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sábado, 9 de abril de 2022

14 de abril, aniversario de la Segunda República

El jueves, 14 de abril de 2022, se celebrará el 91 aniversario de la proclamación de la Segunda República española, que duraría desde 1931 hasta 1939, cuando el alzamiento de las tropas franquistas terminaron con la aventura republicana. Desde entonces, no ha habido más republicas en España, pero no se puede decir que el pensamiento republicano esté acabado, más bien sigue presente en nuestra sociedad. Dentro de pocos años, en 2031, se celebrará el centenario de la proclamación, lo que previsiblemente generará un aluvión importante de conmemoraciones.

La Segunda República española es uno de los periodos históricos de nuestro país sobre el que más películas, obras de teatro, novelas, etc., se han escrito.

Algunos de los símbolos republicanos más conocidos son: la bandera republicana y el himno de Riego, que os dejamos aquí.

Bandera tricolor republicana: rojo, amarillo y morado
Acto de celebración de la IIª República en el Colegio Madrid, de México.
Cartel republicano
Himno de Riego, con una letra satírica muy popular entre los republicanos que decía...
Si los curas y Franco supieran,
la paliza que les van a dar,
subirían al coro cantando:
"¡Libertad, libertad, libertad!"
Versión del himno de Riego en la película ¡Ay, Carmela!, inspirada en la obra de teatro de Sanchis Sinisterra

martes, 14 de enero de 2014

Ñaque o de piojos y actores-2

Ya que el viernes, 24 de enero, nos vamos a ir al teatro a ver Ñaque o de piojos y actores, de José Sanchis Sinisterra, copio aquí un vídeo de la obra interpretada por Teatro de las Esquinas.



Y también unas foticas:


Ríos y Solano (dos cómicos de la legua, originarios de la ancha Castilla del siglo XVII) llegan al “aquí”” y “ahora” de la representación, procedentes de un largo vagabundeo a través del espacio y del tiempo, arrastrando un viejo arcón que encierra todo su “aparato” teatral.
Han de repetir ante el público un tosco espectáculo, pero el cansancio, las dudas y temores retrasan, interrumpen una y otra vez su actuación en un diálogo que, deliberadamente, los emparenta conVladimiro y Estragón, los ambiguos clowns de Samuel Beckett.
A continuación, fotos de otros montajes de la compañía "Metamorfosis", la que representa Ñaque...
Los cuentos que no se cuentan

Más perdidos que carracuca

martes, 7 de enero de 2014

Ñaque o de piojos y actores


Como muy pronto los alumnos de 3º y 4º de la ESO van a ver la obra de José Sanchís Sinisterra Ñaque o de piojos y actores, en el Teatro de las Esquinas, pues vamos a ir preparando el camino.

Lo primero: ¿Qué es eso de "Ñaque" y por qué lo de "piojos y actores". Leamos:

"En el Siglo de Oro español, existían diferentes agrupaciones teatrales que deambulaban y malvivían por el mundo, algunas heredadas de periodos anteriores y otras que seguían el influjo de las nuevas modas provenientes de Italia. Una de ellas era la que se conocía como Ñaque, compuesta por dos actores.

   "Ñaque es dos hombres que no llevan sino una barba de zamarro, tocan el tamborino y cobran a ochavo. Estos hacen un poco de un auto, un entremés y dicen unas octavas y dos o tres loas. Viven contentos, duermen vestidos, caminan desnudos, comen hambrientos, espúlganse en verano entre los trigos y, en el invierno, no sienten con el frío los piojos…”
   El Viaje entretenido (1603), Agustín de Rojas Villandrando.
Así que "piojos" y "actores" son realidades más bien próximas. Los cómicos de la legua malvivieron durante siglos en nuestro país, eran mal vistos, considerados mendigos, harapientos, parias... Ni siquiera podían ser enterrados en sagrado.


Ñaque... es un homenaje a todo ese teatro menor, distinto del grandioso y oficial, el que hacen las grandes compañías, aquel que sí tiene el apoyo del poder, porque el poder quiere dominarlo para ponerlo a su servicio. Con Ñaque... rescatamos toda una subcultura popular marginada por el teatro elitista y segregador de la clase burguesa.

   “Y así sucede también en el llamado Siglo de Oro de la cultura española. Junto a la brillante dramaturgia de Lope, Tirso, Alarcón, Moreto, Calderón, etc.; junto a la sólida fábrica del Corral de la Cruz o del Príncipe, de la Casa de la Olivera o del Coliseo del Buent Retiro; junto a la fama y el relativo bienestar de comediantes como los Morales, Josefa Vaca, Juan Rana, María Calderón, Sebastián de Prado y otros, prolifera una turbia caterva de poetrastros y zurcidores de versos ajenos, de faranduleros y cómicos de la legua, que vagabundea con su arte a cuestas por villorrios, aldeas, cortijos y ventas, “gente holgazana, mal inclinada y viciosa y que por no aplciarse al trabajo de algunos de los oficios útiles y loables de la república, se hacen truhanes y chocarreros para gozar de vida libre y ancha”, en opinión de un fraile de su tiempo”.
Los dos actores protagonistas, Ríos y Solano, nos van explicando qué era una Compañía, una Farándula, una Bojiganga, una Garnacha, una Gangarilla, un Cambaleo, un Bululú. Los actores son la carne hambrienta y fatigada –eterna morada de piojos- de ese “espíritu” que perdura en los textos ilustres.