viernes, 7 de agosto de 2026

Dalida canta "Le printemps sur la colline"

 Dalida, la gran cantante francesa, hizo famosa esta canción: "Le printemps sur la colline", donde una chica se queja por la ausencia de su amado, que hace tiempo que ha emigrado, y le pide que regrese, pues la primavera ya ha llegado a la colina y la ha dejado bellísima, y ella no puede vivir sin él. También le dice que no importa si es o no alguien importante, si se ha hecho rico, si ha triunfado o fracasado, que vuelva porque para ella él sí es importante.

En realidad, la canción de Dalida es la versión francesa de un tema italiano cantado por Wilma Goich en el Festival de San Remo en 1965, "Le colline sono in fiore". Wilma continuaba con una tradición que había surgido anteriormente en el Festival: dedicar los temas de las canciones a la inmigración italiana, sobre todo la americana, que, a partir de los 50 y los 60, fue masiva en el Bel Paese. Así, tenemos temas como "Un disco dall'Italia" (1952), de Gino Latilla, donde se cuenta la nostalgia que la llegada de un disco con canciones italianas provoca en una casa ítalo-americana. O el magnífico "Che sarà, sarà?", de Ricchi e Poveri, un tema que popularizó internacionalmente José Feliciano.

Dejamos aquí las versiones. Que las disfrutéis.


Ecoute, écoute le printemps sur la colline

T'appelle et mêle sa gaieté à ma détresse

Le temps s'en va

Et les mois passent

Depuis un an j'espère

Que tu reviennes prendre place

Là où nos cœurs vivaient naguère

Mes jours se traînent

Mes nuits s'étirent

Et ma peine est profonde

Où sont nos rêves

Où sont nos rires

Sans toi

Qui es au bout du monde

Ecoute, écoute le printemps sur la colline

T'appelle et mêle sa gaieté à ma détresse

Je t'aime, je t'aime le printemps sur la colline

T'attend, viens-t'en

Que notre bonheur renaisse

Car il n'est de beaux jours sans amours

Combien de mois et de semaines

Devrais-je encore attendre

Pour que le destin te ramène

Réduisant mes chagrins en cendres

Tu es ma chance, tu es ma flamme,

La force qui me guide.

Reviens-moi vite, reviens mon âme.

Sans toi,

La maison semble vide.

Ecoute, écoute le printemps sur la colline

Nos peines et même

T'appelle et mêle sa gaieté à ma détresse

Je t'aime, je t'aime, le printemps sur la colline

T'attend viens-t'en que notre bonheur renaisse

Car il n'est de beaux jours sans amours.


Le colline sono in fiore

È già passato quasi un anno

da quando sei partito.

Ricordo quello che m'hai detto

il giorno che tu m'hai lasciato:

«Ti amo tanto,

vorrei restare,

scordarmi di partire.

Ma non è giusto

non son nessuno,

per te diventerò qualcuno».

Amore,

ritorna,

le colline sono in fiore

ed io,

amore,

sto morendo di dolore.

Amore,

ritorna,

non importa, non fa niente

se tu

non sei

diventato più importante...

Perché sei

importante per me.

Un giorno è lungo ed un anno

è lungo da morire.

Ripenso a quello che mi hai scritto

e ho tanto freddo dentro il cuore.

«Va tutto bene,

ti penso sempre

e spero di tornare.

Un giorno o l'altro

questa fortuna

dovrà decidersi e arrivare».

Amore,

ritorna,

le colline sono in fiore

ed io,

amore,

sto morendo di dolore.

Amore,

ritorna,

non importa, non fa niente

se tu

non sei

diventato più importante...

Perché sei

importante per me.

La canción de Wilma Goich también la cantó Gigliola Cinquetti.


Más información:
Si queréis saber algo más sobre la emigración y la música, podéis ver esta otra entrada:

"Atlas de los prejuicios", un proyecto del artista búlgaro Yanko Tsvetkov

Os dejamos aquí un par de enlaces al proyecto del artista búlgaro Yanko Tsvetkov Atlas of Prejudices, donde, de una manera satírica y basándose en encuestas de opinión de unos países sobre otros, nos ofrece unos mapas que incorporan la visión estereotipada y errónea que unos ciudadanos europeos tienen sobre otros. Es un proyecto que llama a la reflexión y nos enseña lo equivocadas que pueden ser nuestras percepciones sobre nuestros vecinos. Yanko vive en España y publica en inglés sus libros. Su Atlas está publicado en varias lenguas y forma parte de un proyecto global que se titula Mapping stereotypes, Cartografía de los estereotipos.



Este es Yanko, ya veis qué cara tan socarrona tiene.

Y esta es la portada de su libro (también disponible en español)




lunes, 16 de marzo de 2026

"Nocturnos de la ventana", de Federico García Lorca. "Nocturno número 3"

 Seguimos con nuestros comentarios de "Nocturnos de la ventana", de Federico García Lorca. Hoy toca el "Nocturno número 3".


