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viernes, 7 de octubre de 2022

"Romance del conde Arnaldos", un romance muy popular

 El romande del conde Arnaldos, o del conde Alarcos, según otras versiones, es muy conocido. Aquí dejamos algunas musicalizaciones:


TAREAS PARA EL ALUMNADO
Lee atentamente el texto y contesta:
    1) Di cuándo es la mañana de San Juan y explica por qué tiene fama de ser un día especial del año.
    2) Cuando se explica el fragmentarismo de los romances tradicionales hispánicos, se suele poner de ejemplo el "Romance del conde Arnaldos". Explica qué es esa característica de los romances y por qué este es un buen ejemplo de la misma.
    3) Cuenta qué pasa en el poema y especula sobre quién puede ser el marinero con el que habla el conde Arnaldos (o Alarcos, en otras versiones).
    4) Busca datos sobre Amancio Prada y di qué otras obras literarias ha musicalizado, además del citado romance.
    5) Explica el significado de estas palabras que aparecen en el poema: ventura, galera, amainar, jarcia, cendal, mástil, faz, fusta.
    6) En los romances es frecuente el uso de arcaísmos o formas anticuadas de las palabras, a veces incluso por dar un aire más tradicional o castizo al poema. Aquí tenemos algunos que deberás explicar: falcón, nel hondo, nel mástil, dígasme ora, respondiole.

Romance del conde Arnaldos

Anónimo español - c. 1500

    

¡Quién hubiese tal ventura
sobre las aguas del mar,
como hubo el conde Arnaldos
la mañana de San Juan!
     Con un falcón en la mano
la caza iba a cazar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar.
Las velas traía de seda,
la jarcia de un cendal,
marinero que la manda
diciendo viene un cantar
que la mar ponía en calma,
los vientos hace amainar,
los peces que andan nel hondo
arriba los hace andar,
las aves que andan volando
nel mástil la faz posar.
     —Galera, la mi galera,
Dios te me guarde de mal,
de los peligros del mundo
sobre aguas de la mar,
de las fustas de los moros,
que andaban a saltear—.
     Allí habló el conde Arnaldos,
bien oiréis lo que dirá:
     —Por Dios te ruego, marinero,
dígasme ora ese cantar.—
     Respondióle el marinero,
tal respuesta le fue a dar:
     —Yo no digo esta canción
si no a quien conmigo va.

"Romance de Gerineldo y la infanta", un romance con música

 Aquí os dejamos varias musicalizaciones de este hermoso romance:





—Gerineldo, Gerineldo,
paje del rey más querido,
quién te tuviera esta noche
en mi jardín florecido.
Válgame Dios, Gerineldo,
cuerpo que tienes tan lindo,
—Como soy vuestro criado,
señora, burláis conmigo.
—No me burlo. Gerineldo,
que de veras te lo digo.
—¿Y cuándo, señora mía,
cumpliréis lo prometido?
—Entre las doce y la una,
que el rey estará dormido.

Media noche ya es pasada.
Gerineldo no ha venido.
«¡Oh, malhaya, Gerineldo,
quien amor puso contigo!».
—Abráisme, la mi señora,
abráisme, cuerpo garrido.
—¿Quién a mi estancia se atreve,
quién llama así a mi postigo?
—No os turbéis, señora mía,
que soy vuestro dulce amigo.
Tomáralo por la mano
y en el lecho lo ha metido;
entre juegos y deleites
la noche se les ha ido,
y allá hacia el amanecer
los dos se duermen vencidos.

Despertado había el rey
de un sueño despavorido.
«O me roban a la infanta
o traicionan el castillo».
Aprisa llama a su paje
pidiéndole los vestidos:
«¡Gerineldo, Gerineldo,
el mi paje más querido!».
Tres veces le había llamado,
ninguna le ha respondido.
Puso la espada en la cinta,
adonde la infanta ha ido;
vio a su hija, vio a su paje
como mujer y marido.
«¿Mataré yo a Gerineldo,
a quien crié desde niño?
Pues si matare a la infanta,
mi reino queda perdido.
Pondré mi espada por medio,
que me sirva de testigo».
Y salióse hacia el jardín
sin ser de nadie sentido.

