sábado, 28 de enero de 2017

Zaragoza y la Aljafería en la literatura.

Como todos sabemos, la Aljafería es un palacio situado en Zaragoza y construido durante la segunda mitad del siglo IX por iniciativa de Al-Muqtadir, rey de la taifa de Saraqusta.

Este palacio ha sido la residencia de personajes históricos tan importantes como Pedro IV el Ceremonioso, y posteriormente, de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, más comúnmente conocidos como los Reyes Católicos. Actualmente, es la sede de las Cortes de Aragón, el parlamento autonómico, sede de la soberanía del pueblo aragonés.

Ya relacionando este monumento con la literatura, nos encontramos con que la obra de El Trovador es un drama romántico de Antonio García Gutiérrez, ambientado en la ciudad de Zaragoza, en donde la mayor parte de la acción de la obra se desarrolla en una torre de planta rectangular de la Aljafería

El trovador se considera una de las obras maestras del romanticismo español. Y sirvió de inspiración a la famosa obra de Verdi, una de las más representadas del repertorio operístico mundial.

El trasfondo histórico de la obra radica en un conflicto entre una figura emblemática de la nobleza tradicionalista (Don Nuño, Conde de Luna) y un héroe marginado y humilde (el trovador, Manrique). Como muchas obras del teatro romántico, el amor realmente no triunfa, sino que destaca la angustia vital de los protagonistas y la importancia de la libertad.

La trama de esta obra gira en torno a la figura del doncel Manrique, culto joven que se dedicó en la pubertad a la trova y a la poesía. Extrañamente fue criado por una gitana, Azucena, siendo realmente vástago de un noble de alta alcurnia zaragozana. Poco después entra en escena la dama Doña Leonor de Sesé, de la corte de la Aljafería. Pero Don Nuño de Artal, hermano de Manrique —ambos desconocen esto—, también pretende a Leonor.
Leonor ama sinceramente a Manrique y el de Luna, a través de su hermano Don Guillén de Sesé, mueve sus influencias para que ésta sea llevada a un convento. Pero el doncel la rapta y huyen juntos, hasta que se les descubre y el trovador es encerrado en el torreón de la Aljafería que llevará su nombre. Leonor, víctima de la desgracia, decide suicidarse prometiendo antes al de Luna entregarse a él si liberaba antes a Manrique. Ella le comunica a Manrique su liberación, y cuando descubre cómo lo ha logrado la maldice. Ella entonces le revela que se ha envenenado y muere. Al saberlo el de Luna decide ejecutar a Manrique, y obliga a Azucena a que la presencie. En ese momento Azucena revela al Conde que ha ejecutado a su hermano, y exclama "Ya estás vengada, madre".
Gracias a esta obra,  esta torre del palacio zaragozano comenzó a ser llamada popularmente como "La torre del Trovador", designación que perdura hasta hoy en día.

Gran parte de la fama que esta obra posee es gracias a la adaptación a la ópera que realizó en famoso compositor italiano Giuseppe Verdi.


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