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domingo, 20 de diciembre de 2020

Una cita de Voltaire sobre la diplomacia

 La diplomacia, compañera de la política, es un mundo de sutilezas y complejidades que a los que no somos del gremio nos resulta difícil de entender.

Hay varias citas inteligentes sobre la diplomacia. Por ejemplo, la que afirma:

"El silencio es el no de los reyes".

O la que asegura:

"La guerra es el fracaso de la diplomacia".

La primera hace alusión a que siempre hay que saber interpretar las palabras (y los silencios) de los poderosos: no solo lo que dicen y cómo lo dicen, sino también lo que callan.

La segunda es valorativa, puesto que aunque ser diplomático suponga andarse con enredos, sutilezas y hasta mentiras, siempre es eso mucho mejor que la violencia desatada que suponen las guerras, cuyas consecuencias son siempre catastróficas. De manera que la diplomacia sería, cuando menos, un mal necesario.

En el mundo de la diplomacia hay algunos nombres que brillan internacionalmente: el primero, es Maquiavelo, autor de El príncipe. El segundo, el autor chino Sun Tze, autor de El arte de la guerra. Y el tercero, el francés Voltaire.

Nicolás Maquiavelo (1469-1527), que fue diplomático representando a su ciudad-estado natal, Florencia, que viajó por muchos países en cumplimiento de las obligaciones de su cargo y que vio muchas cosas en el desempeño del mismo, se hizo famoso porque en su obra defendió la famosa expresión:

"El fin justifica los medios".

 Su tratado El príncipe era un manual "ad usum Delphini", para educar a los futuros gobernantes, y allí deja claro el florentino que, con tal de salirse con la suya, el príncipe está autorizado a hacer lo que sea. Lo importante no es participar, sino ganar. No es de extrañar que sobre el nombre de este autor se haya creado el adjetivo "maquiavélico" para designar a alguien frío, calculador, implacable.

En la línea de Maquiavelo, el autor chino Sun Tze escribió, en el siglo V a. de C.,  un breve manual que ha hecho gran fortuna en el mundo de hoy entre ejecutivos y gobernantes: El arte de la guerra. En esta obra se defiende que hay que observar al enemigo, estudiarlo para, finalmente, aplastarlo. Ganar es lo que cuenta. Todo se sacrifica a ese objetivo.

El astuto Voltaire perteneció al mundo de los privilegiados, de los ilustres ilustrados que formaban parte de la élite dominante. Él también trató con príncipes, cardenales y poderosos del mundo entero. Ferozmente anticlerical, partidario de la democracia, sus obras se caracterizan por su ironía y por su crítica social subversiva, lo que le produjo más de un disgusto. Una de sus frases más famosas es la que dice:

"Cuando un diplomático dice sí, quiere decir «quizá»; cuando dice quizá, quiere decir «no»; si dice no, no es un diplomático."

En fin, como vemos, resulta complejo manejarse en un mundo como el de la diplomacia, que podríamos definir como el dominio de las inteligencias y el diálogo de las poli-interpretaciones.

Y por cierto, Voltaire continuó su cita con un comentario más bien machista, pues sobre el modelo de lo que afirmaba para la diplomacia, estableció un paralelismo con las damas:

"Cuando una dama dice no, quiere decir «quizá»; cuando dice quizá, quiere decir «sí»; si dice sí, no es una dama."

Y es que todos somos hijos de nuestro tiempo, de su ideología y sus prejuicios. Incluso los más listos. Aquí, Voltaire se deja llevar por la larga tradición de literatura misógina, que considera a las mujeres libertinas y volubles, seres débiles, caprichosos e indignos de confianza.

"Aliquando dormitat bonus Homerus".

sábado, 5 de octubre de 2019

"Sakuntala", de Camille Claudel


Camille Claudel (1864-1943) fue una escultora francesa, hermana del escritor y diplomático Paul Claudel. Durante unos años, se convirtió en la amante del escultor Auguste Rodin, su maestro, que estaba casado. Y a pesar de las promesas que este le hizo, nunca abandonó a su mujer, no hizo nada por promover a su amante en el mundo del arte y ella, al final de su vida, se vio sola y enferma, por lo que fue internada en una casa de salud mental. Eso sí, mientras duró su relación ella colaboraba con él en su taller de escultura en pie de igualdad, dándole ideas que luego él se apropiaba.