Rebullíase la infanta
tres horas ya el sol salido;
con el frior de la espada
la dama se ha estremecido.
—Levántate, Gerineldo,
levántate, dueño mío,
la espada del rey mi padre
entre los dos ha dormido.
—¿Y adonde iré, mi señora,
que del rey no sea visto?
—Vete por ese jardín
cogiendo rosas y lirios;
pesares que te vinieren
yo los partiré contigo.
—¿Dónde vienes, Gerineldo,
tan mustio y descolorido?
—Vengo del jardín, buen rey,
por ver cómo ha florecido;
la fragancia de una rosa
la color me ha devaído.
—De esa rosa que has cortado
mi espada será testigo.
—Matadme, señor, matadme,
bien lo tengo merecido.
Ellos en estas razones,
la infanta a su padre vino:
—Rey y señor, no le mates,
mas dámelo por marido.
O si lo quieres matar
la muerte será conmigo.



martes, 3 de mayo de 2022

"Romance del prisionero", una versión del anónimo romance castellano, musicalizada por Joaquín Díaz

 Joaquín Díaz, folclorista, músico, poeta, nos trae aquí una versión musicalizada del famoso poema "Romance del prisionero", uno de las composiciones poéticas más famosas de la literatura castellana.


Hay también versiones de Paco Ibáñez, Amancio Prada, Alalumbre Folk, Candeal...




Fíjate en la versión del dúo Candeal: es una versión diferente. Don Ramón Menéndez Pidal, que fue el principal estudioso del Romancero hispánico, decía que los romances, al vivir oralmente, en la tradición popular, "viven en variantes". ¿Qué te parece esta versión? Intenta ver en qué sigue a las otras y en qué se separa de ellas.


Analicemos ahora la letra:

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

Podemos descubrir una primera versión literal: hay un prisionero, está en la cárcel, siente que es la primavera, mayo, y que es la época de los enamorados, pero él está allí, preso, solitario, y solo sabe cuándo amanece y cuándo anochece por una avecilla que le canta. Hasta que un cazador malhadado se la mata y el prisionero se queda aún más solo. Por eso pide maldiciones para el ballestero.

Pero cabe imaginar una versión metafórica: era muy frecuente en la Edad Media comparar la conquista amorosa a una cacería, se usaba para el ritual del cortejo y conquista amorosa el léxico de la cetrería. ¿Qué pasaría entocnes si establecemos la ecuación avecilla = mujer amada, cazador = enamorado? Intenta hacer una relectura del poema.

jueves, 13 de enero de 2022

"Traición de Bellido Dolfos", romance musicado por Joaquín Díaz

 Aquí podéis ver la versión del gran folclorista Joaquín Díaz:

"Traición de Bellido Dolfos"


Romance del rey don Sancho

-Guarte, guarte, rey don Sancho

no digas que no te aviso

que de dentro de Zamora

un alevoso ha salido:

llámase Bellido Dolfos,

hijo de Dolfos Bellido,

cuatro traiciones ha hecho,

y con ésta serán cinco;

si gran traidor fue el padre,

mayor traidor es el hijo.  

Gritos dan en el real:

que a don Sancho han mal herido:

muerto le ha Bellido Dolfos,

gran traición ha cometido.

Desque le tuviera muerto,  

metióse por un postigo;

por las calles de Zamora

va dando voces y gritos:

-Tiempo era, doña Urraca,

de cumplir lo prometido.

"Romance del enamorado y la muerte", musicado por Víctor Jara y Joaquín Díaz

 Que el Romancero es algo que pertenece a todos, al patrimonio común, lo demuestran por ejemplo versiones como esta que ofrecemos aquí: 

El "Romance del enamorado y la muerte", cantado por el cantautor chileno Víctor Jara (también por Joaquín Díaz):



Un sueño soñaba anoche

Soñito del alma mía

Soñaba con mis amores

Que en mis brazos los tenía

Vi entrar señora muy blanca

Muy más que la nieve fría

Por dónde has entrado amor?

Cómo has entrado a mi vida?

