Shaun Tan, ilustrador australiano nacido en Perth, ha ganado un Oscar con su corto de animación La cosa perdida. Tiene también novelas gráficas y libros-álbum de culto, como Emigrantes.
En El árbol rojo, presenta a una niña que está triste, pero al final se pone contenta porque encuentra donde menos lo espera un árbol de la esperanza, ese que nos espera a todos y que nunca debemos perder. Las ilustraciones son estupendas.
Un libro de formato grande que trabaja muy bien las emociones.
Hoy voy a hablaros de un autor considerado como el mejor historietista actual: el británico Alan Moore (Northampton, 18 de noviembre de 1953) , autor de V de Vendetta, Watchmen, From Hell, The League of Extraordinary Gentlemen (La liga de los hombres extraordinarios)... Un genio.
Empezó trabajando en su país, pero luego se pasó al mercado estadounidense y ahora vende muchísimo a ambos lados del Atlántico. Políticamente se define como anarquista y eso se ve en sus obras.
Es tan famoso que incluso apareció en un capítulo de Los Simpson, mirando un comic de La pequeña Lulú, algo completamente diferente a lo que él hace como historietista
Bien, pues ahora queremos hablar de otra novela gráfica, titulada Pyongyang (2003), del canadiense Guy Delisle. Una crítica feroz contra el régimen norcoreano de Kim Jong-Il, el más hermético del mundo, con un férreo control de prensa, de Internet, de las fotos que uno hace, de los libros que lee, de los desplazamientos que realiza... Un relato lleno también de sentido del humor, de aguda crítica social. La dictadura norcoreana se asemeja mucho a la descrita por George Orwell en 1984: "Big Brother te vigila".
Delisle se inspiró en su trabajo en SEK Studio como supervisor de series de animación para la televisión francesa TF1. Dibujó la obra en Etiopía, donde residió temporalmente mientras su esposa trabajaba en Médicos sin fronteras. En 2003 la editorial L'Association publicó su primera edición, y en España es distribuida por Astiberri.
La obra parte de la llegada de Guy Delisle a Corea del Norte, donde trabajará dos meses como supervisor de una serie de animación francesa en el SEK Studio de Piongyang. En la aduana del aeropuerto nacional le dejan pasar un discman con cedés de Aphex Twin y reggae, la novela 1984 de George Orwell y algunos regalos. Durante toda su estancia en la capital norcoreana, al autor le acompañan un guía y un traductor que están obligados a controlar sus movimientos. Delisle también se encontrará con otros extranjeros de paso por el país como él, por ejemplo unos colegas de profesión franceses que trabajan en la serie animada de Corto Maltés o trabajadores de organizaciones no gubernamentales.
Además de su experiencia en el trabajo, Delisle retrata sus visitas a sitios emblemáticos de la capital como la estatua de Kim Il-Sung, el metro de Piongyang, el Arco del Triunfo o el Museo de Ocupación Imperial. El autor refleja su choque cultural con la sociedad norcoreana, y se muestra sorprendido por aspectos del régimen de Kim Jong-Il como la ausencia de discapacitados, la propaganda Juche o el comportamiento de la gente.
Si en su obra anterior, Shenzhen, reflejaba su incomprensión de la sociedad asiática y en concreto la china, ahora en Pyongyang vuelve a sus anécdotas sobre la incomunicación con los coreanos, su incapacidad de comprender sus costumbres o adoptar su estilo de vida. La obra se basa en las paradojas del régimen norcoreano, caracterizado por su hermetismo al extranjero y unas políticas totalitarias. La dictadura controla el comportamiento de sus ciudadanos desde la cuna. Y Delisle lo cuenta mezclando elementos de la historieta costumbrista, el libro de viaje y la autobiografía.
El autor compara Corea del Norte con el mundo de la novela de Orwell 1984, y narra su historia desde el punto de vista de un viajero, que durante un breve tiempo vive en una sociedad terriblemente cerrada.
Guy Delisle ha hecho muchos cómics, novelas gráficas y también animaciones, como esta de "Trois Petits Chats", donde va enlazando palabras por la última sílaba hasta llegar otra vez al principio:
La novela gráfica es, como su propio nombre indica, una novela dibujada. Algo parecido a la historieta de cómic tradicional, pero con las pretensiones narrativas de una novela. La novela gráfica se define por su intento de buscar la respetabilidad literaria, es decir, intenta ser mucho más que un cómic o tebeo, quiere ser una historieta, pero con la narratividad propia de una gran obra literaria. También se la ha denominado como picture novella, graphic memoir o illustrated novella. Así la define la Wikipedia:
"Novela gráfica es un término controvertido, que puede referirse tanto a un formato de publicación, como a un tipo moderno de historieta para adultos o lectores maduros surgida a finales del siglo pasado.
Como formato de publicación no dista mucho de los álbumes de historietas, aunque en su sentido más estricto, puede definirse por los siguientes rasgos:
Formato de libro.
Un único autor y muy raramente un grupo de ellos.
Una única historia, extensa y con tendencia a la densidad.
Pretensiones temáticas de la Literatura con mayúscula, con recurso al subjetivismo autobiográfico, flash backs, diferentes tiempos narrativos, etc.
Destinada a un público maduro o adulto.
Además, en un sentido diacrónico, es un movimiento vanguardista del siglo XXI, heredero de la historieta alternativa y con difusión internacional, que abarca tanto cómic estadounidense (Charles Burns, Daniel Clowes, Gary Panter, Joe Sacco, Seth) como francófono (Guy Delisle, Marjane Satrapi) e incluso español (Paco Roca, Luis Durán...), israelí (Rutu Modan) y japonés (Jiro Taniguchi), cuya figura central es Chris Ware. Como tal, implica una revolución de las historias abordadas, más allá de la revolución gráfica producida desde los años 70. Puede considerarse, en este sentido, "como el último (hasta ahora) de los varios intentos hechos por el cómic de asaltar la fortaleza de la respetabilidad cultural".
La Wikipedia también advierte: "Con frecuencia la consideración de una historieta como novela gráfica se debe a motivos comerciales o de prestigio, quedando tal atribución como algo muy subjetivo."
En fin, a pesar de la ambigüedad del término, si podemos citar algunas obras consideradas como novelas gráficas, entre ellas: la candiense Pyongyang, de Guy Delisle, 2004; la francesa Persépolis, de Marjane Satrapi, 2000; las estadounidenses Maus (1980), una biografía de un superviviente del Holocausto realizada por Art Spiegelman que ganó el Premio Pulitzer en 1992; las historietas de superhéroes Batman: The Dark Knight Returns, de Frank Miller y Watchmen, de Alan Moore/Dave Gibbons, ambas editadas por DC Comics en 1986.