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sábado, 4 de junio de 2022

El puente de Pentecostés 2022

 ¿Cuándo es Pentecostés? A algunos les extrañará saber que es el domingo, 5 de junio de 2022, no el lunes, 6. Lo que pasa es que, en el calendario escolar francés, ese lunes se hace fiesta para alargar el fin de semana y hacer un "puente".

¿Y qué se celebra en ese día? Pues se celebran los 50 días de la Pascua o Resurrección de Jesús. Según la tradición cristiana, como se relata en el Nuevo Testamento, en Hechos de los Apóstoles, capítulo 2, a los 50 días del Domingo de Pascua (7 semanas), vino el Espíritu Santo y descendió sobre los apóstoles durante una reunión en Jerusalén. Y ese día nació la Iglesia, cuya misión será la de difundir la doctrina de Jesucristo por el mundo.

Pentecostés, entonces, pone fin al tiempo pascual y da comienzo a la era de la propagación de la fe, es decir, a la época de epifanía (=nacimiento) de la Iglesia. En las representaciones artísticas, se suele representar este hecho con una paloma descendiendo del cielo (el Espíritu Santo) sobre unos apóstoles que tienen sobre su cabeza unas lenguas de fuego (representando el valor para difundir la doctrina de Cristo por el mundo).

Los judíos también celebran Pentecostés, pero ellos le dan otro significado, claro, pues no reconocen a Jesús como Mesías, aunque sí que tienen en común con los cristianos la tradición veterotestamentaria (Antiguo Testamento). Para ellos, Pentecostés supone la celebración de la entrega de la Ley a Moisés en el monte Sinaí, cincuenta días después del éxodo (=salida de Egipto, rumbo a la Tierra Prometida).

«Luego contarás siete semanas, las contarás desde el día en que comiences a cortar el trigo. Entonces celebrarás la fiesta de las Siete Semanas a Yahvé, tu Dios, haciéndole ofrendas voluntarias según lo que hayas cosechado por la gracia de Yahvé, tu Dios». Deuteronomio, 16.

¿Y por qué se llama Pentecostés? La palabra procede del latín Pentecoste, y esta, a su vez, del griego πεντηκοστή, (pentecosté), y significa ‘quincuagésimo’, lo que alude al tiempo transcurrido desde la Pascua, 50 días. 

Y un apunte ortográfico: al ser el nombre de una festividad sagrada, la palabra Pentecostés debe escribirse con mayúscula inicial, como Navidad o Semana Santa.

Además, no olvidéis que uno de los dones más preciados concedidos por el Espíritu Santo es la glosolalia, el don de hablar lenguas, para predicar la palabra de Dios. Así que, a partir de "la Pentecôte", ¡a mejorar nuestro español!

Algunas curiosidades

• En griego, el “quincuagésimo día” se dice «pentecoste hemera». De la palabra "hemera", día, viene hemeroteca, que es una biblioteca especializada en diarios y publicaciones periódicas (revistas, boletines, etc.)

• El día de Pentecostés es la llamado también “fiesta de la cosecha” o “día de los primeros frutos”.

• En los países anglosajones este día es conocido como “Whitsunday” (Domingo Blanco).

• Durante mucho tiempo, la festividad de Pentecostés fue llamada “segunda Pascua”.

• En Italia, antes, tenían la costumbre de esparcir pétalos de rosas desde los tejados de las iglesias, para recordar el milagro de las lenguas de fuego sobre la cabeza de los apóstoles. 




lunes, 18 de junio de 2018

Vídeos inolvidables

Los payasos de la tele: Gaby, Fofó y Miliki
Tip y Coll y su humor absurdo: El jefe
Errores gramaticales
Niño aventurero

sábado, 17 de marzo de 2018

Sobre el uso de la coma

Si miráis este interesante artículo, veréis cómo una coma es de la máxima importancia:




martes, 17 de febrero de 2015

Palabras que NO llevan tilde

Pues eso, que NO llevan tilde, a pesar de que casi siempre se las pongamos:

