lunes, 30 de octubre de 2023

Abecedario áulico (o Historia de un día en clase)

 Para mis alumnos de todos estos años, con cariño y un poco de humor.


ABECEDARIO ÁULICO

A usa su móvil, está en un chat muy interesante, ¡No molesten, concho!

B habla con C de la chica que le gusta.

D copia de la libreta de E los ejercicios de Inglés que no había hecho en casa, Total, el de Lengua no se entera.

F lee en clase un libro que le gusta mucho y no tiene nada que ver con la asignatura.

G usa típpex para hacer un dibujo sobre la mesa, Vale, vale, ya lo borro, tranqui.

H tira a I una bolita de papel con un boli-cerbatana. ¡Para, subnormal! ¡Profe, mire este gili...!

J lanza a K un avioncito papirofléxico. Mola el origami. Mazo, tío.

L dibuja en su cuaderno-manga al profesor-dragón a punto de devorarlo.

M se pone colorao cuando suena su móvil. Es que... Mi vieja, que m'he dejao el bocata'n casa.

N se parte, ¡Jajajá, pringao!, y M, ¡Cabroide-jopústula, ya te pillaré en el patio!

Ñ se levanta a tirar un boli descargado a la papelera. ¿Puedo ir al baño? Mire cómo m`he puesto.

O abre un zumo y se lo bebe tranquilamente. Con esta calor...

P se duerme sobre la mesa, colocando plácidamente su cabeza entre los brazos.

Q saca el lápiz de labios y se pone a perfilarse, Dime, espejito mágico...

R zampa chuches a toda milk, Jo, no tuve tiempo en el recreo.

S levanta la mano y pide ir al baño, No aguanto más, oiga, me lo hago aquí mismo.

T pide permiso para acompañarlo, P'ayudar, profe.

U lanza un boli a V, Gracias, tronco, te la debo.

W, el rarito, atiende y copia en su cuaderno lo que el profe pone en la pizarra.

X sale al pasillo, La psicóloga me ha dicho que lo haga cuando sienta ansiedad.

Y se balancea en su silla y charla con el de detrás, ¿Qué's esto d'aquí? Jo, que no entiendo ni mi letra.

Z pide al profe si puede explicar de nuevo, --¿Qué parte no has entendido? --Nada, mejor explique de nuevo. De la A a la Z, porfi. Y despacito, que escribo lento.

 P.S.: Gracias a Darío Murga por su cooperación para que este abecedario estuviera completo.

jueves, 19 de octubre de 2023

De Mudito a Gruñón: el paso de los años.

 Para mis queridos alumnos, a los que no siempre he sabido comprender bien.


Este era yo cuando empecé


Este soy yo ahora. Disculpadme, creo que ha llegado el momento de "hacer mutis por el foro" y de "cortarse la coleta".


Me voy, pero...



Canciones para un adiós

 1. "Qué lástima, pero adiós" (Julieta Venegas)


Porque no supiste entender a mi corazón,lo que había en él,porque no tuviste el valor de ver quién soy.
Porque no escuchas lo que está tan cerca de ti,sólo el ruido de afuera y yo,que estoy a un lado, desaparezco para ti
No voy a llorar y decirque no merezco estoporquees probable quelo merezco, pero no lo quiero, por eso me voy
¡Qué lástima, pero adiós!Me despido de ti y me voy¡Qué lástima, pero adiós!Me despido de ti.
Porque sé que me espera algo mejor,alguien que sepa darme amorde ese que endulza la sal y hace que salga el sol.
Yo qué pensénunca me iría de ti, que es amor del bueno, de toda la vida,pero, hoy entendí que no hay suficiente para los dos.
No voy a llorar y decirque no merezco estoporquees probable quelo merezco, pero no lo quiero por eso me voy
¡Qué lástima, pero adiós!Me despido de ti y me voy.¡Qué lástima, pero adiós!Me despido de ti y...
I-i-i, i-i-i-i (Ah-ah)I-i-i, i-i-i-i
Me voy.¡Qué lástima, pero adiós!Me despido de ti y me voy.¡Qué lástima, pero adiós!Me despido de ti y me voy.
¡Qué lástima, pero adiós!Me despido de ti y me voy.¡Qué lástima, pero adiós!Me despido de ti y me voy.