Las puertas están cerradas

Ventanas y celosías

No soy el amor amante

Soy la muerte Dios me envía

Ay muerte tan rigurosa

Déjame vivir un día

Un día no puede ser

Una hora tienes de vida

Muy deprisa se cansaba

Más deprisa se vestía

Ya se va para la calle

En donde su amor vivía

Ábreme la puerta blanca

Ábreme la puerta niña

Como te podré yo abrir

Si la ocasión no es venida

Mi padre no fue a palacio

Mi madre no está dormida

Si no me abres esta noche

Ya no me abrirás querida

La muerte me anda buscando

Junto a ti vida sería

Vete bajo mi ventana

Donde labraba y cosía

Te echaré cordón de seda

Para que subas arriba

Y si el hilo no alcanzare

Mis trenzas añadiría

Se rompió el cordón de seda

La muerte que ahí venía

Vamos el enamorado

Que la hora ya es cumplida

"La loba parda", romance musicado por Joaquín Díaz

 En este romance se ve el odio que ha habido siempre entre lobos y pastores. Algo que también es muy visible en cuentos populares como el de "Caperucita Roja".

"Romance de la loba parda", musicalizado por el folclorista Joaquín Díaz


Estando yo en la mi choza pintando la mi cayada,

las estrellas altas iban, y la luna rebajada.

Mal barruntan las ovejas, no paran en la majada;

vide venir siete lobos por una oscura cañada,

venían echando a suertes a ver a quién le tocaba.

Le tocó a una loba vieja, patituerta, cana y parda

que tenía los colmillos como puntas de navaja.

- ¿Dónde vas loba maldita? ¿Dónde vas loba malvada?

- Voy por la mejor borrega que tengas en la majada.

Dio tres vueltas al redil y no pudo sacar nada

y a la otra vuelta que dio, sacó una cordera blanca.

- Aquí mis siete cachorros; arriba, perra guardiana,

que si me matáis la loba, la cena tenéis doblada,

y si no me la matáis, cenaréis de mi cayada.

Los perros tras de la loba, las uñas se esmigajaban;

siete leguas la corrieron por vegas y por montañas.

Al subir un alto cerro, por una sierra muy agria

le dan unos pechugones que en vilo la levantaban.

Al saltar un arroyuelo, la loba ya va cansada.

- Tomad, perros, la borrega; buena y sana como estaba.

- No queremos la borrega de tu boca alobadada,

que queremos tu pelleja pa el pastor una zamarra.

De tu cabeza un zurrón para guardar las cucharas;

de tus orejas pendientes y de tus patas polainas;

las tripas para vihuelas para que bailen las damas.

El Duque de Alba, romance musicado por Joaquín Díaz

 Mi admirado Joaquín Díaz musicalizó excelentemente este romance sobre el Duque de Alba, que abandonó a doña Ana para casarse con la infanta y emparentar con la sangre real.

Cartas van y cartas vienen
que se corren por Sevilla
que se casa el duque de Alba
con otra y a ti te olvida.
- Si se casa que se case,
a mí nada me debía.
Se ha metido para un cuarto
donde bordaba y cosía.
Pendientes de sus orejas
uno con otro rompía;
anillitos de sus dedos
el uno con otro tira.
Se ha asomado a la ventana,
a la plaza que salía,
y ha visto al duque de Alba
con el rey en compañía.
A una seña que le ha dado,
el duque la comprendía:
- Con el permiso de ustedes,
pues me llaman a esa esquina.
¿Qué me quieres, doña Ana,
que a llamarme no atrevías?
- Que me han dicho que te casas
con otra y a mí me olvidas.
- Quien te ha dicho esa verdad,
pues no te ha dicho mentira.
Hoy se celebra mi boda
y a convidarte venía.
- Poca vergüenza tuviera
si yo a la tu boda iría,
pero menos tienes tú
si a convidarme venías.
Estando en estas palabras
muerta hacia atrás se caía:
médicos y cirujanos
todos a la par corrían.
ha mandado él que la abriesen
pa ver de que mal moría,
y tenía el corazón
vuelto lo de abajo arriba.
En el medio el corazón
un letrero que decía:
>.
Siete años la llevó el luto
sin perderle ningún día
y al cabo de los siete años,
el rey le pregunta un día.
- Duque, ¿por quién llevas luto
que a ti tanto te dolía?
- Le llevo por doña Ana,
doña Ana del alma mía,
que por mí murió de amor
y por mí perdió la vida.
- Ahí vas a demostrar
que la quieres más que a mi hija.
- Más que a su hija no, señor,
pero tanto la quería.

