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domingo, 28 de abril de 2019

De museos y musas

La palabra "museo" viene del griego "mouseion" y tiene que ver con las musas: la casa de las musas. Según la mitología griega, las musas eran hijas del dios Zeus y de la diosa Mnemósine o Memoria, nueve diosas protectoras de las artes y las ciencias. Son las siguientes:


  • Calíope, musa de la voz bella y la canción.
  • Clío, musa de la historia.
  • Erato, musa de la poesía.
  • Euterpe, musa de la música.
  • Melpómene, musa del teatro trágico.
  • Polimnia, musa del canto.
  • Talía, musa del teatro cómico.
  • Terpsícore, musa de la danza y
  • Urania, musa de las ciencias y la astronomía.

lunes, 1 de abril de 2019

"Dido y Eneas" (1689), de Henry Purcell

En los siglos XVI y XVII, durante varias décadas, el teatro estuvo prohibido en Inglaterra. La gente tenía muchas ganas de espectáculos, querían teatro y ópera, que estaban de moda en otros países, como Italia, Francia y España. En Inglaterra tenía tradición el género masque, la mascarada, que era un entretenimiento privado, para salones, pero que dejó como hijo público la cabalgata, una forma de desfile con disfraces que encantaba a la multitud.

El compositor Henry Purcell compuso entonces una bella ópera, Dido y Eneas, heredera de esa tradición de la mascarada y basada muy libremente en el libro IV de la Eneida, de Virgilio. En esta ópera de lo que se trataba era de moralizar a las jóvenes damas de los peligros que podían resultar de enamorarse del hombre equivocado. También se trataba de advertir contra los falsificadores, los mentirosos urdidores de mensajes pretendidamente divinos: en la ópera, las hechiceras; en la vida real inglesa, la Iglesia de Roma, con la que la isla británica había ya roto.

Purcell también hizo otra obra basada en El sueño de una noche de verano, de Shakespeare, titulada The fairy Queen / La reina de las hadas. Esto es lo que ocurre, según Purcell, en Dido y Eneas, considerada la primera ópera nacional inglesa:

Dido, bella reina de Cartago, se enamora de Eneas, troyano que viene huido tras la conquista de la ciudad asiática por las fuerzas griegas. Los amantes viven juntos un tiempo, pero Eneas ha recibido el encargo de fundar una nueva Troya, que será nada menos que Roma. Así que tiene que partir y Dido, desesperada de amor, muere.

Purcell introduce a una terrible reina de las brujas que odia a la bella Dido. Ella es la que urde un engaño para que Eneas abandone a Dido: se disfraza del dios mensajero del Olimpo, Mercurio (Apolo, en la mitología griega) y le dice a Eneas que debe partir con sus naves esa misma noche porque le aguarda un destino superior. Él obedece creyendo que se trata de un mensaje divino y Dido muere, pero no arrojándose desde un acantilado, como ocurría en la versión clásica o quemándose a lo bonzo, como decían otras versiones, sino dando su mano a su fiel hermana Belinda, a la que le ruega en un bello canto final: "Recuérdame, pero olvida mi destino".

Sabemos, por la historia antigua, que Eneas llegó a fundar Roma, la ciudad de la que nacería un enorme imperio. Y ese imperio tuvo como gran rival y enemigo mortal al reino de Cartago. Según se dice, porque los cartagineses no perdonaron jamás a los romanos que su fundador, Eneas, hubiera llevado a la muerte a su bella reina, Dido. Los más destacados líderes cartagineses, como Amílcar y su hijo Aníbal Barca, juraban desde bien pequeños odio eterno a los romanos. Y Cartago y Roma mantuvieron, durante largos años, las terribles guerras púnicas, que estuvieron a punto de dar al traste con la grandeza imperial romana.

La obra de Purcell está llena de coros y bailes. Se estrenó en 1689 en un internado de chicas de Londres, Mr. Josias Priest's Boarding School for Girls. Ellas interpretaron todos los papeles de la ópera, menos el del apuesto y seductor Eneas.

Como vemos, Purcell altera a su gusto la historia clásica de Dido y Eneas. Él introduce algo muy grato a la mentalidad inglesa: el género fantástico, el mundo de las hadas y las brujas. Por otro lado, se atreve a plantear que lo divino es, en realidad, un fraude. Algo que solo resultaba tolerable porque el compositor lo decía aludiendo al mundo pagano. Claro que, alegóricamente, ¿a quién estaba aludiendo? Sí, habéis acertado: a la Iglesia Católica, al Papa de Roma, con quien Inglaterra ya había roto desde tiempos del rey Enrique VIII. Así que, cuando Eneas se va de Cartago, en realidad quien se va de Gran Bretaña es la Iglesia de Roma.

El aria más famosa de la obra es "When I am laid in earth", conocida popularmente como "Lamento de Dido": "Cuando yazga en la tierra..., recuérdame, pero olvida mi destino".

Aquí tenéis el texto del aria, precedido de un recitativo (parte hablada):

Recitativo

Inglés

Thy hand, Belinda, darkness shades me,
On thy bosom let me rest,
More I would, but Death invades me;
Death is now a welcome guest.

Español

Tu mano, Belinda; la oscuridad me envuelve.
En tu seno déjame descansar.
Más quisiera, pero la muerte me invade;
La muerte es ahora una bienvenida visita.

Aria

Inglés

When I am laid, am laid in earth, May my wrongs create
No trouble, no trouble in thy breast;(x2)
Remember me, remember me, but ah! forget my fate.(x2)
Remember me, but ah! forget my fate,(x2)

Español

Cuando yazga, yazga en la tierra, que mis errores
no causen cuitas a tu pecho; (x2)
Recuérdame, recuérdame, pero, ¡ah!, olvida mi destino (x2).
Recuérdame, pero, ¡ah!, olvida mi destino; (x2).



"Orfeo" (1607), de Claudio Monteverdi

Orfeo (1607), de Claudio Monteverdi, es considerada la primera ópera, la que hizo nacer el género.
Cuenta la conocida historia de Orfeo y Eurídice. Monteverdi compuso la ópera para satisfacer a su público: los nobles cortesanos de la corte de Mantua, en Italia, donde vivió varios años antes de trasladarse a Venecia, donde está enterrado.

El argumento de la ópera cambia un poco el de la historia mitológica:

Orfeo, hijo de Apolo, ama la música y con su cítara ha sido capaz de adormecer al dragón que guardaba el vellocino de oro en la expedición de los Argonautas, con Jasón a la cabeza. Está feliz porque va a casarse con Eurídice y toda la gente de Tracia celebra el amor de la pareja. Pero de pronto Silvia le da la terrible noticia: la joven ha sido mordida por una serpiente venenosa mientras recogía flores y ha muerto.

Entonces, Orfeo decide bajar hasta el Hades para rescatar a su amada. Con su música adormece a Caronte, el barquero y llega a la otra orilla de la laguna Estigia. Proserpina intercede por él ante su esposo Plutón, el señor infernal. Plutón accede a devolver a Eurídice al mundo de los vivos con una condición: Orfeo deberá caminar siempre hacia delante y no volverse para mirar atrás y la sombra de Eurídice lo acompañará en su subida. El héroe acepta, pero cuando ya llegaba arriba y veía la luz solar tiene dudas, teme el engaño de Plutón y se vuelve a ver a su amada. Por ello, Eurídice desaparece para siempre y Orfeo queda desesperado. Canta sus desgracias y todas las criaturas escucharán su música. Su padre Apolo lo convierte en inmortal para que pueda cantar eternamente su amor perdido.

El tema de la serpiente oculta entre las flores es muy antiguo. Ya Virgilio advirtió: "latet anguis in herba", "la serpiente se esconde entre la hierba".

Más información:
  • Alcolea, Ana (2018), El maravilloso mundo de la ópera. Ilustr.: Óscar T. Pérez. Madrid: Anaya, pp. 14-15.
La parte más conocida es: la obertura que dejamos aquí. Años más tarde, encontraremos otra ópera sobre el tema muy renombrada: Orfeo y Eurídice, del compositor alemán Gluck, con un aria memorable: Che farò senza Euridice?


sábado, 22 de diciembre de 2018

Fin de trimestre con Teatro La Clac y los alumnos de 2º de ESO

El miércoles, 19 de diciembre de 2019,  en vísperas de las vacaciones de Navidad, Teatro La Clac vino a nuestro instituto para hacer con nuestros alumnos de 2º de ESO, y ante ellos, en el Salón de Actos del centro, una representación teatral que tardaremos en olvidar: Mitos griegos. Una obra dramática inspirada en el libro que nos había servido de lectura en el primer trimestre.

Nuestros alumnos colaboraron en la puesta en escena de la representación y el resultado fue un espectáculo digno de aplauso.

Os dejamos testimonio gráfico de nuestra aventura teatral. Enhorabuena a todos y todas, especialmente a los alumnos que tuvieron el valor de vencer sus miedos y subirse a escena para representar ante todos sus compañeros.

Felices fiestas para todos.




















Y algunos vídeos




lunes, 27 de noviembre de 2017

Caos

Según la mitología griega, el caos es aquello que existía antes que el universo, únicamente se encontraba el caos donde todo era ligero y a la vez pesado, frío y a la vez caliente, no era ni de noche ni de día...

Hasta que los dioses de la naturaleza, los únicos entes existentes además de este, crearon el mundo y la vida  poniendo todo en su lugar.

Por eso se considera en esta mitología que del caos (desorden) nació la vida y el cosmos (orden).

Esta palabra, caos, significa "espacio que se abre", y aunque no tiene género cuando se habla del caos se considera a esta entidad como femenina.



jueves, 28 de septiembre de 2017

Pyrene: Mito y ciencia. Un vídeo de la Universidad de Zaragoza

La Universidad de Zaragoza, volviendo al mito griego del origen de los Pirineos, nos cuenta en el vídeo Pyrene: Mito y ciencia (2015) cómo se originó la cadena montañosa más importante de la Península Ibérica.


2015 - PYRENE: Mito y ciencia from Universidad de Zaragoza on Vimeo.

sábado, 10 de diciembre de 2016

El Mito de la Primavera o Mito de Perséfone


Perséfone es hija de Zeus y Deméter (hija a su vez de Cronos y Rea, hermana de Zeus, y diosa de la fertilidad y el trigo). Su tío Hades (hermano de Zeus y dios de los Infiernos), se enamoró de ella y un día la raptó.
La joven se encontraba recogiendo flores en compañía de sus amigas las ninfas y hermanas de padre, Atenea y Artemisa, y en el momento en que va a tomar un lirio, (según otras versiones un narciso), la tierra se abre y por la grieta Hades la toma y se la lleva.
De esta manera, Perséfone se convirtió en la diosa de los Infiernos. Aparentemente, el rapto se realizó con la cómplice ayuda de Zeus, pero en la ausencia de Deméter, por lo que ésta inició unos largos y tristes viajes en busca de su adorada hija, durante los cuales la tierra se volvió estéril.
Al tiempo, Zeus se arrepintió y ordenó a Hades que devolviera a Perséfone, pero esto ya no era posible, pues la muchacha había comido un grano de granada, mientras estuvo en el Infierno, no se sabe si por voluntad propia o tentada por Hades. El problema era que un bocado de cualquier producto del Tártaro implicaba quedar encadenado a él para siempre.
Para suavizar la situación, Zeus dispuso que Perséfone pasara parte del año en los confines de la Tierra, junto a Hades, y la otra parte sobre la tierra con su madre, mientras Deméter prometiera cumplir su función germinadora y volviera al Olimpo.
Perséfone es conocida como Proserpina por los latinos.
La leyenda cuenta que el origen de la Primavera radica precisamente en este rapto, pues cuando Perséfone es llevada a los Infiernos, las flores se entristecieron y murieron; pero cuando regresa, las flores renacen por la alegría que les causa el retorno de la joven. Como la presencia de Perséfone en la tierra se vuelve cíclica, así el nacimiento de las flores también lo hace.
Por otra parte, durante el tiempo en que Perséfone se mantiene alejada de su madre, Deméter, y confinada al Tártaro, o mundo subterráneo, como la esposa de Hades, la tierra se vuelve estéril y sobreviene la triste estación del Invierno.
Sin duda, es uno de mis mitos favoritos, ¡espero os guste! 

martes, 17 de diciembre de 2013

Mapa interactivo de la Odisea


Gracias a la noticia que ha publicado en su Facebook la página de Terrae Antiquae, he sabido de la existencia de un mapa interactivo de la Odisea (aunque solo tiene versión en inglés), y se me ha ocurrido que tal vez a algún avempaciano (bien amante de la literatura, bien de griego clásico) le podría interesar, así que aquí lo comparto:

http://esripm.maps.arcgis.com/apps/MapTour/index.html?appid=4fc9153f4d9248b9bab7011e3950b552&webmap=962ca9da38bf4c5e9439a6acf3dd1b3e#

miércoles, 30 de enero de 2013

Natalie Shau

Natalie Shau es una de mis dibujantes y fotógrafa predilectas, a parte de haber publicado sus propios álbumes de ilustraciones también ha trabajado en la creación imágenes para revistas de moda, carteles publicitarios, portadas de CD de algunos grupos de música tales como Cradle of Filth o Sopor Aeternus, etc... ¡Incluso como directora artística en un cortometraje en 3D para el musical de Kamel Ouali; Dracula!
Y todo esto viene a un par de imágenes que tiene inspiradas en el mundo literario.

Como la que representa a la Dama de Shalott (sobre la que ya hablé con anterioridad en este mismo blog):
Me encanta el contraste del cabello con el resto de colores en la imagen....

O la ya casi indispensable de cualquier dibujante versión de Alicia:

No podía faltar otra versión de otro clásico como lo es Caperucita Roja:

Y, como he mencionado, tampoco se libran los mitos, como el de Leda y el cisne:


jueves, 6 de octubre de 2011

Orfeo y Eurídice

La historia de Orfeo y Eurídice se ha hecho universalmente famosa, ha pasado incluso a la ópera. Hay un aria celebérrima de Christoph Willibald Gluck, Che farò senza Euridice? (1762), donde se recoge muy bien la desesperación de Orfeo por la muerte de su amada Euridice. Aquí puedes escuchar la versión de Philippe Jaroussky



Che farò senza Euridice?
¿Qué haré sin Eurídice?
Dove andrò senza il mio ben?
¿Dónde iré sin mi amor?
Che farò? Dove andrò?
¿Qué haré? ¿Dónde iré?
Che farò senza il mio ben?
¿Qué haré sin mi amor?
Dove andrò senza il mio ben?
¿Dónde iré sin mi amor?
Euridice!... Euridice!
¡Eurídice! ¡Eurídice! 
Oh Dio! Rispondi! Rispondi!
¡Oh dios! ¡Responde! ¡Responde! 
lo son pure il tuo fedele.
Pues yo soy tu fiel esposo. 
Che farò senza Euridice? ecc.
¿Qué haré sin Eurídice? etc. 
Euridice... Euridice!
¡Eurídice! ¡Eurídice! 
Ah! non m'avanza
¡Ah! ¡No recibo 
Più soccorso, più speranza,
socorro ni esperanza 
Né dal mondo, né dal ciel!
de la tierra ni del cielo!
Che farò senza Euridice? ecc.
¿Qué haré sin Eurídice? etc.


Bueno, finalmente Orfeo, que ha bajado a los infiernos a rescatar a su amada Euridice, consigue la felicidad gracias a la ayuda de Cupido. ¡Ay, el amor, que todo lo puede! Del mito de Orfeo tomó Dante su idea de bajar al Averno a rescatar a su Beatrice, acompañado de Virgilio.

Finalizamos con una versión de la misma aria cantada por la divina María Callas en francés, "J'ai perdu mon Eurydice":

lunes, 30 de mayo de 2011

¿Y si Dios fuera mujer?

Una de las cosas interesantes de leer es que a veces te encuentras textos que te hacen pensar. Leyendo Historia del mundo, de Chris Brazier (Barcelona, Intermón-Oxfam, 2007), un breve compendio de los principales sucesos de la humanidad, me he encontrado un breve inserto, titulado "La Gran Diosa", en donde el autor habla del culto religioso primitivo a la Gran Madre de Todas las Cosas. Un culto femenino que, después, las tres religiones del libro, judaísmo, cristianismo e Islam, cambiaron por el Dios padre masculino.

Porque, claro, si imaginamos las civilizaciones primitivas, cercanas a la naturaleza, el vínculo de la mujer con la fecundidad resulta evidente. Ella es la "madre nutricia", la que da a luz, la que amamanta a los cachorros... ¿Hay algo más sencillo que imaginar que la vida procede de una gran madre, de un útero cósmico o una vagina primigenia? Pues nada, nuestra "evolución" nos ha llevado a crear dioses fálicos y machotudos. Sin embargo, en los cultos antiguos, como el que se rendía a la diosa babilónica Istar, a la asiria Anitis o a la Gaia romana (la madre tierra), las civilizaciones tributaban homenaje a la capacidad femenina de dar la vida.

El primer golpe de estado de la historia fue el destronamiento de la Gran Madre y su sustitución por unos dioses fálicos y masculinos. Ello tiene que ver también con la evolución de la humanidad. A partir del 6000 a.C. el ser humano necesitó intensificar el rendimiento agrícola. Había que dominar la naturaleza, los hombres empezaron a arar y sembrar. La sociedad se militarizó, se hizo más urbana, más dominada por los hombres y... Bueno, esa historia ya la conocemos, ¿no?

Don Falo pasó a ser el símbolo de la vida y del poder. Y doña Vagina quedó sometida desde entonces. Una lucha sin cuartel, como la de don Carnal y doña Cuaresma, que nos cuenta nuestro arcipreste de Hita en el Libro de Buen Amor.

En la representación de los dioses masculinos, como el Shiva indú o el Príapo griego el tamaño sí que importa.

En algunas mitologías antiguas, la historia comienza con una Gran Madre Creadora que luego ve cómo su hijo o su amante gana poder y al final la destrona. Tal como hicieron los gigantes con los dioses del Olimpo en la mitología griega.

Por ejemplo, en la mitología babilónica semita el dios-rey Marduk declara la guerra a Tiamat, la Madre Universal, y la destruye y crea el mundo con los restos de su cuerpo.

En la Biblia se invierte la cuestión, pues es la mujer la que nace de una costilla de Adán (algo difícil de explicar biológicamente: ¿la mujer nace del varón?). Según dice el poeta sueco Gunnar Ekelöf, el cristianismo tuvo que aceptar a regañadientes el culto a la madre María, la Virgen, que si por los patriarcas hubiera sido... ¡Ni rastro de feminismos, maternidades, fecundidades y cosas parecidas!

Además, en las religiones del libro, en las tres, judía, árabe y cristiana, no solo Dios es hombre, sino que también los profetas lo son. Está claro que, para entonces, la civilización humana ya se había hecho patriarcal.


¡Ay, si nuestro Goya hubiera pensado sobre todo esto! A lo mejor, en vez de representar a Saturno comiéndose a su hijo, hubiera representado a un Macho zampándose a su compañera cual Mantis Religiosa. En fin, cosas del batallar de don Falo y doña Vagina.

Para terminar, este vídeo con un poema de Mario Benedetti, que nos envía nuestra querida Ángela Nikopolidis. Benedetti nos habla de un Dios femenino próximo y no distante, al que nos gustaría abrazar y besar y poseer, en lugar de tenerle temor. ¡Hermosa blasfemia!

P.S.: Gracias una vez más, Ángela, estás en todo. Un beso



¿Y si Dios fuera mujer? 
pregunta Juan sin inmutarse, 
vaya, vaya si Dios fuera mujer 
es posible que agnósticos y ateos 
no dijéramos no con la cabeza 
y dijéramos sí con las entrañas. 

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez 
para besar sus pies no de bronce, 
su pubis no de piedra, 
sus pechos no de mármol, 
sus labios no de yeso. 

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos 
para arrancarla de su lontananza 
y no habría que jurar 
hasta que la muerte nos separe 
ya que sería inmortal por antonomasia 
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico 
nos contagiaría su inmortalidad. 

Si Dios fuera mujer no se instalaría 
lejana en el reino de los cielos, 
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, 
con sus brazos no cerrados, 
su rosa no de plástico 
y su amor no de ángeles. 

Ay Dios mío, Dios mío 
si hasta siempre y desde siempre 
fueras una mujer 
qué lindo escándalo sería, 
qué venturosa, espléndida, imposible, 
prodigiosa blasfemia.