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lunes, 9 de marzo de 2020

Celebrando el Día Internacional de la Lengua Materna (21 de febrero)

El 21 de febrero se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, y lo hemos celebrado con nuestros alumnos de 4º ESO B.

Para empezar, leímos un texto precioso de Pablo Neruda, de su libro de memorias Confieso que he vivido:

   …Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como perlas de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció. Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas… Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de la tierra de las barbas, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.

Y después de comentarlo, les hicimos unas preguntas. Como estas:

  • ¿Recuerdas alguna palabra de tu infancia que te traiga buenos recuerdos?
  • ¿Hay alguna palabra cuya pronunciación te resulte molesta?
  • ¿Cuál es tu palabra favorita? ¿Por qué, qué te gusta de ella, su forma, su sentido...?



Y estas son algunas de las respuestas de nuestros alumnos:
  • ¿Recuerdas alguna palabra de tu infancia que te traiga buenos recuerdos?
- Tobogán, porque me encantaba.
- "Tubugán", porque lo pronunciaba así cuando era pequeña.
- Tete.
- Cachorro, mi madre nos llama así a mi hermano y a mí, me parece una palabra superlinda y me sigue encantando oírla en boca de mi madre.
- "Zafagrancho en el grancho", en vez de Zafarrancho en el rancho, porque lo decía así de pequeña.
- Viaje, porque cada vez que nos íbamos de viaje era único y casi siempre íbamos toda la familia al completo.
- La suña, porque de pequeña pensaba que la s era la primera letra de uñas, y un día le dije a mi madre: "Mamá, píntame la suña".
- Regaliz.
- Helado, piscina, parque de atracciones, cucurucho...
- Piscina, la razón es haber tenido una infancia con mi familia en la piscina.
- "Gomitar". Es una palabra que yo decía de pequeña y me trae recuerdos de mi infancia.
- Agua y jefe de la banda.
- Ramo, siempre que decía esta palabra de pequeño es que quería ir a dar una vuelta por la calle, pero no recuerdo por qué.
- Patinar.
- Hamaca. Me recuerda los veranos cuando era pequeña e iba a mi pueblo y nos pasábamos todo el día en el pantano y en el jardín de mi tío.
- Albornoz. Porque me costó mucho pronunciarla y, al final, la decía a todas horas.
- Familia.
- Pueblo y algodón de azúcar.
- "Cuca". Porque cuando era pequeña, así llamaba a la calle.
- Mamá, porque siempre me ha dicho mi madre que fue la primera palabra que dije. También me cuentan que decía "granas", en vez de granos, y que a mi padre le hacía mucha gracia.
  • ¿Hay alguna palabra cuya pronunciación te resulte molesta?
- Arrojar, porque me costaba pronunciar las erres.
- Croqueta.
- Asrael, es un nombre que me resulta muy difícil de pronunciar.
- Pasteurizado y esparadrapo, siempre se me han atravesado esas dos palabras.
- Surulo, álbitro, tortículis, discrepción... Siempre las digo mal.
- Kenopsia, proviene del griego y es una palabra que se usa para describir la sensación que nos produce ver un sitio vacío.
- Artimaña, siempre me ha resultado difícil pronunciar esta palabra.
- Facha. No me gusta la palabra.
- Buñuelo.
- Amanecer, siempre me ha costado pronunciar esta palabra o la confundía con amenazar.
- Sobaco. Odio esta palabra, solo escucharla me da repelús, me da la sensación de algo basto.
- Ventrilocuo. Aún me cuesta un poco pronunciarla.
- Los insultos, porque su significado desvalorizan a las personas.
- Hay palabras que me gustaría que no existieran como violencia, machismo, racismo, homofobia...
  • ¿Cuál es tu palabra favorita? ¿Por qué, qué te gusta de ella, su forma, su sentido...?
- Raqueta, porque me gustan mucho los deportes de raqueta.
- Ukiyo, porque no es una palabra común.
- Pompón, no sé, me reía cuando era pequeña y me la decían.
- Aguacate, me gusta esta palabra porque tiene muchas aes y porque también me gusta mucho la fruta y, encima, es muy sana. Además, cuando estuve en París, una amiga y yo hablábamos de una tercera persona y no queríamos que nadie se enterara, así que decidimos llamarla "Aguacate", y ahora, cuando oigo la palabra, me acuerdo de lo bien que lo pasamos allí, de intercambio.
- Petricor, la descubrí hace poco. Siempre me obsesionaron los olores, me encanta que las cosas huelan bien y el olor que deja la lluvia en el ambiente, y eso es lo que significa "petricor", equivale a "tierra mojada", "olor a lluvia".
- Dislexia, me parece bonita y es una palabra "disléxica". Yo tengo dislexia, pero poca. Mi primo mayor también tiene, y mucha. Me gusta la dislexia, me gusta la imperfección.
- Amanecer, me gusta esa palabra porque es una de las cosas más bonitas. Además, mi nombre significa también esa palabra.
- Inefable, me gusta por su significado, situaciones o sentimientos que no se pueden explicar con ninguna palabra. Me recuerda cuando de pequeña, en verano, iba todas las tardes con mi abuela al parque y luego nos comíamos un helado de vuelta a casa.
- Supercalifragilísticoespiralidoso.
- Verdaderamente, me encanta esta palabra, la decía mucho mi amiga italiana Emma cuando estaba aquí. Hace ya cuatro meses del intercambio, pero seguimos siendo amigas y hablando todos los días. A ver si el próximo año puedo ir a verla a Pistoia.
- Obviamente. Me gusta porque tiene bastantes sílabas y declara algo afirmativo. Me gusta su significante. Hubo una temporada que me dio por decir mucho esa palabra.
- Efímero, es mi palabra favorita por su significado. Y también compasión. Cuando era pequeño siempre me decían que tenía mucha compasión con la gente.
- Burrito. Aparte de que la palabra en sí me gusta por la doble erre, me recuerda cuando voy a cenar con mis amigos y, aunque sea por unas horas, me olvido del mundo y de las preocupaciones.
- Perseidas. Porque el tema del universo me interesa mucho y el significado que engloba me parece muy bonito. La escuché en una canción, busqué su significado y me encantó.
- Resiliencia.
- Sacacorchos y cascanueces, me recuerdan al colegio, cuando en lengua dábamos las palabras compuestas.
- Infinito, representa infinitas posibilidades de hacer algo y poder variar tu forma de hacer las cosas.
- Cielo. Simplemente me gusta esa palabra, por su significado y su significante.
- Confianza, porque creo que es muy importante y no solo en la pareja, sino en la vida en sí.
- Amor. Creo que es el todo, ya que tenemos amor a las personas, a los animales, a la comida, a las pelis, a las series... Yo creo que un mundo sin amor sería un horror. Es un significado tan simple que, al final, lo es todo.

