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sábado, 12 de marzo de 2016

"Romance de la guardia civil", un Lorca visto por Ixo Rai!

El grupo aragonés también hizo su versión del famoso "Romance de la guardia civil española", de Lorca, una de las mejores composiciones del Romancero gitano. Otros grupos, como Marea, también versionaron parte de este poema, en "Ciudad de los gitanos", del mismo poeta granadino.


Dejamos aquí la letra del "Romance de la guardia civil española", para que la comparéis con la letra de la canción.

ROMANCE DE LA GUARDIA CIVIL ESPAÑOLA

A Juan Guerrero,

Cónsul general de la Poesía

Los caballos negros son. 
Las herraduras son negras. 
Sobre las capas relucen 
manchas de tinta y de cera. 
Tienen, por eso no lloran, 
de plomo las calaveras. 
Con el alma de charol 
vienen por la carretera. 
Jorobados y nocturnos, 
por donde animan ordenan 
silencios de goma oscura 
y miedos de fina arena. 
Pasan, si quieren pasar, 
y ocultan en la cabeza 
una vaga astronomía 
de pistolas inconcretas.

                  *

¡Oh ciudad de los gitanos! 
En las esquinas banderas. 
La luna y la calabaza 
con las guindas en conserva. 
¡Oh ciudad de los gitanos! 
¿Quién te vió y no te recuerda? 
Ciudad de dolor y almizcle, 
con las torres de canela.

                  *

Cuando llegaba la noche, 
noche que noche nochera, 
los gitanos en sus fraguas 
forjaban soles y flechas. 
Un caballo malherido, 
llamaba a todas las puertas. 
Gallos de vidrio cantaban 
por Jerez de la Frontera. 
El viento, vuelve desnudo 
la esquina de la sorpresa, 
en la noche platinoche 
noche, que noche nochera.

                  *

La Virgen y San José 
perdieron sus castañuelas, 
y buscan a los gitanos 
para ver si las encuentran. 
La Virgen viene vestida 
con un traje de alcaldesa, 
de papel de chocolate 
con los collares de almendras. 
San José mueve los brazos 
bajo una capa de seda. 
Detrás va Pedro Domecq 
con tres sultanes de Persia. 
La media luna, soñaba 
un éxtasis de cigüeña. 
Estandartes y faroles 
invaden las azoteas. 
Por los espejos sollozan 
bailarinas sin caderas. 
Agua y sombra, sombra y agua 
por Jerez de la Frontera.

                  *

¡Oh ciudad de los gitanos! 
En las esquinas banderas. 
Apaga tus verdes luces 
que viene la benemérita. 
¡Oh ciudad de los gitanos! 
¿Quién te vio y no te recuerda? 
Dejadla lejos del mar, 
sin peines para sus crenchas.

          *

Avanzan de dos en fondo 
a la ciudad de la fiesta. 
Un rumor de siemprevivas 
invade las cartucheras. 
Avanzan de dos en fondo. 
Doble nocturno de tela. 
El cielo, se les antoja, 
una vitrina de espuelas.

                  *

La ciudad libre de miedo, 
multiplicaba sus puertas. 
Cuarenta guardias civiles 
entran a saco por ellas. 
Los relojes se pararon, 
y el coñac de las botellas 
se disfrazó de noviembre 
para no infundir sospechas. 
Un vuelo de gritos largos 
se levantó en las veletas. 
Los sables cortan las brisas 
que los cascos atropellan. 
Por las calles de penumbra 
huyen las gitanas viejas 
con los caballos dormidos 
y las orzas de monedas. 
Por las calles empinadas 
suben las capas siniestras, 
dejando detrás fugaces 
remolinos de tijeras. 
En el portal de Belén 
los gitanos se congregan. 
San José, lleno de heridas, 
amortaja a una doncella. 
Tercos fusiles agudos 
por toda la noche suenan. 
La Virgen cura a los niños 
con salivilla de estrella. 
Pero la Guardia Civil 
avanza sembrando hogueras, 
donde joven y desnuda 
la imaginación se quema. 
Rosa la de los Camborios, 
gime sentada en su puerta 
con sus dos pechos cortados 
puestos en una bandeja. 
Y otras muchachas corrían 
perseguidas por sus trenzas, 
en un aire donde estallan 
rosas de pólvora negra. 
Cuando todos los tejados 
eran surcos en la tierra, 
el alba meció sus hombros 
en largo perfil de piedra.

                  *

¡Oh, ciudad de los gitanos! 
La Guardia Civil se aleja 
por un túnel de silencio 
mientras las llamas te cercan.

¡Oh, ciudad de los gitanos! 
¿Quién te vio y no te recuerda? 
Que te busquen en mi frente. 
juego de luna y arena.

"Paco el del Molino", de Ixo Rai!

Ixo Rai!, grupo de rock aragonés, compuso letras en castellano y también en aragonés. Su nombre significa en aragonés "¡Da igual!" o "¡Eso mismo!"

En esta canción, "Paco el del Molino", en español, cuenta la historia de Ramón J. Sender Réquiem por un campesino español.


Pido licencia, señores, para poderles contar 
la historia de un campesino que ahora les voy a nombrar.
Era Paco el del Molino zagal como los demás 
que ayudaba al cura en misa y enredaba en el corral. 
Poco a poco, fue creciendo y se hizo de buen ver, 
las zagalas lo miraban y una soñaba con él.
"Viva el Paco el del Molino y Águeda la del buen garbo, 
que ayer eran sólo novios y ahora son ya desposados". 
Los meses fueron pasando, pero las costumbres, no. 
Al señor duque seguían pagando sin remisión. 
Empezaron los rumores, "pintan bastos en Madrid",
va dar vuelta la tortilla, ¿qué podrá pasar aquí?
Paco ha salido de alcalde, es feliz la población.
En el concello y la escuela, la bandera tricolor. 
Los bienes del señorío han suprimido en Madrid 
al monte del señor duque le llegó su San Martín.
Pero una mañana triste llegaron los señoritos 
con vergas y con pistolas, nadie los había visto. 
Le dieron una paliza al pobre del zapatero. 
Mataron seis campesinos y abandonaron sus cuerpos. 
El pueblo estaba asustado, nadie sabía qué hacer,
apareció el zapatero, le han dado un tiro en la sien. 
En el camino hacia el pueblo aparecen cuatro más,
los cuatro son concejales, ya sólo se oye llorar. 
Dicen que buscan al Paco, nadie lo puede encontrar, 
pero que sólo lo saben su padre y Mosén Millán 
El cura "ya ha confesado", pronto lo van a buscar. 
Mosén Millán le convence que se debe de entregar. 
Esa tarde los "foranos" en la plaza a todo el pueblo 
han hablado de la fe, del orden y del imperio. 
Entre cuatro se lo llevan adentro del camposanto.
Mosén Millán desde el coche le ha escuchado los pecados. 
Del coche se iluminaron de repente los dos faros 
y al mismo tiempo sonaron sin remedio los disparos.
Con el último suspiro, se arrastró al cura gritando, 
hasta que otros cuatro tiros acabaron de matarlo. 
Y así se acaba la historia que yo no habría contado 
una historia de vergüenza, una historia del pasado. 
Pero quien hace unos años me la acabó de contar 
me dijo: "Pero recuerda: Perdonar no es olvidar".