lunes, 17 de octubre de 2022

La foto y su comentario

 

Guillermo Arias es un fotógrafo que trabaja para AFP, la agencia francesa de noticias. Un fotorreportero. Y en esta instantánea, ha captado la vista aérea de una colina en medio del desierto atravesada por un muro. Se trata del muro que mandó construir el expresidente norteamericano Donald Trump en la frontera que separa México de los Estados Unidos de América. Un muro antiinmigrantes, también anti-animales, pues la barrera impide el paso al otro lado.

La foto expresa muy bien el absurdo de muchas acciones humanas. Un muro en mitad de la nada. Para esto, sí hay dinero. Y prioridad.

En español, tenemos un dicho muy apropiado para esta situación: "Es como intentar poner puertas al campo".

domingo, 16 de octubre de 2022

Lyon, de foto. Y la CSI, también

Paseando por la ciudad, concretamente por los alrededores de la estación Part-Dieu, pueden verse unas fotos muy hermosas que tienen a la ciudad como argumento. La Metropôle ha convocado un concurso de talento fotográfico para inmortalizar los cambios que está habiendo en torno al boulevard Vivier-Merle y la estación. 

Aquí tenéis algunas de las fotos premiadas, son magníficas. El tema era Part-Dieu y la naturaleza. ¡Que las disfrutéis!



Melodía para hiedra, opus magna
Ella trepaba amante, abrazando su enorme caja de hormigón. Rachmaninov la hizo estirarse más de un centímetro. Por Beethoven se arriesgó con las ventanas. Con Bach, llegó hasta el techo del Auditorio. Quería entrar, rodearlo, sentir su latido musical una vez más, excitando su apetito clorofílico. Pura pasión vegetal. 

¿Queréis hacer un bonus potenciando vuestra creatividad? Pues ahí va la propuesta:

"La CSI en fotos comentadas / CSI photocommentée"

Como ahora celebramos el 30 aniversario de la CSI, tan importante en nuestras vidas, pues la idea es que saquéis una foto insólita de la CSI, le pongáis un título y hagáis un comentario breve, poético, en español y en francés. Una especie de pie de foto ampliado. Tres, cuatro líneas. Comentando vuestra instantánea. Buscando un texto sugerente, con impacto.

Os dejo un texto de ejemplo en una de las fotos.

La tarea quedaría perfecta si la ponéis en un soporte papel (gramaje especial) o cartulina. Y la exponemos en clase. O en los pasillos de la CSI. ¿Qué os parece?

jueves, 13 de octubre de 2022

Seguimos celebrando el Día de la Hispanidad - 2) Visita a Euronews con Terminale (T-SI-esp)

 Después de visitar Euronews por la mañana, el jueves, 13 de octubre de 2022, con el grupo de Première, por la tarde volvimos a la cadena de televisión con el grupo de Terminale.

Y aquí os dejamos las fotos. A disfrutarlas.














Seguimos celebrando el Día de la Hispanidad - 1) Visita a Euronews con Première (1-SI-esp)

Para seguir festejando nuestra lengua, una de las más importantes del mundo, hablada en muchos países y continentes, estudiada por millones de personas en todos los rincones del planeta, hemos organizado una visita para nuestros alumnos de Première y Terminale a una cadena de televisión, internacional, pero con sabor lionés: Euronews.

En el bonito edificio del quai Rambaud, nuestros alumnos han podido hablar con los profesionales de la Redacción Española y con profesionales de otras redacciones. Han visto en directo los platós de televisión, cómo se elaboran las noticias, el trabajo de los redactores y de los editores... ¡Toda una experiencia!

Agradecemos mucho a la cadena la posibilidad de realizar esta visita tan instructiva.

¡Volveremos el próximo curso, seguro!
















miércoles, 12 de octubre de 2022

Más celebración de la Hispanidad: entregamos el premio "Dale voz a tu pluma" a las alumnas ganadoras

Aprovechando que hoy, miércoles, 12 de octubre de 2022,  es el Día de la Hispanidad, un día muy bonito para la comunidad hispanohablante que formamos más de quinientos millones de personas en todo el mundo, hemos querido celebrar un acto de homenaje y, a la vez, un acto-sorpresa.

    Decimos "homenaje" porque no hay mejor manera de festejar una lengua que entregar un premio a las personas que saben utilizarla mejor, con fines artísticos y creativos.