miércoles, 12 de enero de 2022

Del Romancero y los romances

 Podéis ver enlaces sobre los romances hispánicos y el Romancero en el enlace:

martes, 28 de septiembre de 2021

"Romance del Conde Olinos", versión de Joaquín Díaz

 Joaquín Díaz es un folklorista español que ha dedicado su vida a recoger y dignificar el patrimonio lingüístico y musical del pueblo. Es además un gran cantante y músico, como demuestra en las maravillosas versiones que ha hecho de nuestros romances, coplas y letrillas más tradicionales.

Aquí traemos la versión que hizo del "Romance del Conde Olinos", uno de los poemas de amor más bonitos -y trágicos- del Romancero hispánico.

Que la disfrutéis.


Madrugaba el Conde Olinos
mañanita de San Juan
a dar agua a su caballo,
a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe,
canta un hermoso cantar,
las aves que iban volando
se paraban a escuchar.
Bebe, mi caballo, bebe,
Dios te me libre de mal,
de los vientos de la tierra
y de las furias del mar.
 
La reina lo estaba oyendo
desde su palacio real.
Mira, hija, como canta
la sirena de la mar.
No es la sirenita, madre,
que esa tiene otro cantar,
es la voz del Conde Olinos,
que me canta a mí un cantar.
Si es la voz del Conde Olinos,
yo le mandaré matar,
que para casar contigo
le falta la sangre real.
 
No le mande matar, madre,
no le mande usted matar,
que si mata al Conde Olinos,
a mí la muerte me da.
Guardias mandaba la reina
al Conde Olinos buscar,
que le maten a lanzadas
y echen su cuerpo a la mar.
La infantina con gran pena
no dejaba de llorar;
él murió a la medianoche,
y ella a los gallos cantar.
 
A ella como hija de reyes
la entierran en el altar,
y a él como hijo de condes
cuatro pasos más atrás.
De ella nació un rosal blanco,
de él nació un espino alvar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar,
el galán que los cortaba
no dejaba de llorar.
De ella naciera una garza,
de él un fuerte gavilán,
juntos vuelan por el cielo,
juntos se van a posar.

sábado, 28 de enero de 2017

La terrorífica serrana de la Vera: una versión musical

La serrana de la Vera es una obra de Luis Vélez de Guevara, donde el dramaturgo recoge la tradición de la conocida serrana, con fama de "devoradora de hombres". Las serranas eran rudas pastoras que vivían en el monte cuidando el ganado. Como para satisfacer sus pasiones no solían tener a mano  a demasiados visitantes, cuando algún caminante despistado pasaba por allí...
Pues de grado o a la fuerza, acababa satisfaciendo a la serrana.

La literatura convirtió a estas rudas mujeres en bellas pastorcillas, mezclando modelos de la pastorela francesa, y así nacieron las serranillas, como la famosa del marqués de Santillana:

Moza tan fermosa
non vi en la frontera
como aquella vaquera
de la Finojosa

Aquí traemos la versión de Miguel Ángel Naharro, del famoso romance de la serrana de Garganta de la Olla, un romance al que también puso música el célebre folclorista Joaquín Díaz. Sigue otra versión más, de Schica. Y otra de Alalumbre Folk.

Si queréis ver la versión de Joaquín Díaz, aquí tenéis el enlace: 






En Garganta de la Olla, legua y media de Plasencia
se pasea una serrana, blanca, rubia y halagüeña.
Con la honda en la cintura y terciada su escopeta.
Cuando tiene sed de agua, se sube por la ribera;
cuando tiene sed de hombres se baja por la vereda
pasan hombres, pasan hombres, no pasa el que ella desea.
Ha pasado un soldadito, licenciado va a su tierra,
le ha agarrado de la mano, para su cueva le lleva.
Le ha mandado hacer la lumbre con huesos y calaveras
y el soldado la pregunta: ¿De qué es esta leña seca?
- Es de un hombre como tú que he matado en esta cueva
y lo mismo haré contigo cuando la rabia me venga.
De conejos y perdices ha puesto una rica cena,
los conejos para él, las perdices para ella.
Acabados de cenar le mandó atrancar la puerta
y el soldado que no es torpe, la dejó sólo entreabierta.
En cuanto la vio dormida, se echó fuera de la cueva,
legua y media lleva andada sin volverse la cabeza.
Una vez que la volvió, -ojalá no la volviera-
vio venir a la serrana, bramando como una fiera.
Una honda que traía, la cargó de una gran piedra;
con el aire que la arroja le derriba la montera.
En la encina que pegó, partida cayó por tierra:
- Vuelve, vuelve, soldadito, vuélvete por tu montera.
- Mis padres que con muy ricos me comprarán otra nueva
y si no me la compraran, me pasaría sin ella.


domingo, 25 de diciembre de 2016

Alfonso XII y María de las Mercedes, una historia de amor

Hay una canción infantil bien conocida, ¿Dónde vas, Alfonso XII?, de la que se hizo una obra de teatro, por parte de Juan Ignacio Luca de Tena, y luego de ella surgió una película, titulada de la misma manera: ¿Dónde vas, Alfonso XII?

Todo ello tiene que ver con la trágica muerta de María de las Mercedes Orléans, la reina y prima del rey Alfonso XII, quien quedó sumido en una tremenda depresión tras el fallecimiento.

Los amores de Alfonso y María de las Mercedes han hecho cantar a todas las folclóricas, antiguas y modernas: doña Concha Piquer, Marifé de Triana, Pastora Soler...

Aquí tenemos la versión cantada por el folclorista Joaquín Díaz:


Dónde vas, Alfonso XII,
dónde vas triste de tí?
Voy en busca de Mercedes
que hace tiempo no la ví.

Ya Mercedes está muerta,
muerta está, que yo la ví,
cuatro duques la llevaban
por las calles de Madrid.

Su carita era de cera
y sus manos, de marfil,
y el velo que la cubría,
de color carmesí.

Sandalias bordadas de oro
llevaba en sus lindos pies,
que se las bordó la infanta,
la infanta doña Isabel.

El manto que la envolvía
era rico terciopelo
y en letras de oro decía:
"Ha muerto cara de cielo"

Los caballos de Palacio
ya no quieren pasear,
porque se ha muerto Mercedes
y luto quieren llevar.

Los faroles de las calles
con gasas negras están,
porque se ha muerto Mercedes
y luto quieren llevar

Ya murió la flor de Mayo,
ya murió la flor de Abril,
ya murió la blanca rosa,
rosa de todo Madrid.

Las doncellas guerreras

A lo largo de la historia hemos tenido ejemplos de mujeres guerreras. Por ejemplo, las bravas amazonas, que guerreaban mejor que muchos hombres. O las walquirias germánicas, cuya fuerza era temible. O santa Juana de Arco, que con su poder carismático arrastraba al ejército francés a luchar mejor que nunca.

Es también frecuente el caso de las mujeres que se disfrazaban de hombres para ir a la guerra. Así, la famosa Mulán, a la que Disney dedicó una película. O entre nosotros, Catalina de Eraúso, la monja alférez.

En nuestro romancero tenemos un famoso "Romance de la doncella guerrera", donde se ven claras las ideas, digamos un tanto retrógradas, de la época. En algunas versiones la doncella se casa con el rey.

En Sevilla a un sevillano 
siete hijas le dio Dios, 
todas siete fueron hembras 
y ninguna fue varón.

A la más chiquita de ellas 
le llevó la inclinación 
de ir a servir a la guerra 
vestidita de varón.

Al montar en el caballo 
la espada se le cayó; 
por decir, maldita sea, 
dijo: maldita sea yo.

El Rey que la estaba oyendo, 
de amores se cautivó, 
—Madre los ojos de Marcos 
son de hembra, no de varón. 
—Convídala tú, hijo mío, 
a los rios a nadar, 
que si ella fuese hembra 
no se querrá desnudar.