NOCTURNO III (Canciones, 1921-1924)

                                               Asomo la cabeza

                                   por mi ventana, y veo

                                   cómo quiere cortarla

                                   la cuchilla del viento.

                                               En esta guillotina

                                   invisible, yo he puesto

                                   la cabeza sin ojos

                                   de todos mis deseos.

                                               Y un olor de limón

                                    llenó el instante inmenso,

                                    mientras se convertía

                                    en flor de gasa el viento.

Nuevamente, vuelven a aparecer los símbolos de la muerte y el aire de tragedia, que culmina en el nocturno siguiente y final, el nocturno 4. Las imágenes poéticas son muy efectivas: un viento frío, de muerte, que corta como una cuchilla y el olor ácido del limón que simboliza el desenlace fatal.

En este breve poema tenemos explícitamente al poeta mirando por la ventana, lo que da título al poemario, "Nocturnos de la ventana", y lo que se encuentra es un mundo elegiaco, una sociedad deshumanizada, una presencia poética y trágica de la muerte.

Las metáforas e imágenes de Lorca, muy enraizadas en lo local andaluz, lo incardinan en los movimientos de vanguardia de principios del siglo XX, concretamente en el surrealismo.

El poema se caracteriza por su brevedad, su musicalidad, su intrigante calidad poética y su misteriosa aura trágica.

Dejamos aquí algunos vídeos con la interpretación de los nocturnos. Que lo disfrutéis.



Más información:

domingo, 15 de febrero de 2026

"Nocturnos de la ventana", de Federico García Lorca - "Nocturno número 2"

En un post anterior, empezamos con nuestro comentario de los "Nocturnos de la ventana", de Federico García Lorca. Si allí veíamos el "Nocturno número 1", ahora analizaremos el "Nocturno número 2", también lírico y breve y con la misma simbología lorquiana: la noche, el agua, la muerte,  el tono intimista, el onirismo, el yo poético, la presencia del misterio, del dolor y del deseo.

NOCTURNO número 2

     Un brazo de la noche

entra por mi ventana.

         Un  gran brazo moreno

con pulseras de agua.

     Sobre un cristal azul

jugaba al río mi alma.

      Los instantes heridos

por el reloj pasaban.


Otra vez se nos queda una sensación de muerte y belleza. De nuevo hay una marcada presencia de lo natural (la noche, el agua, el río) y de ese tiempo agónico, que hiere y mata, con unas saetas del reloj convertidas en flechas de muerte. De nuevo, la marcada presencia de lo sombrío y lo trágico.

La rima es asonante, el ritmo está muy marcado en el poema, por lo que resultaba relativamente fácil ponerle música. El nivel simbólico es nuevamente muy elevado, surrealista, de ahí que el significado de los versos quede tan abierto a la interpretación del lector. Eso sí, ya no estamos ante un yo voyeur que mira desde la ventana, como en el "Nocturno número 1" , sino ante el yo que vive la tragedia, que siente el "brazo moreno" de la noche y la muerte: la niña nota que, por instantes, se ahoga.

La música es de nuevo de Francesc Vila y Ginferrer (1922-2011), pedagogo, compositor y director de coros. 

Los "Nocturnos de la ventana" están incluidos en el libro Canciones (1921-1924), perteneciente a la primera etapa del poeta, y dedicados a José de Ciria y Escalante (1903-1924), poeta tempranamente desaparecido -por culpa del tifus- que Federico conoció en la Residencia de Estudiantes de Madrid, en sus años jóvenes.

Más información:

martes, 3 de febrero de 2026

"Iesu, dulcis memoria", atribuido a Tomás Luis de Victoria

"Iesu, dulcis memoria" pertenece al repertorio clásico de los coros del mundo mundial. En su versión más conocida, se atribuye su música a Tomás Luis de Victoria (1548-1611), el Mozart español, un auténtico superdotado de la música polifónica. Victoria es uno de los mejores representantes de la escuela española de música renacentista y se le considera un anticipador de las complejidades del barroco, que se desarrollaría en el siglo siguiente, el XVII.

La letra data del siglo XI y es de san Bernardo de Claraval (1090-1153), un monje fundador y difusor de la orden del Císter por toda Europa, autor de una de las poesías más hermosas de la historia del cristianismo: el "Iubilus de nomine Iesu", compuesto por muchas estrofas (entre 40 y 80). De ellas, tradicionalmente, en los monasterios se cantaban cinco en en maitines, cinco en laudes y cinco en vísperas de la fiesta del Nombre de Jesús, y por esa razón existen varias musicalizaciones, realizadas a lo largo de varios siglos, del himno tradicionalmente llamado "Iesu, dulcis memoria". Hay versiones tanto de canto gregoriano como de polifonía.