Más información:

viernes, 1 de junio de 2018

"Hombradas" y "machadas". ¿Es feminista el Diccionario?

¿Es machista el Diccionario de la Real Academia? ¿Es feminista?

Lo cierto es que hay algunas palabras que, desde luego, proceden de nuestra cultura patriarcal.

Por ejemplo, la palabra "hombrada", ahora la RAE la define como

1. f. Acción muy meritoria y esforzada.

Pero en la etimología de la palabra se observa que dicha "acción meritoria" se considera propia de hombres. ¿Acaso las mujeres no son capaces de hacer "mujeradas"?

Si buscamos la palabra antedicha, no aparece en el DRAE. Pero sí aparece "amujerado,-a" y "mujerear". ¿Connotaciones positivas? ¡Para nada! "Amujerado" significa "afeminado", en sentido negativo (homofóbico). Y "mujerear" es definido de la siguiente manera:

1. intr. C. Rica. Dicho de un hombre: Ser aficionado a las mujeres.

O sea, que "mujerear" es algo así como "pajariquear", pero con las chicas. Hacer el tonto, vamos. Tontol'haba, como decimos en Aragón.

Veamos ahora qué pasa con "machada", que la RAE define así:

1. f. Hato de machos cabríos.
2. f. Acción valiente.
3. f. necedad (‖ dicho o hecho necio).
Obviamente, la primera acepción no nos interesa, no "hagamos el cabra". En la acepción 2, "machada" equivale a "hombrada": es la acción propia de un macho. ¿Cuál se supone que es, entonces, la acción propia de una hembra? ¿Existe "hembrada"?

