Mostrando entradas con la etiqueta Candeal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Candeal. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de octubre de 2022

"Romance de Gerineldo y la infanta", un romance con música

 Aquí os dejamos varias musicalizaciones de este hermoso romance:





—Gerineldo, Gerineldo,
paje del rey más querido,
quién te tuviera esta noche
en mi jardín florecido.
Válgame Dios, Gerineldo,
cuerpo que tienes tan lindo,
—Como soy vuestro criado,
señora, burláis conmigo.
—No me burlo. Gerineldo,
que de veras te lo digo.
—¿Y cuándo, señora mía,
cumpliréis lo prometido?
—Entre las doce y la una,
que el rey estará dormido.

Media noche ya es pasada.
Gerineldo no ha venido.
«¡Oh, malhaya, Gerineldo,
quien amor puso contigo!».
—Abráisme, la mi señora,
abráisme, cuerpo garrido.
—¿Quién a mi estancia se atreve,
quién llama así a mi postigo?
—No os turbéis, señora mía,
que soy vuestro dulce amigo.
Tomáralo por la mano
y en el lecho lo ha metido;
entre juegos y deleites
la noche se les ha ido,
y allá hacia el amanecer
los dos se duermen vencidos.

Despertado había el rey
de un sueño despavorido.
«O me roban a la infanta
o traicionan el castillo».
Aprisa llama a su paje
pidiéndole los vestidos:
«¡Gerineldo, Gerineldo,
el mi paje más querido!».
Tres veces le había llamado,
ninguna le ha respondido.
Puso la espada en la cinta,
adonde la infanta ha ido;
vio a su hija, vio a su paje
como mujer y marido.
«¿Mataré yo a Gerineldo,
a quien crié desde niño?
Pues si matare a la infanta,
mi reino queda perdido.
Pondré mi espada por medio,
que me sirva de testigo».
Y salióse hacia el jardín
sin ser de nadie sentido.

Rebullíase la infanta
tres horas ya el sol salido;
con el frior de la espada
la dama se ha estremecido.
—Levántate, Gerineldo,
levántate, dueño mío,
la espada del rey mi padre
entre los dos ha dormido.
—¿Y adonde iré, mi señora,
que del rey no sea visto?
—Vete por ese jardín
cogiendo rosas y lirios;
pesares que te vinieren
yo los partiré contigo.
—¿Dónde vienes, Gerineldo,
tan mustio y descolorido?
—Vengo del jardín, buen rey,
por ver cómo ha florecido;
la fragancia de una rosa
la color me ha devaído.
—De esa rosa que has cortado
mi espada será testigo.
—Matadme, señor, matadme,
bien lo tengo merecido.
Ellos en estas razones,
la infanta a su padre vino:
—Rey y señor, no le mates,
mas dámelo por marido.
O si lo quieres matar
la muerte será conmigo.



martes, 3 de mayo de 2022

"Romance del prisionero", una versión del anónimo romance castellano, musicalizada por Joaquín Díaz

 Joaquín Díaz, folclorista, músico, poeta, nos trae aquí una versión musicalizada del famoso poema "Romance del prisionero", uno de las composiciones poéticas más famosas de la literatura castellana.


Hay también versiones de Paco Ibáñez, Amancio Prada, Alalumbre Folk, Candeal...




Fíjate en la versión del dúo Candeal: es una versión diferente. Don Ramón Menéndez Pidal, que fue el principal estudioso del Romancero hispánico, decía que los romances, al vivir oralmente, en la tradición popular, "viven en variantes". ¿Qué te parece esta versión? Intenta ver en qué sigue a las otras y en qué se separa de ellas.


Analicemos ahora la letra:

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

Podemos descubrir una primera versión literal: hay un prisionero, está en la cárcel, siente que es la primavera, mayo, y que es la época de los enamorados, pero él está allí, preso, solitario, y solo sabe cuándo amanece y cuándo anochece por una avecilla que le canta. Hasta que un cazador malhadado se la mata y el prisionero se queda aún más solo. Por eso pide maldiciones para el ballestero.

Pero cabe imaginar una versión metafórica: era muy frecuente en la Edad Media comparar la conquista amorosa a una cacería, se usaba para el ritual del cortejo y conquista amorosa el léxico de la cetrería. ¿Qué pasaría entocnes si establecemos la ecuación avecilla = mujer amada, cazador = enamorado? Intenta hacer una relectura del poema.