    Y decimos "sorpresa", porque en esta última convocatoria, ya pasada, de junio de 2022, dos alumnas y un alumno de la SIE de Lyon han ganado el premio "Dale voz a tu pluma" que cada curso convoca la Consejería de Educación de la Embajada de España, con sede en París, y en el que participan todos los alumnos de las secciones internacionales de español en Francia.

    Los y las ganadores/as estaban muy emocionados con su premio y son:

  • Laian Parralejo, alumno de Terminale en el curso 21-22 y ahora en Maastricht, donde realiza sus estudios universitarios.
  • Sarah Balloul, alumna de Troisième en 21-22 y ahora en Seconde.
  • Alodia Denormandie, alumna de Cinquième en 21-22 y ahora en Quatrième.
    A todos ellos, nuestra más sincera enhorabuena por su excelente participación y por su éxito.

    Agradecemos también desde aquí al equipo directivo de la CSI de Lyon, y en particular a M. Di Donfrancesco, principal adjoint du collège, su presencia en el acto de entrega de premios y su apoyo a nuestra tarea educativa.

    Y os dejamos aquí unas fotos de recuerdo. Que las disfrutéis.

    Y ya sabéis. Os esperamos en la próxima convocatoria del premio "Dale voz a tu pluma". ¡Tenemos que dar a conocer todo el talento que tenemos en la Section Espagnole de la CSI de Gerland!
  • Entrega de premio y lectura del cuento de Alodia Denormandie (en las fotos, con sus compañeros de clase de 4º-ESP) (entrega el premio - M. Di Donfrancesco, principal adjoint du collège):







El cuento de Alodia:
EL REGALO DEL MANZANO

Olivia subió sobre su bicicleta, dijo adiós a sus padres y se fue por el camino del bosque.
    Después de quince minutos de ruta, Olivia veía a lo lejos su bello manzano. Ese manzano es el centro del bosque, un árbol maravilloso que tenía manzanas rojas y dulces en otoño. Era en realidad su amigo y al que veía cada mañana y cada tarde.
    Dejó su bicicleta en la hierba verde y húmeda; pero, de pronto, al levantar la vista, Olivia vio un objeto apoyado sobre el viejo tronco del manzano. Se acercó lentamente y susurró: "¿Un violonchelo?", y sí, lo que veía apoyado sobre el tronco era un violoncello. Se quedó quieta a admirarlo.
    El violoncelo era grande y la madera era lisa, de color ocre. El arco al lado era del mismo color que la madera, pero con detalles dorados sobre el mango y la crin rubia del caballo tensada.
    Olivia era una chica curiosa y se acercó, los ojos muy abiertos. Cogió el arco y el violonchelo.
    Se sentó sobre una roca sombría y comenzó a frotar el arco sobre una cuerda.
    - Un do, susurró Olivia.
    - Un sol, susurró de nuevo.
    - Un re, dijo más fuerte.
    - ¡Un la! ¡Do, sol, re y la! -gritó emocionada.
    Pero nadie aplaudió. Le hubiera gustado que su profe de música del cole estuviera allí para poder demostrarle que se sabía las notas.
    Olivia cogió una manzana, le dio un mordisco y se fue con su bicicleta, feliz de lo que había descubierto.
    Al llegar al cole, Olivia estaba decidida a apuntarse a las horas extras de música propuestas por su cole, donde podría aprender a tocar el violonchelo.
    Después de las clases, Olivia cogió el camino y, al pasar delante del manzano, le dio mucha pena dejar ese violonchelo que le había motivado para música. Entonces, bajó, lo cogió con el arco, y continuó su ruta a pie empujando su bicicleta con la otra mano.
    Al llegar a casa, Olivia se fue corriendo a su cuarto con el violonchelo en la mano. Sacó de su mochila una canción que se llamaba “ Au clair de la lune “ . Su profesor le había enseñado como leer las notas y a tocar esta partitura.
    Olivia se instaló sobre una silla y comenzó a tocar. El sonido que salía del instrumento era suave y melódico: ¡una verdadera violonchelista!
    Durante cinco años Olivia continuó a asistir a sus clases de la música y llevarse a todas partes su violonchelo. Pero ahora, tenía que profundizar sus estudios de música. También, echaba mucho de menos a su manzano porque ahora, tenía su pequeño apartamento que estaba en el centro de la ciudad y no en el campo.
    Un día, la madre de Olivia la llamó y le dijo que su tío Tom iba a cenar esa tarde a casa de sus padres y que le encantaría que ella estuviera también. Olivia estaba encantaba porque Tom era músico, así que le podría dar información para sus estudios.
    Olivia llegó a casa de sus padres y les contó sus planes para el futuro, y que quería ser una violonchelista profesional. Ellos no estaban muy convencidos.
    Tom llamó a la puerta y el padre de Olivia fue a abrir. Se instalaron en la sala de estar.
    Después de un buen rato de charla Tom dijo que había previsto un concierto, pero que le faltaba a alguien que hiciera un solo en el concierto.
    - ¡Yo! -gritó Olivia.
    - ¿Tú? -contestaron todos a la vez.
    - ¡Sí, llevo cinco años dando clases de violonchelo en el cole! Quise decíroslo, pero siempre estabais ocupados -dijo Olivia.
    - Lo siento, entre que tu padre y yo trabajábamos hasta muy tarde, no me he ocupado mucho de ti -contestó su madre.
    - Olivia, mis alumnos tienen un nivel muy alto y exigente -dijo Tom.
    Olivia se calló y asintió con la cabeza.
    Después de la cena, hablaron un poquito, pero Tom tenía que irse.
    - ¡Espera! Gritó Olivia bajando la escalera a toda prisa con su violonchelo.
    Olivia se instaló en una silla y cogió el arco; lo posó sobre la cuerda y, dejó que el violonchelo hablase por ella, con una melodía magnífica. Su postura, su expresión y su delicadeza eran perfectas.
    Tom se quedó boquiabierto, y sus padres tenían lágrimas que acariciaban sus mejillas.
    Olivia participó en muchos conciertos e incluso compuso una canción: se convirtió en una reconocida violonchelista con talento.
    El manzano le regaló su destino.

