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lunes, 26 de febrero de 2018

Haciendo anaglifos con los alumnos: Cómo ser un poeta vanguardista

Los anaglifos son unos ejercicios literarios que inventaron los de la generación del 27 y que practicaban con frecuencia en la Residencia de Estudiantes Lorca, Dali y Buñuel, entre otros.

Si quieres ver por extenso qué son exactamente, cómo se hacen, la etimología de la palabra, etc., puedes ver estos enlaces:
Resumidamente, diremos que el anaglifo es un poema de cuatro versos, los dos primeros son iguales, en el tercero se dice siempre "la gallina" (aunque nosotros vamos a permitir cambios en esta regla) y el cuarto verso es una ruptura total con la coherencia del discurso; puede ser un sustantivo o una oración.

Nuestros alumnos, después de visitar la "Resi" en Madrid y de sugestionarse literariamente, han hecho los siguientes anaglifos:
  • Robert Tatomir y Andrea Díaz (2º Bachillerato B)
     El huevo,
el huevo,
la gallina
y el Coliseo.

     La pizarra,
la pizarra,
la gallina
y Robert en la terraza.
  • Anónimo (2º Bachillerato B)
     La ventana,
la ventana,
la gallina
y la persiana.

     El piano,
el piano,
la gallina
y el meridiano.

     El río Tormes,
el río Tormes,
la gallina
y Bertín Osborne.
  • Elena Sevil, Alba Barbó y María Ibáñez (2º Bachillerato B)
     La clase,
la clase,
una gallina
y el Sol.

     La alpargata,
la alpargata,
la gallina
y la gayata.

     La luna,
la luna,
la gallina
y el chocolate.

     El aire,
el aire,
la gallina
y el corazón.

     Las alas,
las alas,
la gallina
y la rata.
  • María Calavia y Raquel Mustienes (2º Bachillerato B)
     El poema,
el poema,
el calamar
y la samba.

     El huevo,
el huevo,
el calamar
y el juego.

     La sardina, 
la sardina,
el calamar
y compañeros al nadar.

     La cabina,
la cabina,
el calamar
y la sardina.

     La tortuga,
la tortuga,
el calamar
y Dios ayuda al que madruga.

     La gafa,
la gafa,
el calamar
y tu amiga la maja.

      La nariz,
la nariz,
el calamar
y comemos perdiz.

     El calcetín,
el calcetín,
el calamar
y el pie que huele mal.
  • Inés Aliaga (2º Bachillerato B)
     Flexo,
flexo,
la gallina
y la pezuña.
  • Lucía Artiga y Laura Casado (2º Bachillerato B)
     La lluvia,
la lluvia,
el arcoiris
y el duende.

     La montaña, 
la montaña,
el arcoiris
y las nubes.

     Las flores,
las flores,
el arcoiris
y la magia.

     El sol,
el sol,
el verano
y el calcetín.

     La playa,
la playa,
el verano
y el coliflor.

     El mar, 
el mar,
el verano
y el tipets.
  • Paula Escayola y Lucía Gascón (2º Bachillerato B)
     El león,
el león,
la gallina
y el salmón.

     El estuche,
el estuche,
la gallina
y el enchufe.

     El pañuelo,
el pañuelo,
la gallina
y el buñuelo.
  • Raquel Pérez, Sandra Alejandre y Celia Gómez (2º Bachillerato B)
     José Antonio,
José Antonio,
y la gallina
guapetona.

     Amor,
amor,
la gallina
y el despertador.

     La sintaxis,
la sintaxis,
la gallina
¡y ay, qué horror!

     El tobogán,
el tobogán,
y la gallina
se cayó.

     La puerta,
la puerta,
y la gallina
se estampó.

     Wikimpace,
Wikimpace,
la gallina
y se acabó.
  • Diego Angós y Mario Benedet (2º Bachillerato B)
     La metáfora,
la metáfora,
la gallina
y a la mesa le falta una pata.

     La oreja,
la oreja,
la gallina
y por ahí se esconde la vieja.

     El politoxicómano,
el politoxicómano,
la gallina
y el genitivo sajón.

     La escobilla,
la escobilla,
la gallina
y después la pajilla.

