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viernes, 9 de febrero de 2018

La mano de Fátima.

La mano de Fátima es un amuleto muy poderoso en forma de mano plana con los dedos totalmente juntos, menos el dedo meñique y el pulgar que apuntan hacia afuera y tiene un ojo en el centro para detener el mal. Muchas culturas tomaron este símbolo como propio, sobre todo las culturas árabes y judías, por lo que consta con distintos nombres  en varias culturas.


Por ejemplo, en los países árabes la llaman “Hamsa”, ojo de Fátima, mano de Fátima, mano del Hamsa, Jemisa y Khamsa. En la India es conocido como “Humsa”. Los judíos lo llaman “Mano de Miriam” (en referencia a la hermana de Moisés y Aarón). Para los chiitas, representa las cinco personas del manto (Mahoma, Fátima, Alí, Hasan y Husein). Y  los hindúes la llaman “Abhaya”.
En las religiones hebrea y musulmana, representa la quinta letra del alfabeto, en hebreo “Heh”, y los cinco libros de la Torá, es decir, los primeros cinco libros de la Biblia: el Pentateuco, formado por: Génesis  (el comienzo), Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio (palabras, cosas y leyes).
SIGNIFICADO:
El Hamsa o mano de Fátima es un símbolo asociado comúnmente para protegerse del mal, incluso en algunas sociedades este es relacionado con el poder, la fortuna, bendiciones, para protegerse del mal de ojo, celos y la rabia. Su origen real aún sigue siendo un misterio. Existen muchas leyendas, de las cuales la más aceptada ha sido la musulmana.
LEYENDAS SOBRE EL ORIGEN DEL HAMSA:
No existe una única versión, sino cuatro.



  • Primera leyenda: Paciencia y abnegación.
Cuenta la leyenda que Fátima az-Zahra, hija menor del Profeta Mahoma, estaba en casa preparando la cena para su marido Ali ibn Abi Tálib. Cuando este regresó a casa y ella fue corriendo a recibirlo, ¡cuál fue la sorpresa de Fátima al ver que este no llegaba solo! Lo acompañaba una bella concubina, con la que pensaba pasar la noche.
Llena de resignación y celos, aceptó la voluntad del marido y volvió a la cocina para acabar la cena. Llena de tristeza, no se percató de que tenía la olla con el caldo hirviendo. Tal era su desesperación que empezó a remover el caldo hirviendo con su propia mano, sintiendo como único dolor el de su corazón.
Su marido vio lo que estaba sucediendo en la cocina y corriendo se abalanzó sobre su mujer para evitar que se siguiera quemando. Alí cuidó de las heridas de Fátima, pero no desistió en su idea de pasar la noche con su concubina. Así que se retiró y dejó a la mujer en la cocina.
Cuando llegó la noche, Fátima se acercó sigilosamente a la habitación de su esposo y espió a la pareja a través de una rendija. ¡Cuál fue su dolor cuando vio que se estaban besando! Fátima no pudo más y de sus ojos comenzaron a derramarse lágrimas de dolor y sufrimiento.
Justo en ese momento, Alí vio el gran dolor que estaba causando a su esposa y reflexionó sobre sus actos. Entendió que se había portado mal y, en ese mismo momento, renunció a su nueva concubina para dedicar todo su amor y afecto a Fátima.
  • Segunda leyenda: Fe.
En esta segunda historia también están involucrados Fátima y  Alí. Se desarrolla en una región del noroeste de Marruecos, llamada Chaouen.
Alí se disponía a partir para la guerra, pero su esposa le impuso la mano y rezó para que no le ocurriera nada y saliera victorioso de la batalla. Cuando eso ocurrió, se dio cuenta de que, gracias la mano de su esposa, a sus bendiciones y sus plegarias, él había logrado salir de la guerra sano y salvo.
  • Tercera leyenda: Devoción.
La tercera leyenda nos recalca la gran devoción y creencia que poseía Fátima. Rezaba con tal intensidad y fe que logró que lloviese en el desierto y que la lluvia lo cubriese de magníficas y coloridas flores.
  • Cuarta leyenda: Simbolismo.
Esta última narración nos cuenta la historia después de la guerra de El Bedr Hanin. Los seguidores de Mahoma hablaron con su hija Fátima y le preguntaron por qué no llevaban ellos ningún símbolo o estandarte que los representara. Ella se quedó pensativa y, sin dudarlo un segundo, empapó su mano con la sangre de un herido de la batalla y la estampó sobre su velo. De ahí surgió la mano que desde entonces los representaría.

Hay que recalcar que, como he mencionado antes, también se la llama la Mano de Miriam, y aunque no está incluido en la leyenda, se cuenta que los judíos la llamaban así puesto que Miriam era la hermana de Moisés y la salvó de morir cuando eran niños.

¿ARRIBA O ABAJO?

La mano de Fátima puede estar colocada con los dedos apuntando hacia arriba o apuntando hacia abajo. En la cultura musulmana la posición de la mano no influye de ninguna manera y se puede usar en ambas posiciones, pero en otras culturas sí que se diferencia.

Significado de la mano de Fátima hacia arriba:
Si la mano está cara arriba (que es su posición original), te protegerá de las cosas negativas que hemos comentado anteriormente como son los celos, la envidia, el mal de ojo, etc.
Significado de la mano de Fátima hacia abajo:
En cambio, si está cara abajo, esta te brindará atributos positivos como la paciencia, riqueza, felicidad, etc.

domingo, 8 de enero de 2017

Atrapasueños o Dreamcatcher

Un atrapasueños es un objeto étnicocompuesto por un aro circular sobre el que se teje una red en forma de tela de araña, y que suele estar decorado con plumas y cuentas. Como tal, es un objeto propio del pueblo ojibwa, uno de los pueblos nativos de América del Norte. Algunas personas le otorgan propiedades mágicas relacionadas con los sueños, y los usan como amuleto o talismán de protección.
Para los ojibwa, un atrapasueños es capaz de filtrar los sueños dejando pasar solo los sueños positivos, siendo que los malos sueños quedan atrapados en la red y desaparecen con la primera luz del alba.
Para el pueblo lakota o lakhota, de la tribu sioux, los atrapasueños funcionan al revés, es decir, las pesadillas pasan a través de la red mientras que los sueños buenos quedan atrapados en los hilos y se deslizan por las plumas hasta la persona que está durmiendo debajo.
Dentro del mundo de los tatuajes, al igual que otros elementos étnicos, el atrapasueños goza de relativa popularidad actualmente. Quienes se tatúan esta imagen lo hacen por motivos variados, como la belleza estética en sí del objeto o su significado como amuleto de protección.

martes, 27 de diciembre de 2016

El Jamsa o Mano de Fátima


El Jamsa o Mano de Fátima es un amuleto musulmán y también de los judíos sefardíes que se ha hecho muy popular. El jamsa (en árabe: خمسة, ‘cinco’) es un símbolo con forma de mano con dos pulgares. En árabe, jamsa significa "cinco"; la misma raíz, J-M-S, es empleada en hebreo mediante el uso del término jamésh (en hebreo: חמש, ‘cinco’)?.

Según se dice, la historia viene de que el profeta Mahoma, fundador del Islam, tuvo una hija, la bella y virtuosa Fátima, a la que los musulmanes veneran con gran devoción. Fátima estaba muy ocupada en la cocina preparando la comida cuando su marido, Alí, llegó inesperadamente. Al oírlo, Fátima abandonó sus quehaceres y fue a recibirlo. Sin embargo, quedó tristemente decepcionada al ver que su esposo llegaba acompañado de una bella y joven concubina.

Prudente, Fátima guardó silencio y, atormentada por los celos, regresó a la cocina. Pero, inmersa en oscuros y tristes pensamientos, no prestó atención a lo que estaba haciendo: tenía una olla al fuego con caldo hirviendo y, más atenta a su tristeza que a su trabajo, metió la mano dentro y empezó a remover el guiso.

Tan absorta estaba que no sintió dolor, pero Alí vio lo que estaba haciendo y, horrorizado, se abalanzó sobre ella, gritando. Fue entonces cuando Fátima se dio cuenta de que se estaba quemando la mano y la sacó de la olla.

Desde entonces “la mano de Fátima” se convirtió en un símbolo importante en el mundo musulmán. Trae buena suerte y dota de las virtudes de paciencia, fidelidad y fertilidad, además de su poder de protección, especialmente a las embarazadas, por su protección de la matriz.

Hay quien dice que no es la Mano de Fátima, sino la Mano de Dios, de ahí el ojo que todo lo ve y que protege del mal de ojo. Esto coincide con la tradición anicónica del Islam (su negativa a representar a Dios en imágenes). Los cinco dedos de la mano representan los cinco pilares del Corán, cada dedo representa un pilar: la fe, la oración, la limosna, el ayuno y la peregrinación a la Meca.

Hoy día, se ha convertido en un amuleto muy popular y existen versiones de colgantes, pendientes, aldabas, tatuajes, calcomanías...