Una de sus esculturas más conocidas es "Sakuntala", inspirada en una historia de la literatura hindú. Trata deun amor desafortunado entre Sakountala y el rey Duchmanta, quien, caído de rodillas, funde su rostro al de ella en un beso implorándole perdón por no haberla reconocido como amante ni haber reconocido a su hijo.

Es decir, Duchmanta no se había portado demasiado bien con Sakuntala y le pide perdón. ¿Algo que ver con la relación de Camille y Auguste?

La escultora hizo tres versiones de este modelo: en arcilla, en mármol y en bronce. La versión en mármol se llama también “Vertumno y Pomona”, haciendo referencia al enamoramiento entre la diosa Pomona y el dios Vertumno, de la mitología romana.


A la escultura en bronce la tituló “El abandono”. Quedaba claro así que ella quería reflejar en su obra el dolor y el amor tormentoso vivido con su cruel amante,  Rodin. Se dice incluso  que pudo ser la respuesta de Camille a la escultura de Rodin “El beso”, en la que ella había colaborado, quizá más de lo que el genio nunca quiso reconocer.

Camille es el ejemplo de una mujer en la sombra, que no pudo sobresalir por su condición femenina y que ha sido injustamente relegada a la condición simple de amante de un genio.

Nació en una familia acomodada de la provincia francesa (Villeneuve 1864), hermana del poeta Paul Claudel, amiga de  Octave Mirbeau,  crítico de arte y uno de los pocos que elogia su obra por encima de la condición de simple amante de Rodin.

Su padre dio a Camille permiso para recibir clases con Rodin en París, a donde se había trasladado la familia, y el influjo de este en su obra es más que evidente. Pronto entablan una apasionada relación en la que Camille quedará relegada al papel de amante; Rodin nunca se separó de su mujer a pesar de sus promesas, y no promocionó a Camille en el mundo del arte; quedando como una mera discípula de su amante y mentor, cuando es sabido que trabajaban y colaboraban como iguales en el estudio del maestro

Camille vivió en una época nueva, en un tiempo en que la mujer era vetada constantemente en el mundo del arte, relegada de la educación y menospreciada por los intelectuales y científicos europeos, que llegaban a afirmar cosas como esta:
     “La feminidad perfecta no conoce el imperativo lógico ni el moral, y la palabra ley, la palabra deber, el deber para sí misma, es la palabra que suena en sus oídos del modo más extraño. Está, pues, completamente justificada la conclusión de que también le falta la personalidad trascendental.  La mujer absoluta no tiene Yo.”
     Otto Weininger, Sexo y carácter (1902) 

La misoginia va de Aristóteles a Nietzsche (en Así habló Zaratustra), pasando por el evolucionismo de Darwin e incluyendo a filósofos tan destacados como Wittgenstein. Esta corriente niega alma a la mujer y no cree que pueda aportar nada a la cultura.

Muchas mujeres que destacaban eran tildadas de "marimachos" o "marisabidillas", "medio masculinas". Tal le pasó a George Sand, tildada de bisexual y medio masculina y sus amantes, el poeta Musset y el músico Chopin, acusados de poco hombres.

Pero no será él sólo el que abogue por el desprestigio de la igualdad entre hombres y mujeres que se había iniciado con el siglo de las luces, en el cual se había beneficiado la mujer de las nuevas teorías que defendían los derechos de la persona como camino hacia la liberación de la tradición y de las convenciones.

Entre los defensores de la mujer encontramos nombres como Diderot y Condorcet. Entre sus detractores,  algunos tan radicales como Moebius, autor de un libro titulado Sobre la imbecilidad fisiológica de las mujeres. Hay también estudios psicológicos, como los del ilustre médico español Carlos Novoa, que estudian las llamadas “enfermedades de los nervios”, y acusan a la mujer de ser pura histeria por su sensibilidad desbordada y su emotividad enfermiza.

