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domingo, 15 de noviembre de 2015

"Oda a la alegría", de Pablo Neruda


Hay dos "Odas a la alegría" muy famosas y conocidas, la de Schiller, a la que puso música Beethoven y que se ha convertido ("Himno a la alegría") en el himno de la Unión Europea, y esta de Pablo Neruda, que es maravillosa. ¡A disfrutarla!

ODA A LA ALEGRÍA

ALEGRÍA
hoja verde
caída en la ventana,
minúscula
claridad
recién nacida,
elefante sonoro,
deslumbrante
moneda,
a veces
ráfaga quebradiza,
pero
más bien
pan permanente,
esperanza cumplida,
deber desarrollado.
Te desdeñé, alegría.
Fui mal aconsejado.
La luna
me llevó por sus caminos.
Los antiguos poetas
me prestaron anteojos
y junto a cada cosa
un nimbo oscuro
puse,
sobre la flor una corona negra,
sobre la boca amada
un triste beso.
Aún es temprano.
Déjame arrepentirme.
Pensé que solamente
si quemaba
mi corazón
la zarza del tormento,
si mojaba la lluvia
mi vestido
en la comarca cárdena del luto,
si cerraba
los ojos a la rosa
y tocaba la herida,
si compartía todos los dolores,
yo ayudaba a los hombres.
No fui justo.
Equivoqué mis pasos
y hoy te llamo, alegría.

Como la tierra
eres
necesaria.

Como el fuego
sustentas
los hogares.

Como el pan
eres pura.

Como el agua de un río
eres sonora.

Como una abeja
repartes miel volando.

Alegría,
fui un joven taciturno,
hallé tu cabellera
escandalosa.

No era verdad, lo supe
cuando en mi pecho
desató su cascada.

Hoy, alegría,
encontrada en la calle,
lejos de todo libro,
acompáñame:

contigo
quiero ir de casa en casa,
quiero ir de pueblo en pueblo,
de bandera en bandera.
No eres para mí solo.
A las islas iremos,
a los mares.
A las minas iremos,
a los bosques.
No sólo leñadores solitarios,
pobres lavanderas
o erizados, augustos
picapedreros,
me van a recibir con tus racimos,
sino los congregados,
los reunidos,
los sindicatos de mar o madera,
los valientes muchachos
en su lucha.

Contigo por el mundo!
Con mi canto!
Con el vuelo entreabierto
de la estrella,
y con el regocijo
de la espuma!

Voy a cumplir con todos
porque debo
a todos mi alegría.

No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto.

lunes, 27 de enero de 2014

Beethoven, Whitman, Schiller y el Himno de la Alegría

El "Himno de la Alegría", himno europeo con música de Beethoven, tiene letra de Friedrich Schiller, la "Oda a la Alegría", aunque en el vídeo que os ponemos aquí se diga que la letra es de Walt Whitman, concretamente un fragmento del poema XXXI.

Aquí tenéis el vídeo con la letra del poema de Whitman, que también es muy bonita. Y después, como no podía ser menos, la versión pop que universalizó Mike Ríos, "Escucha, hermano, la canción de la alegría..."





Añado aquí la letra de la "Oda a la alegría", de Schiller, retocada por Beethoven, base del Himno europeo:

