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domingo, 25 de mayo de 2014
Ángel Longás, compañero del Avempace, publica un estudio crítico de "Campos de Castilla"
El miércoles, 21 de mayo de 2014, fue la presentación del nuevo libro del Prof. Dr. Ángel Longás, Estudio crítico de Campos de Castilla. Rejas del poemario, publicado por la editorial zaragozana Mira Editores. Una lectura recomendable. Cada poema seleccionado tiene su escolio (o glosa) estético, filosófico y geográfico.
Voy a comentar aquí algunas cosas que he aprendido con este libro:
Ángel defiende que en el conocimiento, tanto en la ciencia como en las letras, pensar es siempre "pensar en contra". Recuerda que reconocer es un palíndromo, de modo que el conocimiento es siempre reversible, diálogo perpetuo, proceso in fieri siempre en continua elaboración. En ciencia y en arte siempre hay que referirse a lo anterior, falsear el paradigma imperante por decirlo al modo de Popper, revolverse contra lo establecido, contra lo que está de moda o en boga. De ahí que siempre sea necesaria la glosa, el escolio, el comentario. Crear es recrear, imitar, discrepar. Matar al padre. Averroes lleva el nombre de El Comentador, pues glosaba los textos del ilustre Estagirita (Aristóteles). Y en las aulas se practica incesantemente la técnica del comentario de textos (en literatura, en filosofía, en historia...) como un poderoso medio de asimilación intelectual que, a la postre, llevará al buen alumno a la elaboración de un camino propio.
Esta forma de ver la tarea cognoscitiva es consustancial de la virtud de la humildad, que Ángel define no solo como una virtud moral, sino también intelectual, puesto que el comentarista toma el texto como punto de partida y hace una lectura propia que, a su vez, sirve de punto de partida a otras lecturas personales. Pero no lo hace desde la prepotencia, sino desde la sugerencia. Lectura la suya que, como esta mía, no es más que un comentario al comentario. El comentarista no pretende tener la última palabra, sino solo expresarse a partir de su lectura. No es un Sumo Pontífice de la crítica literaria, sino solo un humilde plumilla que ofrece el resultado de sus desvelos de glosador con la esperanza de que resulte útil a algún lector, quien debería, a su vez, reiniciar el proceso, el eternal bamboleo escritura-lectura.
De este modo, como bien recuerda en el prólogo otro gran compañero en las tareas docentes del Avempace, Simeón Martín, el texto se convierte en un estímulo para la reflexión intelectual, en una re-lectura que, a su vez, puede estimular a otros para hacer la suya. Es así como el saber se convierte en tarea abierta, en casa común a la que todos estamos invitados.
Leyendo los comentarios machadianos de Ángel he aprendido muchas cosas, en primer lugar palabras nuevas que ignoraba (escolio, circadiano, epifenomémico...), citas relativas a los poemas que me han hecho pensar verbigracia, cuando cita a Unamuno y dice que "No se piensa más que un aforismo" o que el aforismo refleja el "proceder por iluminaciones" característico del pensamiento mismo: relampagueante y asistemático), ideas profundas relativas a la vida, la muerte, el camino, el cainismo ibérico... Por ejemplo, dice Ángel en sus comentarios que quizá la muerte sea la última metáfora de la vida, que en Machado los recuerdos personales son renacimientos geográficos (Soria, Baeza, Madrid, el exilio...), que su libro no es más que un esbozo o un complementario del texto original, que el saber es -como quiere Umberto Eco- un palimpsesto, que el poema es una trashumancia, que el mundo es tal vez, como quiere Hume, el bosquejo rudimentario de un dios que lo abandonó a medio hacer.... Sugerencias sin duda interesantes, que hacen leer, que hacen pensar y que están tan bien dichas que nos llevan a las páginas finales del libro, donde, como anexo, reproduce el autor los poemas de Antonio Machado que han movido su reflexión.
Un gran homenaje, sin duda, al maestro de Sevilla, al poeta que definió la poesía como "palabra en el tiempo", al poeta-filósofo cargado de bonhomía, en el 75 aniversario de su muerte, escrito por un gran pensador y docente.
domingo, 3 de marzo de 2013
La magdalena de Proust
A partir del sabor de una magdalena mojada en té (o tila, según otras traducciones), el narrador de Por el camino de Swann, primer libro de En busca del tiempo perdido, evoca su infancia y toda su vida. Uno de los pasajes más importantes de la literatura universal, sin duda.
« […] En cuanto reconocí el sabor del pedazo de magdalena mojado en tila que mi tía me daba (aunque todavía no había descubierto y tardaría mucho en averiguar el por qué ese recuerdo me daba tanta dicha), la vieja casa gris con fachada a la calle, donde estaba su cuarto, vino como una decoración de teatro a ajustarse al pabelloncito del jardín que detrás de la fábrica principal se había construido para mis padres, y en donde estaba ese truncado lienzo de casa que yo únicamente recordaba hasta entonces; y con la casa vino el pueblo, desde la hora matinal hasta la vespertina y en todo tiempo, la plaza, adonde me mandaban antes de almorzar, y las calles por donde iba a hacer recados, y los caminos que seguíamos cuando hacía buen tiempo. Y como ese entretenimiento de los japoneses que meten en un cacharro de porcelana pedacitos de papel, al parecer, informes, que en cuanto se mojan empiezan a estirarse, a tomar forma, a colorearse y a distinguirse, convirtiéndose en flores, en casas, en personajes consistentes y cognoscibles, así ahora todas las flores de nuestro jardín y las del parque del señor Swann y las ninfeas del Vivonne y las buenas gentes del pueblo y sus viviendas chiquitas y la iglesia y Combray entero y sus alrededores, todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té […]»
(Marcel Proust, En busca del tiempo perdido: Por el camino de Swann)
martes, 30 de octubre de 2012
La casada infiel
Y yo que me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido,
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.
Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo, el cinturón con revolver.
Ella, sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo
la luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena,
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.
Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande, de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.
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miércoles, 8 de junio de 2011
Nora Barnacle, la mujer-lapa
James era hijo de John Joyce, el típico irlandés bebedor, perezoso, que presumía de un gran pasado de rico hacendado en Cork y de altos antepasados. A John le gustaba beber y vivir, tuvo diez hijos con Mary, la madre de James, y anduvo siempre mal de dinero, lo que no le impidió gozar, reír, cantar y bailar. Era muy aficionado a los juegos de palabras, algo que también heredó su hijo. Así que cuando supo quién era la novia de su hijo y cuál su apellido (Barnacle en inglés significa "lapa") hizo uno de los suyos que resultó premonitorio:
- ¿Nora Barnacle? Entonces ya no lo soltará.
Y así fue. Nora se pegó a James como una lapa.
La novela más importante del siglo XX, Ulises, no habría sido posible sin los desvelos amorosos de Nora, verdadera musa para James, quien sufría infundados celos de amor e imaginaba injustamente infidelidades de su mujer (obsesión que luego trasladaba a sus novelas). Nora está en todas las protagonistas femeninas de James: Molly Bloom en el Ulises, la Anna Livia del Finnegan's Wake...
De hecho, la acción del Ulises transcurre en Dublín el 16 de junio, porque ese fue el día y el lugar en que James y Nora se citaron por primera vez. Actualmente, cada 16 de junio, los irlandeses celebran el Bloomsday, en honor al protagonista de Ulises, Leopold Bloom, y se recorren los lugares joyceanos citados en la más inmortal de sus novelas. El día lleva ese nombre calcado del Doomsday o Día del Juicio Final, del que habla el Apocalipsis de San Juan. Un juego de palabras que habría encantado al anticlerical Joyce, para quien la Iglesia católica era la gran culpable del retraso de Irlanda.
Nora fue para aquel Ulises llamado James Joyce una Penélope, un faro, una luz que le hizo la vida más soportable. Y sí, como dijo de ella su suegro, fue una auténtica lapa.
Más información
- James Joyce, documento en la web del Avempace.