Entrega de premio a Sarah Balloul (en las fotos, con sus compañeros de clase de 2-SI-ESP):







Samantha Esparragoza: - ¡Nos encanta el español!

El cuento de Sarah
NUESTRA ESENCIA HUMANA EN EL CAOS
El frío había despertado a Mykhaylo, que se había quedado dormido en la nieve espesa de la zanja del Este. Se levantó de un salto y verificó el estado de sus seis pacientes. Todavía no se había acostumbrado a su nuevo oficio de cirujano voluntario en el ejército ucranio.
    El coronel le había prohibido terminantemente salir de la zanja excepto en caso de emergencia o si el relevo llegaba. Sin embargo, Mykhaylo no podía quedarse en un lugar fijo. Sus pacientes no estaban en peligro de muerte inmediata, y podía contar con su enfermero, así que decidió pasearse un poco. Apenas había recorrido algunos metros cuando oyó un lamento. Acercándose al hombre herido, pudo distinguir claramente las palabras que decía en ruso: «Oh, por favor, sean humanos, hermanos, salven mi vida o terminen con ella ahora». ¿Un soldado ruso? ¿Un espía, un explorador? Mykhaylo no pudo responder a su pregunta, porque ya estaba bastante ocupado en llevarlo cargando hasta su tienda-hospital. No se lo había planteado dos veces: este hombre herido en la nieve moriría en menos de dos horas si no lo rescataba. Cargando al soldado ruso, Mykhaylo entró en su tienda. Le proporcionó un fuerte sedante y
empezó a ocuparse de él como hacía con todos sus otros pacientes.
    — Ah, veo que tienes un nuevo paciente, observó más tarde el teniente Andriy. Esta noche fue bastante calma en la zanja. Járkov, sin embargo, fue bombardeada por aviones. Uno se estrelló cerca de aquí. Creo que el piloto ha muerto. De todos modos, si no, lo mataré yo mismo. Mi querido padre ha muerto a causa de estos malditos rusos.
    Mykhaylo no pudo reprimir un escalofrío. Había relacionado enseguida su nuevo paciente ruso con el piloto que el teniente Andriy amenazaba. Se dio cuenta del peligro que corría al acoger a su enemigo. No obstante, no podía dejarlo morir cruzándose de brazos. Por tanto, decidió no compartir con nadie la identidad del soldado enemigo.
    Pasó un día, en el que Mykhaylo esperaba que su paciente se despertara. Por fin, cuando abrió sus ojos, el ruso parecía tenso al descubrir que se encontraba en el campamento enemigo. Sin embargo, llamó a su salvador.
    — Me llamo Yuri, explicó el soldado a Mykhaylo. Soldado de la décima división, del cuarto ejército aéreo del Cáucaso Norte. Te agradezco haberme salvado la vida, continuó. Pero creo que no soy el bienvenido aquí.
    Intentó levantarse, pero como suponía Mykhaylo, no tenía fuerzas todavía para hacerlo.
    —No te preocupes, Yuri. No te delataré mientras estés convaleciente. Mi deber es curar a la gente que lo necesite. El tuyo es matar a civiles inocentes, pero no te guardo rencor, ya que de todos modos no tienes escapatoria.
    Yuri no dijo nada, aunque se veía que estaba de acuerdo. Tal vez el orgullo no le permitía decir su opinión abiertamente.
    — También sé que si hubieras tenido fuerzas para matarme el día que te salvé, lo habrías hecho, dijo el cirujano. Pero ahora, no te atreverás a hacerlo, ya que tienes una deuda hacia mí. Solo quiero que reflexiones.