Dejamos aquí la letra en latín y, debajo, su traducción al español:

     Iesu dulcis memoria

dans vera cordis gaudia:

sed super mel et omnia

eius dulcis praesentia. 

     Nil canitur suavis,

nil auditur iucundius,

nil cogitatur dulcius

quam Iesus, Dei Filius.

     Iesu, spes paenitentibus,

quam pius es petentibus!

Quam bonus te quaerentibus!

Sed quid invenientibus?

     Nec lingua valet dicere

Nec littera exprimere

Expertus potest credere

Quid sit Iesum diligere.

     Sis, Iesu, nostrum gaudium,

Qui es futurus praemium:

Sit nostra in te gloria

Per cuncta semper saecula. Amen.

          TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL

     Dulce es el recuerdo de Jesús,

que trae la alegría verdadera al corazón;

pero su presencia es más dulce que la miel

y que todas las cosas. 

     Nada más dulce puede cantarse, 

nada más agradable de escuchar, 

nada más delicioso en qué pensar 

que Jesús, el Hijo de Dios. 

     ¡Jesús, esperanza de los que se convierten, 

qué bueno eres con los que te suplican!, 

¡Qué bueno con los que te buscan!, 

¿Qué serás para los que te encuentran? 

     Ni la lengua puede decirlo, 

ni la escritura expresarlo; 

solo quien lo ha experimentado 

sabe lo que es amar a Jesús. 

     Jesús, sé nuestra alegría, 

tú que eres nuestra futura recompensa.

Que nuestra gloria sea estar contigo 

por toda la eternidad. Amén. 

Normalmente, se suele cantar una sola estrofa. Dejamos aquí algunas musicalizaciones del "Iesu, dulcis memoria".

La versión de Tomás Luis de Victoria
Versión en canto gregoriano
Otra versión para canto gregoriano
El himno de san Bernardo de Claraval

domingo, 25 de enero de 2026

"Nocturnos de la ventana", de Federico García Lorca - "Nocturno número 1"

 1

Alta va la luna.

Bajo corre el viento.

(Mis largas miradas,

exploran el cielo.)

Luna sobre el agua.

Luna bajo el viento.

(Mis cortas miradas,

exploran el suelo.)

Las voces de dos niñas

venían. Sin esfuerzo,

de la luna del agua,

me fui a la del cielo.

Así, de esta manera tan lírica y tan breve, comienza Federico García Lorca sus "Nocturnos de la ventana". La noche, la luna y la muerte son símbolos plenamente lorquianos, muy frecuentes en su poesía. También lo son el tono intimista y erótico, el onirismo, el yo voyerista, la presencia del misterio, del dolor y del deseo. Tras la lectura, se nos queda una sensación de muerte, belleza y tragedia. Así es como Lorca entendía la vida.

En este poema destacan los elementos de la naturaleza (luna, viento, noche, agua, suelo), la presencia humana (el yo del poeta y las dos niñas), el tono de melancolía y de ensueño. Hay un marcado contraste entre la tierra y el cielo, entre la luna (vertical, "alta va la luna") y el agua (horizontal, "luna sobre el agua"), entre "sobre" y "bajo".

El poemilla es una más de las composiciones breves que compuso Lorca caracterizadas por su musicalidad y su fuerte carga simbólica, hasta el punto de que el significado de los versos queda abierto a la interpretación del lector.

Federico era, además de poeta, un músico vocacional: "Ante todo soy músico", dijo en una entrevista de 1933, siendo ya un poeta consagrado. Además, su militancia en las vanguardias poéticas, sobre todo en el surrealismo, le hizo añadir a sus versos un marcado carácter simbólico.

No es raro encontrar cancioncillas insertadas en sus obras teatrales (en Mariana Pineda, en Yerma, en Bodas de sangre...) y sabemos que armonizó y adaptó gran número de canciones populares.

La evidente musicalidad de los versos del poeta de Granada ha hecho que muchos compositores les hayan puesto música. Concretamente, este nocturno fue musicalizado en 1980 por Francesc Vila y Ginferrer (1922-2011), pedagogo, compositor y director de coros. También hay una versión diferente, cantada por Ana Belén y con música de Pedro Guerra, recogida en Lorquiana 1 - Poemas de Federico García Lorca.

Los "Nocturnos de la ventana" están incluidos en el libro Canciones (1921-1924), perteneciente a la primera etapa del poeta, y dedicados a José de Ciria y Escalante (1903-1924), poeta tempranamente desaparecido -por culpa del tifus- que Federico conoció en la Residencia de Estudiantes de Madrid, en sus años jóvenes. Los poemas son una meditación sobre la muerte, la pobreza, la ineficacia de la poesía para escapar de la realidad, hay una imaginería sombría, insistente, donde la ventana es el marco desde el que se percibe una escena trágica y estática.

Dejo aquí un par de versiones de la canción lorquiana. ¡Que las disfrutéis!