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miércoles, 12 de enero de 2011
El pensamiento poético y el pensamiento lógico, según Antonio Machado
"El pensamiento poético, que quiere ser creador, no realiza ecuaciones, sino diferencias esenciales, irreductibles; sólo en contacto con lo otro, real o aparente, puede ser fecundo. Al pensamiento lógico o matemático, que es pensamiento homogeneizador [...] se opone el pensamiento poético, esencialmente heterogeneizador" (Prosas completas, p. 1963)
martes, 11 de enero de 2011
Logros y fracasos: una cita de Pedro Laín Entralgo
"Vivimos los hombres haciendo algo de lo que quisimos hacer, o haciéndolo mal, o incluso no haciéndolo. Lo que se hizo aceptablemente muestra lo que en la vida es logro; la diferencia entre lo que se quiso hacer y lo que de hecho se hizo revela lo que en la vida es fracaso. Obvias verdades. Tanto, que esta obviedad nos lleva con frecuencia a trivializar el drama subyacente a esa inexorable mezcla de logro y fracaso que es la vida del hombre, nuestra vida".¿Veis ahora por qué era un sabio?
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"Un poema para empezar el año de... Ángel González". De parte de Patricio.
A continuación te envio un poema de Ángel González, es un poema que refleja todo el amor que siente hacia su amada y además muestra todas las cosas que él haría mientras ella exista. Es muy bonito y me ha gustado mucho por todo lo que refleja en unas pocas líneas.
Mientras tu existas
Mientras tu existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una cruz cualquiera.
Mientras
yo presienta que eres tu y te llames
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.´
en algún sitio, iluminada
por una cruz cualquiera.
Mientras
yo presienta que eres tu y te llames
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.´
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viernes, 31 de diciembre de 2010
Un poema para el Año Nuevo de José García Nieto de parte de... crisazul8
José García Nieto nació en Oviedo, el 6 de julio de 1914 y murió en Madrid, el 27 de febrero de 2001. Fue un poeta y escritor español, ganador del Premio Cervantes y miembro, junto a Gabriel Celaya, Blas de Otero y José Hierro, de la generación poética de la posguerra española. Fue fundador y director de varias revistas literarias, presidente del Círculo de Bellas Artes, miembro de la Real Academia Española desde 1985, crítico y defensor de la corriente garcilasista, y representante eximio de la poesía española de la posguerra. Es autor de una amplísima obra poética caracterizada por una gran facilidad y sencillez de expresión, reconocida por los críticos como "sosegadamente apasionada". Recibió numerosos premios entre los que se destacan:«Nacional de Literatura» en 1957, «Nacional de Poesía Garcilaso de la Vega» en 1951, «Fastenrath» en 1955, «Tomás Morales» de Canarias en 1954, «Internacional de Poesía de Portugal» en 1966, «Ciudad de Barcelona» en 1967, «Hucha de Oro de Cuentos» en 1972, «Boscán» en 1973, «Francisco de Quevedo» en 1976, «Ángaro» en 1978, «Internacional de Poesía Religiosa» en 1979, «Internacional Fernando Rielo» en 1987 y «Cervantes» en 1996.
Sí; tú eres el amor. Y nadie enfrente...
Sí; tú eres el amor. Y nadie enfrente.
No hay nadie al otro lado. Cuando besas
vas a tus mismos labios, y regresas
vacía para buscarte inútilmente.
vas a tus mismos labios, y regresas
vacía para buscarte inútilmente.
Está sólo el amor. No de repente.
En el origen ya, ya en las promesas,
juntas las manos y las alas presas,
llora el amor su soledad naciente.
En el origen ya, ya en las promesas,
juntas las manos y las alas presas,
llora el amor su soledad naciente.
Porque eres tú el amor. Y nadie ayuda
a librar la batalla. Surge, muda,
ciega, una sombra cerca... ¿Es el amante?
a librar la batalla. Surge, muda,
ciega, una sombra cerca... ¿Es el amante?
¿O es el mar del amor, donde se acaba
todo el caudal que la pasión llevaba,
bebiendo eternidad en un instante?
todo el caudal que la pasión llevaba,
bebiendo eternidad en un instante?
