Pues sí, el western es un género que ha dado mucho de sí. Series de televisión, películas de cine, muchísimas novelas, novelitas, novelones... ¡y hasta óperas! Por ejemplo, La fanciulla del West, La chica del Oeste, de Giacomo Puccini. Una obra que se estrenó en 1910 en el Metropolitan Opera de New York. Puccini la escribió después de Madama Butterfly. Con dirección de Arturo Toscanini, con Enrico Caruso como tenor. En Estados Unidos, siempre ha sido muy popular, no tanto en Europa, donde no aparece entre las óperas frecuentes del repertorio. En 1915 Cecil B. DeMille estrenó una película muda sobre la ópera, The Girl of the Golden West.
Al argumento no le falta de nada: aparecen los pieles rojas, los bandidos, los mineros, las chicas del saloon, el sheriff, un jinete de la Pony Express... Hay amores y... un final feliz. Nada de muertes románticas, la chica se va con el chico, como Dios manda.
Hay un aria famosísima en esta ópera, "Ch'ella mi creda libero e lontano", "Que ella me crea libre y lejano", que es lo que el bandido Ramírez, alias "Johnson", pide a quienes lo van a ajusticiar que le digan a su novia Minnie, la cantante del salón. Pero tranquilos, no sufráis innecesariamente, que, como ya he dicho, todo acaba bien. Os dejo aquí una versión del "Ch'ella mi creda...", cantada por Pavarotti. Una meraviglia! (Podéis buscar en YouTube, hay versiones de todos los grandes: Domingo, Kauffmann, Caruso...)
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