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martes, 3 de septiembre de 2024

"Cada noite", un poema de Rosalía de Castro

Rosalía de Castro es muy importante para la literatura gallega y española. Cada año, su tierra natal, Galicia, festeja el Día das Letras Galegas celebrando a una de sus más ilustres escritoras. Es una poeta muy querida por el pueblo y muchas veces versionada por los mejores cantantes y compositores: Luz Casal, Amancio Prada y muchos más.

Una de sus canciones, "Negra sombra", se ha convertido en un auténtico hit. Una canción que nos habla de su tristeza, de su "morriña", de su intenso dolor vital. Los gallegos son gente melancólica. Ellos tienen la "morriña", los portugueses la "saudade", los asturianos la "señardá"... Un poema romántico con un sentimiento de pesar que la acerca al Federico García Lorca de la "pena negra" gitana en el Romancero gitano.

Dejamos aquí la letra de "Negra sombra", que se asemeja mucho a la de otro poema del que hablaremos después, "Cada noite". Y es que Rosalía de Castro fue una gran sufridora desde su nacimiento (no olvidemos que fue hija ilegítima de un sacerdote que nunca la reconoció). Veámoslo:

Negra sombra

     Cando penso que te fuches,

Negra sombra que me asombras,

Ó pé dos meus cabezales

Tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,

No mesmo sol te me amostras,

I eres a estrela que brila,

I eres o vento que zoa.

     Si cantan es ti que cantas;

Si choran, es ti que choras,

I es o marmurio do río,

I es a noite i es a aurora.

     En todo estás e ti es todo,

Pra min y en min mesma moras,

Nin me dexarás ti nunca,

Sombra que sempre me asombras

    Rosalía de Castro, Follas novas, 1880.

Dejamos aquí un enlace por si queréis escuchar la canción de Rosalía de Castro: 

Pero hoy queremos hablaros de otro gran poema de Rosalía de Castro, "Cada noite", también tomado de su poemario Follas novas (Hojas nuevas) y en el que late ese mismo espíritu de sufrimiento y abandono de "Negra sombra" y donde se habla de la noche con tono casi místico, al modo de san Juan de la Cruz. El poema dice así:

Cada noite

     Cada noite eu chorando pensaba:

Que esta noite tan grande non fora,

Que durase... e durase... antre tanto

Que a noite das penas

Me envolve loitosa.

     Mais a luz insolente do día,

Constante e traidora,

Cada amañecida

Penetraba radiante de groria

Hastra o leito donde eu me tendera

Coas miñas congoxas.

     Desde entonces busquei as tiniebras

Mais negras e fondas,

E busqueinas en vano, que sempre

Tras da noite topaba ca aurora...

     So en min buscando no oscuro

I entrando na sombra

Vin a noite que nunca se acaba

Na miña alma soia.

Traducción al castellano:

 Cada noche

     Cada noche llorando yo pensaba

que esta noche tan larga no fuera,

que durase y durase mientras

la noche de las penas

me envuelve luchadora...

     Más la luz insolente del día,

constante y traidora,

cada amanecer

penetraba radiante de gloria

hasta el lecho donde me había tendido

con mis congojas.

     Desde entonces he buscado las tinieblas

más negras y profundas,

y las he buscado en vano,

porque siempre

tras la noche encontraba la aurora...

     Sólo en mí misma buscando en lo oscuro

y entrando, entrando en la sombra,

vi la noche que nunca se acaba

en mi alma, en mi alma sola.

Os dejamos algunas versiones de la canción, cantada por varios coros. Que las disfrutéis



Y si queréis más información sobre Rosalía de Castro, su obra y las versiones musicales que se han hecho de sus poemas, podéis visitar el siguiente enlace:

miércoles, 24 de abril de 2019

"Campanas de Bastabales", de Rosalía de Castro a Amancio Prada

Rosalía de Castro es una de las poetas más musicadas. Cuenta, además, con la admiración incondicional del pueblo gallego al que cantó. En su memoria se celebra cada año el Día das Letras Galegas.

Hoy traemos aquí la versión de Amancio Prada de uno de los poemas más conocidos de Rosalía, "Campanas de Bastabales", que aparece en su libro Cantares gallegos. La parroquia de San Juan de Bastabales, en el ayuntamiento de Brión, quedaba cerca de la casa de Rosalía y, cuando ella oía tocar estas campanas acudían a su mente un montón de sentimientos de tristeza y soledad.