  • Fue, dio, vio: no llevan tilde, ya que las normas de ortografía establecen que los monosílabos no se acentúan nunca gráficamente, salvo en los casos de tilde diacrítica.
  • Ti: suele acentuarse por analogía con otros pronombres como mí, tú o sí cuando son pronombres. Pero estas formas la llevan para diferenciarse del mi y el tu adjetivos posesivos y del si pronominal.
  • Esto, eso, aquello: en ocasiones se acentúan indebidamente por influencia de los pronombres masculinos y femeninos (este, esta; eso, esa; aquello, aquella).
  • Sola: no debe llevar tilde porque es una palabra de dos sílabas, llana y terminada en vocal, pero a la que le solemos colocar la tilde por analogía con el adverbio solo.
  • Imagen, examen, volumen, resumen, origen, joven, margen: no llevan tilde por ser palabras llanas terminadas en -n, aunque sus plurales sí la llevan (imágenes, exámenes, volúmenes, resúmenes, orígenes, jóvenes y márgenes), ya que las formas en plural pasan a ser esdrújulas.
  • Heroico, estoico: en estas palabras la secuencia oi es un diptongo, son por tanto palabras llanas, de tres sílabas y terminadas en vocal que no deben llevar tilde.
  • Hubierais, hubieseis, fuerais, fueseis: se escriben sin tilde porque son palabras llanas terminadas en -s. Se silabean así: hu-bie-rais, hu-bie-seis, fue-rais y fue-seis.
  • Acabose y ponme: las formas verbales que incluyen pronombres llevan tilde o no de acuerdo con las normas de acentuación ortográfica actuales (antes sí llevaba tilde acabóse). Como acabose y ponme son palabra llana terminada en vocal, lo apropiado es no poner la tilde.
  • Continuo: el adjetivo continuo se escribe sin tilde por ser palabra llana terminada en vocal. Sí llevan acento ortográfico las formas verbales de presente y pasado (yo) continúo y (ella) continuó.
  • Huir, rehuir: huir es palabra monosilábica, pues la secuencia ui siempre forma diptongo. Y rehuir es palabra aguda terminada en erre.
  • Construido, incluido, influido, gratuito, huida, hinduismo, altruismo: todas estas palabras son llanas terminadas en vocal: cons-trui-do, in-clui-do, in-flui-do, gra-tui-to, hui-da, hin-duis-mo, al-truis-mo.
  • Caracteres: en el plural de carácter se cambia el acento de la vocal a a la e, por lo que ha de escribirse y pronunciarse caracteres, no carácteres.
  • Chiita, diita, tiito, Rociito: se trata de palabras llanas terminadas en vocal. Dado que dos vocales iguales seguidas forman siempre hiato, el silabeo correspondiente es chi-i-ta, di-i-ta, ti-i-to y Ro-ci-i-to.
  • miércoles, 11 de febrero de 2015

    Hamor se escribe con hache

    Como va a ser pronto San Valentín, una reflexión sobre la importancia de la ortografía. El autor de este cartel tenía buena intención, quería declararse a su chica con pasión pero... le salió el churro que veis en esta foto


    En fin, chicos. Feliz Sam Balentín.

    Y ánimo, a ver si os pasa como a este otro


    Pues eso, que Él os siga "alludando". Un cuadernillo de ortografía, para empezar, no estaría mal.



    martes, 1 de julio de 2014

    lunes, 4 de noviembre de 2013

    La importancia de la ortografía


    Modelo clase de Religión con la nueva ley Wert y 50 alumnos por aula.

    domingo, 27 de octubre de 2013

    "Relaciones textuales"

    Nuestro amigo y compañero Enrique Cambra nos manda unos cuantos comentarios ortográficos que vamos a reproducir aquí.








    Gracias por tu envío, Enrique.

    domingo, 12 de mayo de 2013

    Hilar sin hilo e "ilar" sin hache


    Pues sí, eso es lo que hacen las llamadas proposiciones coordinadas ilativas: hilar sin hilo e "ilar" sin hache. Uséase, enlazar, unir, zurcir unas proposiciones con otras.

    Todo sería más fácil, más didáctico en suma, si estas proposiciones tuvieran la bondad de llamarse "hilativas", con una hache como Dios manda. Pero ya que la ortografía no ha querido hacer el esfuerzo de añadirle una letrita de nada, y además muda, hagamos que la gramática haga el esfuerzo de "desfacer el entuerto", como diría rima rimando el Caballero de la Triste Figura.

    Comenzons.

    Las coordinadas ilativas son aquellas que expresan la consecuencia lógica de la proposición precedente. Por ejemplo: Pienso, luego existo. Estaban muy cansados, así que se fueron a dormir.  Ya te hemos advertido, conque atente a las consecuencias.

    Los nexos ilativos son, como puede verse en los ejemplos: luego, por tanto, por consiguiente, así que, conque... Son coordinantes porque, si desaparecieran, las proposiciones se harían independientes, cada una con su sentido, con su sujeto y su predicado: Pienso-existo, Estaban cansados-se fueron a dormir, Te hemos advertido-atente a las consecuencias. En las coordinadas no hay una proposición importante y otra insignificante, como en las subordinadas. No, no, qué va. En las coordinadas, "Tanto monta, monta tanto..." Vamos, que todas las proposiciones tienen el mismo rango e importancia. Co-ordinadas, de igual orden, relevancia, graduación...

    Las coordinadas ilativas se parecen mucho a las subordinadas consecutivas, pero no hay que confundirlas porque, en estas, la relación proposicional es de dependencia de la subordinada respecto de la principal, la subordinada forma parte del predicado de la principal. Ejs.: Era tan alto que tropezaba siempre con el techo, Me gusta tanto "One direction" que hice cola siete días para conseguir entradas.

    Las subordinadas dependen de la principal como los trabajadores de la empresa: como cierre la empresa... ¡se acabó la subordinación, al paro gramatical!

    El "truquillo" que yo empleo para localizar las consecutivas es intentar añadir la expresión "en consecuencia" en la subordinada, insertarla así como quien no quiere la cosa. Así: Era tan alto que, en consecuencia..., Me gusta tanto "O.D." que, en consecuencia..."

    Ahora el problemilla que se nos plantea -¡peste de gramáticos!- es que las subordinadas consecutivas tienen una forma así como un poquito parecida a la de las subordinadas circunstanciales comparativas, ¡vaya por Dios y que el Mago de los Ceros haga que la gramatical caterva confunda los verbos predicativos con los copulativos!

    Pero, ¡ojo!, para distinguir las unas y las otras hay que tener en cuenta una cosilla básica: si queremos comparar, necesitamos, al menos, dos magnitudes. O sea, A es más X que B, tan X como B o menos X que B, según queramos expresar la superioridad, la igualdad o la inferioridad.

    Si vamos a los ejemplos anteriores y los modificamos levemente, tendremos subordinadas comparativas como las siguientes: Era tan alto como su hermano, Me gusta tanto oír a "One Direction" como estudiar gramática española (¡la de cosas que llegan a oírse, cielos!)

    Bueno, y para terminar, volvamos a Don Alonso Quijano el Bueno. El manco de Lepanto, al describir a un personaje de la novela, la Maritormes, decía de ella que era muy cargada de espaldas y que miraba al suelo más de lo que querría. Así que vamos a hacer unas oraciones con la Maritormes y a ver si resultan ilativas, consecutivas, comparativas o el sursum corda.

    1. Maritormes era tan cargada de espaldas que miraba al suelo más de lo que quería.

    2. La Maritormes era tan cheposa como Rajoy.

    3. Maritormes era cargada de espaldas, así que miraba al suelo más de lo que quería.

    4. Maritormes miraba al suelo menos de lo quería.

    5. Maritormes miraba al suelo tanto como quería.

    Y de propina, unas preguntitas más:

    6. ¿Quién porras es El Caballero de la Triste Figura ese de más arriba?

    7. ¿Y Don Alonso Quijano el Bueno?

    8. ¿Y el manco del Espanto, digo... Lepanto?


    sábado, 4 de mayo de 2013

    Cosas de la ortografía-3: "¡Jo, qué tropa!"



    "¡Jo, qué tropa!"
    Esta frase la dijo Álvaro de Figueroa y Torres, Conde de Romanones, político de principios del siglo XX que era, además, un prolífico escritor y periodista. Y como quería ser a toda costa académica de la Docta Corporación (es decir, de la RAE), hizo su campaña entre los académicos de número para que lo votaran. Ocurrió que todos le dijeron que sí y cuando se celebró la votación resultó que obtuvo cero votos. Así que el buen Conde dijo la célebre frase manifestando su desilusión y desconcierto. No tuvo en cuenta la ortografía: él entendió que lo "votarían" con uve ("v") y le dieron un sonoro puntapié en salva sea la parte: ¡lo "botaron", vaya si lo "botaron"! Pero con be ("b").

    martes, 23 de abril de 2013

    miércoles, 17 de abril de 2013

    jueves, 22 de noviembre de 2012

    Cosas de la ortografía-1


    Lectura y televisión: parónimos


    - ¿Veis lo que pasa por ver mucho la tele? ¿Alguien me recuerda qué son los parónimos?, ¿qué la paronimia, homonimia, polisemia, sinonimia, hiperonimia, antonimia? ¿Y las cosas nimias?


    Nimiedades o trivialidades,
    ¿qué se hicieron?,
    ¿do se fueron?
    ¿son igual que obviedades, vanidades
    y demás desvaríos
    de las edades?
    ¿son acaso verdura
    de las eras?

    - Mmm... (Silencio sepulcral entre las prietas filas discentes).

    - Pues si tanto sabéis... ¡Felicidades!