Camille fue traicionada por Rodin. Muerto su padre, su madre firma lo que a la postre sería su sentencia de muerte, su reclusión en un sanatorio mental. El 10 de marzo de 1913, sólo ocho días después de la muerte de su padre, irrumpen en su estudio dos enfermeros y la internan a la fuerza en el psiquiátrico de Ville-Evrard.

La decadencia de Camille se remonta a 1893, cuando rompe con Rodin y se desmorona, pues no pasa de ser la amante del “Genio” y no es reconocida como escultora. Su camino le lleva a la miseria, al encierro en sí misma y al odio obsesivo contra Rodin, que triunfaba clamorosamente.

Víctima de “manía persecutoria y psicosis paranoica”, Camille cree que Rodin le roba las ideas y conspira contra ella. En 1905, comienza a destruir su propia obra para que sus enemigos no puedan apropiarse de ellas.

En 1915, Camille es trasladada a Montdevergues, un manicomio de oscura reputación lejos de París. Allí finalizará sus días sola, suplicando una y otra vez que la sacaran de aquel infierno, pero nadie le hizo caso. Su madre se negó una y otra vez a visitarla a pesar de las reiteradas demandas de la dirección del centro; y su hermano Paul, una de las esperanzas de Camille, no movió un sólo dedo y ni siquiera la visitó.

Sola y desamparada, murió en el manicomio en 1943. Doce años más tarde los herederos intentaron recuperar sus restos pero fue imposible, la zona había sido removida.

Hay una película que recupera la vida de Camille, que se titula La pasión de Camille Claudel.

(Tomado de https://gehgrupof.wordpress.com/2012/10/29/sakountala-camille-claudel-1864-1943/ )

(Para conocer la historia de Sakuntala y Duchmanta, puedes leer este texto: http://www.avempace.com/Descarga+de+archivo/7436/Literatura+hind%C3%BA-El+anillo+de+Sakuntala-Flor+de+leyendas-Alejandro+Casona.pdf )

miércoles, 12 de diciembre de 2012

"Rigoletto", una ópera de Verdi

"Rigoletto" es una de las óperas más famosas del repertorio operístico y una de las más conocidas de Verdi. Está inspirada en Le roi s'amuse, El rey se divierte, de Víctor Hugo. El libro es de Francesco Maria Piave, con el que Verdi trabajó en varias ocasiones.

Rigoletto es el bufón jorobado del duque de Mantua, un aristócrata donjuanesco y seductor que ha tenido mil aventuras y que ahora quiere seducir a Gilda, la hija secreta de Rigoletto. El bufón adora a su hija y odia al duque y, como estamos en el Romanticismo, pues todo son pasiones, sangre, vendettas...

El aria más famosa de la ópera es sin duda "La donna è mobile", "La mujer es mudable", en donde el duque se ríe de la volubilidad de las mujeres que cambian de opinión con facilidad. El prejuicio de la mujer-niña, tontita, incapaz de decidir con un criterio fundado, perpetua menor de edad... En fin, cosas de la literatura misógina.

La historia de la ópera es más o menos la siguiente: Rigoletto es bufón en la corte de Mantua, donde el duque mantiene a una serie de hombres viles que no respetan nada ni a nadie. Rigoletto es uno de esos seres, pues tiene lengua viperina y ofende a todos los enemigos de su señor. Hasta que uno de los ofendidos le lanza una maldición sobre su honor que lo perseguirá siempre. En la corte nadie sabe que el jorobado tiene una hija secreta, bella, inocente, llamada Gilda. Ella está enamorada de un joven al que ve en la iglesia y que una tarde se cuela en su jardín. Ese joven resulta ser el mismísimo duque de Mantua. Los cortesanos descubren que Rigoletto tiene a una dama encerrada en una casa, y piensan que es su amante. Así que deciden raptarla para reírse de él. Se la levan al duque para que se divierta con ella, como hace con todas. Rigoletto, entonces, descubre que han raptado a su hija y que el duque la ha seducido con violencia. Loco de odio, planea su venganza: un vasallo sin honor, un pobre bufón jorobado contra su todopoderoso señor.

Rigoletto contrata a Sparafucile, el asesino que vive junto al río con su hermana Maddalena, para que mate al duque. Antes, Rigoletto hace que su hija vea cómo el duque se divierte ahora con otra, con Maddalena, y que ya se ha olvidado de Gilda. Ella sufre por amor. Hay un cuarteto muy bonito entre el duque, Maddalena, Gilda y Rigoletto, y la historia sigue adelante. Pero nada sale como había previsto Rigoletto. Gilda se da cuenta de que Sparafucile planea matar al duque y ella decide sacrificarse por su amado y ponerse en su lugar, muriendo en vez de él.

Rigoletto recibe el cuerpo dentro de un saco y cree que el muerto es el duque. Se siente feliz por haberse vengando. Pero el bufón oye a lo lejos la voz de su señor cantando por segunda vez "La donna é móbile", y se teme lo peor. Cuando abre el saco, ve que es Gilda, que agoniza y muere en sus brazos. Entonces recuerda la maldición del hombre del que se había burlado en el primer acto.





La donna è mobile, qual piuma al vento,
muta d'accento, e di pensiero.
Sempre un amabile, leggiadro viso,
in pianto o in riso, è menzognero.
La donna è mobile, qual piuma al vento,
muta d'accento, e di pensier
e di pensier, e di pensier.
È sempre misero, chi a lei s'affida,
chi le confida, mal cauto il core!
Pur mai non sentesi felice appieno
chi su quel seno non liba amore!
La donna è mobile, qual piùma al vento,
muta d'accento e di pensier,
e di pensier, e di pensier!
La mujer es voluble, cual pluma al viento,
cambia de palabra y pensamiento.
Siempre su amable, hermoso rostro,
en llanto o risa, es engañoso.
La mujer es voluble, cual pluma al viento,
cambia de palabra y pensamiento.
y de pensamiento, y de pensamiento.
¡Siempre es desgraciado quien en ella confía,
quien le entrega, incauto el corazón!
¡Pero aun así, no se siente plenamente feliz
quien de su pecho no beba amor!
¡La mujer es voluble, cual pluma al viento,
cambia de palabra y pensamiento
y de pensamiento, y de pensamiento!

Y ahora, unos comentarios sobre el texto, que para eso somos de Lengua:

"La donna è mobile", La mujer es "móvil", "mudable", "voluble". En italiano, como veis, la "movilidad" lleva "b", con lo cual menos ligera será, pues en español la "v" le da ligereza, ingravidez. Sin embargo, en castellano conservamos una palabra donde se mantiene la "b", como en italiano, y que alude a la "movilidad" o "portabilidad" de las cosas: en el derecho hipotecario se habla de:

* los "bienes muebles", o mudables, y...
* los "bienes inmuebles", o "bienes raíces" que, obviamente, no se pueden mover: pisos, solares, fincas...

Así que, cuando hablamos de los "muebles" de una casa o habitación nos estamos refiriendo a cosas que se pueden mover: mesitas, armarios, camas, sillas... Y si "la donna è mobile"... ¡pues ya tenemos un trasto más en casa!

"La mujer es un mueble". ¡Vaya con el duque de Mantua!

viernes, 3 de febrero de 2012

Literatura misógina

¿De quién fue la culpa de lo de la manzana? ¡Pues de Eva! ¿De quién nos vienen todos los males del mundo? ¡De Pandora, una mujer! ¿Y qué es la mujer? ¡La puerta del diablo, la perdición del hombre, una hechicera engañadora...!

A lo largo de la historia literaria la misoginia (el odio a las mujeres, el culpabilizarlas de todos los males) ha sido una idea reiterada. Uno de los documentos misóginos más famosos son las "Coplas de las calidades de las donas", del catalán Pere Torrellas (o Torrroella), conocidas también como "Maldezir de mujeres". Aquí podrás leerlas, y también la réplica de sor Juana Inés de la Cruz, poetisa mexicana que decía aquello de "Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón...":