Las campanas son uno de los elementos simbólicos preferidos por la poeta gallega. Le recuerdan quizá los toques de difuntos, son una premonición de la muerte, un símbolo del abandono y la ruina personal. La poeta habla también de "uns amores oliños", unos amores locos, que son los que le han hecho perder la ilusión de vivir.

Copiamos este fragmento de Wikipedia, donde se habla del sentido y significado de este poema:

"Campanas de Bastavales" es un poema en primera persona que relata el camino de una mujer hacia Bastavales y la impresión que le produce oír el sonido de las campanas. Éstas marcan momentos de soledad que se explican a lo largo del poema. Llegado un momento, la mujer se sienta en una piedra a esperar que salga la luna y piensa en qué precioso sería que pudiera hablar con ella y contarle cosas. En la composición están presentes dos temas recurrentes en la obra de Rosalía: la naturaleza y la saudade. Este poema, junto con “Como chove miudiño”​​,  son los dos únicos poemas que tienen una temática intimista, la poeta expresa sus vivencias y recuerdos. Descubrimos, a través del poema un viaje personal, en forma de monólogo, de un sujeto de soledad y de tristeza: las experiencias del viaje de una mujer separada de su nación. La métrica y los recursos estilísticos del poema tienen una raíz popular, las estrofas siguen el modelo métrico del canto popular."


   Campanas de Bastabales, 
cando vos oio tocar, 
mórrome de soidades. 
   Cando vos oio tocar, 
campaniñas, campaniñas, 
sin querer torno a chorar. 
   Cando de lonxe vos oio, 
penso que por min chamades 
e das entrañas me doio. 
   Dóiome de dór ferida, 
que antes tiña vida enteira 
e hoxe teño media vida. 
   Só media me deixaron 
os que de aló me trouxeron, 
os que de aló me roubaron. 
   Non me roubaron, traidores, 
¡ai!, uns amores toliños, 
¡ai!, uns toliños amores. 
   Que os amores xa fuxiron, 
as soidades viñeron... 
De pena me consumiron. 
   Campanas de Bastabales, 
cando vos oio tocar, 
mórrome de soidades.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Mendinho, trovador de las Rías Bajas

En la entrada anterior hemos hablado del trovador gallego Martín Codax, que da nombre a una famosa bodega de caldos del país. Ahora vamos a reproducir la única cantiga conservada de otro famoso trovador gallego, Meendinho (también conocido como  Meendiño, Mendiño, Mendinho). Es una cantiga de amigo, donde una mujer se queja por la ausencia de su amado.
Sedia-m' eu na ermida de San Simión
e cercaron-mi-as ondas que grandes son.
Eu atendend´o meu amigu'! E verrá?
   Estando na ermida, ant' o altar,
cercaron-mi-as ondas grandes do mar.
Eu atenden[d´o meu amigu'! E verrá?]
    E cercaron-mi-as ondas que grandes son:
non ei [i] barqueiro nen remador.
Eu [atendend´o meu amigu'! E verrá?]
    E cercaron-mi-as ondas do alto mar:
non ei [i] barqueiro ne sei remar.
Eu aten[dend´o meu amigu'! E verrá?]
    Non ei i barqueiro nen remador:
morrerei “eu”, fremosa, no mar maior.
Eu aten[dend´o meu amigu'! E verrá?]
    Non ei [i] barqueiro nen sei remar:
morrerei eu, fremosa no alto mar.
Eu [atendend´o meu amigu'! E verrá?]
    (Traducción: Estaba yo en la ermita de San Simeón y me cercaron las olas, que grandes son. ¡Yo esperando por mi amigo! Y, ¿vendrá? Estando en la ermita ente el altar me cercaron las olas grandes del mar. ¡Yo esperando por mi amigo! Y, ¿vendrá?' Y me cercaron las olas que grandes son, no tengo barquero ni remador. ¡Yo esperando por mi amigo! Y, ¿vendrá?' Y me cercaron las olas del alto mar: no tengo barquero ni sé remar. ¡Yo esperando por mi amigo! Y, ¿vendrá?' No tengo barquero ni remador; moriré hermosa en el mar mayor. ¡Yo esperando por mi amigo! Y, ¿vendrá? No tengo barquero ni sé remar, moriré hermosa en el alto mar. ¡Yo esperando por mi amigo! Y, ¿vendrá?)
    A Mendinho, Martín Codax, Xohán de Cangas y los trovadores gallegos se le dedicó el Día das Letras Galegas en el año 1998.