Mostrando entradas con la etiqueta Aristófanes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aristófanes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de marzo de 2022

Para pensar: algunas frases

  • «Former les hommes, ce n’est pas remplir un vase, c’est allumer un feu» - Aristophane.

  • «L’imagination est plus importante que le savoir» - Albert Einstein.

  • «L’enfant doit-être notre souci.

         Et savez-vous pourquoi ?

         Savez-vous son vrai nom ?

         L’enfant s’appelle l’Avenir.» - Victor Hugo, Actes et paroles (1875).


  • "Existen pocas armas en el mundo tan poderosas como una niña con un libro en la mano"
          -  Malala Yousafzai.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Las onomatopeyas

Las onomatopeyas imitan los sonidos de la realidad, pero aunque se consideren lenguaje motivado, es decir, no arbitrario, lo cierto es que en la imitación hay un cierto grado de convencionalismo, porque cuando comparamos las onomotapeyas en distintas lenguas, vemos que no coinciden.

Así, para quejarnos en castellano usamos "¡ay!", pero en alemán usan "¡au!". Ya en 1959 Ferdinand de Saussure, lingüista suizo, padre del estructuralismo, advirtió que el gallo español gritaba "kikirikí", pero "kikerikí" en alemán y "cocoricó" en francés. En Inglaterra, hacen: "cock-a-doodle-do". Nacionalismo hasta en las aves.

Hasta en el cómic se pueden apreciar las diferencias. El cómic americano ha impuesto sus onomatopeyas, verbos ingleses como "crash" (apalastar), "snif" (rastrear, olfatear), "boom" (explosión), "splash" (chapotear), "ring" (tocar un timbre). Colonialismo lingüístico contra el que reaccionan los demás países.

Por ejemplo, en francés un navío que deja una estela hace "FFFFFIIIILE", el viento "siiiifle" (silba), los corderos hacen "bêê"; los cerdos, "groin, groin"; las vacas "meuh".

Ya Aristófanes hacía en Las ranas que los batracios hicieran "Brekekex, coax, coax, brekekex, coax, coax".

La Mafalda de Quino hace "yíiiik-crash!" para anunciar un golpe y cuando da un beso suena "¡MMCHUiiiiiK!".

El Capitán Trueno es castizo hasta en los efectos sonoros: "paf", "plum", "pim", "pam", "uf", "ay", "zzzz" (para el dormir), "chaaas" (cuando saca la espada corta), "chaaf" (cuando la clava), "graak" (graznido del cuervo), "¡ÑIIIEEEC!" (las bisagras de las puertas misteriosas), "crieeec" (cuando están mohosas), "¡auuuurg!" (cuando algo duele mucho), "¡BRAAAAM!" (cuando hay un trueno).

Mortadelo también llena sus viñetas de onomatopeyas: "¡ííííííh!" (para los frenazos), "¡FIIIIIISH!" (para el aceite hirviendo).

Como se puede ver, hasta el uso de la tipografía (mayúsuclas, minúsculas, exclamaciones) es expresivo.

viernes, 19 de abril de 2013

De adivinanzas y enigmas: la Esfinge de Tebas


La adivinanza y el enigma tienen que ver con la descripción y la definición, pues seleccionan rasgos del objeto (lo describen o pintan con palabras), pero los presentan de manera problemática, que no resulte obvia (enigma) para estimular la reflexión del receptor. El enigma más famoso de la literatura universal es el que la Esfinge de Tebas le planteó a Edipo, y que dice así:
   "Existe sobre la tierra un ser bípedo y cuadrúpedo, que tiene sólo una voz, y es también trípode. Es el único que cambia su aspecto de cuantos seres se mueven por tierra, aire o mar. Pero cuando anda apoyado en más pies, la movilidad de sus miembros es mucho más débil."
La respuesta, como bien sabrás, es el hombre, que cuando es bebé anda a cuatro patas, cuando es adulto camina sobre su piernas y de viejo usa como apoyo el bastón. La formulación que hemos traído aquí es la de Aristófanes el gramático, pero como es un enigma tan famoso tiene más formulaciones, más o menos parecidas a la que hemos transcrito, como esta:
Solo tiene una voz,
y anda con cuatro pies por la mañana,
dos al mediodía y tres por la noche.
Cuantos menos pies tiene, más veloz corre.
Si lo conoces, te ama, pero si no lo conoces,
lucha contra ti y te destruye".
Oye, pues ocurrió que el bueno de Edipo advinió el enigma y la Esfinge se enfureció tanto que se arrojó por un barranco y nadie volvió a verla nunca más por los alrededores de Tebas. Un poco más tarde, a Edipo le entró un complejo tremendo con su madre y... Bueno, pero esa es otra historia -y además un poco larga-, así que ya te la contaré otro día.

El enigma de Edipo se ha convertido en un tópico o lugar común con el que incluso se hacen chistes, como este que copio de La gaviota, del escritor ruso Antón Chéjov. El maestro Medviedenko le plantea al viejo Sorin la vieja adivinanza y él , que ya la conocía, contesta con ironía:

               “MEDVIEDENKO (Llevándole del brazo). — He aquí una adivinanza para usted: «Por la mañana anda a cuatro patas, al mediodía con dos, al anochecer con tres...».
                SORIN (Riendo). — ¡Justo! Y por la noche sobre sus espaldas. (A MEDVIEDENKO) ¡Puedo andar solo, muchas gracias!...” (acto III, p. 63)