domingo, 29 de abril de 2012

Una ópera en el Lejano Oeste

Pues sí, aunque cueste imaginarlo. Una de las óperas más famosas de Puccini, "La fanciulla del West", "La chica del Oeste", transcurre en el Lejano Oeste americano, entre indios y vaqueros. El aria más famosa es la que canta el bandido mexicano Ramerrez, que se hace llamar John y que ha enamorado a la chica, Minnie, cuando sus captores están a punto de lincharlo. Solo pide que no le digan a ella la verdad:
"Ch'ella mi creda libero e lontano", "Que ella me crea libre y lejano". Un aria de repertorio que han cantado Tito Gobbi, Kraus, Domingo, Pavarotti, Mario del Mónaco, Giuseppe di Stefano, etc.


Curiosamente, en esta ocasión, no hay dramón romántico, sino que John y Mimí se van libres como el viento a disfrutar de su amor. ¡Qué cosas, snif!






Ch’ella mi creda libero e lontano
sopra una nuova via di redenzione!…
Aspetterà ch’io torni…
E passeranno i giorni, 
E passeranno i giorni,
ed io non tornerò… 
ed io non tornerò… 
Minnie, della mia vita mio solo fiore,
Minnie, che m’hai voluto tanto bene!…
Tanto bene!
Ah, tu della mia vita mio solo fior!

¡Que ella me crea libre y lejano,
con una nueva vida de redención!...
Esperará que yo vuelva...
Y pasarán los días (bis),
y yo no volveré... (bis)
Minnie, de mi vida la única flor, 
Minnie, que me ha querido tanto,
¡que me ha querido tanto!
¡Ah, tú, de mi vida la única flor!

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