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miércoles, 29 de diciembre de 2010
Un poema para el Año Nuevo de... Blas de Otero
Blas de Otero nació el 15 de marzo de 1916 en Bilbao. A los 7 años entró en el colegio de María de Maeztu; el preparatorio e ingreso de Bachillerato lo estudiaría en un colegio de jesuitas. Su casa era para él refugio y remanso de paz, un microuniverso mitificado de tranquilidad y juegos, habitado por él mismo, sus padres, su hermano y su institutriz, mademoiselle Isabel. Por el contrario, el colegio representaba una suerte de infierno represor para el niño. Tres años después, la familia quedó en la ruina y decidieron mudarse a Madrid para tratar de remediar la situación y allí descubrió su propia identidad. En este ambiente empezó a escribir. Cuando tenía 13 años murió su hermano, tres años mayor que él. Tres años después falleció su padre. El carácter alegre por naturaleza de Blas de Otero se agrió; se volvió introvertido y pesimista. A esta edad empezó su obsesión por la muerte. En 1931 comenzó la licenciatura de Derecho; poco después tuvo que abandonarla para volver a Bilbao con su familia. La situación de ruina se había agravado tras la desaparición del padre, lo que impuso el regreso a la ciudad natal.
He leído unos cuantos poemas de este autor, pero el que mas me ha gustado ha sido este puesto que me ha embriagado con sus palabras tan profundas y con los sentimientos que refleja. En este complejo poema dedicado a la inmensa mayoría, Blas de Otero pretende narrar la profunda transformación que ha sufrido al pasar de un estado de profunda angustia personal a otro de denuncia social y colectiva. Para ello realiza una rigurosa descripción de un hombre y de su contacto con el mundo (y como se demostrará más adelante, ese hombre no era otro sino el mismo Otero), y cómo la solución para lograr la salvación individual se encontraba en la búsqueda de la paz interior. Además aprovecha para criticar determinados aspectos sociales injustos como puede ser la guerra y sus consecuencias.
“A la inmensa mayoría”
(de Pido la paz y la palabra, 1955)
Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió; y rompió todos sus versos.
Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.
Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.
¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.
Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y tantos. Blas de Otero.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Un poema para el Año Nuevo. Jaime Gil de Biedma
Jaime Gil de Biedma
Poeta español nacido en Barcelona en 1929 en el seno de una familia de la alta burguesía. Inició sus estudios de Derecho en Barcelona y los continuó en Salamanca, por cuya universidad se licenció. Su poesía, de tono elegíaco, enlaza con la de Vallejo, Antonio Machado y con el delicado erotismo de Cernuda. Aunque su obra no es muy extensa, es una de las que más influencia ha ejercido en las generaciones recientes. Su primer libro, «Según sentencia del tiempo», se publicó en 1953, seguida de «Compañeros de viaje» en1959, «En favor de Venus» en 1965, «Moralidades» en1966, «Poemas póstumos» en1968, «Las personas del verbo» en 1975 y 1982, donde recoge su poesía hasta esas fechas. Escribió agudos ensayos literarios, y después de su muerte se editó un diario suyo, «Retrato del artista». Murió en Barcelona en 1990.
El poema que más me ha gustado:
No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella queríay marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
y la verdad desagradable asoma:
Pero ha pasado el tiempo
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
"Poemas póstumos", 1968
He elegido este poema porque creo que es el que mejor plasma, en unos pocos versos, el tema principal y la gran preocupación de Jaime por el paso del tiempo, la desilusión por todo lo que no ha podido conseguir en la vida una vez que se ha dado cuenta que ya es viejo y solo le queda esperar a la muerte.
Y arriba he puesto una foto de un dibujillo que he hecho de Jaime, espero que os guste y ¡Felices Fiestas!
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jueves, 23 de diciembre de 2010
Un poema para el Año Nuevo de... Luis García Montero (de parte de Vivaespaña)
Luis García Montero (4 de diciembre de 1958) es un poeta, crítico literario español y profesor de la universidad de Granada. Cuenta con el premio nacional de poesía por Habitaciones separadas.
Canción 19 horas
¿Quién habla del amor? Yo tengo frío
y quiero ser diciembre.
Quiero llegar a un bosque apenas sensitivo,
hasta la maquinaria del corazón sin saldo.
Yo quiero ser diciembre.
Dormir
en la noche sin vida,
en la vida sin sueños,
en los tranquilizados sueños que desembocan
al río del olvido.
Hay ciudades que son fotografías
nocturnas de ciudades.
Yo quiero ser diciembre.
Para vivir al norte de un amor sucedido,
bajo el beso sin labios de hace ya mucho tiempo,
yo quiero ser diciembre.
Como el cadáver blanco de los ríos,
como los minerales del invierno,
yo quiero ser diciembre.
¿Quién habla del amor? Yo tengo frío
y quiero ser diciembre.
Quiero llegar a un bosque apenas sensitivo,
hasta la maquinaria del corazón sin saldo.
Yo quiero ser diciembre.
Dormir
en la noche sin vida,
en la vida sin sueños,
en los tranquilizados sueños que desembocan
al río del olvido.
Hay ciudades que son fotografías
nocturnas de ciudades.
Yo quiero ser diciembre.
Para vivir al norte de un amor sucedido,
bajo el beso sin labios de hace ya mucho tiempo,
yo quiero ser diciembre.
Como el cadáver blanco de los ríos,
como los minerales del invierno,
yo quiero ser diciembre.
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miércoles, 22 de diciembre de 2010
Un poema para el Año Nuevo de parte de... A. V.
Todas las casas son ojos
Todas las casas son ojos
que resplandecen y acechan.
Todas las casas son bocas
que escupen, muerden y besan.
Todas las casas son brazos
que se empujan y se estrechan.
De todas las casas salen
soplos de sombra y de selva.
En todas hay un clamor
de sangre insatisfecha.
Y a un grito todas las casas
se asaltan y se despueblan.
Y a un grito todas se aplacan,
y se fecundan, y se esperan.
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Un poema para Navidad de parte de... Mafalda
Hasta 1946 vivió en Valencia, donde participó en la tertulia literaria reunida en torno al Café El Gato Negro, a la que asistían Ricardo Blasco, Angelina Gatell, Alejandro y Vicente Gaos, Pedro Caba Landa, entre otros.
En 1949 contrajo matrimonio con María de los Ángeles Torres. Fundó la revista Proel y hasta 1952 dirigió las publicaciones Cámara de Comercio y Cámara Sindical Agraria, para instalarse al fin en Madrid, donde reinició su carrera de escritor.
Colaboró en las revistas poéticas Corcel, Espadaña, Garcilaso. Juventud creadora, Poesía de España y Poesía Española, entre otras. Participó en los Congresos de Poesía de Segovia, 17 al 24 de junio de 1952 y Salamanca, 5 de julio de 1953.
Fue elegido miembro de la Real Academia Española en abril de 1999, pero no llegó a leer el discurso de ingreso porque poco después, en 2000, sufrió un infarto de miocardio que se le complicó con un enfisema por tabaquismo, de lo cual murió el 21 de diciembre de 2002.
José no podía escribir nunca en su propia casa y era normal verlo en la cafetería de Avenida Ciudad de Barcelona y en otros cafés donde escribió toda su obra. Era un trabajador lento y minucioso, algunos de sus poemas tardaron años en encontrar la forma definitiva.
Perteneció al grupo de autores de los años cincuenta, que practicaron una poesía social. Su obra sin embargo presenta rasgos diferentes a la de otros autores, ya que el paso por la cárcel lo dotó de una madurez atípica en autores jóvenes. Se puede percibir en sus líneas la influencia de Gerardo Diego. Las temáticas preferentes por José Hierro son la experiencia personal, la memoria.
En sus primeras obras: Tierra sin nosotros, Alegría y Con las piedras, con el viento, están presentes el paraíso perdido de la infancia, el dolor, la muerte, el sufrimiento amoroso y la difícil conquista de la alegría. En Quinta del 42 y Cuanto sé de mí se reivindica una realidad marcada por el dolor y la solidaridad y también decepcionante y trágica. En Libro de las alucinaciones, Agenda y Cuaderno de Nueva York están presentes las experiencias personales, las vidas de otros, la conciencia de la muerte y el olvido.
Otoño
Otoño de manos de oro.
Ceniza de oro tus manos dejaron caer al camino.
Ya vuelves a andar por los viejos paisajes desiertos.
Ceñido tu cuerpo por todos los vientos de todos los siglos.
Otoño, de manos de oro:
con el canto del mar retumbando en tu pecho infinito,
sin espigas ni espinas que puedan herir la mañana,
con el alba que moja su cielo en las flores del vino,
para dar alegría al que sabe que vive
de nuevo has venido.
Con el humo y el viento y el canto y la ola temblando,
en tu gran corazón encendido.
De Quinta del 42, 1952
Elegí este poema porque el otoño es mi estación favorita. El frío, las tonalidades amarillas mires donde mires, el olor a castañas asadas, el viento que te roba las boinas y sombreros… Me atrapa. Este poema habla justamente de esto, el otoño “dorado” que llega alegrando a los vivos y secando paisajes.
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martes, 21 de diciembre de 2010
Noelia nos desea feliz navidad con un poema de... José Angel Valente
Estuvo adscrito desde un primer momento al llamado Grupo poético de los 50 o Generación del medio siglo.
Asimilando tendencias filosóficas y tradiciones culturales históricas en poesía y prosa y también a través de la música y la pintura, la escritura de José Ángel Valente es una de las más ambiciosas y profundas de la literatura española contemporánea.
El lenguaje y la materia son otras de sus obsesiones, no muy alejadas de su sensibilidad cercana a la mística: la materia como constante engendradora de formas y el lenguaje, al que Valente quisiera liberar de su uso puramente instrumental, son dos vías de acceso al misterio de la existencia.
Ha traducido poesía alemana y francesa y escrito ensayos sobre literatura española. Escribió su poesía principalmente en castellano, pero también en gallego con la obra Cántigas de alén.
Es de notar su influjo en la poesía de autores como Antonio Gamoneda, Andrés Sanchez Robayna o Ada Salas.
"Entró y se inclinó hasta besarla porque de ella recibía la fuerza.
(La mujer lo miraba sin respuesta)
Había un espejo humedecido que imitaba la vida vagamente. Se apretó la corbata, el corazón, sorbió un café desvanecido y turbio,explicó sus proyectos para hoy,sus sueños para ayer y sus deseos para nunca jamás.
(Ella lo contemplaba silenciosa)
Habló de nuevo. Recordó la lucha de tantos días y el amor pasado. La vida es algo inesperado, dijo. (Más frágiles que nunca las palabras.)
Al fin calló con el silencio de ella,se acercó hasta sus labios y lloró simplemente sobre aquellos labios ya para siempre sin respuesta."
(La mujer lo miraba sin respuesta)
Había un espejo humedecido que imitaba la vida vagamente. Se apretó la corbata, el corazón, sorbió un café desvanecido y turbio,explicó sus proyectos para hoy,sus sueños para ayer y sus deseos para nunca jamás.
(Ella lo contemplaba silenciosa)
Habló de nuevo. Recordó la lucha de tantos días y el amor pasado. La vida es algo inesperado, dijo. (Más frágiles que nunca las palabras.)
Al fin calló con el silencio de ella,se acercó hasta sus labios y lloró simplemente sobre aquellos labios ya para siempre sin respuesta."
He elegido este poema porque, además de ser distinto al resto, con una estructura especial, me ha impactado el dramatismo generado al intentar expresar con pasión el adiós de un hombre hacia su amada. Quizás se trate de una despedida debida a que el hombre se dispone a marcharse a una situación de guerra.
Habiendo leído varios poemas de Jose Angel Valente, he de decir que me gusta el modo que tiene de escribir con sentimiento cada una de sus obras.
Destiny nos envía... Un poema para el Año Nuevo
Antonio Martínez Sarrión
Nació en Albacete en 1939. Estudió bachillerato en Albacete y se licenció en Derecho en la Universidad de Murcia en 1961. Entre 1974 y 1976 codirigió, con Jesús Munarriz y José Esteban, La Ilustración Poética Española e Iberoamericana, revista de poesía de la que aparecieron doce números. Apareció en la antología del crítico José María Castellet Nueve novísimos poetas españoles (1970). Martínez Sarrión destacó dentro del grupo de los Novísimos por su rebeldía sesentayochista que le hizo admirar la poesía beat y por asumir muy pronto muchas de las referencias culturalistas, irracionalistas, surrealistas y míticas que sus compañeros de camino adoptarían con posterioridad. En su poesía se mezcla todo en un mismo poema: la cita del poeta, una conversación, una digresión, un recuerdo, una canción de jazz, todo ello en una magnífica ilación que consigue realizar por medio de la ruptura de las formas sintácticas.
Tierra que vas a los mares
de sólo tu luz vestida.
Dámaso Alonso
de sólo tu luz vestida.
