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lunes, 11 de febrero de 2019

Nos vamos a ver "El Criticón", de Baltasar Gracián, al Teatro de las Esquinas

El lunes, 11 de febrero de 2019,  a las 11:00 horas, comenzó la función en el Teatro de las Esquinas.
Teatro del Temple representaba El criticón, de Baltasar Gracián.
Allí fuimos con los alumnos de 1º Bachillerato.
Gran éxito.
Os dejamos algunas fotos.






martes, 5 de febrero de 2019

Nos vamos a ver "El Criticón"

El lunes, 11 de febrero, los alumnos de 1º Bachillerato y sus profes nos vamos a ver la obra de Baltasar Gracián El criticón, adaptada por el Teatro del Temple y representada en el Teatro de las Esquinas.

Gracián (Calatayud, 1601-Tarazona, 1658) es uno de los autores aragoneses más internacionales. Era un clérigo del Barroco (siglo XVII). Se caracteriza por un estilo breve, personal, denso, concentrado y polisémico, en el que domina el juego de palabras y las asociaciones ingeniosas. Su lenguaje es lacónico, lleno de aforismos y rico.

Como buen autor barroco, es  pesimista. Para él, el mundo es hostil y engañoso, y en el prevalecen las apariencias frente a la virtud y la verdad. El hombre es un ser débil, interesado y malicioso. Todo ello le ha valido a Gracián ser considerado un precursor del existencialismo y de la postmodernidad. Influyó mucho en autores como Nietzsche y Schopenhauer.

El criticón apareció en 1651, firmada por el anagrama García de Marlones, tuvo problemas con los jesuitas y fue depurado, castigado a pan y agua, desposeído de su cátedra en Zaragoza y desterrado a Graus. Parcialmente rehabilitado, se instaló en Tarazona y allí murió.

El argumento de esta novela alegórica (simbólica) es el siguiente: Un náufrago, Critilo, hombre experimentado, de razón (racional), es arrojado a las costas de la isla de Santa Elena, donde conoce a Andrenio, el hombre natural, criado por un animal al margen de toda civilización, y a quien Critilo enseña a hablar. Andrenio le cuenta cómo nació en una cueva cerrada y tras un terremoto, vio la luz y la hermosa Naturaleza, comprendiendo que solo podía ser obra del Supremo Artífice. Son rescatados por una flota española y juntos comienzan una larga peregrinación alegórica en diversas etapas en la Corte de España, Aragón, Francia y Roma en busca de Felisinda (la felicidad), esposa deseada por Critilo y madre de Andrenio, para al final de su vida alcanzar la Isla de la Inmortalidad.

Se divide en crisis (=capítulos) y alberga una doble lectura —si no más— en los planos real y filosófico. El contenido del relato se configura temporalmente a través de un eje cronológico que comprende el ciclo vital del hombre, asociado a las estaciones del año (primavera=niñez, verano=juventud, otoño=madurez, invierno=vejez). Este progresa de manera lineal, pero recorrido por constantes digresiones e interrupciones del hilo narrativo.

La obra tiene sentido del humor y surrealismo. Las alegorías de Gracián  enlazan con los caprichos de Goya y el cine de Buñuel. Nos describe la realidad escapando de ella, pero con  crítica, fantasía y  delirio.

A disfrutar



sábado, 3 de noviembre de 2012

"La flauta mágica", de Mozart-3


Papageno, el hombre-pájaro, el pajarero de la Reina de la Noche, se ha convertido en uno de los personajes más célebres de todo el repertorio operístico. Frente al príncipe Tamino, que representa al intelectual, e incluso al masón que quiere ser iniciado en los ritos secretos reservados a los elegidos, Papageno representa al hombre común que solo quiere vivir y reír, gozar y tener hijos papagenos al lado de su compañera Papagena. Tamino y Papageno recuerdan, de alguna manera, a Andrenio y Critilo, los dos protagonistas de El criticón, de nuestro Baltasar Gracián.
'Luchar no es lo mío.
Y tampoco deseo la sabiduría.
Soy un hombre primitivo,
que se contenta con el sueño,
la comida y la bebida;
y si pudiera ser que
alguna vez cazase a
una bella mujercita...''



Papageno acompañará al príncipe a rescatar a Pamina secuestrada por Sarastro, su padre y gran sacerdote del templo de Isis. Y al final será premiado con su Papagena, con la que canta el dúo final  "Pa-pa-pagena!".


PAPAGENO- Pa-pa-pa-pa-pa-pa-Papagena!
PAPAGENA- Pa-pa-pa-pa-pa-pa-Papageno!
PAPAGENO- Bist du mir nun ganz gegeben?
PAPAGENA- Nun, bin ich dir ganz gegeben!
PAPAGENO- Nun, so sei mein liebes Weibchen!
PAPAGENA- Nun, so sei mein Herzenstäubchen!
BEIDE- Welche Freude wird das sein,
Wenn die Götter uns bedenken,
Unsrer Liebe Kinder schenken,
So liebe, kleine Kinderlein!
PAPAGENO- Erst einen kleinen Papageno!
PAPAGENA- Dann eine kleine Papagena!
PAPAGENO- Dann wieder einen Papageno!
PAPAGENA- Dann wieder eine Papagena!
PAPAGENO, PAPAGENA- Papageno! Papagena!
Es ist das höchste der Gefühle,
Wenn viele, viele
Pa-pa-Papageno,
Pa-pa-Papagena,
Der Eltern Segen werden sein.

PAPAGENO- ¡Pa, Pa, Pa, Pa, Pa, Pa, Papagena!
PAPAGENA- ¡Pa, Pa, Pa, Pa, Pa, Pa, Papageno!
PAPAGENO- ¿Ahora eres toda mía?
PAPAGENA- ¡Ahora soy toda tuya!
PAPAGENO- ¡Bien, entonces sé mi mujercita!
PAPAGENA- ¡Bien, entonces sé mi pichoncito!
AMBOS- ¡Qué alegría habrá!
Si los dioses conceden hijos
a nuestro amor,
¡niñitos queridos, pequeñitos!
PAPAGENO- ¡Primero un pequeño Papageno!
PAPAGENA- ¡Y luego una pequeña Papagena!
PAPAGENO- ¡Y luego otro Papageno!
PAPAGENA- ¡Y luego otra Papagena!
PAPAGENO, PAPAGENA- ¡Papageno! ¡Papagena!
Será la más grande de los dichas,
cuando muchos, muchos
Pa, Pa, Papageno,
Pa, Pa, Papagena
sean la bendición de sus padres.

El rol está escrito para barítono, el primer Papageno fue el libretista de la ópera Emanuel Schikaneder, que era muy amigo de Mozart. Pero el aria más célebre de Papageno es en la que canta su necesidad de encontrar una compañera:

Ein Mädchen oder Weibchen
Wünscht Papageno sich
O so ein sanftes Täubchen
Wär Seligkeit für mich.
Dann schmeckte mir Trinken und Essen;
Dann könnte' ich
mit Fuersten mich messen,
Des Lebens als Weiser mich freun,
und wie im Elysium sein.
Ach, kann ich denn keiner von allen
den reizenden Mädchen gefallen?
Helf' eine mir nur aus der Not,
Sonst gräm ich mich wahrlich zu Tod.
Wird keiner mir Liebe gewähren,
So muss mich die Flamme verzehren;
Doch küsst mich ein weiblicher Mund,
so bin ich schon wieder gesund.