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jueves, 8 de noviembre de 2012

165º cumpleaños de Bram Stoker

Supongo que ya os habréis enterado gracias al señor Google. Hoy hace 165 años que nació Bram Stoker, autor de la famosa novela de Drácula.
A decir verdad, lo había leído en algún otro sitio hace unos meses, pero ya se me había olvidado por completo... La cuestión es que la primera vez que leí acerca de ello, pensé que, llegado el momento, podría hacer una entrada en mi blog e incluso me compré una revista de segunda mano que hablaba sobre el personaje en que se inspiró la novela, el ya casi tan famoso como Drácula, Vlad el Empalador. Y hoy he pensado, ¿por qué no hacer una entrada para el blog de Literatura?
En realidad, aunque conocía la novela y demás, como muchos otros jóvenes de mi edad, jamás me la había leído, tan solo había visto la peli que, aunque la primera vez, siendo aún pequeña, me pareció un muermo, le he cogido gusto con el tiempo. Pues resulta que hace unos días se presentó mi madre ante mí, a mi regreso de las clases, ofreciéndome un libro que le habían regalado unos de esos vendedores a domicilio. Y, ¡oh, sorpresa! Creo que os podéis imaginar que se trataba de un ejemplar de la novela Drácula, de Bram Stoker. Al principio sentí una mezcla entre ilusión y recelo, porque siempre me han gustado las cosas escritas en otras época, pero como la historia me la tenía ya más que sabida... Se podría decir que hay libros sobre los que nos "spoilean" desde que nacemos, y todos sabemos como pierde un libro cuando nos han destripado desde el principio al fin... Finalmente decidí lanzarme a la aventura, ¡y me está gustando! Mucho mejor de lo que había imaginado.

Hace algún tiempo me regalaron también otro libro, Drácula, mi amor, que era algo así como la misma historia pero contada desde el punto de vista de la chica... Aún a sabiendas de que cierta persona igual me pega cuando lea esta confesión, aún no me lo he terminado de leer, y no sé si lo haré... (una de las razones por las que me mostraba desconfiada ante la novela de Drácula, la cual al final sí me está gustando).

Para conocer más sobre el autor aquí tenéis en inglés y aquí en español acerca de su vida y obras (que al fin y al cabo tuvo más creaciones a parte de Drácula).
Para leer la novela de Drácula en español de forma online o descargándola aquí.
Más adelante planeo subir a mi blog un resumen de lo que aparecía en la revista que compré sobre el personaje que inspiro el conde Drácula de Bram Stoker, ya dejaré por aquí un "copia y pega" o un enlace cuando lo haga.

Y, cómo no, os dejo con una canción basada en la novela de Drácula, nuevamente de la mano de Tierra Santa (las imágenes del vídeo son de la película que al final a terminado por gustarme, no en la que actuó Bela Lugosi, sino la que dirigió Francis Ford Coppola):


jueves, 11 de octubre de 2012

"La canción del pirata" y Tierra Santa

Ayer noche estuve en el concierto que dieron el grupo riojano Tierra Santa aquí, en Zaragoza. Entre las canciones que tocaron estaba una de mis favoritas, que, como no, fue cantada por la inmensa mayoría de los que allí estábamos, pues no era otra que La canción del pirata, originalmente poema de José de Espronceda.

La susodicha canción:

Y el poema de Espronceda:
Con cien cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo el mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul:

"Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.

Veinte presas 
hemos hecho
a despecho 
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera 
de esplendor,
que no sienta mi derecho
y dé pecho 
a mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de "¡Barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas 
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.

Y si caigo, 
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la dí,
cuando el yugo 
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos,
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
el rebramar,
yo me duermo 
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
                              mi única patria, la mar."