     Amadeo de Saboya,
Amadeo de Saboya,
la gallina
y se come la manzana.
  • Alejandro Alcalá y Pablo Ferrando (2º Bachillerato B)
     El armario,
el armario,
la gallina
y el bigote de don Federico.

     Estrella,
estrella,
la gallina
y me quiero ir al McDonald.

     Luces,
luces,
y la gallina
ahí te queda de propina.
  • Arturo de l'Hotellerie (2º Bachillerato B)
     Sexenio,
sexenio,
la gallina
y la tarta de manzana.
  • Adrián Rubio y Pablo Illescas (2º Bachillerato B)
     La mesa,
la mesa,
la gallina
y la ventana.

     El cocinero,
el cocinero,
la gallina
y la ensaimada mallorquina.

     La cartulina,
la cartulina,
la gallina
y échale purpurina.

     La isla,
la isla,
la gallina
y el teatro.
  • Sergio Gavín y David Larque (2º Bachillerato C)
    La jaula, 
la jaula,
la gallina
y por ahí viene la comida.

     La psicología,
la psicología,
la gallina
y por ahí viene el suspenso.
  • Cristina Estremar y Elia Reyes (2º Bachillerato C)
     El caballo,
el caballo,
la gallina
y por ahí anda la loca gritando.

     La mar,
la mar,
la gallina
y por ahí veo un caracol venir.

     El archivador,
el archivador,
la gallina
y por ahí asoma el maquilla.
  • Jorge Otín y Nina Mihailov (2º Bachillerato C)
     La isla,
la isla,
la chuleta
y por ahí debe de andar Juan Calvino.

     La esponja,
la esponja,
la chuleta
y por ahí debe de estar la bufanda.
  • Daniel Andaluz, Diego Cardesa y Daniel Morales (2º Bachillerato C)
    El humano,
el humano,
la gallina
y por ahí debe de andar un unicornio leyendo.

    La mesa,
la mesa,
la gallina
y por ahí veo que el volcán está llorando.

    La palmera,
la palmera,
la gallina
y por ahí viene andando una puerta.

     La pizarra,
la pizarra,
la gallina
y por ahí debe de andar un barco con alas.
  • Sara López y Laura Álvarez (2º Bachillerato C)
     El albaricoque,
el albaricoque,
la gallina
y por ahí viene el choque.

    La motivación,
la motivación,
la galllina
y por ahí veo a Martina.

   
El chipirón,
el chipirón,
la gallina
y por ahí sale el sol.
  • María Pellicer y Leyre Peláez (2º Bachillerato C)
     La mandarina,
la mandarina,
la gallina
y por ahí veo la cortina.

     La mandarina, 
la mandarina,
la coliflor
y por ahí veo la cortina.

     La escarcha,
la escarcha,
la coliflor
y por ahí anda el hacha.

     El tiempo,
el tiempo,
la coliflor
y por ahí viene el tractor.

     El rizo,
el rizo,
la coliflor
y por ahí veo una sonrisa.

  • Víctor Peiró, Héctor López y Raúl Pérez (1º ESO E)
     El pollo,
el pollo,
la gallina
y la golondrina.

     El abuelo,
el abuelo,
la gallina
y la botella.

      El nepe,
el nepe,
la gallina
y la cebolla.

     La patata,
la patata,
la gallina
y tu hermana.

     La cotilla,
la cotilla,
la gallina
y la escobilla.
  • Izarbe Sierra, Ana Mihalachi y Desirée Mora (1º ESO E)
     El pato,
el pato,
el delfín
y al burguer que nos vamos.

     El libro,
el libro,
el delfín
y Justin Bieber en braguillas.

     La mesa,
la mesa,
el delfín
y la iza con el chocolate.
  • Adrián Liso, Felipe Wang y Samuel López (1º ESO E)
     El estuche,
el estuche,
la gallina
y el peluche.

     El conejo,
el conejo,
la gallina
y el viejo.

     La olla,
la olla,
la gallina
y me como una cebolla.