Dámaso Alonso
Te llevo en los hondones de mi alma,
aunque, en raros momentos, te asomes a mis labios
que, de niño, me hicieron odiar tu simulacro.
Todos mis sueños llevan tus colores
y, resonantes, vibran en mis oídos siempre
tus acordadas -suaves o bullangueras- notas.
Cada orza de adobo, cada soga de esparto,
cada jarro de vino me regalan tu aroma.
Creo estar sentenciado a aquietarme en tu entraña,
creo que allí, todavía, disuelto en tus terrones,
madre mía siempre agónica, repasaré tus letras,
las seis letras que cifran tu siempre por hacer,
tu mal rehecho o del todo improbable camino.
Mas frotaré ese oro tras pasarle mi aliento,
tras limpiarle, de paso, el rastro de mi huella,
para que su fulgor algún trecho me alumbre.
"Cordura", 1999.
aunque, en raros momentos, te asomes a mis labios
que, de niño, me hicieron odiar tu simulacro.
Todos mis sueños llevan tus colores
y, resonantes, vibran en mis oídos siempre
tus acordadas -suaves o bullangueras- notas.
Cada orza de adobo, cada soga de esparto,
cada jarro de vino me regalan tu aroma.
Creo estar sentenciado a aquietarme en tu entraña,
creo que allí, todavía, disuelto en tus terrones,
madre mía siempre agónica, repasaré tus letras,
las seis letras que cifran tu siempre por hacer,
tu mal rehecho o del todo improbable camino.
Mas frotaré ese oro tras pasarle mi aliento,
tras limpiarle, de paso, el rastro de mi huella,
para que su fulgor algún trecho me alumbre.
"Cordura", 1999.
Este poema trata de un hombre enamorado que le dedica el poema a una mujer. En el poema cuenta como todo le recuerda a ella, como la ama…
He elegido este poema porque es bastante entendible, bonito y con mucho sentimiento. Feliz Navidad.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Un poema para Año Nuevo de parte de... The Edge of Impossible
Viajó a México en 1922 y trabajó como bibliotecario en Veracruz y como profesor de literatura española en la Universidad Cornell, de Estados Unidos. Contrajo un segundo matrimonio con Berta Gamboa, también profesora.
Volvió a España poco antes de iniciarse la guerra civil, viviendo como militante republicano hasta 1938. En este mismo año, se exilió definitivamente a México, donde desarrolló parte de su trayectoria poética y murió finalmente en 1968.
Su obra anterior al exilio se asocia a la gran influencia del estadounidense Walt Whitman, y en la etapa posterior recibe influencias de las vanguardias y sigue un poco el estilo de sus compatriotas contemporáneos que también se habían exiliado, con nostalgia por la tierra perdida, echa de menos su tierra, etc.
Entre sus poemas, he elegido éste porque refleja muy bien los sentimientos del poeta en el momento de su exilio, así como algunos rasgos típicos de su producción y la de otros autores contemporáneos también exiliados (nostalgia, tristeza, denuncia de la injusticia social...). ¡Que lo disfrutéis!
Y me voy sin haber recibido mi legado,
sin haber habitado mi casa,
sin haber cultivado mi huerto,
sin haber sentido el beso de la siembra y de la luz.
Me voy sin haber dado mi cosecha,
sin haber encendido mi lámpara,
sin haber repartido mi pan...
Me voy sin que me hayáis entregado mi hacienda...
Me voy sin haber aprendido más que a gritar y a maldecir,
a pisar bayas y flores....
Me voy sin haber visto el Amor,
con los labios amargos llenos de baba y de blasfemias,
y con los brazos rígidos y erguidos, y los puños cerrados,
pidiendo Justicia fuera del ataúd.
sin haber habitado mi casa,
sin haber cultivado mi huerto,
sin haber sentido el beso de la siembra y de la luz.
Me voy sin haber dado mi cosecha,
sin haber encendido mi lámpara,
sin haber repartido mi pan...
Me voy sin que me hayáis entregado mi hacienda...
Me voy sin haber aprendido más que a gritar y a maldecir,
a pisar bayas y flores....
Me voy sin haber visto el Amor,
con los labios amargos llenos de baba y de blasfemias,
y con los brazos rígidos y erguidos, y los puños cerrados,
pidiendo Justicia fuera del ataúd.
Jose Manuel Alquézar Genzor os desea una feliz navidad y un próspero y feliz año 2011. Un abrazo para todos =D
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siglo XX
Un poema para el Año Nuevo de parte de... Jara Barr
SONETO FINAL
Por desplumar arcángeles glaciales,
la nevada lilial de esbeltos dientes
es condenada al llanto de las fuentes
y al desconsuelo de los manantiales.
Por difundir su alma en los metales,
por dar el fuego al hierro sus orientes,
al dolor de los yunques inclementes
lo arrastran los herreros torrenciales.
Al doloroso trato de la espina,
al fatal desaliento de la rosa
y a la acción corrosiva de la muerte
arrojado me veo, y tanta ruina
no es por otra desgracia ni por otra cosa
que por quererte y sólo por quererte.
Miguel Hernández, El rayo que no cesa
El poeta trata el tema del amor de una forma trágica y dolorosa.
He elegido este poema porque el amor suele tratarse como algo bello, pero esta belleza muchas veces trae dolor, aunque ese dolor en ocasiones merece la pena sufrirlo y esto es lo que pretende reflejar el poeta.
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Un poema para el Año Nuevo de Gloria Fuertes (de parte de... Bobesponja)
Gloria Fuertes nació en Lavapiés, Madrid, el 28 de julio de 1917. Fue una poeta (no le gustaba que la llamaran poetisa) que cultivó la poesía vanguardista durante la década de los años 40, destacando en la corriente del Postismo. Fue una de las primeras voces de la poesía femenina de la posguerra.
Su interés por las letras comenzó a los cinco años, cuando ya escribía y dibujaba sus propios cuentos. Empezó a escribir versos a los catorce años y a los quince los leía por la radio.
Gloria usa el humor como una forma crítica de deconstruir la realidad y descubrir la verdad de las cosas. La Guerra Civil dejó una profunda huella en ella, tanto que el antibelicismo, la búsqueda de la paz y la protesta contra lo absurdo de la civilización están muy presentes en su poesía.
También se caracteriza por la ironía con la que trata cuestiones tan universales como el amor, el dolor, la muerte o la soledad, llenando su poesías de metáforas y juegos lingüísticos llenos de encanto, frescura y sencillez, que dotan a sus poemas de una gran musicalidad y cadencia cercana al lenguaje oral.
Participó en programas educativos, colaboró en obras teatrales, escribió literatura para adultos y también poesías infantiles.
Falleció el 27 de noviembre de 1998, víctima de un cáncer de pulmón, en Madrid.
La poesía que he elegido corresponde a su obra Poemas para niños y se titula "Ya ves qué tontería".
Ya ves qué tontería
Ya ves qué tontería,
me gusta escribir tu nombre,
llenar papeles con tu nombre,
llenar el aire con tu nombre;
decir a los niños tu nombre,
escribir a mi padre muerto
y contarle que te llamas así.
Me creo que siempre que lo digo me oyes.
Me creo que da buena suerte.
Voy por las calles tan contenta
y no llevo encima más que tu nombre.
me gusta escribir tu nombre,
llenar papeles con tu nombre,
llenar el aire con tu nombre;
decir a los niños tu nombre,
escribir a mi padre muerto
y contarle que te llamas así.
Me creo que siempre que lo digo me oyes.
Me creo que da buena suerte.
Voy por las calles tan contenta
y no llevo encima más que tu nombre.
He elegido este poema porque me ha parecido interesante que pertenezca a su poemario infantil ya que trata el tema del amor, y en comparación con sus otros poemas para niños, este es mucho más maduro y formal.
Me gusta mucho su contenido, es muy alegre a la vez que profundo, y creo que trata con mucha vitalidad el tema amoroso, al contrario que otros autores que lo ven como algo negativo y doloroso, y en mi opinión este es un poema muy bonito.
¡Feliz Navidad y feliz año 2011!
¡Feliz Navidad y feliz año 2011!
domingo, 19 de diciembre de 2010
Una bonita felicitación navideña
Nuestro compañero y amigo Herminio Lafoz nos manda esta preciosa felicitación, con unos versos inolvidables de Miguel d'Ors.
Feliz Navidad a todos los avempacianos.
Feliz Navidad a todos los avempacianos.
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