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viernes, 15 de junio de 2018

Gastronomía típica de Aragón.

Ternasco.
Esta carne es na de las más representativas de la cocina aragonesa. Lo más habitual es que se sirva asado o guisado al chilindrón.

recetasdesara.comResultado de imagen de ternasco guisado al chilindron


Migas. 
Elaborado con pedazos de la miga de pan tostado acompañadas con carnes. Lo más habitual es comerlas acompañadas de uvas.

elcalderodelapaca.blogpost.comResultado de imagen de migas aragonesa


Magras con Tomate.
Son trozos de jamón con salsa de tomate.
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Frutas de Aragón.
Es fruta confitada, bañadas en chocolate. Las hay de manzana, sandía, albaricoque, cereza, higos, ciruelas o naranjas.

dulcesdeteruael.esResultado de imagen de frutas de aragon

martes, 22 de abril de 2014

De paseo por Cuenca


Si vais por Cuenca, no dejéis de probar al menos estas cinco especialidades gastronómicas:

* el morteruelo, una especie de magret que suele hacerse con carne de perdiz;
* el ajoarriero, hecho con ajo y bacalao;
* el resolí, licor de origen árabe, hecho con aguardiente, café canela, corteza de naranja y azúcar;
* el alajú, también de origen árabe, hecho con miel, almendras y pan, palabra que en árabe, "al-hasú", significa "relleno"; el alajú también se hace en el Rincón de Ademuz y en la comarca valenciana de Utiel-Requena; y
* los zarajos, tripas de cordero lechal a la brasa.



Además, tenéis que visitar:

* la Ciudad Encantada,
* el nacimiento del río Cuervo,
* la catedral,
* las casas colgadas,
* los "rascacielos",
* la torre Mangana,
*el casco antiguo.


Cuenca es una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad, llena de iglesias y conventos. Tiene 57 mil habitantes. Su nombre viene del árabe Qūnka. Fue el rey cristiano Alfonso VIII quien la conquistó y quien le dio su Fuero. En la Edad Media fue famosa por su célebre pañería, industria textil que le dio gran riqueza. Hoy es famosa por el turismo, la Semana Santa, la Semana de Música Religiosa, su gastronomía y calidad de vida, su Museo de Arte Abstracto, el Museo de Ciencias de Castilla-La Mancha. Está ubicada a una altura superior a los 900 metros y entre las hoces de los ríos Júcar y Huécar.


Conquenses ilustres:
  • los hermanos Valdés, Alfonso y Juan, célebres erasmistas.
  • Alonso de Ojeda, gobernador de Venezuela.
  • La familia Hurtado de Mendoza, que cuenta con escritores, políticos, virreyes de América...
  • Fernando Zóbel, pintor.
  • José Luis Coll, humorista.
  • Mari Carmen, ventrilocua.
Personas vinculadas:
  • José Luis Perales, cantante y compositor
  • Antonio Saura, pintor.
Municipios importantes de la provincia:
  • Tarancón,
  • Quintanar del Rey,
  • Motilla del Palancar,
  • Mota del Cuervo,
  • Belmonte, pueblo natal de Fray Luis de León y sede un tiempo de Eugenia de Montijo, tras la muerte de su marido Napoleón III.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Vicent: Comer y beber a mi manera


Este es el libro gastronómico de un "bon vivant". Vicent nos habla en Comer y beber a mi manera (Madrid, Alfaguara, 2006) de lugares míticos de la literatura y la historia (los bares o restaurantes donde paraban Proust, Hemingway, Blasco Ibáñez, García Márquez...), de encuentros con amigos y personajes ilustres (Pasionaria, Serrat, Montalbán...). Nos cuenta sus vivencias ante licores y sabores en distintas partes del globo. Nos da recetas personales de los platos que más le gustan, etc. Por aquí comparecen alimentos sencillos como el pan, las aceitunas, el tomate y el aceite; elaborados postres, platos populares (paella, sopa, tortilla de patata), internacionales (harira, couscous) o nacionales (arroz abanda); salazones, frutos secos, bebidas, mercados...

Anécdotas jugosas, observaciones agudas y un estilo personalísmo en cada página que aquí antologamos.

¡A comer!

Juan Mari Arzak junto al premio Nobel (pp. 169-170)

Sucedió en la Zona Rosa de la Ciudad de México, en el restaurante Tezca, una franquicia de Juan Mari Arzak que gobierna el joven cocinero donostiarra Bruno Oteiza. Coincidí allí en una agradable cena con la embajadora española Cristina Barrios, con Gabriel García Márquez, su mujer Mercedes y otros amigos. Juan Mari Arzak vino a sentarse con nosotros al final de la cena e iniciamos una larga tertulia de sobremesa mientras el restaurante repleto al final de la noche se iba vaciando. Nuestra mesa ocupaba un lugar estratégico. Todos los clientes se veían obligados a pasar por delante.

Esa noche ocurrió algo que puso en evidencia que el ser humano le da muchísima más importancia al estómago que al cerebro, cosa que yo había sospechado desde tiempos muy remotos. García Márquez y Arzak estaban sentados uno junto al otro, pero el premio Nobel ocupaba el primer plano cerca del pasillo de salida. Apenas hubo un cliente que antes de abandonar el restaurante no acudiera a nuestra mesa para saludar y felicitar al famoso cocinero. Y para darle un abrazo tenían que hacerlo sobre la espalda del premio Nobel e incluso con algún codazo en la nuca.

—Gracias, Juan Mari. En mi vida he degustado un pichón con cerezas como el de esta noche. No lo olvidaré nunca.

—Me alegro —decía Arzak.

—Enhorabuena, Juan Mari, por esa sopa de ostras con zumo de espinacas y perejil.

Entre los clientes agradecidos y el cocinero se encontraba un premio Nobel al que ninguno de los comensales que salía del restaurante con el estómago agradecido se dignó dirigirle ni siquiera una frase de admiración pese a que la imagen de García Márquez en México es sobradamente conocida.

—¿Cómo has conseguido ese milagro del bogavante con los macarrones de cebollino? —le preguntaba uno.

—¡¡Divinos esos cogollitos!! Volveremos muchas veces para ser felices.

Yo veía a García Márquez cada vez más hundido en una evidente depresión. Ni una palabra, ni una sonrisa, ni una mirada para él. Sin duda pensaba como yo que era más agradecido inventar unos cogollitos gratinados que escribir Cien años de soledad.

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Dedicatoria del libro

"La mejor receta de cocina es esa sensación que los pobres llaman hambre y los ricos, apetito"

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