Original
Traducción
O Freunde, nicht diese Töne!
Sondern laßt uns angenehmere anstimmen,
und freudenvollere.
Freude! Freude!
¡Oh amigos, no en esos tonos!
entonemos otras más agradables
y llenas de alegría
¡Alegría! Alegría!
Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.
Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
penetramos ardientes de embriaguez,
¡Oh celeste! en tu santuario
Tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y Todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.
Wem der große Wurf gelungen,
Eines Freundes Freund zu sein;
Wer ein holdes Weib errungen,
Mische seinen Jubel ein!
Ja, wer auch nur eine Seele
Sein nennt auf dem Erdenrund!
Und wer's nie gekonnt, der stehle
Weinend sich aus diesem Bund!
Quién logro el golpe de suerte
De ser el amigo de un amigo;
Quién ha conquistado una noble mujer,
¡Que una su júbilo al nuestro!
¡Sí, que venga aquel que en la tierra
pueda llamar suya siquiera un alma!
Y quien jamás lo ha podido,
¡Que se aparte llorando de nuestro grupo!.
Freude trinken alle Wesen
An den Brüsten der Natur;
Alle Guten, alle Bösen
Folgen ihrer Rosenspur.
Küße gab sie uns und Reben,
Einen Freund, geprüft im Tod;
Wollust ward dem Wurm gegeben,
Und der Cherub steht vor Gott.
Vor Gott!
Se derrama la Alegría para los seres
por todos los senos de la Naturaleza;
Todos los buenos, todos los malos,
Siguen su camino de rosas.
Ella nos dio los besos y la vid,
Y un amigo, probado hasta en la muerte;
Al gusanillo fue dada la voluptuosidad,
Y el querubín está ante Dios.
¡Ante Dios!
Froh, wie seine Sonnen fliegen
Durch des Himmels prächt'gen Plan,
Laufet, Brüder, eure Bahn,
Freudig, wie ein Held zum Siegen.
Alegres, como vuelan Sus soles
A través de la espléndida bóveda celeste,
Corred, hermanos, seguid vuestra ruta,
Alegres, como el héroe hacia la victoria.
Seid umschlungen, Millionen!
Diesen Kuß der ganzen Welt!
Brüder, über'm Sternenzelt
Muss ein lieber Vater wohnen.
Ihr stürzt nieder, Millionen?
Ahnest du den Schöpfer, Welt?
Such' ihn über'm Sternenzelt!
Über Sternen muss er wohnen.
¡Abrazaos, Millones de seres!.
¡Este beso para el Mundo entero!
Hermanos, sobre la bóveda estrellada
Habita un Padre Amante.
¿Os prosternaís, Millones de seres?
Mundo, ¿presientes al Creador?
¡Búscalo por encima de las Estrellas!
¡Allí debe estar su Morada!.
Y para terminar, la letra del "Himno a la alegría", tal y como lo canta Miguel Ríos.

Escucha, hermano, la canción de la alegría, 
el canto alegre del que espera 
un nuevo día.
Ven, canta, sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol 
en que los hombres 
volverán a ser hermanos. 
Ven, canta ,sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol 
en que los hombres 
volverán a ser hermanos. 
Si en tu camino solo existe la tristeza 
y el llanto amargo 
de la soledad completa, 
ven, canta, sueña cantando, 
vive soñando el nuevo sol 
en que los hombres 
volverán a ser hermanos. 
Si es que no encuentras la alegría 
en esta tierra,
búscala, hermano, 
mas allá de las estrellas, 
Ven, canta, sueña cantando, 
vive soñando el nuevo sol 
en que los hombres 
volverán a ser hermanos.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Schubert y Goethe: El Rey de los Alisos

Franz Schubert (1797-1828) compuso unos seiscientos lieder o canciones y más e setenta estaban inspiradas en Johann Wolfgang Goethe, a quien el músico veneraba como maestro. Sin embargo, ni él ni Beethoven gozaron de demasiada simpatía por parte del escritor, que en ocasiones ni siquiera contestaba a las cartas de Schubert. Curiosamente, sí apreció a músicos como Carl Friedrich Zelter que hoy no están considerados de primera fila: "Aliquando bonus dormitat Homerus"

Una de las canciones más conocidas de Schubert inspirada en un poema de Goethe es "El Rey de lo Alisos", "Der Erlkönig" en alemán, también llamada "El rey de los elfos", poema de 1782. El argumento es el siguiente:

Hay un niño que está padeciendo algún dolor y su padre lo lleva a caballo en brazos, el niño cree ver a la muerte como producto de su imaginación. Al avanzar la lectura del poema, éste toma un tono más oscuro para terminar con la muerte del niño: en realidad quien lo llevaba en brazos era ella y no su padre.

Cuenta la historia que Goethe visitaba a un amigo y, una noche, una figura oscura cargando un bulto en sus brazos fue vista cabalgando hacia las puertas de la ciudad a gran velocidad. Al día siguiente Goethe y su amigo se informaron que era un granjero que llevaba a su hijo enfermo al doctor. Este incidente (junto con la leyenda) fue probablemente la inspiración para Goethe, quien convirtió la cabalgada del padre con el niño en un símbolo de la condición humana: todos cabalgamos hacia la nada, la muerte es nuestro padre y nuestra madre (el hecho de que la muerte sea el padre se debe a que , en alemán, muerte es masculino y no femenino).


Original Alemán Traducción Español
Wer reitet so spät durch Nacht und Wind?
Es ist der Vater mit seinem Kind;
Er hat den Knaben wohl in dem Arm,
Er faßt ihn sicher, er hält ihn warm.

"Mein Sohn, was birgst du so bang dein Gesicht?"
"Siehst, Vater, du den Erlkönig nicht?
Den Erlenkönig mit Kron und Schweif?"
"Mein Sohn, es ist ein Nebelstreif."

"Du liebes Kind, komm, geh mit mir!
Gar schöne Spiele spiel' ich mit dir;
Manch' bunte Blumen sind an dem Strand,
Meine Mutter hat manch gülden Gewand."

"Mein Vater, mein Vater, und hörest du nicht,
Was Erlenkönig mir leise verspricht?"
"Sei ruhig, bleibe ruhig, mein Kind;
In dürren Blättern säuselt der Wind."

"Willst, feiner Knabe, du mit mir gehn?
Meine Töchter sollen dich warten schön;
Meine Töchter führen den nächtlichen Reihn,
Und wiegen und tanzen und singen dich ein."

"Mein Vater, mein Vater, und siehst du nicht dort
Erlkönigs Töchter am düstern Ort?"
"Mein Sohn, mein Sohn, ich seh es genau:
Es scheinen die alten Weiden so grau."

"Ich liebe dich, mich reizt deine schöne Gestalt;
Und bist du nicht willig, so brauch ich Gewalt."
"Mein Vater, mein Vater, jetzt faßt er mich an!
Erlkönig hat mir ein Leid getan!"

Dem Vater grauset's, er reitet geschwind,
Er hält in Armen das ächzende Kind,
Erreicht den Hof mit Müh' und Not;
In seinen Armen das Kind war tot.
¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche?
Es un padre con su hijo.
Tiene al pequeño en su brazo
Lo lleva seguro en su tibio regazo.

"Hijo mío, ¿Por qué escondes tu rostro asustado?"
"¿No ves, padre, al Rey Elfo?
¿El Rey de los Elfos con corona y manto?"
"Hijo mío, es el rastro de la neblina."

"¡Dulce niño, ven conmigo!
Jugaré maravillosos juegos contigo;
Muchas encantadoras flores están en la orilla,
Mi madre tiene muchas prendas doradas."

"Padre mío, padre mio,  ¿no oyes
Lo que el Rey de los Elfos me promete?"
"Calma, mantén la calma,  hijo mío;
El viento mueve las hojas secas. "

"¿No vienes conmigo buen niño?
Mis hijas te atenderán bien;
Mis hijas hacen su danza nocturna,
Y ellas te arrullarán y bailarán para que duermas."

"Padre mío, padre mío,  ¿no ves acaso ahí,
A las hijas del Rey de los Elfos en ese lugar oscuro?"
"Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo:
Son los árboles de sauce grises."

"Te amo; me encanta tu hermosa figura;
Y si no haces caso usaré la fuerza."
"¡Padre mío, padre mío, ahora me toca!
¡El Rey de los Elfos me ha herido!"

El padre tiembla y cabalga más aprisa,
Lleva al niño que gime en sus brazos,
Llega a la alquería con dificultad y urgencia;
En sus brazos el niño estaba muerto.

La leyenda del Rey de los Elfos es danesa, Goethe basó su poema en “Erlkönigs Tochter” (“La hija del Rey de los Elfos”), una obra traducida al alemán por su amigo Johann Gottfried Herder (1744-1803). Lo que ocurre es que Herder confundió en la traducción del danés "Erlkönig", Rey de los Alisos, (de Erlen, Alisos) con "Elfenkönig", Rey de los Elfos, y su amigo Goethe perpetuó el error en su famoso poema, que después ha tenido tanta descendencia. En danés la historia se titulaba Ellerkonge, El Rey de los Elfos, de Eller (elfos), de manera que la confusión de Herder hizo que el Rey de los Elfos cambiara su reino de duendecillos por los bosques.

La historia del Rey de los Alisos ha pasado también a la pintura: en la iconografía se representaba la cabalgada del padre en mitad de la noche con su hijo en brazos y al Rey de los Elfos persiguiéndolo.






La novela de 1970 Le Roi des Aulnes, del francés Michel Tournier está inspirada en la leyenda del Rey de los Alisos, solo que él traslada la acción al tiempo de los nazis, sin duda un tiempo de muerte y destrucción. A su vez, "El Ogro" (1996), una película dirigida por Volker Schlöndorff y protagonizada por John Malkovich es una adaptación de la historia de Tournier.


Como vemos, el arte -como la energía- ni se crea ni se destruye: simplemente se transforma: de la traducción al verso, de este a la novela, también a la pintura, de allí a la música, de aquella al cine...

Acabo con un vídeo de la versión clásica de Schubert y debajo una versión "heavy" total de un fantástico grupo alemán.



domingo, 15 de abril de 2012

El Himno a la alegría, de Beethoven, interpretado por diez mil japoneses

El Himno a la alegría, de Beethoven, con adaptación de Herbert von Karajan, es el himno oficial de la Unión Europea. Sin embargo, esta impactante interpretación, diez mil personas interpretándolo maravillosamente, se la debemos a los increíbles japoneses. Un ímprobo trabajo.