    — Médico como te llames …
    — Mykhaylo, cirujano de la quinta división, del undécimo ejército de tierra.
    — Mykhaylo entonces, ¿sabes que intento no reflexionar desde hace varios meses? Si lo hago, la culpabilidad me roería.
    — Ya lo sé. Y puede que sea el caso de todos tus camaradas y de los míos. 
    — Sí. Por eso se dice que la guerra es absurda.
    — Estoy de acuerdo contigo.
    Después de un corto silencio, Yuri sonrió:
    — ¿Sabes?, tengo un primo que se llama Mykhaylo. Me gusta tu nombre, y más ahora que te conozco.
    El cirujano sonrió a su vez, pero no respondió. Miraba a su paciente con una curiosidad mal disimulada. Terminó sin embargo por hablar:
    — ¿Cómo puedes continuar matando a tanta gente? Yo estoy convencido de que hago lo mejor. ¿Pero tú?
    — Yo también estaba convencido de hacer lo mejor, respondió el piloto. La información que el gobierno ruso divulga en las redes de telecomunicación no tiene nada que ver con la realidad... Y creo que no hay vuelta atrás.
    Mykhaylo se quedó mudo. Podía entender lo que le explicaba Yuri, pero las palabras anteriormente dichas resonaron en su mente: «La guerra es absurda». Y no podía decir lo contrario.
    Yuri se recostó en su lecho y no tardó en dormir. Los días siguientes, no hablaron mucho. Mykhaylo se ocupaba de él y Yuri se lo agradecía.
    Después de un mes de convalecencia, Mykhaylo descubrió la cama de Yuri vacía. Tristemente, arregló las sábanas. Sospechaba que su amigo ya se había ido, y tal vez ya no lo vería. Sin embargo, un sobre con su nombre cayó del colchón. Lo abrió apresuradamente. Contenía una foto de Yuri más joven y una carta doblada en dos:
«Mykhaylo,
Con inmensa tristeza te abandono esta mañana.
Fuiste un amigo auténtico y bondadoso.
Te agradezco haberme salvado la vida más de lo que puedes creer.
Nunca olvidaré tus gestos cuidadosos, ni tu voz alegre.
Espero que pronto todo esto se acabe.
Espero que pronto podamos vernos de nuevo. Aprovecharemos entonces un paseo en la nieve, porque sé que te gusta, tranquilamente y sin el ruido monstruoso de los bombardeos.
Mientras tanto, cuídate. Un abrazo.
Yuri Olegov»
    Mykhaylo, temblando, guardó el sobre en el bolsillo de su uniforme militar. Inspiró profundamente, con lágrimas en los ojos. No, tampoco él podría olvidar a su amigo Yuri, quien le había dado la esperanza de que un día los seres humanos podrían ser suficientemente inteligentes para acabar de matarse entre ellos.
...
La guerra había terminado hacía ya dos meses. Mykhaylo se encontraba en un tren, en dirección a Moscú. Había encontrado la dirección de Yuri en Internet. Cuando llamó al timbre del edificio en la avenida Sretensky, su corazón empezó a latir con fuerza.
«— Mykhaylo», dijo solamente Yuri cuando abrió la puerta. Y se abrazaron allí, como una prueba viva que la amistad es siempre más verdadera que el odio.

martes, 11 de octubre de 2022

Celebrando el Día de la Hispanidad

Aprovechando la presencia en nuestra SIE de Lyon de cinco chicas españolas de intercambio en la capital del Ródano, y viendo además que se acercaba el Día de la Hispanidad, nada mejor que una buena charla de nuestras invitadas sobre su pueblo (Montoro), su provincia (Córdoba) y su tierra (Andalucía).

En su presentación pudimos aprender muchas cosas: los símbolos andaluces (la bandera, el himno, el escudo), las especialidades gastronómicas de la tierra (salmorejo, aceite), las costumbres y tradiciones populares (procesiones, la Diablilla), el instituto donde nuestras huéspedes estudian, el equipo de fútbol de Montoro...

Y todo ello, explicado con maravilloso acento "andalú". Una variedad de acentos, peninsulares y/o extrapeninsulares, que concuerda muy bien con la extensión de una lengua como la española, hablada en todo el mundo por más de quinientos millones de personas. Un gran homenaje a nuestro idioma cercano al día en que celebramos la cultura hispánica de todos:

Miércoles, 12 de octubre de 2022, Día de la Hispanidad

A lo largo de cuatro semanas, Carmen, Candela, Marta, Lola y María han participado con nosotros en la vida escolar y ahora es el turno de cinco lionesas que se volverán con ellas a España. ¡Un intercambio de lengua y cultura inolvidable!

Os dejamos aquí algunas fotos para el recuerdo.






viernes, 7 de octubre de 2022

"L'estaca", de Lluis Llach

 


Paroles
L'avi Siset em parlavaDe bon matí al portal,Mentres el sol esperàvemI els carros vèiem passar.
Siset, que no veus l'estacaA on estem tots lligats?Si no podem desfer-nos-enMai no podrem caminar!
Si estirem tots ella cauràI molt de temps no pot durar,Segur que tomba, tomba, tomba,Ben corcada deu ser ja.
Si tu l'estires fort per aquíI jo l'estiro fort per allà,Segur que tomba, tomba, tombaI ens podrem alliberar.
Però Siset, fa molt temps jaLes mans se'm van escorxantI quan la força se me'n vaElla es més ample i més gran.
Ben cert sé que està podridaPero és que, Siset, pesa tantQue a cops la força m'oblida,Torna'm a dir el teu cant
Si estirem tots ella cauràI molt de temps no pot durar,Segur que tomba, tomba, tomba,Ben corcada deu ser ja.
Si tu l'estires fort per aquíI jo l'estiro fort per allà,Segur que tomba, tomba, tombaI ens podrem alliberar.
L'avi Siset ja no diu res,Mal vent que se'l va emportar,Ell qui sap cap a quin indretI jo a sota el portal.
I, passen els nous vailets,Estiro el coll per cantarEl darrer cant d'en Siset,El darrer que em va ensenyar.
Si estirem tots ella cauràI molt de temps no pot durar,Segur que tomba, tomba, tomba,Ben corcada deu ser ja.
Si tu l'estires fort per aquíI jo l'estiro fort per allà,Segur que tomba, tomba, tombaI ens podrem alliberar.
Segur que tomba, tomba, tombaI ens podrem alliberar.
Segur que tomba, tomba, tombaI ens podrem alliberar.Si tu l'estires fort per aquíI jo l'estiro fort per allà,Segur que tomba, tomba, tombaI ens podrem alliberar.

"Romance del conde Arnaldos", un romance muy popular

 El romande del conde Arnaldos, o del conde Alarcos, según otras versiones, es muy conocido. Aquí dejamos algunas musicalizaciones:


TAREAS PARA EL ALUMNADO
Lee atentamente el texto y contesta:
    1) Di cuándo es la mañana de San Juan y explica por qué tiene fama de ser un día especial del año.
    2) Cuando se explica el fragmentarismo de los romances tradicionales hispánicos, se suele poner de ejemplo el "Romance del conde Arnaldos". Explica qué es esa característica de los romances y por qué este es un buen ejemplo de la misma.
    3) Cuenta qué pasa en el poema y especula sobre quién puede ser el marinero con el que habla el conde Arnaldos (o Alarcos, en otras versiones).
    4) Busca datos sobre Amancio Prada y di qué otras obras literarias ha musicalizado, además del citado romance.
    5) Explica el significado de estas palabras que aparecen en el poema: ventura, galera, amainar, jarcia, cendal, mástil, faz, fusta.
    6) En los romances es frecuente el uso de arcaísmos o formas anticuadas de las palabras, a veces incluso por dar un aire más tradicional o castizo al poema. Aquí tenemos algunos que deberás explicar: falcón, nel hondo, nel mástil, dígasme ora, respondiole.

Romance del conde Arnaldos

Anónimo español - c. 1500

    

¡Quién hubiese tal ventura
sobre las aguas del mar,
como hubo el conde Arnaldos
la mañana de San Juan!
     Con un falcón en la mano
la caza iba a cazar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar.
Las velas traía de seda,
la jarcia de un cendal,
marinero que la manda
diciendo viene un cantar
que la mar ponía en calma,
los vientos hace amainar,
los peces que andan nel hondo
arriba los hace andar,
las aves que andan volando
nel mástil la faz posar.
     —Galera, la mi galera,
Dios te me guarde de mal,
de los peligros del mundo
sobre aguas de la mar,
de las fustas de los moros,
que andaban a saltear—.
     Allí habló el conde Arnaldos,
bien oiréis lo que dirá:
     —Por Dios te ruego, marinero,
dígasme ora ese cantar.—
     Respondióle el marinero,
tal respuesta le fue a dar:
     —Yo no digo esta canción
si no a quien conmigo va.

"Sediame eu na ermida de San Simon", una cantiga de amigo

 Mientras ella espera a su enamorado, canta esta linda canción al borde del mar (en gallego).


"Romance de Gerineldo y la infanta", un romance con música

 Aquí os dejamos varias musicalizaciones de este hermoso romance:





—Gerineldo, Gerineldo,
paje del rey más querido,
quién te tuviera esta noche
en mi jardín florecido.
Válgame Dios, Gerineldo,
cuerpo que tienes tan lindo,
—Como soy vuestro criado,
señora, burláis conmigo.
—No me burlo. Gerineldo,
que de veras te lo digo.
—¿Y cuándo, señora mía,
cumpliréis lo prometido?
—Entre las doce y la una,
que el rey estará dormido.

Media noche ya es pasada.
Gerineldo no ha venido.
«¡Oh, malhaya, Gerineldo,
quien amor puso contigo!».
—Abráisme, la mi señora,
abráisme, cuerpo garrido.
—¿Quién a mi estancia se atreve,
quién llama así a mi postigo?
—No os turbéis, señora mía,
que soy vuestro dulce amigo.
Tomáralo por la mano
y en el lecho lo ha metido;
entre juegos y deleites
la noche se les ha ido,
y allá hacia el amanecer
los dos se duermen vencidos.

Despertado había el rey
de un sueño despavorido.
«O me roban a la infanta
o traicionan el castillo».
Aprisa llama a su paje
pidiéndole los vestidos:
«¡Gerineldo, Gerineldo,
el mi paje más querido!».
Tres veces le había llamado,
ninguna le ha respondido.
Puso la espada en la cinta,
adonde la infanta ha ido;
vio a su hija, vio a su paje
como mujer y marido.
«¿Mataré yo a Gerineldo,
a quien crié desde niño?
Pues si matare a la infanta,
mi reino queda perdido.
Pondré mi espada por medio,
que me sirva de testigo».
Y salióse hacia el jardín
sin ser de nadie sentido.

Rebullíase la infanta
tres horas ya el sol salido;
con el frior de la espada
la dama se ha estremecido.
—Levántate, Gerineldo,
levántate, dueño mío,
la espada del rey mi padre
entre los dos ha dormido.
—¿Y adonde iré, mi señora,
que del rey no sea visto?
—Vete por ese jardín
cogiendo rosas y lirios;
pesares que te vinieren
yo los partiré contigo.
—¿Dónde vienes, Gerineldo,
tan mustio y descolorido?
—Vengo del jardín, buen rey,
por ver cómo ha florecido;
la fragancia de una rosa
la color me ha devaído.
—De esa rosa que has cortado
mi espada será testigo.
—Matadme, señor, matadme,
bien lo tengo merecido.
Ellos en estas razones,
la infanta a su padre vino:
—Rey y señor, no le mates,
mas dámelo por marido.
O si lo quieres matar
la muerte será conmigo.