Calificada tantas veces como la «obra judía de Verdi», canta la historia del exilio hebreo en Babilonia tras la pérdida del Primer Templo de Jerusalén y se convirtió en un himno para patriotas italianos quienes, identificándose con el pueblo hebreo, buscaban la unidad nacional. La canción, cuyo tema es el exilio y que expresa nostalgia por la tierra natal, así como la frase «Oh mia patria sì bella e perduta!» («¡Oh, patria mía, tan bella y perdida!») resonaba en el corazón de muchos italianos.
Nana Mouskouri hizo una versión de la canción hacia el año 1980. La canción de Boney M, Rivers of Babylon también está inspirada en el Salmo 137.
En Chile, en 1990, fue cantada en el Estadio Nacional, cuando Augusto Pinochet dejó el poder, y lo asumió Patricio Aylwin, en la Transición a la Democracia.
Hace poco, cuando Italia festejaba el 150 aniversario de su creación, se representaba en Roma Nabucco, dirigida por el maestro Ricardo Muti. Al llegar al Va, pensiero, canto de los esclavos oprimidos, la gente se emociónó y Muti, que no suele hacer bises, lo hizo por una vez.
Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde Roma, había subido al escenario para denunciar los recortes del presupuesto de cultura que estaba haciendo el Gobierno de Berlusconi, a cuyo partido él también pertenecía y con el que había sido ministro. Silvio Berlusconi asistía a la representación. Ricardo Muti hizo el bis y declaró al Times que sentía vergüenza por la situación de su país.
El público coreaba "Viva Italia", "Viva Verdi", como en los buenos tiempos de la independencia mientras cantaban a coro el Va, pensiero.
La libertad del pueblo todavía no ha muerto.
Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde Roma, había subido al escenario para denunciar los recortes del presupuesto de cultura que estaba haciendo el Gobierno de Berlusconi, a cuyo partido él también pertenecía y con el que había sido ministro. Silvio Berlusconi asistía a la representación. Ricardo Muti hizo el bis y declaró al Times que sentía vergüenza por la situación de su país.
El público coreaba "Viva Italia", "Viva Verdi", como en los buenos tiempos de la independencia mientras cantaban a coro el Va, pensiero.
La libertad del pueblo todavía no ha muerto.
|
|