     La castaña,
la castaña,
la gallina
y me la como esta mañana.

sábado, 24 de febrero de 2018

En la Resi

Los alumnos de 2º de Bachillerato del IES, acompañados por los profesores de Sociales y Lengua Chema Gálvez, Patricia Urraca y José A. García, estuvieron el viernes, 23 de febrero, en la Residencia de Estudiantes de Madrid, el lugar donde vivieron y estudiaron Lorca, Dalí, Buñuel y tantos otros intelectuales y científicos de la Edad de Plata española. Incluso pudimos ver el piano que tocaba Federico. Gran experiencia.





















La parada a la vuelta, de regreso a Zaragoza, fue en Medinaceli,



sábado, 15 de octubre de 2016

"Manuscrito encontrado en Zaragoza", del conde Jan Potocki.

Manuscrito encontrado en Zaragoza, del conde polaco Jan Potocki, es una de las novelas fantásticas más importantes de la historia literaria y una de las mejores del siglo XVIII. Está ambientada en la Zaragoza ocupada por el ejército francés y en una España llena de inquisidores, brujas, gitanos, mendigos, magia y venganzas pasionales.

De la novela se hizo una magnífica película en 1965 dirigda por Wojcieh Has, un director muy vinculado al surrealismo, de ahí que el filme fuera muy admirado por nuestro Luis Buñuel. Aquí os dejamos el trailer de una peli y un libro que han hecho universal el nombre de nuestra ciudad. Se trata de un documental patrocinado por Martin Scorsese y Francis Ford Coppola.


Más información:

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Lorca, la "Resi" y el anaglifo


En los años 20 la cultura en España era más bien triste, a excepción de pequeños núcleos innovadores, como la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde vivieron Lorca, Dalí, Buñuel, Pepín Bello, y por donde pasaron todos los del 27, científicos como Severo Ochoa, filósofos como Laín Entralgo...

Allí, en aquella Oxford española, como fue llamada la "Resi", los jóvenes creadores hispánicos vivían en un ambiente vanguardista magnífico. Uno de los caprichos vanguardistas de aquellos jóvenes era el anaglifo, artístico, humorístico y lúdico. El anaglifo tiene carácter banal (de corte dadaísta) y aire de juego. La palabra viene del griego ἀνάγλυφος (anáglyfos) ("tallado en relieve"), y se usa en arte para designar los vasos tallados en relieve y en cine para referirse tanto a las imágenes 3D como a las "gafas anaglifo" necesarias para ver dichas imágenes.

El anaglifo literario, inventado por el oscense Pepín Bello, compañero en la "Resi" de Lorca, Dalí y Buñuel, era una pequeña composición, de cuatro versos, idénticos los dos primeros. El tercero siempre debía ser “la gallina” y, finalmente, concluía con un término que, por su radical diferencia  con el resto de versos, causaría un efecto humorístico. Veamos varios ejemplos:

El búho,
El búho,
La gallina
Y el Pancreátor.


El barco,
el barco,
la gallina
y el zapato.

El té,
El té,
La gallina
Y el Teotocópuli.

Federico García Lorca inventó una variante, el anaglifo barroco, donde en lugar de rematar el poema con un sustantivo, se añade una oración completa que rompa la coherencia de los versos anteriores:

Guillermo de Torre,
Guillermo de Torre,
La gallina
Y por ahí debe andar algún enjambre.

Estas composiciones sencillas, poco elaboradas, rupturistas con la seriedad tradicional de la literatura, respondían perfectamente al afán vanguardista de aquellos momentos. Esta técnica de ruptura de la coherencia y de extrañamiento textual, propia del collage surrealista, era recomendada por Ramón Gómez de la Serna, quien proponía hacer disociaciones y asociaciones inusitadas e insólitas. Serna fue unmaestro para aquellos jóvenes de la generación del 27, conectados con el varguardismo europeo, con la escritura automática que el surrealista André Breton recomendaba a sus epígonos, seguidores del Dadá, del simbolismo y el parnasianismo, amigos del ultraísmo y el creacionismo...

A Pepín Bello le debemos también la expresión de "los putrefactos", con la que los jóvenes de la "Resi" se referían a los partidarios de la tradición en Arte. Según Pepín, "toda forma carnosa repugnantemente muerta" era putrefacta.

Otro día hablaremos de jitanjáforas y cadáveres exquisitos, otras de las técnicas que usaban los del 27.

viernes, 23 de marzo de 2012

El fantasma de la libertad, de Luis Buñuel

Tras la visita a Calanda, al Centro Buñuel, nada mejor para recordar al cineasta que ver sus películas. Aquí tenéis el fantasma de la libertad:

jueves, 24 de febrero de 2011

Surrealismo: Un cadáver exquisito


El 29 de marzo de 2011 iremos con los alumnos de 2º de Bachillerato a ver el Centro Buñuel de Calanda. Una visita al pueblo natal del genio del cine. Buñuel, Lorca, Dalí, Pepín Bello... Años veinte. Los años dorados de la Residencia de Estudiantes. Decía Carlos Fuentes que el surrealismo había triunfado sobre todo en España. No hay país más surrealista que este. Ni Bréton ni Francia. El surrealismo triunfó en España, sobre todo gracias a Dalí y Buñuel, también a Federico.

El juego más famoso creado por los surrealistas es el del cadáver exquisito. ¿Cómo se juega? Pues aquí está la historia, avempacianos:


"Para este experimento se reúnen varias personas que se van pasando un papel donde todas escriben palabras o esbozan dibujos: el resultado es un conjunto incoherente: una frase o un dibujo que desafían toda lógica. El ejemplo clásico que dio su nombre al juego procede de la primera frase obtenida de ese modo: El cadáver - exquisito - beberá - el vino nuevo" (Yvonne Duplessis, El surrealismo, Barcelona, Oikos-Tau, 1972. Citado en Fernando Muñoz et alia, Buñuel y alrededores, Teruel, Diputación Provincial, pág. 12)
¿Queda claro? Pues ahora, hala, ya sabéis: a jugar al surrealismo. A ver... ¿a quién se le ha quedado un cadáver en la cocina, un burro sobre el piano, una mano llena de hormigas, un marista en bicicleta...?

Pulsa aquí para ver las ilustraciones del libro Buñuel y don Luis, de José Luis Cano:

miércoles, 27 de octubre de 2010

Filmografía básica de Luis Buñuel

Luis Buñuel Portolés nació el 22 de febrero de 1900 en Calanda, Teruel, y murió el 29 de julio de 1983 en Ciudad de México, nacionalizado mexicano. Su mujer fue la francesa Jeanne Rucar, con la que tuvo dos hijos: Juan Luis y Rafael.

La gran mayoría de su obra la hizo en México y Francia. De España salió al exilio. En Hollywood intentó establecerse, pero aquello no iba con él. Está considerado uno de los directores de cine más importantes de la historia. En 1973 ganó un Oscar a la mejor película de habla no inglesa con Le charme discret de la bourgeoisie. En 1971 estuvo nominado con su filme Tristana. Y volvió a estarlo en 1978, para el Oscar al mejor guión adaptado, con su película Ese oscuro objeto del deseo. También ganó un premio BAFTA, un César y la palma de oro del Festival de Cannes. En 1981 recibió la Concha de Oro Honorífica del Festival de Cine de San Sebastián por toda su trayectoria. Y en 1982, el León de Oro por toda su carrera del Festival Internacional de Cine de Venecia.

Filmografía básica

  • Un perro andaluz (Un chien andalou, 1929).
  • La edad de oro (L'âge d'or, 1930).
  • Las Hurdes, tierra sin pan (Las Hurdes, 1933).
  • Los olvidados (1950).
  • Él (1953).
  • Abismos de pasión (1954).
  • Robinson Crusoe (realizada en 1952 y registrada en 1954).
  • Ensayo de un crimen (La vida criminal de Archibaldo de la Cruz, 1955).
  • El río y la muerte (1954-1955).
  • Así es la aurora (Cela s'appelle l'aurore, 1956).
  • Nazarín (1958-1959).
  • La joven (The Young One, 1960).
  • Viridiana (1961).
  • El ángel exterminador (1962).
  • Simón del desierto (1964-1965).
  • Belle de jour (Bella de día, 1966-1967).
  • La Vía Láctea (La Voie Lactée, 1969).
  • Tristana (1970).
  • El discreto encanto de la burguesía (Le charme discret de la bourgeoisie, 1972).
  • El fantasma de la libertad (Le fantôme de la liberté, 1974).
  • Ese oscuro objeto del deseo (Cet obscur objet du désir, 1977).

"Las Hurdes, tierra sin pan" (1933), por Luis Buñuel

"Las Hurdes, tierra sin pan" es un documental estremecedor de Luis Buñuel. Los hurdanos vivían por los años 30 en condiciones miserables, aquejados por el paludismo, el enanismo y el cretinismo, aislados del mundo, condenados a una miseria perpetua. Buñuel, tras enseñarnos la trágica vida diaria de Las Hurdes, pide a los obreros y campesinos del mundo que se unen asociativamente para mejorar sus condiciones de vida. Y reclama la lucha antifascista y un gobierno del Frente Popular. Toda una proclama.



"La edad de oro" (1930), película de Buñuel

Luis Buñuel, genio del cine, perteneció por nacimiento a la burguesía acomodada. Sin embargo, siempre se revolvió contra la doble moral de su clase de origen. Era antiburgués y anticlerical. Sus fobias contra lo establecido cristalizan en una de sus primeras películas: La edad de oro, donde critica al catolicismo y a la sociedad bienpensante de su época. La película causó un gran impacto cuando se estrenó y fue prohibida. Grupos radicales quemaron el cine donde fue proyectada, en París.

En el vídeo que ofrecemos, se reproduce la famosa escena erótica, donde un caballero y una dama retozan alegremente enamorados en el jardín, mientras suena de fondo la música de Wagner. Los amantes se devoran, la doncella da rienda suelta a su lascivia al lado de una estatua y el anciano director de orquesta no siente solamente amor paternal por la chica, sino algo más.

En fin, un coctel subversivo que agitó las buenas conciencias de entonces. Corría el año 1930.

Pasen y vean.


¿Qué os ha parecido, avempacianos? Pues si veis este otro vídeo, con la secuencia final de la película, en él aparece un duque, el duque de Blangis, con sus doce apóstoles, que en este caso son "apóstolas". Su religión es la religión del amor, pero entendido este de una manera bien distinta a la tradicional. ¿Os recuerda a alguien?

 

viernes, 1 de octubre de 2010

Un par de escritos de Buñuel

"Solo yo no he cambiado. Permanezco católico y ateo gracias a Dios" (Pesimismo).
"En ninguna de las arte tradicionales existe una desproporción tan grande entre posibilidad y realización como en el cine" (El cine, instrumento de poesía).
Seguimos con nuestra "excursión" buñuelesca. Del libro Escritos de Luis Buñuel, preparado por Manuel López Villegas (Madrid, Páginas de Espuma, 2000), tomamos algunos textos del calandino que aquí transcribimos.


Buñuel, perro andaluz. Por Jean-Claude Carrière, su guionista y amigo


EL CINE Y LOS SUEÑOS

"El cine es un arma maravillosa y peligrosa si la maneja un espíritu libre. Es el mejor instrumento para expresar el mundo de los sueños, de las emociones, del instinto. El mecanismo productor de imágenes cinematográficas, por su manera de funcionar, es, entre todos los medios de expresión humana, el que más se parece al de la mente del hombre, o mejor aún, el que mejor imita el funcionamiento de la mente en estado de sueño. B. Brunius nos hace observar que la noche paulatina que invade la sala equivale a cerrar los ojos: entonces, comienza en la pantalla, y en el hombre, la incursión por la noche de la inconsciencia; las imágenes, como en el sueño, aparecen y desaparecen a través de disolvencias y oscurecimientos; el tiempo y el espacio se hacen flexibles, se encogen y alargan a su voluntad, el orden cronológico y los valores relativos de duración no responden ya a la realidad; la acción de un círculo es transcurrir, en unos minutos o en varios siglos; los movimientos aceleran los retardos.
   El cine parece haberse inventado para expresar la vida subconsciente, que tan profundamente penetra por sus raíces, la poesía; sin embargo, casi nunca se le emplea para esos fines. (...)
   «Lo más admirable de lo fantástico -ha dicho André Bretón- es que lo fantástico no existe, todo es real». Hablando con el propio Zavattini hace algún tiempo, expresaba mi inconformidad con el neorrealismo: estábamos comiendo juntos, y el primer ejemplo que se me ocurrió fue el vaso de vi¬no en el que me hallaba bebiendo. Para un neorrealista, le dije, un vaso es un vaso y nada más que eso: veremos cómo lo sacan del armario, lo llenan de bebida, lo llevan a lavar a la cocina, en donde lo rompe la criada, la cual podrá ser despedida de la casa o no, etc. Pero ese mismo vaso contemplado por distintos hombres puede ser mil cosas distintas, porque cada uno de ellos carga de afectividad lo que contempla, y ninguno lo ve tal como es, sino como sus deseos y su estado de ánimo quieren verlo. Yo propugno por un cine que me haga ver esa clase de vasos, porque ese cine me dará una visión integral de la realidad, acrecentará mi conocimiento de las cosas y de los seres y me abrirá el mundo maravilloso de lo desconocido, de lo que no puedo leer en la prensa diaria ni encontrar en la calle.
   No crean por cuanto llevo dicho que sólo propugno un cine dedicado exclusivamente a la expresión de lo fantástico y del misterio, por un cine escapista, que, desdeñoso de nuestra realidad cotidiana, pretendiera sumergirnos en el mundo inconsciente del sueño. Aunque muy brevemente, he indicado hace poco la importancia capital que le doy al film que trate sobre los problemas fundamentales del hombre actual, no considerado aisladamente, como caso particular, sino en sus relaciones con los demás hombres. Hago mías las palabras de Emers, que define así la función de un novelista (léase para el caso la de un creador cinematográfico): «El novelista habrá cumplido honradamente cuando, a través de una pintura de las relaciones sociales auténticas, destruya las funciones convencionales sobre la naturaleza de dichas relaciones, quebrante el optimismo del mundo burgués y obligue a dudar al lector de la perennidad del orden existente, incluso aunque no nos señale directamente una conclusión, incluso aunque no tome partido ostensiblemente»" (El cine, instrumento de poesía)

LA SANCTA MISA VATICANAE

"La Sancta Misa Vaticanae, rezaba el título en latín macarrónico. Sería un cortometraje en el que se vería una competición de misas en la plaza de San Pedro, de Roma. La Iglesia, «siempre atenta a las conquistas de la civilización y el deporte», quería poner la misa al ritmo trepidante de nuestro tiempo. Para ello, entre cada dos de las gigantescas columnas de la plaza arquitecturada por Bernini, se habían colocado altares funcionales, en cada uno de los cuales oficiaba un sacerdote. Al darse la «salida» los curas empezaban a decir la misa lo más deprisa que podían. Alcanzaban velocidades increíbles, al volverse los fieles para decir el dominus vobiscum, para santiguarse, etc., mientras el monaguillo pasaba y repasaba incesantemente con el misal y demás objetos rituales. Algunos caían exhaustos, como boxeadores. Finalmente, queda campeón mosén Rendueles, de Huesca, con un récord de haber dicho la misa entera en un minuto y tres cuartos. Como premio se le entrega una custodia con un roscadero".

EL CANTO DEL CISNE

"Al aproximarse mi último suspiro, imagino con frecuencia una última broma. Hago llamar a aquellos de mis viejos amigos que son ateos convencidos como yo. Entristecidos, se colocan alrededor de mi lecho. Llega entonces un sacerdote al que yo he mandado llamar. Con gran escándalo de mis amigos, me confieso, pido la absolución de todos mis pecados y recibo la Extremaunción. Después de lo cual, me vuelvo de lado y muero. Pero, ¿se tendrán fuerzas para bromear en ese momento?
   Una cosa lamento: no saber lo que va a pasar. Abandonar el mundo en pleno movimiento, como en medio de un folletín. Yo creo que esta curiosidad por lo que suceda después de la muerte no existía antaño, o existía menos, en un mundo que no cambiaba apenas. Una confesión: pese a mi odio a la información, me gustaría poder levantarme de entre los muertos cada diez años, llegarme hasta un quiosco y comprar varios periódicos. No pediría nada más. Con mis periódicos bajo el brazo, pálido, rozando las paredes, regresaría al cementerio y leería los desastres del mundo antes de volverme a dormir, satisfecho, en el refugio tranquilizador de la tumba." (Mi último suspiro).

Podéis bajar los textos de Buñuel en formato Word en este enlace: Textos de L. Buñuel

Un genio llamado Luis Buñuel

"Luis Buñuel, aragonés. Un cíclope. Tallado en planos recios. Con una silueta heráclida. Y un rostro xilográfico" (Ernesto Giménez Caballero)

Este curso, en marzo de 2011, con los alumnos de 2º de Bachillerato, iremos a Calanda a visitar el CBC (Centro Buñuel de Calanda).

Luis Buñuel (1900-1983) fue un turolense universal, un maestro del cine, un provocador incansable que se rebeló contra lo establecido, contra la sociedad burguesa de la que procedía y contra la educación católica que había sido la suya. Una de sus frases más famosas aseguraba aquello de "Sigo siendo ateo, gracias a Dios". Fue el director de una treintena de películas, algunas tan memorables como Un perro andaluz, La edad de Oro, Viridiana, Bella de día, Tristana, El ángel exterminador, El discreto encanto de la burguesía, Ese oscuro objeto del deseo, El fantasma de la libertad... Todas recomendables e imprescindibles para los cinéfilos. Su carrera cinematográfica duró unos cincuenta años y realizó películas en España, Francia y México. También pasó, aunque brevemente, por Hollywood. Pero aquello no pintó bien para Buñuel. Cuando vayamos a Calanda veremos Los olvidados, otro filme destacable de nuestro genio, posiblemente el mejor de su etapa mexicana.

Para conocer a Buñuel existen muchos libros y documentales (por ejemplo, el magnífico A propósito de Luis Buñuel, con guión de Agustín Sánchez Vidal). Yo aquí voy a comentar algunas cosas que tomo de Escritos de Luis Buñuel, Madrid, Páginas de Espuma, 2000, preparado por el especialista Manuel López Villegas.

Buñuel destacó en el cine, pero en su juventud escribió poesía, cuento, teatro..., en contacto con la generación del 27 y las vanguardias europeas, y muy influido por su admirado Ramón Gómez de la Serna. En la Residencia de Estudiantes (que en 2010 cumple su centenario) conoció a Dalí, Lorca y al bueno de Pepín Bello, que se hizo centenario y contó muchas anécdotas de aquellos años mozos de "arrabal y malevaje" en Madrid.

Se ha hablado mucho del Buñuel ágrafo, de su alergia a la escritura. Don Luis solo escribió un libro en su vida, Mi último suspiro, cuando tenía ochenta años y estaba próximo a morir, y además se lo dictó a Jean Claude Carrière, su amigo y guionista durante dieciocho años, que fue quien realmente lo preparó para la edición. Sin embargo, de joven coqueteó con la escritura y se enamoró para siempre jamás del surrealismo. También fue un buen lector. Le gustaban los novelistas franceses, Galdós, el Lazarillo, Bécquer, Dostoiewski, André Gide... De los surrealistas, su favorito era Benjamin Péret.

Pero su gran mérito es su cine, que llegó a definir como "un lenguaje de signos cuasi perfecto", "un arma maravillosa y peligrosa cuando es manejada por un espíritu libre". Buñuel contribuyó a crear la técnica cinematográfica moderna, visual, audaz, prohibitivamente sugerente.

Terminamos esta primera entrada sobre Buñuel con un enlace a su primer film, Un perro andaluz, realizado con la colaboración de Dalí. ¡No dejéis de verlo, Avempacianos!



jueves, 16 de septiembre de 2010

España compra la casa de Luis Buñuel en México

Nuestro genial Buñuel vivió en el exilio mexicano desde 1952 hasta el momento de su muerte, en 1983, y llegó a nacionalizarse mexicano. En México encontró facilidades para vivir y trabajar en un ambiente de libertad y rodó muchas de sus películas. Ahora el Ministerio de Cultura de España ha decidido comprar la casa de Ciuda de México donde vivió Buñuel. Todo un acierto.

Más información: