En estos últimos días navideños, algunas referencias sobre el tema.
En El Mundo del domingo, 3 de enero, 2016, firma José Manuel Vidal un interesante artículo, "Lo queda del Portal de Belén", http://www.elmundo.es/cronica/2016/01/04/568835d6e2704ed82f8b456c.html, donde habla de los asuntos relativos al famoso Portal.
Primero, parece que Jesús no nació en el año 1, sino en el 6 a.C. en algún lugar de Judea o Galilea.
La tradición del belén se debe a san Francisco de Asís, en Greccio en 1223. La tradición también nos dice que hoy se conservan restos del Portal por todo el mundo: la cuna, el pañal, gotas de leche de la Virgen, un suspiro de san José.
Por ejemplo, la basílica romana de Santa María la Mayor conserva las maderas de la cuna e incluso una pajita del heno del pesebre (y eso a pesar de que los Evangelios no dicen nada de una cuna en el Portal). En Venecia y Roma se conserva el panniculum, trozo de tela del tamaño de una mano que se dice utilizó la Virgen para envolver al Niño.
Y también en Lérida tienen tres hilos del célebre pañal, del que se dice que curaba a los enfermos y que era inmune al fuego. En Roma, Oviedo, Mallorca y Murcia se conservan gotas de leche de la Virgen. En dos iglesias de Roma y en Chalons, Francia, se conserva el cordón umbilical del Niño (¿tenía tres ombligos?). En el Vaticano se conserva también un suspiro de san José, embotellado por un ángel. En la villa salmantina de Ledesma se conservan los tres pastorcillos que adoraron al Niño. En la ciudad alemana de Colonia, está el sepulcro de los tres Reyes Magos.
Roma también tiene la cola del asno del Portal de Belén. También hay piedras del Portal en varios lugares: en Santa Cruz de la Serós, Huesca; en Mallorca y Valencia... Y hasta plumas de ángel.
Y como Jesús era judío, pues... a él también se le hizo la circuncisión y el santo prepucio se conservó en un vaso de alabastro con aceite de nardo, que fue a parar a manos de san Juan Bautista, quien se lo regaló a María Magdalena. La reliquia era tan popular que se llegó a crear la orden de los "Hermanos Caballeros del Santo Prepucio", hasta que la Iglesia prohibió en 1900 un culto sentido como vergonzante.
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martes, 5 de enero de 2016
sábado, 25 de abril de 2015
Anatomía del español
Aprovecho el puente del 23 de abril para hablar del español en el mundo. Los datos los tomo del artículo de Jorge Benítez, "Anatomía del español", http://www.elmundo.es/cultura/2015/04/23/5537f33bca47411b3d8b4574.html. El Mundo, 23 de abril de 2015, pp. 42-43.
- Un 10% de la población mundial se entenderá en español en tres o cuatro generaciones. Hoy día, la población hispanoblantes es ya del 6,7%.
- Los hispanohablantes aportan el 9,2% al PIB mundial.
- Estados Unidos será el primer país hispanohablante en 2050. Hoy día se calculan unos 52 millones de hispanos viviendo en EE.UU.
- El español es la segunda lengua por número de hablantes, tras el chino mandarín.
- 470 millones tienen al español como lengua materna.
- 540 millones de personas hablan el español como lengua nativa, segunda o extranjera.
- El español es la tercera lengua en internet, tras el chino y el inglés.
- Es la segunda lengua es las capitales del mundo anglosajón: Nueva York y Londres.
- Ocupa la segunda plaza de uso en Facebook y Twitter.
- La Wikipedia se edita en 285 lenguas, el español es la quinta por número de visitas.
- Entre 200 y 2011 el uso del español en Internet aumentó en un 807%.
- Un 7,8% de los usuarios de Internet en el mundo se comunican en español.
- Hay que aumentar el impacto científico del español. España es el noveno país en producción de ciencia.
- En Estados Unidos, el español es la lengua extranjera más estudiada, ha desplazado al francés, que ya no tiene el poder de antaño.
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Jorge Benítez
Los otros días del libro: décimo aniversario de You Tube
El 23 de abril de 2015 también se cumplió un aniversario, jovencito, pero aniversario: el décimo de YouTube, el portal audiovisual más importante del mundo, que ya es algo más que una forma de compartir vídeos caseros. Ahora es un gran negocio.
YouTube significa algo así como Tú, en la tele (Tube en inglés coloquial). Fue el invento de unos jovencitos que luego vendieron el negocio milmillonariamente a Google. El primer vídeo subido a la red fue Me, at the Zoo, Yo en el zoo, lo que da idea del alcance doméstico casi del invento en su primer momento. El joven Jawed Karim puso allí su paseo por el zoo para la historia. En marzo de 2006, Jack Dorsey creaba el primer tuit con la tecnología que él había creado. Y en septiembre de 2006 nacía Facebook, que hoy tiene 1.500 millones de usuarios (a Twitter se le calculan unos 600 millones).
Hace unos años, ya se decía que YouTube almacenaba unos 120 millones de vídeos, hoy serán muchos más. La empresa estima que se suben más de 300 horas de vídeo por minuto, así que... si imposible era antes leerse todos los libros de una biblioteca... ¡Muchas vidas necesitaríamos para ver todo lo que hay en YouTube. Los youtubers son los adictos a YouTube, una tribu urbana (y rural) que tiene millones de adeptos (¿o adictos?).
Se calcula que hoy YouTube tiene unos mil millones de usuarios cada mes, así que obviamente las grandes empresas han vuelto sus ojos hacia el portal para estar presentes allí: hoy los grandes negocios se hacen contando con Internet, sin la red...
Pero no solo los negocios, también están presentes en YouTube los fines educativos: hay millones de tutoriales de cualquier materia que queramos buscar.
YouTube está presente en 75 países en 61 idiomas distintos.
¿Y si Cervantes levantara la cabeza? Pues seguramente habría escrito el Quijote en un blog. ¿Tú que crees?
YouTube significa algo así como Tú, en la tele (Tube en inglés coloquial). Fue el invento de unos jovencitos que luego vendieron el negocio milmillonariamente a Google. El primer vídeo subido a la red fue Me, at the Zoo, Yo en el zoo, lo que da idea del alcance doméstico casi del invento en su primer momento. El joven Jawed Karim puso allí su paseo por el zoo para la historia. En marzo de 2006, Jack Dorsey creaba el primer tuit con la tecnología que él había creado. Y en septiembre de 2006 nacía Facebook, que hoy tiene 1.500 millones de usuarios (a Twitter se le calculan unos 600 millones).
Hace unos años, ya se decía que YouTube almacenaba unos 120 millones de vídeos, hoy serán muchos más. La empresa estima que se suben más de 300 horas de vídeo por minuto, así que... si imposible era antes leerse todos los libros de una biblioteca... ¡Muchas vidas necesitaríamos para ver todo lo que hay en YouTube. Los youtubers son los adictos a YouTube, una tribu urbana (y rural) que tiene millones de adeptos (¿o adictos?).
Se calcula que hoy YouTube tiene unos mil millones de usuarios cada mes, así que obviamente las grandes empresas han vuelto sus ojos hacia el portal para estar presentes allí: hoy los grandes negocios se hacen contando con Internet, sin la red...
Pero no solo los negocios, también están presentes en YouTube los fines educativos: hay millones de tutoriales de cualquier materia que queramos buscar.
YouTube está presente en 75 países en 61 idiomas distintos.
¿Y si Cervantes levantara la cabeza? Pues seguramente habría escrito el Quijote en un blog. ¿Tú que crees?
Para finalizar esta entrada, unas reflexiones sobre los nuevos tiempos digitales:
YouTube y las redes han venido a democratizarlo todo. Hoy cualquiera puede escribir, publicar, poner fotos y tener miles de seguidores. Basta con que lo que sube a Internet tenga interés. Rafael Bachiller, en un artículo de El Mundo, del jueves, 23 de abril de 2015, habla del "Homo digitalis" y dice que las pantallas, smartphones y videoconsolas son las bolas de cristal para jóvenes y no tan jóvenes. Los oráculos máximos son Google y la Wikipedia, esta última más potente que la famosa Biblioteca de Alejandría, que fue la cumbre del saber en la Antigüedad.
Hoy, la tecnología permite que nos adentremos en un espacio virtual ilimitado, aumentando hasta el infinito nuestra identidad. Podemos inventarnos avatares, participar en mil foros. Hoy todo el mundo puede tener su minuto de gloria gracias a Internet.
Pero también todo este océano de información hace que nos fragmentemos más, que seamos seres más enfermos que antes. Estamos obligados a permanecer en un estado de alerta permanente, tenemos comportamientos casi adictivos hacia los medios digitales, ni siquiera somos capaces de ver una película en el cine o una obra de teatro sin conectarnos compulsivamente al móvil.
Lo podemos ver todo, pero nada con tiempo suficiente, enseguida debemos dar al Me gusta para demostrar que hemos visto lo que otros nos envían para compartir con nosotros.
Tampoco tenemos intimidad, compartimos nuestras fotos, nuestros viajes, nuestros gustos, deseos. Maquillamos nuestras experiencias, disimulando las frustraciones y los fracasos, exhibiendo nuestros pequeños triunfos, creamos un espectáculo extraordinario con nuestras vidas ordinarias.
La hiperconexión también nos lleva al aislamiento, olvidamos los abrazos que son también fundamentales, el contacto directo con los demás. Además, el acceso a la Red no es universal, hay cada vez más diferencias entre países conectados y desconectados...
En fin, lo digital como todo en la vida tiene sus ventajas e inconvenientes.
Más información:
- Rafael Bachiller, "Homo digitalis", El Mundo, jueves, 23 de abril de 2015, p. 15, http://www.elmundo.es/opinion/2015/04/22/5537d316e2704ef0498b4570.html
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