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jueves, 12 de diciembre de 2019

Dalí, surrealista: "Eungenio" Salvador Dalí, de Mecano


Dalí se desdibuja
Tirita
Su burbuja
Al desconfiar latidos
Dalí se decolora
Porque esta lavadora
No distingue tejidos
El se da cuenta
Y asustado se lamenta
Los genios no deben morir
Son mas de ochenta
Los que curvan tu osamenta
"Eugenio" Salvador Dalí
Bigote Rocococo
De donde acaba el genio
A donde empieza el loco
Mirada deslumbrada
De donde acaba el loco
A donde empieza el hada
En tu cabeza se comprime la belleza
Como si fuese una olla express
Y es el vapor que va saliendo por la pesa
Mágica luz en cadaques
Si te reencarnas en cosa
Hazlo en lápiz o en pincel
Y gala de piel sedosa
Que lo haga en lienzo o en papel
Si te reencarnas en carne
Vuelve a reencarnarte en ti
Que andamos justos de genios
"Eugenio" Salvador Dalí
Realista y surrealista
Con luz de impresionista
Y trazo impresionante
Delirio colorista
Colirio y oculista
De ojos delirantes
En tu paleta mezclas místicos ascetas
Con ballonetas y con tetas
Y en tu cerebro gala dios y las pesetas
Buen catalán anacoreta
Si tu reencarnas en cosa
Hazlo en lápiz o en pincel
Y gala de piel sedosa
Que lo haga en lienzo o en papel
Si te reencarnas en carne
Vuelve a reencarnarte en ti
Que andamos juntos de genios
Queremos que estés aquí
"Eugenio" Salvador Dalí

"Collige, virgo, rosas". De Ausonio a Mecano.

Los tópicos son temas comunes, usados muchas veces en la literatura occidental. Temas repetidos por muchos autores, carentes de originalidad, pero que cada poeta expresaba de una manera propia. Suelen expresarse con un marbete latino, como locus amoenus, locus horribilis, Ubi sunt?, aurea mediocritas, beatus ille, turris eburnea...

Uno de esos tópicos es el Carpe diem, expresión latina que significa Coge el día, Aprovecha el día. También se enuncia con la expresión Carpe florem diei, Coge la flor del día. Supone una exaltación a gozar de la juventud, disfrutar de la belleza y lozanía de los días jóvenes, porque rápidamente llegará la vejez y, con ella, la sombra de la muerte. El Carpe diem es una exaltación de la vida. Petrarca, Garcilaso ("En tanto que de rosa y azucena..."), Góngora... Muchos grandes poetas cantaron el Carpe diem, un lema que es también utilizado en la película de Peter Weir El club de los poetas muertos (1989).

Collige, virgo, rosas o Corta, oh virgen, las rosas es un famoso verso de Ausonio, poeta latino que también usó el tópico citado. Ausonio hace alusión no a una flor en general, sino a las rosas de la vida, quizá por ese color rojo intenso de algunas rosas, asociado a la vitalidad, a la sangre fresca, a la salud característica de la juventud.

Y esa misma idea es la que aparece en el famosísimo "Sonnet pour Helène" de Pierre de Ronsard, el más célebre de los poetas de la Pléiade, el grupo de poetas renacentistas franceses.
Cuando seas anciana, de noche, junto a la vela
hilando y devanando, sentada junto al fuego,
dirás maravillada, mientras cantas mis versos:
«Ronsard me celebraba, cuando yo era hermosa»,
Ya no tendrás sirvienta que tales nuevas oiga
y que medio dormida ya por la labor
se despierte al oír el sonido de mi nombre,
bendiciendo el tuyo con inmortal alabanza.
Yo estaré bajo tierra, y fantasma sin huesos
reposaré junto a la sombra de los mirtos,
y tú serás una anciana junto al hogar encogida.
 
Lamentando mi amor y tu desdén altivo
Vive, créeme, no aguardes a mañana:
Coge desde hoy las rosas de la vida.
El poeta sueña con pervivir ante la posteridad a través de su obra. Una mentalidad plenamente renacentista, novedosa.

Antonio Machado, a su vez, que era catedrático de francés, cita "las rosas del huerto de Ronsard" en otro famoso poema, Retrato, marcadamente autobiográfico:
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Hay otra famosa escritora actual que también se remite a las rosas de Ronsard: Gertrude Stein, creadora de una de las más célebres tautologías de la historia literaria:
"Rose is a rose is a rose is a rose".


Parece que la primera vez que aparece Rose es el nombre de una persona. En fin, una frase tan aparentemente simplona ha dado lugar a muchas elucubraciones, pues unos dicen que la escritora expresa con su tautología el principio de identidad (A es A y solamente A) y otros que se refiere al principio de recursión o de recurrencia (o sea, la poesía se basa en la repetición). E incluso se recuerda que la cita de Stein hace alusión a los versos de William Shakespeare en Romeo y Julieta:
"La rosa no dejaría de ser rosa, y de esparcir su aroma, aunque se llamase de otro modo."
Sea como fuere, la cita de Stein ha inspirado el poema más breve de Juan Ramón Jiménez, publicado en Piedra y cielo (1968):
"¡No le toques ya más,que así es la rosa!"
Un poema también críptico, como la cita de Stein, que parece aludir a la búsqueda de una poesía pura, sencilla, desprovista de afectación, tal y como le gustaba al Nobel español.

La cita de Stein, muy popular, también ha pasado a una canción de Mecano.: "Una rosa es una rosa". Y con ella terminamos por ahora nuestro recorrido por los tópicos literarios. ¡Que la disfrutéis, avempacianos!


Es por culpa' de una hembra
Que me estoy volviendo loco
No puedo vivir sin ella
Pero con ella tampoco
Y si de este mal de amores
Yo me fuera pa' la tumba
A mi no me mandéis flores
Que como dice esta rumba
Quise cortar la flor
Mas tierna del rosal
Pensando que de amor
No me podría pinchar
Y mientras me pinchaba
Me enseñó una cosa
Que una rosa es una rosa es una rosa
Y cuando abrí la mano
Y la deje caer
Rompieron a sangrar
Las llagas en mi piel
Y con sus pétalos
Me la curo mimosa
Que una rosa es una rosa es una rosa
Pero cuanto mas me cura
Al ratito mas me escuece
Porque amar es el empiece
De la palabra amargura
Una mentira y un credo
Por cada espina del tallo
Que injertándose en los dedos
Una rosa es un rosario
Quise cortar la flor
Mas tierna del rosal
Pensando que de amor
No me podría pinchar
Y mientras me pinchaba
Me enseñó una cosa
Que una rosa es una rosa es una rosa
Cuando abrí la mano
Y la deje caer
Rompieron a sangrar
Las llagas en mi piel
Y con sus pétalos
Me la curo mimosa
Que una rosa es una rosa es una rosa

lunes, 22 de octubre de 2018

La "mariconez" de Operación Triunfo

En esta entrada, "La mariconez de Operación Triunfo", a pesar de lo que algunos crean que puede sugerir el título, no queremos insultar al programa de televisión, que conste, sino hablar de la polémica que se ha generado en el mismo la semana pasada a consecuencia de una palabra: "mariconez".

La cuestión es que una de las chicas del programa, María, se vio obligada a cantar una canción que interpretaba Mecano hace 30 años y que incluía este pasaje:
“Siempre los cariñitos me han parecido una mariconez”.
La concursante de Operación Triunfo, María, imbuida por el ambiente "políticamente correcto" en que vivimos, decidió cambiar la letra, y prefirió el vocablo “gilipollez”, porque le parecía menos homófobo. Probablemente, esa intención homófoba no haya estado en la mente del autor de la canción, Nacho Cano. Pero lo cierto es que él se sintió un tanto ofendido y no consintió que se cantara su canción con cambios en la letra. Así que finalmente el programa se emitió con los triunfitos diciendo "mariconez", tal cual había escrito su autor in origine.

Está claro que las palabras pueden herir sensibilidades y reflejan en cualquiera caso ideologías y usos sociales, aprecios y desprecios. Aunque para interpretarlas adecuadamente, siempre hay que tener en cuenta el contexto . Por ejemplo, expresiones como “es un hijoputa”, “menudo cabronazo” o “vaya mariconcete” adquieren un valor figurado, más que literal. Desde luego, tienen un claro componente despectivo o peyorativo, pero no propiamente hablando homófobo o injurioso. A veces, incluso usamos palabras que no existen, no aceptadas aún en el DRAE, como "mariconez" (por "mariconada") o "feminazi". En el caso de "mariconez", creada por Cano, el mecanismo de creación de la palabra es perfectamente correcto, con el sufijo -ez, como lo demuestra el hecho de que María, la triunfita, sin ser una filóloga, quería cambiarla por otra equivalente en ese contexto y menos despectiva: "gilipollez".

Lo que está claro es que cuando usamos términos como "mariconez", "mariconada" o "mariconería" haciéndolos sinónimos de "tontería, gilipollez, cosa innecesaria, de mal gusto, o de gusto dudoso", o cuando decimos de un hombre afeminado que es "un marica" o "una maricona", lo hacemos movidos por nuestros prejuicios sociales, entre los que, indudablemente, se incluye la homofobia. ¿Qué hacer, entonces? Pues sencillamente, evitar estos vocablos tan despectivos, no herir gratuitamente las sensibilidades de los demás, evitar la suspicacia del prójimo. Todo un ejercicio de inteligencia. Y de convivencia.

Terminamos con un apunte etimológico: a las Marías se las llamaba como diminutivo "maricas", igual que podríamos decir "marieta" o "mariuca". De ahí, pasó a designarse al hombre con apariencia o comportamientos femeninos: "es un marica", y de este término derivan los demás: "maricón", "maricona"...
  • No hay que olvidar, además, la curiosidad -debida a nuestra tradición católica- de que los nombres bíblicos José y María se aplican tanto a hombres como a mujeres, y así aún hoy día José María es nombre de varón, mientras que María José es nombre de fémina. En la Edad Media y el Siglo de Oro, a los hombres que llevaban en su nombre el onomástico María (José María, pero también Juan María, Luis María, Pedro María) empezó a llamárselos "maricos" y después la palabra adquirió matiz despectivo para designar a los varones de aspecto afeminado, como ocurre también con "mariquita" o "mariquilla". Y es que la palabra "María" era tan común que forma parte de muchos compuestos: "mariposa, marimacho, maricastaña..."
  • Otra curiosidad: la palabra "maricón" tiene la singularidad de que está formada a la vez por un prefijo diminutivo, "-ico", y uno aumentativo, "-ón". En ese sentido es comparable a otras como "trompicón", de "trompo" y este, a su vez, de "trompa"; y "pericón", de "Perico", a su vez diminutivo de Pero o Pedro.
Aquí tenéis un romancillo de Góngora donde aparece la palabra Marica en sentido etimológico, como diminutivo de María:

Hermana Marica,
mañana, que es fiesta,
no irás tú a la amiga
ni yo iré a la escuela.
Pondraste el corpiño
y la saya buena,
cabezón labrado,
toca y albanega ;
y a mí
 me pondrán
mi camisa nueva,
sayo de palmilla,
media de estameña ;
y si hace bueno
trairé la montera
que me dio la Pascua
mi señora abuela,
y el estadal rojo
con lo que le cuelga,
que trajo el vecino
cuando fue a la feria.
Iremos a misa,
veremos la iglesia ;
darános un cuarto
mi tía la ollera.
Compraremos de él
(que nadie lo sepa)
chochos y garbanzos
para la merienda ;
y en la tardecica,
en nuestra plazuela
jugaré yo al toro














































y tú a las muñecas
con las dos hermanas
Juana y Madalena
y las dos primillas
Marica y la tuerta ;
y si quiere madre
dar las castañetas,
podrás tanto de ello
bailar en la puerta ;
y al son del adufe
cantará Andrehuela :
No me aprovecharon
madre, las hierbas ;
y yo de papel
haré una librea
teñida con moras
porque bien parezca,
y una caperuza
con muchas almenas ;
pondré por penacho
las dos plumas negras
del rabo del gallo,
que acullá en la huerta
anaranjeamos
las Carnestolendas ;
y en la caña larga
pondré una bandera
con dos borlas blancas
en sus tranzaderas ;
y en mi caballito
pondré una cabeza
de guadamecí,
dos hilos, por riendas ;
y entraré en la calle
haciendo corvetas,
yo y otros del barrio,
que son más de treinta.
Jugaremos cañas
junto a la plazuela,
porque Barbolilla
salga acá y nos vea ;
Barbola, la hija
de la panadera,
la que suele darme
tortas con manteca,
porque algunas veces
hacemos yo y ella
las bellaquerías
detrás de la puerta.
  • Si queréis ver el enlace de María y Miki cantando "Quédate en Madrid", pulsad en el enlace: http://rtve.es/v/4796599?t=00s.
  • Y si queréis oír la versión original de Mecano, aquí tenéis el vídeo tomado de YouTube:


Letra de "Quédate en Madrid"
Con la nariz entre tus ojos
y entre un pulmón y otro pulmón,
el corazón y los congojos
todos en reunión;
con tus orejas en las manos,
voy enseñándole a Van Gogh
cómo mejora el resultado
cuando lo hacen dos.
Siempre los cariñitos
me han parecido una mariconez.
Y ahora hablo contigo en diminutivo
con nombres de pastel.
Y aunque intenté guardar la ropa,
al mismo tiempo que nadar,
me he resignado a ir en pelotas
mientras dure el mar.
Yo que de estas estampas
me limitaba a hacer colección
me hago un llavero con el fichero
con una condición:
el día que tengas ojos rojos
y me estornude la nariz,
vamos hacer lo que podamos
por cenar perdiz

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Mecano y Safo de Lesbos

El grupo Mecano, el de Ana Torroja y los hermanos Cano, fue muy conocido en los años de la "movida", los 70 y los 80. Una de sus canciones más conocidas se titula "Mujer contra mujer", dedicada a los amores sáficos, o lésbicos, o como quieras llamarlos, de dos mujeres. Resulta que la letra de la canción, escrita por José María Cano, está inspirada en un poema de la poetisa griega Safo de Lesbos. Como sabéis, los griegos eran más tolerantes que nosotros con la homosexualidad, tanto en los varones como en las mujeres.

Y Safo se convirtió, andando el tiempo, en una abanderada de la libertad sexual. La canción de Mecano es hoy considerada como un himno del amor gay.

Y en cuanto al adjetivo sáfico, -a (del lat. sapphĭcus, y este del gr. Σαπφικόςde Σαπφώ, Safo, poetisa griega), que también designa a un verso (endecasílabo sáfico), a una estrofa y a una composición poética (oda sáfica), pues la verdad es que usa poco y, si se usa, pues ya sabéis... ¡Donde esté el morbillo de la "custión sexuá"...!



(Puedes ver el vídeo original de Mecano en el siguiente enlace: Mujer contra mujer)

LETRA DE "MUJER CONTRA MUJER" (José María Cano)

Nada tienen de especial
dos mujeres que se dan la mano.
El matiz viene después
cuando lo hacen por debajo del mantel.

Luego, a solas, sin nada que perder,
tras las manos va el resto de la piel.
Un amor por ocultar
y, aunque en cueros no hay donde esconderlo,
lo disfrazan de amistad
cuando sale a pasear por la ciudad.

Una opina que aquello no está bien,
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás está de más.

¿Quién detiene palomas al vuelo
volando a ras del suelo?
Mujer contra mujer.

No estoy yo por la labor
de tirarles la primera piedra.
Si equivoco la ocasión
y las hallo labio a labio en el salón,
ni siquiera me atrevería a toser.
Si no gusto, ya sé lo que hay que hacer,
que con mis piedras hacen ellas su pared.

¿Quién detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo?
Mujer contra mujer.

Una opina que aquello no está bien
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás está de más.

¿Quién detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo?
Mujer contra mujer.


EL POEMA DE SAFO

Me parece el igual de un dios, el hombre
que frente a ti se sienta, y tan de cerca
te escucha absorto hablarte con dulzura
y reírte con amor.
Eso, no miento, no, me sobresalta
dentro del pecho el corazón; pues
te miro un solo instante, ya no puedo
decir ni una palabra,
la lengua se me hiela, y un sutil
fuego no tarda en recorrer mi piel,
mis ojos no ven nada, y el oído
me zumba, y un sudor
frío me cubre, y un temblor me agita
todo el cuerpo, y estoy, más que la hierba,
pálida, y siento que me falta poco
para quedarme muerta.