Toditos los caballeros 
se empiezan a desnudar, 
y el caballero Don Marcos 
se ha retirado a llorar.

Por qué llora Vd. Don Marcos 
por qué debo de llorar, 
por un falso testimonio 
que me quieren levantar.

No llores alma querida 
no llores mi corazón, 
que eso que tú tanto sientes, 
eso lo deseo yo.


domingo, 16 de noviembre de 2014

"Las dos bandoleras", de Lope de Vega, en el Teatro Principal de Zaragoza

En estos días se está representando en el Teatro Principal de Zaragoza la obra de Lope Las dos bandoleras, en una versión actualizada que recuerda a las heroínas antiguas, a aquellas mujeres serranas que vivían en los puertos y, según la leyenda, asaltaban a los caminantes.

La obra tiene como trasfondo histórico la España de la Reconquista, el siglo XIII, un momento de expansión del avance cristiano, tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212), que hizo retroceder enormemente el poderío musulmán. Se habla del rey Alfonso VIII, padre del actual (de entonces), Fernando III el Santo, que aparece en la escena, como siempre en el teatro lopesco, para impartir justicia y garantizar un final feliz. Fernando, a su vez, fue padre de otro famoso rey, Alonso X el Sabio, a quien el castellano debe mucho, pues fue él quien lo convirtió en lengua oficial de la cancillería real.

En escena aparece también la famosa Leonarda, la serrana de la Vera, la más célebre sin duda de las asaltahombres del ayer. La serrana vivió en la comarca de la Vera, en Extremadura, cerca de Plasencia, no muy alejada de la raya de Portugal. Concretamente, se vincula al pueblo de Garganta de la Olla, donde existe un Mirador de la Serrana y una estatua dedicada.


La serrana era un mito por su gran belleza y su fuerza descomunal. Se había retirado a la sierra por despecho, pues el hombre que le dio palabra de casamiento la engañó y la abandonó, así que decidió echarse al monte, llevarse a su cueva a los viajeros que pasaban por allí, gozarlos por fuerza en su feudo y matarlos por último. Una mujer de rompe y rasga.

El mito de la serrana de la Vera fue tratado también, además de por Lope, por Luis Vélez de Guevara, famoso autor de El diablo cojuelo.

La representación que trae el Teatro Principal es una actualización de la obra lopesca, divertida, entretenida y recomendable para toda la familia, además de una ocasión para oír el verso de Lope, algo no tan frecuente en nuestras tablas como debiera. El montaje corresponde a la madrileña Compañía Nacional de Teatro Clásico, de gira "por provincias". Os dejamos aquí un vídeo con aspectos del montaje.



Copiamos aquí algunos datos sobre Lope de Vega y su obra Las dos bandoleras:

Félix Lope de Vega y Carpio (Madrid, 25 de noviembre de 1562 - 27 de agosto de 1635) fue uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español y, por la extensión de su obra, uno de los autores más prolíficos de la literatura universal. El llamado Fénix de los ingenios y Monstruo de la Naturaleza (por Miguel de Cervantes) renovó las fórmulas del teatro español en un momento en el que el teatro comenzaba a ser un fenómeno cultural de masas. Máximo exponente,
junto a Tirso de Molina y Calderón de la Barca, del teatro barroco español, sus obras siguen representándose en la actualidad y constituyen una de las más altas cotas alcanzadas en la literatura y las artes españolas. Fue también uno de los grandes líricos de la lengua castellana y autor de muchas novelas. Se le atribuyen unos 3000 sonetos, 3 novelas, 4 novelas cortas, 9 epopeyas, 3 poemas didácticos, y varios centenares de comedias (1800 según Juan Pérez de Montalbán). Amigo de Quevedo y de Juan Ruiz de Alarcón, enemistado con Góngora y en larga rivalidad con Cervantes, su vida fue tan extrema como su obra. Fue padre de la también dramaturga sor Marcela de San Félix. Las dos bandoleras fue escrita en torno a 1597-1603.

Para entrar esta entrada, os dejamos la canción de un gran folclorista, el admirable Joaquín Díaz, que pone música al romance tradicional: