Rossini, el gran compositor italiano, el autor de La Cenerentola(La Cenicienta) y de esa obra maestra de la ópera bufa que es Il barbiere di Siviglia, alcanzó con esta obra maestra un gran éxito que dura hasta hoy.
La ópera rossiniana se inspira en la obra homónima de Beaumarchais, famoso autor cómico francés, heredero de Molière, admirador y editor de Voltaire y colaborador de la Revolución francesa. Una comedia risueña con un trasfondo de burla de la nobleza y de exaltación del ingenio de los plebeyos, pues el barbero, el celebérrimo Fígaro, es el verdadero "factótum" del imbroglio.
Como toda comedia, tiene un final feliz: la bella Rosina se casa con el galán, el conde de Almaviva, para el que trabaja Fígaro. La obra contiene arias famosísimas, como "Largo al factotum" de Fígaro o "Una voce poco fa" de Rosina.
Pero hoy queremos traer aquí un aria quizá menos conocida, pero no por ello menos bella: la que canta don Basilio, bajo, sobre la calumnia. Don Basilio es un arribista, un hipócrita, el maestro de canto de Rosina, y le hace la pelota al viejo don Bartolo, el tutor de la bella, que quiere casarse con su pupila. El problema es que ella está enamorada de otro, el conde, y entonces don Basilio le dice a su amo que la mejor manera de inutilizar al rival amoroso es lanzar contra él una calumnia que lo vuelva indigno a los ojos de la sociedad y le quite cualquier posibilidad de conquista con la joven.
Escuchemos esta maravilla. Van a continuación dos versiones con subtítulos en italiano y español:
Para terminar, y por si queréis más información sobre Rossini, el barbero y la ópera, podéis ver el siguiente enlace con otras entradas a este blog:
Rossini se inspiró en el cuento tradicional de "La Cenicienta" para esta ópera. Pero sin zapato, sin madrastra y sin hada madrina. Y sin baile. ¿Cómo transcurre entonces la historia?
La madre viuda y rica de Angelina se había casado con don Magnífico, el cual tenía dos hijas: Tisbe y Clorinda. Pero pronto se muere y Don Magnífico se gasta toda la fortuna heredada en caprichos para sus hijas. Los tres, además, maltratan a Angelina, la esclavizan. Pero ella siempre es amable, incluso tiene fuerzas para cantar.
Las hermanastras tienen un profesor de canto, llamado Alidoro, que también lo es del príncipe Ramiro. Y Alidoro le ha contado a su noble alumno que Don Magnífico tiene una hija buena, humilde y guapa. Así que el joven tiene la curiosidad de conocer a esa hija maravillosa. Va a casa de Don Magnífico haciéndose pasar por su sirviente y al ser recibido les dice que el príncipe va a visitarlos y a ofrecer un baile donde escogerá esposa. Conoce a la discreta Angelina y se enamora de ella. Y ella, de él.
Entra Dandini, criado de Ramiro, pero se presenta como si él fuese el príncipe. Don Magnífico y sus hijas lo acogen haciéndole la pelota y convencidos de que el príncipe elegirá sin duda a una de las dos chicas como esposa, lo que dará dinero y poder a la familia. Angelina también quiere ir al baile, pero no la dejan. Pero entonces aparece el profesor de canto, Alidoro, como hada madrina, y la lleva al baile, donde ella es la más hermosa y discreta de todas las damas. Dandini sigue vestido de príncipe y por indicación de su señor tienta a Angelina, diciéndole que la ama. Pero ella replica que no puede corresponderle porque ama a un sirviente. Angelina da un brazalete a Ramiro sin saber que es realmente el príncipe y le dice que si en verdad la ama busque el brazalete gemelo y que entonces la hallará. Ramiro, ya convertido en príncipe, vuelve a casa de Don Magnífico y declara su amor por Angelina. Todos se reconocen, hasta don Magnífico se da cuenta de que la dama misteriosa era Angelina: "Por Baco, es ella". La chica da muestras de su generosidad y amabilidad y perdona a quienes la habían hecho sufrir tanto. Y se casa con el príncipe, claro.
Más información:
Alcolea, Ana (2018), El maravilloso mundo de la ópera. Ilustr.: Óscar T. Pérez. Madrid: Anaya.
Traemos aquí un quinteto de La Cenerentola: "Signore, una parola".
Libretto/Lyrics/Text/Testo:
CENERENTOLA Una parola. Signore, una parola; In casa di quel principe, Un' ora, un' ora sola, Portatemi a ballar.
MAGNIFICO Serenissima! Ma vattene arditissima! Servaccia ìgnorantissima!
RAMIRO, DANDINI Serva?
CENERENTOLA Cioè ...
MAGNIFICO Vilissima. D' un' estrazion bassissima; Vuol far la sufficiente, La cara, l' avvenente, E non è buona a niente. Va in camera, va in camera La polvere a spazzar.
DANDINI Mio caro Don Magnifico, Via non la strapazzar.
RAMIRO Or ora la mia collera Non posso più frenar.
CENERENTOLA Signori, persuadetelo, Portatemi a ballar. Ah! sempre fra la cenere Sempre dovrò restar.
English Libretto or Translation:
CINDERELLA A word. Lord, one word; In that prince's house, One hour, one hour, Bring me to dance.
MAGNIFICENT Hee!hee!the beautiful Venus! Vezzosa, pomposetta! Sguaiata, hatching - ash! Leave me, let me go.
DANDINI What's this;here is the statue!
RAMIRO Silence and we observe.
DANDINI But let's go or do not we go?
RAMIRO I feel torn.
CINDERELLA But half an hour, a quarter.
MAGNIFICENT But leave me, or crush you.
RAMIRO Stop.
MAGNIFICENT Serenissima! But go boldly! Servaccia ìgnorantissima!
RAMIRO, DANDINI Servant?
CINDERELLA That is ...
MAGNIFICENT Vile. A very low extraction; He wants to do enough, The dear, the attractive, And it's not good for nothing. Go to the room, go to the room The dust to sweep.
DANDINI My dear Don Magnifico, Do not overdo it.
RAMIRO Now my anger I can not stop anymore.
CINDERELLA Gentlemen, persuade him, Bring me to dance. Ah!always among the ashes I will always have to stay.
Pretty woman fue una película romántica de mucho éxito. La historia de una nueva cenicienta a la que un nuevo príncipe -un millonario- redime con su amor. La peli que hizo famosa a Julia Roberts.
Si queréis ver más información sobre la peli, mirad este enlace:
Parece ser que la compañía Disney se ha aficionado a relanzar sus clásicos animados mediante versiones en acción real. De modo que con motivo del reciente estreno de películas como La Bella y la Bestia o El libro de la seva, he decidido recopilar algunos de los cuentos originales de estos clásicos, que han formado siempre parte de nuestra infancia. LA BELLA DURMIENTE Este clásico cuenta con muchas versiones anteriores a la película de 1959. La más antigua de estas se trata de Talía, Sol y Luna. En esta historia, al igual que en la que todos conocemos, Talía es maldecida por un hada malvada, de manera que cuando esta fuese adolescente, se pincharía el dedo (en este caso, con una astilla) y caería en un sueño eterno; sin embargo, el resto de la historia es completamente distinta y mucho más truculenta. Ya que en esta versión, Talía no es despertada con un beso de amor verdadero, sino que es violada por un joven rey y queda embarazada. Nueve meses después, Talía alumbra a Sol y Luna, y tan solo es despertada cuando uno de los bebés, al tratar de amamantarse, succiona el dedo de su madre y extrae la astilla. Como vemos, al igual que pasa con otros de sus clásicos, Disney nos ofreció una versión más "apta para todos los públicos" y algo edulcorada.
LA SIRENITA
La versión clásica de este relato, escrito por Hans Christian Andersen, también cuenta con detalles mucho más espeluznantes que fueron omitidos por la compañía Disney. En esta historia, la sirenita no solo renuncia a su voz para estar con su amado; el trato con la bruja del mar incluye una condición más: tomar la pociónle hará sentir como si una espada la atravesara, y cada paso que dé será como si caminase sobre cuchillas afiladas. Al igual que en la película que todos conocemos, la sirenita debe conseguir enamorar al príncipe. Sin embargo, en el cuento original, si esta falla, se convertirá en espuma de mar. El final del cuento tampoco se queda atrás, ya que la sirenita no consigue conquistar al príncipe, y por tanto queda condenada a convertirse en espuma, aunque su alma consigue ascender en paz al cielo, dándole así al relato un toque religioso propio de la época.
LA BELLA Y LA BESTIA
A continuación, vamos a hablar del cuento que me ha impulsado a escribir esta entrada. Después del estreno de la última película de Disney, decidí investigar los orígenes de este relato, y efectivamente cuenta con varias diferencias notables. Existen varias versiones sobre esta historia, la más antigua de estas fue obra de la escritora francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve (quien cuenta con una referencia en la nueva adaptación cinematográfica, mencionando que el nombre del pueblo de Bella se denomina Villeneuve), sin embargo, la versión más conocida corrió a cargo de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont. En esta versión, Bella es una de las tres hijas de un rico mercader que queda hundido en la miseria tras el naufragio de sus barcos. La familia se ve obligada a retirarse al campo hasta que, cierto día, llega la noticia de que uno de los barcos del mercader ha llegado a puerto con mercancías. El mercader promete a sus hijas traerles algo del barco; las dos primeras, vanidosas y egoístas, le piden riquezas inimaginables, mientras que Bella solamente pide una rosa. Sin embargo, en el camino de vuelta, el padre se ve obligado a refugiarse en un castillo habitado por una temible bestia, y al intentar robar una rosa para entregársela a su hija, este es capturado por la Bestia. A partir de aquí, tiene lugar la historia que todos conocemos, con algún que otro cambio: La Bestia le pide a Bella todas las noches que se case con él, oferta que ella declina constantemente. En un momento dado, Bella pide regresar para ver a su padre que está gravemente enfermo, y la Bestia le entrega un anillo mágico con el que viajar inmediatamente; además, advierte a la muchacha que si tarda más de ocho días en regresar, morirá de pena. Envidiosas por verse envueltas en matrimonios infelices, sus hermanas la engatusan para romper su promesa; de manera que cuando Bella regresa al castillo se encuentra con la Bestia entre los rosales al borde de morir de hambre. El final del cuento es igual que el de la película Disney, en la cual ambos acaban juntos y felices; sin embargo, vemos como esta historia carece de ciertos personajes, y añade otros detalles que su adaptación decide omitir. Por ello para cualquier "friki" de Disney, merece la pena conocer ambas historias y compararlas entre sí.
BLANCANIEVES
Blancanieves y los siete enanitos fue el primer relato adaptado por Disney enteramente filmado como película de dibujos animados; y su historia original, aunque no difiere tanto de la película, cuenta con ciertos detalles distintos. La primera versión es de Giambattista Basile; sin embargo, nosotros vamos a centrarnos en la versión de los hermanos Grimm. En este, la Reina Malvada, trata de acabar con Blancanieves dos veces antes de utilizar la legendaria manzana (primero ahogándola con un corpiño, y después con un cepillo de pelo envenenado). Los enanitos consiguen salvar su vida ambas veces; sin embargo, no hay nada que puedan hacer cuando la Reina acude a su morada con la mítica manzana (mitad roja y mitad blanca, para poder primero morder ella por el lado que no está envenenado y demostrar su inocencia sin fallecer). El motivo por el que despierta la joven tampoco es el mismo. En el relato de los Grimm, no hay beso de amor verdadero, sino que el príncipe decide llevarse el cadáver de Blancanieves en su urna, y por el camino chocan con una piedra lo que causa que la chica escupa la manzana y reviva. Además, al final del cuento, los príncipes deciden castigar a la Reina, obligándola a bailar en unos zapatos calentados al rojo vivo hasta que muera.
LA CENICIENTA
Para finalizar, nos encontramos con la versión de los hermanos Grimm de La Cenicienta. Algunos detalles de este cuento fueron omitidos, por resultar demasiado desagradables, en la versión Disney, aunque pueden observarse en adaptaciones posteriores como en el musical "Into the woods". La principal diferencia entre estas dos versiones la encontramos en las hermanastras de Cenicienta; quienes para conseguir al príncipe se cortan la punta y el talón del pie respectivamente cuando este acude con el legendario zapato de cristal. Este descubre el engaño al ver la sangre en el zapato. Finalmente, se casa con Cenicienta, y en su boda, los "adorables" pájaros que la ayudan durante todo el cuento deciden vengarse de las hermanastras picoteándoles los ojos hasta que quedan ciegas.
¡Y CON ESTO FINALIZAMOS!
Vosotros, ¿qué?: ¿Os decantais por la versión de Disney o por las historias originales?, ¿conocéis algún otro cuento que haya sido alterado por la compañía del ratón parlante? Siempre hay mil maneras distintas de contar y entender un mismo relato. A lo mejor, ahí reside la verdadera magia.
En otras entradas del blog hemos hablado de esta ópera de Rossini, versión musical del popular cuento de La Cenicienta. Ahora volvemos con un aria de actualidad, "Sia qualunque delle figlie"
La versión operística hace algunos cambios respecto del texto original. Por ejemplo, en vez de un zapatito de cristal, para evitar que en escena se viera el pie desnudo de una dama -algo juzgado en el siglo XIX como muy escandaloso-, se utilizó como objeto para facilitar el reconocimiento de la dama por parte del príncipe algo mucho más recatado: un brazalete. Otro cambio importante es que, en vez de madrastra, hay un padrastro malísimo y cruel, Don Magnifico.
Una de las arias más famosas es cuando Don Magnifico cree que el príncipe se va a casar con alguna de sus dos hijas, Clorinda o Tisbe, y se siente feliz porque él va a cobrar pingües comisiones por hacer favores a la gente ante el príncipe. Bueno, cosas que pasaban en el siglo XIX, porque ahora, como todo el mundo sabe, los políticos no hacen esas cosas: jamás antepondrían sus intereses personales al bien común, ¡faltaría más!
En fin, oigamos el aria en dos versiones diferentes de gran calidad:
Gioachino Rossini, da La Cenerentola, "Sia qualunque delle figlie". Dramma giocoso in due atti su Libretto di Jacopo Ferretti
DON MAGNIFICO - Sia qualunque delle figlie,
Che fra poco andrà sul trono,
Ah! non lasci, in abbandono un magnifico papà,
Già mi par che questo e quello conficcandomi a un cantone,
E cavandosi il cappello, incominci:
Sior Barone, alla figlia sua reale porterebbe un memoriale?
Prenda: per la cioccolata, e una doppia ben coniata
Faccia intanto scivolar.
Io rispondo: eh sì, vedremo. Già è di peso? Parleremo.
Da palazzo può passar sì
Mi rivolto, e vezzosetta, tutta odori e tutta unguenti,
Mi s'inchina una cuffietta fra sospiri e complimenti:
Baroncino, si ricordi quell'affare.
E già m'intende... senza argento parla ai sordi.
La manina alquanto stende, fa una piastra sdrucciolar,
Io galante: occhietti bei! Ah per voi che non farei!
Io vi voglio contentar!
Mi risveglio a mezzogiorno: suono appena il campanello,
Che mi vedo al letto intorno
Supplichevole drappello: questo cerca protezione,
Quello ha torto e vuol ragione,
Chi vorrebbe un impieguccio, chi una cattedra ed è un ciuccio:
Chi l'appalto delle spille, chi la pesca dell'anguille,
Ed intanto in ogni lato
Sarò zeppo e contornato di memorie e petizioni,
Di galline, di storioni, di bottiglie, di broccati, di candele e marinati,
Di ciambelle e pasticcetti, di canditi e di confetti,
Di piastroni, di dobloni, di vaniglia e di caffè,
D'ogni lato sono zeppo
Basta, basta, basta...
Non portate, terminate, ve n'andate?
Basta in carità!
Serro l'uscio a catenaccio, serro l'uscio a catenaccio:
En la pélicula Pretty woman, dirigida por Garry Marshall, hay una de las escenas de ópera más divertidas de la historia del cine.
Argumento:
Edward Lewis (Richard Gere) es un rico hombre de negocios que viaja regularmente a Los Ángeles, donde se aloja en una suite de un lujoso hotel, el Regent Beverly Wilshire. Una noche se lleva al hotel a una prostituta, Vivian Ward (Julia Roberts), con la idea de que se quede solamente una noche. A pesar de que Vivian es un tanto vulgar, Edward se siente atraído por la inocencia de la joven y le ofrece quedarse toda una semana con él por 3.000 dólares. Ella accede encantada a la vista de la paga que recibirá.
En los días siguientes, los dos se irán conociendo e intimando, descubrirán nuevas facetas de sus vidas y desarrollarán sentimientos que serán expresados con bellos gestos y frases bonitas. Edward se preocupa de que ella vista con corrección y aprenda lo necesario para comportarse en sociedad.
La escena a la que nos referimos tiene lugar en la Ópera de San Francisco, donde Edward Lewis, lleva a Vivian para ver una ópera. Se trata de La Traviata. Vivian no ha visto jamás una ópera, y Edward le dice unas palabras que pueden servir para todo aquel que se acerque a la ópera por primera vez::
La reacción de la gente la primera vez que ve una ópera es muy espectacular, o les encanta o les horroriza. Si les encanta será para siempre, si no, pueden llegar a apreciarla, pero jamás les llegará al corazón.
A Vivian, la música le llega al corazón, y como veremos al final de la escena, describe de una manera muy gráfica el placer que ha supuesto para ella escuchar y ver una ópera por primera vez.
Buenas y operísticas, avempacianos. En el post anterior os contamos la triste historia de la censura y Ceni (-cienta). Ahora vamos a hablaros de lo importante y no de lo anecdótico, es decir, de la música de Rossini que es lo que realmente ha quedado de esta obra maestra.
De La Cenerentolarossiniana ha quedado para la posteridad su magnífica obertura.
También la canción de Angelina, alias Ceni, "Una volta c'era un re".
Son igualmente destacables:
"Cenerentola vien qua. Cenerentola va' là", donde sus hermanastras casi la vuelven loca haciéndola ir y venir ("dingolondando", que se dice en aragonés),
el dúo "Un soave non se che", donde los enamorados definen el amor con la misma frase con que San Juan de la Cruz nos hablaba de la unión mística ("un no se qué que quedan balbuciendo", con la famosa aliteración, ción, ción)
el quinteto en Do mayor "Signor, una parola"
el divertidísimo "Noi Don Magnifico"
el dúo "Zitto, zitto: piano, piano", que Stendhal definió como "la marea saltarina de la fantasía",
el aria "Sia qualunque delle figlie", donde a Don Magnifico le da igual con cuál de sus hijas se case el príncipe
"Un segreto d'importanza", donde Dandini le confiesa a Don Magnifico que él no es el príncipe, sino que iba disfrazado
"Nacqui all afanno... Non più mesta", donde Cenidemuestra su noble corazón, dice que había nacido para la ceniza y ahora se ve en el trono y que perdona a todos los malos, hala, malones, quedáis perdonados...
En fin, toda una joya. El fragmento que os ofrecemos aquí es el célebre sexteto "Questo è un nodo avviluppato", maravilloso para que los estudiantes aprendan qué es la aliteración.
Por cierto, avempacianos, ¿qué es la "alteración" esa? Si lo sabéis, contádnoslo, porfa.
En este sexteto, los cantantes se preguntan algo así como: “¡Qué pasará! Esto es un nudo enmarañado, una trama enrevesada, quien la desanuda más la anuda, mi cabeza da vueltas, da vueltas...” . Los fonemas que más se repiten son la "r", la "l", la "p"...
DON RAMIRO
…..
Siete voi?
CENERENTOLA (osservando il vestito del Prence) Voi Prence siete?
CLORINDA E TISBE (fra loro, attonite) Qual sorpresa!
DANDINI. Il caso è bello!
DON MAGNIFICO (volendo interrompere Ramiro) Ma…
DON RAMIRO. Tacete.
DON MAGNIFICO (Come sopra) Addio cervello. Se…
DON RAMIRO E DANDINI Silenzio.
CLORINDA, TISBE, CENERENTOLA,
DON RAMIRO, DANDINI E DON MAGNIFICO
Che sarà!
Questo è un nodo avviluppato,
Questo è un gruppo rintrecciato.
Chi sviluppa più inviluppa,
Chi più sgruppa, più raggruppa;
Ed intanto la mia testa
Vola, vola e poi s’arresta;
Vo tenton per l’aria oscura,
E comincio a delirar.
Traducción
DON RAMIRO
…..
¿Sois vos?
CENERENTOLA (mirando el traje del Príncipe) ¿Y vos sois príncipe?
TISBE Y CLORINDA (entre ellas, atónitas) ¡Qué sorpresa!
DANDINI. El lance es chistoso.
DON MAGNÍFICO (queriendo interrumpir a Ramiro) Pero…
DON RAMIRO. Callad.
DON MAGNÍFICO (como antes). Adiós, cordura. Sí…
DON RAMIRO Y DANDINI. Silencio.
CLORINDA, TISBE, CENERENTOLA,
DON RAMIRO, DANDINI Y DON MAGNÍFICO
¡Qué pasará!
Esto es un nudo enmarañado,
esto es una trama enrevesada,
quien lo desanuda más lo anuda;
quien lo desenreda más lo enreda;
y entretanto mi cabeza
da vueltas, da vueltas y luego se para,
voy a tientas en la oscuridad,
y comienzo a delirar.
Pues sí, ¿a que no podíais imaginar que alguien viera algo pecaminoso en La Cenicienta, el famoso cuento de Charles Perrault con el que han crecido y crecen cientos de niños de todo el mundo? Pues tal cosa le ocurrió nada menos que a Gioacchino Rossini (1792-1868), el famoso compositor italiano, cuando compuso una de sus obras maestras, la ópera mil veces respresentada titulada La Cenerentola, escrita prodigiosamente en tan sólo veinticuatro días cuando tenía 25 años de edad.
El libretista, Jacopo Ferretti (1784-1852), gran poeta, fue marcado de cerca por la censura que le obligó a cambiar algunas escenas de la adaptación teatral.
- ¿Pero cuáles? -estaréis pensando-, ¿en qué escenas podía haber algo pecaminoso en un cuento para niños?
- Ah, hijos míos -responderá el censor-, el pecado se esconde donde menos lo esperamos.
La cosa es que a los censores les pareció muy mal que la pérfida Cenicienta mostrase en escena... ¡nada menos que todo su lindo piececito desnudo, seguido de una libidinosa pantorrilla! ¡Hasta ahí podíamos llegar!
Solución: el bueno del príncipe se quedó compuesto y... sin zapatito de cristal. Cenicienta, tras la conocidísima escena del baile en palacio, se va corriendo dejándole... un casto brazalete, una hermosa pulsera diamantina. Y para encontrarla, el príncipe debería buscar a la doncella que guardase no el otro zapato, claro, sino el brazalete gemelo del primero.
¡Vaya lío! ¿Y cuándo diréis que pasó esto? ¿En la Edad Media? ¿En los tiempos del inquisidor Torquemada?
No, ni mucho menos.La Cenerentolase estrenó en el Teatro Valle de Roma el 25 de enero de 1817. ¡En el siglo XIX!
Naturalmente, el "arreglo" no satisfizo a todo el mundo. Théophile Gautier, ofendido, escribió: "¡Coger un cuento de Perrault, el mejor, y dejar de lado este detalle encantador, el más ingenioso y delicado!"
Stendhal ironizó sobre el particular y dijo que solo perdonaría a Rossini en el caso de que la prima dona del estreno, que fue la cantante Geltrude Righetti-Giorgi (1793-1862), tuviera el brazo más agraciado que el pie. Una bromita que a la diva no le sentó demasiado bien.
En fin, afortunadamente la música de Rossini es tan buena y la ópera tan divertida que acabó conquistando el corazón de los aficionados y hoy es una pieza insustituible del repertorio operístico. Aquí os ofrecemos el aria "Si ritrovarla Io giuro - Pegno adorato e caro", donde el bonachón del príncipe adora al santo, o mejor dicho a la santa, por la peana -es decir, en este caso: por el brazalete- y dice: "Sí, juro que la encontraré - Oh, prenda adorada y querida", refiriéndose al brazalete, claro.
Y es que... ¿Cómo iba a utilizar Rossini algo tan pornográfico como un zapatito de cristal? Aún no habían nacido Freud ni Bettelheim había hecho su clásico estudio sobre el psicoanálisis aplicado a los cuentos de hadas. Los psicoanalistas consideran que el pie desnudo introducido en un zapato son simbolizaciones respectivas del pene y la vagina. Rossini no podía saberlo, claro, pero como gran artista que era, ya se barruntaba él alguna cosica rara en aquello del zapato de cristal. Así que solucionó el problema con un cambiazo: fuera zapato y hola brazalete.
Otros cambios que hizo Rossini son los siguientes: la malvada madrastra es sustituida por un padrastro, Don Magnifico. El Hada madrina es reemplazada por Alidoro, un filósofo y tutor del príncipe.
Pues eso, La Cenerentola. A disfrutarla.
DON RAMIRO (a Dandini)
Sì, ritrovarla io giuro.
Amore, amor mi muove:
Se fosse in grembo a Giove,
Io la ritroverò.
(contempla lo smaniglio)
Pegno adorato e caro
Che mi lusinghi almeno.
Ah come al labbro e al seno,
Come ti stringerò!
CAVALIERI
Oh! qual tumulto ha in seno
Comprenderlo non so.
DON RAMIRO E CAVALIERI
Noi voleremo, domanderemo,
Ricercheremo, ritroveremo.
Dolce speranza, freddo timore
Dentro al mio/suo cuore stanno a pugnar.
Amore, amore m’hai/l’hai da guidar.
Traducción
DON RAMIRO (a Dandini)
Sí, juro encontrarla.
Amor, el amor me mueve:
aunque estuviese en el seno de Júpiter
yo la encontraré.
(contempla el brazalete)
Prenda adorada y querida,
cuánta ilusión me das al menos.
¡Ah, como te estrecharé
contra mis labios y mi pecho!
CABALLEROS
¡Oh! ¡Qué afán salta en su pecho!
No lo puedo comprender.
DON RAMIRO Y CABALLEROS
Volaremos, preguntaremos,
buscaremos, encontraremos.
Dulce esperanza, frío temor
pugnan dentro de mi/su corazón,
amor, amor me ha/le ha de guiar.