces y campanas.
Aprende a cruzar las manos,
y gusta los aires fríos
de metales y peñascos.
Porque dentro de dos meses
yacerás amortajado.

Espadón de nebulosa
mueve en el aire Santiago.
Grave silencio, de espalda,
manaba el cielo combado.

El veinticinco de junio
abrió sus ojos Amargo,
y el veinticinco de agosto
se tendió para cerrarlos.
Hombres bajaban la calle
para ver al emplazado,
que fijaba sobre el muro
su soledad con descanso.
Y la sábana impecable,
de duro acento romano,
daba equilibrio a la muerte
con las rectas de sus paños.

viernes, 4 de octubre de 2019

"La invasión de las siglas", de Dámaso Alonso

En su poema "La invasión de las siglas", (1962), se queja Dámaso Alonso del abuso de las siglas, que nos rodean por todas partes, en que vivimos hoy, El poeta opone las siglas de antes, las tradicionales (SPQR, INRI, RIP) a esa "legión de monstruos" que lo agobia, las siglas modernas:

La invasión de las siglas


A la memoria de Pedro Salinas, a quien en 1948 oí por primera vez la troquelación «siglo de siglas»


     USA, URSS.
USA, URSS, OAS, UNESCO:
ONU, ONU, ONU
TWA, BEA, K.L.M., BOAC
¡RENFE, RENFE, RENFE!

     FULASA, CARASA, RULASA,
CAMPSA, CUMPSA, KIMPSA;
FETASA, FITUSA, CARUSA,
¡RENFE, RENFE, RENFE!

    ¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.,
¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.!

     Vosotros erais suaves formas:
INRI, de procedencia venerable,
S.P.Q.R., de nuestra nobleza heredada.
Vosotros nunca fuisteis invasión.
Hable
al ritmo de las viejas normas
mi corazón,
porque este gris ejército esquelético
siempre avanza
(PETANZA, KUTANZA, FUTRANZA);
frenético
con férreos garfios (TRACA, TRUCA, TROCA)
me oprime,
me sofoca,
(siempre inventando, el maldito, para que yo rime:
ARAMA, URUMA, ALIME,
KINDO, KONDA, KUNDE).
Su gélida risa amarilla
brilla
sombría, inédita, marciana.
Quiero gritar y la palabra se me hunde
en la pesadilla
de la mañana.

     Legión de monstruos que me agobia,
fríos andamiajes en tropel:
yo querría decir madre, amores, novia;
querría decir vino, pan, queso, miel.
¡Qué ansia de gritar
muero, amor, amar!

     Y siempre avanza:
USA, URSS, OAS, UNESCO,
KAMPSA, KUMPSA, KIMPSA,
PETANZA, KUTANZA, FUTRANZA...

     ¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.!
Oh, Dios, dime,
¿hasta que yo cese,
de esta balumba
que me oprime,
no descansaré?

     ¡Oh dulce tumba:
una cruz y un R.I.P.!

lunes, 23 de abril de 2018

Poemas de Miguel Hernández


  • El primero de los poemas es de su etapa más gongorina: "Serpiente", poesía muy elaborada con claras alusiones sexuales, fálicas, en los versos.
  • El segundo es poesía social: "Vientos del pueblo me llevan". 
  • El tercero fue compuesto en la cárcel: Cancionero y romancero de ausencias, inspirado en la lírica popular. En él va a reflejar su dolorosa situación de prisionero, la muerte de su primer hijo, el amor a su nuevo hijo recién nacido o las duras circunstancias que sufre su mujer en la posguerra. El recuerdo de su primer hijo muerto a los pocos días de nacer es el punto de partida del poema. Esta circunstancia le lleva a reflexionar acerca de lo efímero, pero junto a esta idea,  aparece la de la constante renovación.


Serpiente
En tu angosto silbido está tu quid,
y, cohete, te elevas o te abates;
de la arena, del sol con más quilates,
lógica consecuencia de la vid.
Por mi dicha, a mi madre, con tu ardid,
en humanos hiciste entrar combates.
Dame, aunque se horroricen los gitanos,
veneno activo el más, de los manzanos.
    Miguel Hernández, Perito en lunas.

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.
No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
   Miguel Hernández, Viento del pueblo.

