Durante mucho tiempo, en el mundo cristiano, por respeto religioso, no se solía poner el nombre de
Jesús o de
Cristo (que significa "el ungido") a los bebés. Ni siquiera se solía ponerles el nombre del padre adoptivo de Jesús,
san José, hasta que el
Papa Pío IX lo nombró
patrón de la Iglesia Universal.
La etimología de
José se nos cuenta en el
Antiguo Testamento, cuando
Raquel, esposa favorita de
Jacob, alumbró su primer hijo (pero undécimo de su marido, pues en la tradición veterotestamentaria estaba permitida la
poligamia) después de muchos años de esterilidad. La feliz madre exclamó:
"Añádame [Yosef] Dios otro hijo"
O sea, que
José significa algo así como "más". En cuanto a
María, la madre de Jesús, su nombre procede del egipcio
mrym y significa "amada de Amón", cristianizado luego como
myryam, o "amada de Dios", y luego convertida ya en
María en latín tardío, con variantes como
Miriam,
Mireya y
Marina, "relativo al mar".
Ambos nombres,
María y
José, se utilizaron con frecuencia para formar nombre compuestos y cristianos:
José María, María José, José Luis, José Antonio... han sido muy habituales en los años sesenta y setenta en la
España franquista. A partir de la
Transición, se empezó a utilizar los mismos nombres en solitario.
En cuanto a por qué llamamos
pepes a los
josés, también tiene su explicación. El diminutivo
Pepe, técnicamente llamado
hipocorístico o nombre familiar, procede de una abreviatura. En la
Edad Media existía la costumbre de designar a los santos y personajes bíblicos con algún apelativo para distinguirlos con claridad. Así, se hablaba de
Santiago Matamoros o de
Simón Estilita. De este modo, se empezó a llamar a
san José "padre putativo (adoptivo) de Jesucristo", pero como el pergamino y el papel, los soportes en los que se escribían los manuscritos, eran muy caros y difíciles de obtener, solían usarse abreviaturas para las expresiones usuales; de manera que
san José acabó siendo designado como
JHS PP, "el padre putativo de Jesús, Hombre y Redentor", y después, pasó a ser simplemente
PP, pronunciado tal como se pronunciaba, "
pepe".