domingo, 14 de octubre de 2018

¿Por qué decimos "buenos días" y no "buen día"?



¿Os lo habéis preguntado alguna vez? Si miramos en otras lengua... Bonjour, en francés. Bom dia en portugués, Good morning en inglés, Guten morgen en alemán, Buon giorno en italiano,  Bon dia en catalán, Bo día en gallego, Goedemorgen en holandés, Godmorgen en danés,  God morgon en sueco,  God dag en noruego, Bună dimineața en rumano...

¿Por qué, pues, en español usamos el plural? ¿Será una de esas peculiaridades nuestras, como la de usar dos signos, el de apertura y el de cierre, para exclamaciones e interrogaciones?

Es al darnos cuenta de cosas como esta cuando caemos en que no hablamos una lengua tan sencilla de entender. Ni de aprender.

Para empezar, en América y en algunas partes de España, también se dice "buen día", en singular, y no en plural, como podemos ver en el Diccionario panhispánico de dudas. Así que las dos formas son correctas, si bien resulta más frecuente y tradicional la forma de salutación en plural. ¿Y por qué el plural, entonces?

Según el lingüista y académico Salvador Gutiérrez, es posible que la expresión proceda de un acortamiento de la oración "Buenos días nos dé Dios", que aún se usa en algunos contextos.

Otros estudiosos también han dado una explicación religiosa, pero diferente de la de Gutiérrez, vinculando el plural a las horas canónicas, la división del día en siete partes que rigió la vida de los monasterios hispánicos durante muchos siglos; cada parte del día se expresaba en plural: maitines (antes del amanecer), laudes (el amanecer), etc.; así, por analogía, se diría "buenos días, buenas tardes, buenas noches".

Sea como fuere, al desear "buenos días" en plural, hacemos un acto de generosidad y derroche muy nuestro, muy español, pues no nos conformamos con pedir un único "buen día" para nuestro partenaire de conversación, sino que le deseamos que todos sean buenos. Y además, estamos realizando un acto de originalidad lingüística singular, pues como puede leerse más arriba, las demás lenguas, a diferencia de la nuestra, prefieren el singular.

Buenos días, pues, nos dé Dios. Y queden ustedes con Él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Envía tus comentarios