Todos tenemos días malos, días grises o incluso negros, en los que solo deseas meterte al cuarto y no salir en un tiempo. Todos tenemos esas personas, ya sean familiares o amigos, que vemos poco y que quieres con locura. Todos hemos querido a una persona y nos ha rechazado o nos ha cambiado por otra. A todos nos pasan estas cosas. Pero tenemos que verle el lado bueno a todas estas cosas, porque lo tienen. Y sobre todo, antes que nada, ESTAS TÚ. Quiérete a ti como el/la que más, porque nadie lo va a hacer igual.