Buscamos en el DRAE y nasti de plasti. Sí existen "ahembrado,-a" (otra vez con sentido peyorativo) y "hembrear", cuya definición resulta curiosa:

1. intr. Dicho de un animal macho: Mostrar inclinación a las hembras.
2. intr. Engendrar solo hembras o más hembras que machos.

También existe "machihembrado", acción y efecto de machihembrar, y "machihembrar", que define así:

De macho1 y hembra.
1. tr. Carp. Ensamblar dos piezas de madera a caja y espiga o a ranura y lengüeta.
Pero volvamos a "machada". Es curiosa sin embargo la acepción tercera, pues resulta que "hacer machadas" es hacer tonterías o necedades. O sea, que al final hasta el Diccionario tiene que reconocer que, a veces, los machitos nos pasamos de frenada.

martes, 1 de mayo de 2018

Sueños a la orden del día...


En un lugar no muy lejano, 
se hallaban sus pensamientos,
aunque ella decir podía
que se trataba de un sueño.

Sueño ajeno a lo cercano,
sueño como algo indescriptible,
cuando al mirar sus ojos
todo parece flotar cual nube.

No se si será su nombre,
que resuena en mi cabeza,
o la letra que solloza
pues nunca será leída.

Aquel llanto en media noche,
oirán los que aun sigan 
el camino de las aves 
y de los bichos por día.

Pues aún no ha acabado
su lamento y sollozando,
se hallará perdida,
en un enorme mar oscuro,
lleno de rosas marchitas.

Secretos que por momentos,
a la luz se arriman,
pero poco a poco piensa 
y de aquel sueño se olvida.

miércoles, 21 de marzo de 2018

6 palabras que los mentirosos suelen usar

1. “Nunca”
La experta señala que es preocupante cuando alguien dice “Nunca” en lugar de “No”. Por ejemplo, si le preguntas ¿Tú hiciste esto? y responde “Yo NUNCA haría eso” en lugar de decir simplemente “No” o “No lo hice”, es indicio de una  mentira. 
2. “Eso”
La persona con intención de engañar suele agregar “eso” o “esa” a cualquier sustantivo. Se utiliza para el distanciamiento del hecho: También intentarán quitar importancia a la falta cometida. Evitan, así, usar palabras duras o emotivas, tales como, “robo” o“asesinato” y sustituyen los hechos por adjetivos y expresiones suaves como “suceso”, “lo que pasó” o “eso”.
3. “Por cierto …”
Los mentirosos utilizan frases como éstas para minimizar lo que dirán a continuación, que en realidad aludirá al hecho crítico que pretenden ocultar. Cuando esto se produzca, presta atención a lo que se dice tras el “por cierto”. Por ejemplo: “Anoche salí con mis amigos… y por cierto, me encontré a María y estuve charlando un poco con ella”.
4. “Pero”
Los mentirosos suelen tratar de restar importancia a lo que dicen con esta palabra, es un efecto muy similar al anterior, hay que poner la alerta en una frase en la que aparezca este nexo, sobre todo en contenidos de alto impacto emocional, ya que realmente  es una conjunción adversativa. El que seguramente más os venga a la cabeza en este sentido sea el “Te quiero… pero…”
5. “¿Por qué haría yo eso?”
Es una de las frases favoritas de los mentirosos, pues la usan para ganar un poco de tiempo para averiguar qué decir a continuación. Entre las variaciones están “¿Qué clase de persona crees que soy?”, “¿Me estás diciendo mentiroso?”, y “Yo sabía que esto me iba a pasar a mí”. Además, las personas que faltan a la verdad suelen repetir las preguntas que se les formulan, esto refuerza aún más el hecho de ganar tiempo para pensar antes de ofrecer una respuesta. Como decíamos al principio es más difícil inventar que recordar.
6. “Abandoné” o “dejé”
La especialista dice que hay ocasiones en que debes usar estas palabras en una frase, pero es raro cuando alguien las utiliza cuando no corresponde. Por ejemplo, los mentirosos en lugar de decir “me fui a casa a las 6″, señalan “Dejé (o abandoné) el lugar a las 6″.