El sol, la rosa y el niño
flores de un día nacieron.
Los de cada día son
soles, flores, niños nuevos.
Mañana no seré yo:
otro será el verdadero.
Y no seré más allá
de quien quiera su recuerdo.
Flor de un día es lo más grande
al pie de lo más pequeño.
Flor de la luz el relámpago,
y flor del instante el tiempo.
Entre las flores te fuiste.
Entre las flores me quedo.
   Miguel Hernández, Cancionero y romancero de ausencias.

jueves, 8 de marzo de 2018

Rafael Alberti

Nacido en el Puerto de Santa María, Cádiz, el 16 de diciembre de 1902, Rafael Alberti Merello fue uno de los escritores especialmente reconocido como poeta perteneciente a la generación del 27 y considerado uno de los mayores literatos de la Edad de Plata de la literatura española.

Su familia de origen italiano e irlandés se traslada junto a él a Madrid en 1917. Allí demuestra su capacidad para captar el vanguardismo de la época siguiendo su vocación como pintor.

En 1920, tras la muerte de su padre, comienza a escribir sus primeros versos. Tras regresar a Madrid después de su retiro por una afección pulmonar , frecuenta la Residencia de Estudiantes rodeado de otros poetas como Federico García Lorca o Gerardo Diego.

Recibe el Premio Nacional de Poesía por Marinero en Tierra en 1924.

Tras la Guerra Civil fue exiliado por ser un miembro activo del Partido Comunista de España. Al regresar de su exilio, fallece en su ciudad natal en 1999.

 El mar. La mar 

El mar. ¡Sólo la mar!

  ¿Por qué me trajiste, padre, 
a la ciudad?

  ¿Por qué me desenterraste 
del mar?

  En sueños, la marejada 
me tira del corazón. 
Se lo quisiera llevar.

  Padre, ¿por qué me trajiste 
acá?

lunes, 5 de marzo de 2018

La Generación Z y los millennials

En la escuela hablamos mucho de las generaciones. Que si el 27, que si el 14, que si el 98 o el 36, que si la generación del medio siglo, que si la generación perdida, que si esto o lo otro... Las más jóvenes son la generación Kronen y la generación Nocilla.

Pero últimamente se habla mucho de dos generaciones muy, muy jóvenes: los millenials y la Generación Z. La generación de nuestros hijos. La de nuestros alumnos, tan insultantemente jóvenes.

1) A la Generación Z también se la llama la Generación Tecnológica. Son aquellos que nacieron con un smartphone o tablet en la cuna. La Generación Z representan una tercera parte de la población mundial (o sea, dos mil millones de jóvenes). Es la generación post-modernista.

Son los primeros en crear una generación que ha utilizado Internet como herramienta para aprender y socializarse desde que eran unos críos. Han nacido entre 1994 y 2009 y son los que poco a poco están intentado abrirse hueco entre la jungla laboral.

2) Una de sus características: no leen. Nada de libros en papel, como mucho en formato e-book. Digital
Su forma de aprender es diferente, esta generación no lee, todo es visual.

Internet es la fuente de información y contenidos que necesitan, donde pueden complementar el estudio gracias a los cursos online que existen,los cuales fomentan la autonomía del estudiante y lo motivan a aprender lo que realmente le interesa.

3) No saben distinguir entre el mundo real y el mundo en línea, virtual. Por esto sus conversaciones y comunicaciones con otras personas suelen girar entorno a las redes sociales, dejando un poco de lado las conversaciones verbales.

4) Son consumistas. Han nacido en el auge del mercado de consumo. Necesitan de las marcas, interactuar y crear con ellas.

Además sienten la necesidad de estar involucrados en todo y no es de extrañar ya que con las nuevas tecnologías es imposible no estarlo.

5) Ven su futuro en la tecnología y no en tener una preparación académica formal.Su enfoque en las redes sociales les hace vivir creando un entorno virtual.Además se consideran dependientes de la tecnología, sobre todo de Internet, lo virtual y digital.

6) Son emprendedores. La Generación Z ha nacido con una mentalidad emprendedora, ¿por qué?. La respuesta es que gracias a que han podido acceder a la información que genera Internet se han dado cuenta de los problemas globales y esto les ha motivado a emprender, cambiar el mundo y de hacer cosas que no se habían hecho nunca.

Bienvenidos al mundo, chicos Z


lunes, 26 de febrero de 2018

Haciendo anaglifos con los alumnos: Cómo ser un poeta vanguardista

Los anaglifos son unos ejercicios literarios que inventaron los de la generación del 27 y que practicaban con frecuencia en la Residencia de Estudiantes Lorca, Dali y Buñuel, entre otros.

Si quieres ver por extenso qué son exactamente, cómo se hacen, la etimología de la palabra, etc., puedes ver estos enlaces:
Resumidamente, diremos que el anaglifo es un poema de cuatro versos, los dos primeros son iguales, en el tercero se dice siempre "la gallina" (aunque nosotros vamos a permitir cambios en esta regla) y el cuarto verso es una ruptura total con la coherencia del discurso; puede ser un sustantivo o una oración.

Nuestros alumnos, después de visitar la "Resi" en Madrid y de sugestionarse literariamente, han hecho los siguientes anaglifos:
  • Robert Tatomir y Andrea Díaz (2º Bachillerato B)
     El huevo,
el huevo,
la gallina
y el Coliseo.

     La pizarra,
la pizarra,
la gallina
y Robert en la terraza.
  • Anónimo (2º Bachillerato B)
     La ventana,
la ventana,
la gallina
y la persiana.

     El piano,
el piano,
la gallina
y el meridiano.

     El río Tormes,
el río Tormes,
la gallina
y Bertín Osborne.
  • Elena Sevil, Alba Barbó y María Ibáñez (2º Bachillerato B)
     La clase,
la clase,
una gallina
y el Sol.

     La alpargata,
la alpargata,
la gallina
y la gayata.

     La luna,
la luna,
la gallina
y el chocolate.

     El aire,
el aire,
la gallina
y el corazón.

     Las alas,
las alas,
la gallina
y la rata.
  • María Calavia y Raquel Mustienes (2º Bachillerato B)
     El poema,
el poema,
el calamar
y la samba.

     El huevo,
el huevo,
el calamar
y el juego.

     La sardina, 
la sardina,
el calamar
y compañeros al nadar.

     La cabina,
la cabina,
el calamar
y la sardina.

     La tortuga,
la tortuga,
el calamar
y Dios ayuda al que madruga.

     La gafa,
la gafa,
el calamar
y tu amiga la maja.

      La nariz,
la nariz,
el calamar
y comemos perdiz.

     El calcetín,
el calcetín,
el calamar
y el pie que huele mal.
  • Inés Aliaga (2º Bachillerato B)
     Flexo,
flexo,
la gallina
y la pezuña.
  • Lucía Artiga y Laura Casado (2º Bachillerato B)
     La lluvia,
la lluvia,
el arcoiris
y el duende.

     La montaña, 
la montaña,
el arcoiris
y las nubes.

     Las flores,
las flores,
el arcoiris
y la magia.

     El sol,
el sol,
el verano
y el calcetín.

     La playa,
la playa,
el verano
y el coliflor.

     El mar, 
el mar,
el verano
y el tipets.
  • Paula Escayola y Lucía Gascón (2º Bachillerato B)
     El león,
el león,
la gallina
y el salmón.

     El estuche,
el estuche,
la gallina
y el enchufe.

     El pañuelo,
el pañuelo,
la gallina
y el buñuelo.
  • Raquel Pérez, Sandra Alejandre y Celia Gómez (2º Bachillerato B)
     José Antonio,
José Antonio,
y la gallina
guapetona.

     Amor,
amor,
la gallina
y el despertador.

     La sintaxis,
la sintaxis,
la gallina
¡y ay, qué horror!

     El tobogán,
el tobogán,
y la gallina
se cayó.

     La puerta,
la puerta,
y la gallina
se estampó.

     Wikimpace,
Wikimpace,
la gallina
y se acabó.
  • Diego Angós y Mario Benedet (2º Bachillerato B)
     La metáfora,
la metáfora,
la gallina
y a la mesa le falta una pata.

     La oreja,
la oreja,
la gallina
y por ahí se esconde la vieja.

     El politoxicómano,
el politoxicómano,
la gallina
y el genitivo sajón.

     La escobilla,
la escobilla,
la gallina
y después la pajilla.

     Amadeo de Saboya,
Amadeo de Saboya,
la gallina
y se come la manzana.
  • Alejandro Alcalá y Pablo Ferrando (2º Bachillerato B)
     El armario,
el armario,
la gallina
y el bigote de don Federico.

     Estrella,
estrella,
la gallina
y me quiero ir al McDonald.

     Luces,
luces,
y la gallina
ahí te queda de propina.
  • Arturo de l'Hotellerie (2º Bachillerato B)
     Sexenio,
sexenio,
la gallina
y la tarta de manzana.
  • Adrián Rubio y Pablo Illescas (2º Bachillerato B)
     La mesa,
la mesa,
la gallina
y la ventana.

     El cocinero,
el cocinero,
la gallina
y la ensaimada mallorquina.

     La cartulina,
la cartulina,
la gallina
y échale purpurina.

     La isla,
la isla,
la gallina
y el teatro.
  • Sergio Gavín y David Larque (2º Bachillerato C)
    La jaula, 
la jaula,
la gallina
y por ahí viene la comida.

     La psicología,
la psicología,
la gallina
y por ahí viene el suspenso.
  • Cristina Estremar y Elia Reyes (2º Bachillerato C)
     El caballo,
el caballo,
la gallina
y por ahí anda la loca gritando.

     La mar,
la mar,
la gallina
y por ahí veo un caracol venir.

     El archivador,
el archivador,
la gallina
y por ahí asoma el maquilla.
  • Jorge Otín y Nina Mihailov (2º Bachillerato C)
     La isla,
la isla,
la chuleta
y por ahí debe de andar Juan Calvino.

     La esponja,
la esponja,
la chuleta
y por ahí debe de estar la bufanda.
  • Daniel Andaluz, Diego Cardesa y Daniel Morales (2º Bachillerato C)
    El humano,
el humano,
la gallina
y por ahí debe de andar un unicornio leyendo.

    La mesa,
la mesa,
la gallina
y por ahí veo que el volcán está llorando.

    La palmera,
la palmera,
la gallina
y por ahí viene andando una puerta.

     La pizarra,
la pizarra,
la gallina
y por ahí debe de andar un barco con alas.
  • Sara López y Laura Álvarez (2º Bachillerato C)
     El albaricoque,
el albaricoque,
la gallina
y por ahí viene el choque.

    La motivación,
la motivación,
la galllina
y por ahí veo a Martina.

   
El chipirón,
el chipirón,
la gallina
y por ahí sale el sol.
  • María Pellicer y Leyre Peláez (2º Bachillerato C)
     La mandarina,
la mandarina,
la gallina
y por ahí veo la cortina.

     La mandarina, 
la mandarina,
la coliflor
y por ahí veo la cortina.

     La escarcha,
la escarcha,
la coliflor
y por ahí anda el hacha.

     El tiempo,
el tiempo,
la coliflor
y por ahí viene el tractor.

     El rizo,
el rizo,
la coliflor
y por ahí veo una sonrisa.

  • Víctor Peiró, Héctor López y Raúl Pérez (1º ESO E)
     El pollo,
el pollo,
la gallina
y la golondrina.

     El abuelo,
el abuelo,
la gallina
y la botella.

      El nepe,
el nepe,
la gallina
y la cebolla.

     La patata,
la patata,
la gallina
y tu hermana.

     La cotilla,
la cotilla,
la gallina
y la escobilla.
  • Izarbe Sierra, Ana Mihalachi y Desirée Mora (1º ESO E)
     El pato,
el pato,
el delfín
y al burguer que nos vamos.

     El libro,
el libro,
el delfín
y Justin Bieber en braguillas.

     La mesa,
la mesa,
el delfín
y la iza con el chocolate.
  • Adrián Liso, Felipe Wang y Samuel López (1º ESO E)
     El estuche,
el estuche,
la gallina
y el peluche.

     El conejo,
el conejo,
la gallina
y el viejo.

     La olla,
la olla,
la gallina
y me como una cebolla.

     La castaña,
la castaña,
la gallina
y me la como esta mañana.

sábado, 24 de febrero de 2018

En Madrid con los alumnos de 2º de Bachillerato

El jueves, 22 y el viernes, 23 de febrero de 2018, los alumnos de 2º de Bachillerato del IES Avempace estuvieron con sus profesores de Sociales y Lengua Chema Gálvez, Patricia Urraca y J. Antonio García en Madrid. He aquí algunas fotos




















En la Resi

Los alumnos de 2º de Bachillerato del IES, acompañados por los profesores de Sociales y Lengua Chema Gálvez, Patricia Urraca y José A. García, estuvieron el viernes, 23 de febrero, en la Residencia de Estudiantes de Madrid, el lugar donde vivieron y estudiaron Lorca, Dalí, Buñuel y tantos otros intelectuales y científicos de la Edad de Plata española. Incluso pudimos ver el piano que tocaba Federico. Gran experiencia.





















La parada a la vuelta, de regreso a Zaragoza, fue en Medinaceli,



domingo, 26 de noviembre de 2017

"Para vivir no quiero...", un poema de Pedro Salinas


     Para vivir no quiero 
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
     Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».
     Pedro Salinas, La voz a ti debida

jueves, 23 de noviembre de 2017

"A galopar", de Rafael Alberti


Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, la sola desierta llanura.
Galopa, caballo cuatralbo, jinete del pueblo
que la tierra es tuya.
   A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar (bis)
A corazón, suenan, suenan, resuenan
las tierras de España en las herraduras
galopa, caballo cuatralbo, jinete del pueblo
que la tierra es tuya
   A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar (bis)
Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie,
que es nadie la muerte si va en tu montura
galopa, caballo cuatralbo, jinete del pueblo
que la tierra es tuya.
    A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar (bis)

"Se equivocó la paloma", de Rafael Alberti

El poema de Alberti ha sido cantado por Serrat, Ana Belén, Mercedes Sosa... Se ha dicho que, metafóricamente, la paloma del poema es España que, queriendo llegar a una sociedad más justa, se vio abocada a sufrir la dictadura franquista. Todo un símbolo.



Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo,
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama).

Rafael Alberti, Entre el clavel y la espada (1940).

miércoles, 13 de septiembre de 2017

La otra generación del 27, según Manuel Vilas

Nuestro antiguo compañero en las tareas docentes del Avempace Manuel Vilas ha publicado un artículo en El País sobre la Generación del 27 que conviene conocer:

Manuel Vilas: "La generación del 27 está en obras"

sábado, 23 de abril de 2016

Un poema vanguardista de Pedro Salinas


Pedro Salinas (1891-1951), poeta del 27 y profesor, atento siempre a las modas poéticas españolas y europeas de su tiempo, nos ofrece en "35 bujías" un poema a la vez humorístico y vanguardista, próximo al futurismo de Marinetti por su apología de las cosas modernas (la bombilla, la luz eléctrica) y cercana también al humorismo de Gómez de la Serna.


35 bujías*

Sí. Cuando quiera yo
la soltaré. Está presa,
aquí arriba, invisible.
Yo la veo en su claro
castillo de cristal, y la vigilan
—cien mil lanzas—— los rayos
—cien mil rayos—— del sol. Pero de noche,
cerradas las ventanas
para que no la vean
—guiñadoras espías—— las estrellas,
la soltaré. (Apretar un botón.)
Caerá toda de arriba
a besarme, a envolverme
de bendición, de claro, de amor, pura.
En el cuarto ella y yo no más, amantes
eternos, ella mi iluminadora
musa dócil en contra
de secretos en masa de la noche
—afuera—
descifraremos formas leves, signos,
perseguidos en mares de blancura
por mí, por ella, artificial princesa,
amada eléctrica.

* bujía: medida de potencia de la luz eléctrica, hoy desusada (hoy se usa el watio).

El poeta, con ayuda de su “amada”, leerá el texto escrito (“descifraremos formas leves, signos”) en las páginas blancas de los libros (“mares de blancura”), tras vencer la oscuridad (“secreto en masa”) de la noche. La “amada” que está presa en un “castillo de cristal” (la bombilla), a la que el poeta libera al llegar de noche con sólo “apretar un botón” (el interruptor), es la luz eléctrica de una bombilla de 35 bujías de potencia. Por eso la llama “amada eléctrica” y “artificial princesa”. Los rayos de sol son los guerreros que vigilan con sus lanzas a la princesa e impiden que pueda verse su luz. Durante la noche, las estrellas se convierten en “espías guiñadoras”, porque titilan.

        En el poema se advierte la influencia de Góngora, el gongorismo lingüístico, pero pasada por la modernidad. Es decir, el ideal poético del 27: la mezcla de tradición y renovación.

sábado, 3 de octubre de 2015

"Playa", un poema de Manuel Altolaguirre


PLAYA

                                                        A Federico García Lorca

Las barcas de dos en dos,
como sandalias del viento
puestas a secar al sol.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Sobre la arena tendido
como despojo del mar
se encuentra un niño dormido.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Y más allá, pescadores
tirando de las maromas
amarillas y salobres.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Fíjate en este precioso poema de Altolaguirre, poeta de la Generación del 27, y amigo de otro gran poeta de su misma generación, Federico García Lorca. El poeta ve las dos barcas varadas en la arena como si fueran las sandalias de un gigante incorpóreo: el viento. Y luego se fija en su sombra, que hace ángulo recto con su propio cuerpo, dando la sensación de que el poeta y su silueta forman un libro abierto. Más allá, un niño duerme sobre la arena. Y más lejos, los pescadores hacen sus tareas. Una simple visión de paisaje convertida en una maravilla por la sensibilidad poética de un gran creador.


Una maravilla.