miércoles, 28 de agosto de 2013

Ser un "pibón"


"Es un pibón", expresión que ahora se utiliza mucho, significa "Es una chica muy guapa, bella, exuberante". "Pibón" se escribe con "b" porque deriva de "piba", "chica", palabra muy usada en el español del Río de la Plata. "Ser un pibón" se ha convertido en una obsesión para muchas mujeres, y eso lógicamente ha generado un mercado ad hoc: libros, programas de belleza, planes gimnásticos...

Lo curioso es que, refiriéndose a una chica, la terminación "-ón" arrastra el género masculino: no se dice "*Es una pibón", sino "Es un pibón".

La conclusión es que la gramática del idioma nos impone una cierta visión de la realidad, con sus mecanismos de derivación, composición, etc. Con razón decía el filósofo francés Alain que una lengua es una filosofía petrificada. Es decir, una perspectiva, una manera de mirar el mundo. Hasta tal punto la lengua materna marca impronta, define nuestro carácter.

Esta es una de las razones por las que es bueno estudiar idiomas extranjeros, porque así -además de la mera cuestión técnica de hablar otro idioma, o cuantitativa de podernos comunicar con más gente- aprendemos a apreciar otras perspectivas o puntos de vista y a relativizar nuestra personal cosmovisión. Es decir, se trata de una cuestión de valores, una decisión pedagógica trascendente

En fin, todo un canto a la tolerancia. El bilingüismo nos aleja del racismo, la xenofobia, el autoritarismo, el nacionalismo excluyente..., y en definitiva nos enriquece como personas.

Cosas de la gramática.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Envía tus comentarios