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sábado, 11 de diciembre de 2021

"Lo que puede el dinero", del Arcipreste de Hita

 El cantautor Paco Ibáñez, del que ya hemos hablado en algunas ocasiones en este blog, nos trae en esta ocasión un poema de Juan Ruiz, arcipreste de Hita, autor del siglo XIV, del mester de clerecía. Su obra más famosa es el Libro de Buen Amor, y el poema musicado por Ibáñez se titula "Lo que puede el dinero", muy similar a otro posterior (del siglo XVII) de Francisco de Quevedo, "Poderoso caballero es don Dinero".


Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;
al torpe hace discreto y hombre de respetar;
hace correr al cojo y al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.

También al hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor;
cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dinero no es de sí señor.

Y si tienes dinero tendrás consolación,
placeres y alegrías y del Papa ración,
comprarás Paraíso, ganarás la salvación;
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.

Él crea los priores, los obispos, los abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades,
a los clérigos necios da muchas dignidades,
de verdad hace mentiras, de mentiras hace verdades.

Él hace muchos clérigos y muchos ordenados,
muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,
el dinero les da por bien examinados,
a los pobres les dicen que no son ilustrados.

Yo he visto muchos curas en sus predicaciones
despreciar al dinero, también sus tentaciones,
pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.

Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir
mas si huelen que el rico está para morir,
y oyen que su dinero empieza a retiñir,
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.

En resumen lo digo, entiéndelo mejor:
el dinero es del mundo el gran agitador,
hace señor al siervo y siervo hace al señor;
toda cosa del siglo se hace por su amor.

martes, 17 de abril de 2018

De monjes benedictinos y de dulces tan dulces como el tiramisú

Si vais algún día por San Millán de la Cogolla, el monasterio riojano que se haya cerca de Berceo, pueblo natal de Gonzalo de Berceo, el de los Milagros de Nuestra Señora, el poeta del mester de clerecía del siglo XIII, el que pedía como premio "un vaso de bon vino" (como buen riojano), sin duda visitaréis las Glosas emilianenses, primeros documentos escritos de las lenguas castellana y vasca.

Por supuesto, hay que visitar los dos monasterios, el de suso y el de yuso, palabras del castellano medieval hoy desaparecidas, que quieren decir, respectivamente, "de arriba" y "de abajo". Todavía en francés se conservan las palabras "dessus" y "dessous", "por encima" y "por debajo", que se relacionan respectivamente con las palabras "su" y "yu", "arriba" y "abajo".

Como yo siempre me lío con el significado de suso y yuso, siempre he querido encontrar una fórmula mnemotécnica que me ayude a recordar cuál es cuál, si suso es arriba y yuso, abajo o viceversa. Y la fórmula me ha venido ante el tiramisú, el famoso postre de origen italiano. ¿Por qué? Pues sencillamente porque la palabra significa "take me up", "súbeme arriba", "súbeme el ánimo"; viene del dialecto véneto y tiene que ver con que era un postre tan hipercalórico que enseguida le subía a uno la moral.

Así que ya sabes, como decimos "tiramisú" y no "tiramiyú", es porque "suso" significa "arriba" y no al contrario.

¿Cuál es el monasterio "de suso"? ¡Pues el del tiramisú, el de arriba! Así que el "de yuso" tiene que ser... ¡Exacto!

¡Sí, problema resuelto! ¡Dulce solución!


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Excursión Literatura Universal

Fotos de la excursión a La Rioja. Monasterio de San Millán de la Cogolla.

Monasterio de Yuso:









Bodegas David Moreno:



Por cierto. Ese mediodía nevó, y, a pesar de que no cuajó, fue bastante bonito. Hice unas fotos de el cielo en esos momentos. Os pongo una de esas fotos, porque creo que, es precioso (a pesar de que en la foto no se advierta demasiado bien).