2. Un beso y una flor (Nino Bravo)



Dejaré mi tierra por ti,dejaré mis campos y me iré.Lejos de aquí.
Cruzaré llorando el jardíny con tus recuerdos partiré.Lejos de aquí.
De día vivirépensando en tus sonrisas,de noche las estrellas me acompañarán.Serás como una luzque alumbre mi camino.Me voy, pero te juro que mañana volveré.
Al partir un beso y una florUn "te quiero", una caricia y un adiós.Es ligero el equipajepara un tan largo viaje.Las penas pesan en el corazón.
Más allá del mar habrá un lugardonde el sol cada mañana brille más.Forjarán mi destinolas piedras del camino.Lo que nos es querido siempre queda atrás.
Buscaré un hogar para tidonde el cielo se une con el mar.Lejos de aquí.Con mis manos y con tu amorlograré encontrar otra ilusión.Lejos de aquí.
De día vivirépensando en tus sonrisas,de noche las estrellas me acompañarán.Serás como una luzque alumbre mi camino.Me voy, pero te juro que mañana volveré.
Al partir un beso y una flor,un "te quiero", una caricia y un adiós.Es ligero equipajepara un tan largo viaje.Las penas pesan en el corazón
Más allá del mar habrá un lugardonde el sol cada mañana brille más.Forjarán mi destinolas piedras del camino.Lo que nos es querido siempre queda atrás.
Al partir un beso y una florun "te quiero", una caricia y un adiós.Es ligero el equipajepara un tan largo viaje.Las penas pesan en el corazón.
Más allá del mar habrá un lugardonde el sol cada mañana brille más.Forjarán mi destinolas piedras del camino.Lo que nos es querido siempre queda atrás.

3. "Canción del adiós Scout"



"Adiós, amigo", una canción de Raffaella Carrà

 La cantante, bailarina y presentadora italiana Raffaella Carrà, que hablaba muy bien el español, trabajó mucho en la televisión de nuestro país. Y entre una de sus muchas actuaciones estelares, hemos seleccionado esta, que va para el pelo en estos momentos de adiós y alegría: "Adiós, amigos".



en italiano

karaoke

ADIÓS, AMIGO

Cuando tengas tristeza en el alma.
cuando creas que todo acabó.
abrirás sin querer la ventana,
una mañana inundada de sol.

Y verás cómo pasa la banda,
y verás a la banda pasar.
Sentirás que tus penas se acaban,
porque la banda las hace olvidar.
Adiós amigo, goodbye my friend.
Ciao, ciao amigo, arriverderci, auf wiedersehen.
Adiós amigo, goodbye my friend.
Sigue a la banda, que con la banda, todo va bien.

Bajarás a la calle corriendo,
de repente queriendo cantar,
porque el cuerpo te dice de pronto,
que no seas tonto y que le hagas bailar.
Bailarás todo el tiempo mundo.
Bailarás hasta no poder más,
pero tu baila, dale que dale,
nadie ha muerto jamás por bailar.

Adiós amigo, goodbye my friend.
Ciao, ciao, amigo, arriverderci, auf wiedersehen.
Adiós amigo, goodbye my friend.
Sigue a la banda, que con la banda, todo va bien.

Cuando escuches tocar a la banda,
cuando escuches la banda, tocar,
deja todo y olvida tus penas,
porque la banda las mata al pasar..

Bailarás todo el tiempo del mundo.
Bailarás hasta no poder más,
pero tú baila, dale que dale.
Nadie ha muerto jamás por bailar.

Adiós amigo, goodbye my friend.
Ciao, ciao, amigo, arriverderci, auf wiedersehen.
Adiós amigo, goodbye my friend.
Sigue a la banda, que con la banda, todo va bien.

Adiós amigo, goodbye my friend.
Ciao, ciao, amigo, arriverderci, auf wiedersehen.
Adiós amigo, goodbye my friend.
Sigue a la banda, que con la banda, todo va bien.

Adiós amigo, goodbye my friend.
Ciao, ciao, amigo, arriverderci, auf wiedersehen.
Adiós amigo, goodbye my friend.
Sigue a la banda, que con la banda, todo va bien.

miércoles, 18 de octubre de 2023

Celebrando el Día de la Hispanidad - tercera parte

 Nuestros alumnos de Première Bruno Figari y Ana Sipos-Nastase acudieron a otras clases de Première a explicar a sus compañeros no españoles qué es el Día de la Hispanidad y cómo se celebra en sus países respectivos. Su exposición estuvo seguida por varias preguntas de los alumnos de Español LVB, que ellos se esforzaron en contestar con detalle y precisión.

Toda una experiencia.



martes, 17 de octubre de 2023

Celebrando el Día de la Hispanidad 2023 - segunda parte

 En la CSI de Lyon, en la SIE, tenemos la suerte de tener unos alumnos que son unos cracks. Bueno, mejor dicho (no es por nada, chicos), unas "alumnas". Porque, a ver, ¿qué es lo que pasa en los últimos años que siempre son las chicas las que lo ganan todo? ¡Muchachos, la "espabilina"! Está claro que el siglo XXI, como dicen, va a ser el siglo de las mujeres. 

Que ya iba siendo hora, ¿no?

Bueno, pues ocurre que en el último concurso de la Consejería de Educación de España en París, el de todos los años, el "Dale voz a tu pluma", las ganadoras son... Sí, habéis acertado... ¡Las chicas! ¡Nuestras chicas!

Además de Aya Chouja, de Troisième, de la que ya hablamos en la entrada anterior de este blog. pues otra compañera de Seconde, Amaya Cabral, también ha quedado ganadora.

¡Campeones (ejem... -as), campeones (estoooo... -as)! Oe, oe, oe.

Y aquí quedan las fotos, para el recuerdo. Y el texto, para leerlo. ¡Que lo disfrutéis, hispanolioneses!










Las últimas palabras de Picasso. AMAYA CABRAL, Seconde. SIE de Lyon

Entrecierro mis ojos y consigo distinguir a una niña con el cabello corto sostener una paloma, cuya bata era blanca, sus plumas ensangrentadas…
    La esbelta figura alzó sus brazos, y vi sus delgadas manos de las que el pájaro despegó en el aire con paso orgulloso y airoso, un ramo de flores en el pico.
    Una solicitud a la esperanza.
    La imagen de esa chica, mirando hacia arriba, sola, enfrentándose a lo que el mundo se había convertido me petrificó.
    Me sentí aun más solo al darme cuenta de que esa tapa me apretaba cada vez más y me separaba de aquella realidad.

Un rayo de sol que se filtraba por una raja del ataúd, acarició mi piel, al abrir mis ojos, lo sentí calentar el interior de mi cuerpo, lo sentí fluir en mí, calentar el féretro.
    Levanté la mortaja polvorosa y empujé la tapa de la caja que respondió con un crujido, me puse en pie, me estabilicé y espolvoreé mi traje tan arrugado como mis nudillos y articulaciones.
    Miré a mi alrededor, el cementerio y su silencio habitual hizo que me estremeciera, sin saber por qué.
    Introduje mi mano en mi bolsillo y noté el frescor del reloj de fuelle, le eché un ojo; la aguja más pequeña indicaba las ocho y la más grande apuntaba hacia el número nueve. Ya era de noche.
    Vagué entre las tumbas hasta encontrar la de mi amigo Georges Braque. 
    Golpeé con la punta de mis zapatos con hebilla tres veces a intervalos diferentes: era
nuestra señal.
    Sentí que el cenotafio se movía bajo mi pie; se abrió en seco. Mi amigo estiró sus miembros esqueléticos me tendió la mano y con las fuerzas que me quedaban lo puse en
pie.
    Nos miramos a los ojos, y le pregunté: “¿Estás listo?”; me miró con cara de diversión. “¿Como que si estoy listo? Muchacho, llevo años esperando este momento, tienes que terminar lo que empezaste, yo te apoyo. Pero, eso sí, únicamente si me das un cigarrillo
ahora mismo.”
    Saqué mi pitillera y nos pusimos en marcha al compás de la tos seca del anciano.
    Era nuestro último viaje, al llegar, la fachada estaba compuesta por dos columnas de cristal con inscripciones laterales que reflejaban las luces de la noche.
    Georges fue el primero en colarse.
    Dimos algunos pasos y nos embriagó la blancura de estos muros y pinturas bajo el
luminoso halo del cielo nocturno.
    Aquí en una época brillaba un día límpido, aquí fluía la hora apacible, y a lo lejos, yacían
los techos tan altos como los cielos.
    Cada paso nos alejaba cada vez más de lo que éramos o, por si decir, de lo que nos
quedaba.
    Y ahí estaba, el único vestigio de mi existencia. Sobre este lienzo se pasaron miles y miles de pinceladas, con tanta delicadeza, con tanta destreza, que entre estas obras permaneció en vida a pesar de los años.
    Bajo mis ojos nublados, aquí estaba, el vacío que me miraba fijamente, en ella, todo mi
dolor, mi sufrimiento, es el teatro trágico de una injusticia de una deshumanización
absoluta.
    Los hombres, mujeres y niños tenían el mismo tesoro; la chispa de esperanza en sus ojos
que les hacía seguir adelante. 
    Los gritos resuenan en mi interior, las sombras fluidas y fantasmales que huyen.
  El 26 de abril paralizado, capturado en un instante. Pinté para la huida; el grito del caballo y porque somos una tribu, nadie ha huido del cuadro, por eso es blanco y negro.
    Una niña arrasada, un niño sin identidad, una utopía desvanecida.
    Nadie huye de la realidad del mundo, del teatro del mundo, y mucho menos nosotros, los
creadores.
    En este cuadro, las huellas del tiempo pasado permiten asentar la gran curiosidad de los
espectadores, la mayoría, indiferentes a la realidad de la que somos víctimas.
    Georges que estaba detrás de mí todo este tiempo, me tendió un papel adhesivo y un
rotulador. De una mano temblorosa depósito estas cuatro palabras: “Intemporalis Theatrum mundi. Picasso.”
    Me acerco a la creación y pego el papel en cuestión, encima de su nombre original. 
  Me alejo para admirar una última vez estas formas geométricas expresivas, sin perspectiva.
    Y aquí permanecerá mi obra en silencio, denunciadora, con todo su ardor hasta que una respuesta se haga un hueco…

Celebrando el Día de la Hispanidad 2023

Para celebrar el 12 de octubre de 2023, un día de encuentro de culturas, en la SIE de Lyon hemos entregado el premio de narrativa "Dale voz a tu pluma", convocado por la Consejería de Educación de España en París para los centros españoles en el país vecino, a nuestro alumnado ganador, entre los que se encuentra Aya Chouja, alumna de Seconde, que ha ganado el premio este año.

Desde aquí, nuestra más sincera felicitación.







UNA RUTA CONOCIDA

Abrí los ojos. Casi no podía moverme. Estaba encerrado en una especie de cubo en la que había colgados numerosos cuadros. Sabía que todos eran míos. De repente tenía la sensación de saberlo todo sobre la pintura, sobre mi vida ; pero, al mismo tiempo, sentía que era nuevo en este mundo a pesar de que todos me conocieran. Picasso, me llamaban.

    Poco a poco, ya podía andar sin necesidad de un bastón y mi piel se iba rejuveneciendo. Había una mujer que vivía conmigo. Me dijeron que se llamaba Ana y que estaba casado con ella, pero a mí eso me parecía extraño porque nunca nos hablábamos. Parecíamos desconocidos.

    Los días eran largos, aburridos, y yo contemplaba el mundo bajo el velo azul de la melancolía. El tiempo pasaba lento y yo seguía dibujando. Sin embargo, con los años, mis cuadros iban desapareciendo para siempre sin dejar rastro. Y a mi, no me importaba porque ya no los recordaba. Era como si nunca hubiesen existido.

    Con el transcurso del tiempo, sentía que Ana y yo estábamos cada vez más unidos. Ella cada vez era más guapa hasta convertirse en una joven mujer de piel blanca y ojos castaños. Su sonrisa era verdadera y estaba mucho más feliz. A veces discutíamos por nuestro hijo, que con los años se volvía más inmaduro. Cada vez hablaba menos y no hacía más que llorar. En tan solo unos meses perdió la capacidad para hablar y andar. Entonces, Ana y yo decidimos llevarle al hospital, donde en pocos días desaparece bajo la triste mirada de su madre.

    Tras la pérdida de nuestro hijo, Ana y yo nos fuimos distanciando. Yo quería centrarme en la pintura así que me fui a vivir a Barcelona. Allí, ingresé en una Academia de pintura donde me enseñaban las bases del dibujo. Me di cuenta de que mis cuadros eran de un nivel cada vez más bajo; aún así, yo tenía ganas de aprender y era el más respetado por los alumnos. Los profesores decían que tenía un gran talento, pero mi empeoramiento hizo que saliese de la Academia para irme a vivir con mis padres al sur de España.

    En Málaga, me sentía bien con mi familia, pero prefería estar solo o escuchar las canciones de los gitanos y ver las corridas de los toreros. Sentía que ese era el arte me representaba y que reflejaba en mis dibujos. Unos dibujos que eran cada vez más infantiles y menos profesionales. Tal vez es por eso por lo que ya no era conocido como Picasso, sino simplemente como Pablo.

    Un día dibujé “Picador”. Ese fue mi último dibujo oficial porque a partir de ese momento era incapaz de dibujar. Mis manos temblaban y mis ideas no eran claras. Me sentía perdido, confuso, porque mi vida era el arte pero no podía vivir para siempre.

    Poco a poco, ya no podía coger un lápiz, ni siquiera podía hablar ni expresar mis sentimientos

a través de la pintura, como hice toda mi vida. Sentí que me robaban algo en mi interior y yo no lo podía evitar. Así que solo lloré hasta desahogarme de todo lo que había aguantado durante 91 años de vida.

    Y un día me encuentro en el hospital, en compañía de una mujer que me llevaba en brazos hasta pasar el largo pasillo que llevaba a una puerta abierta de la que desprendía una cegadora luz blanca y prodigiosa. Una luz diferente. Una luz que iba a decidir mi destino. Entonces recordé que fuese donde fuese, el amor por la pintura iba a seguir en mi corazón para siempre. Pasamos la puerta y cierro los ojos.

    -¿Cuál es su nombre?

    -Pablo, Pablo Picasso.

miércoles, 11 de octubre de 2023

Poème élastique de Carl Norac

 Je

t’écris

un poème

qui va grandir,

s’allonger d’un pied

à chaque vers tracé

sans plus jamais s’arrêter

jusqu’à remplir tout l’Univers…

(Veux-tu m’aider à le rétrécir ?)


    A partir de aquí, puede haber múltiples propuestas en el aula, como esta, que tomamos de Internet:

    Rétrécissons-le tous les deux :

plaçons-y un éléphant,

jouons à cache-cache

derrière les mots,

les jolis vers,

que je vois

dans tes

yeux.