Mostrando entradas con la etiqueta Cultura general.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cultura general.. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de enero de 2018

Los 10 lugares más misteriosos de Aragón.


Hay cientos de leyendas y rumores que han servido para alimentar la cultura o el miedo popular. Desde las brujas que habitan las montañas pirenaicas, hasta las sombras de los presos de las cárceles del Matarraña, Aragón es, de norte a sur, misterio en estado puro.

1.Sanatorio de tuberculosos de Agramonte.


-Bécquer escribió varias leyendas de terror sobre muerte y enfermedad en su estancia en el Monasterio de Veruela, a los pies del Moncayo.
-Muy cerca de donde se construyó el 
Sanatorio de tuberculosos de Agramonte, también llamado la casa de los espíritus.
-El gobierno mandó construir este centro en 1920.
-Lo que en un principio 
sirvió de lugar de reposo para la clase pudiente pasó a ser un hospital de tuberculosos después de la guerra.
-En los 70 el sanatorio 
cerró sus puertas quedando abandonado y dando lugar a saqueos incluso de las tumbas de los que murieron enfermos.
-Es desde entonces un hervidero de historias paranormales.

2.
Cárceles del Matarraña.

Muchos de los pueblos medievales de las comarcas del Maestrazgo y el Matarraña esconden historias escalofriantes en el subsuelo. Allí, en las cavidades de la roca, bajo los edificios municipales y en agujeros subterráneos, se encontraban las cárceles y las mazmorras. En torno al siglo XVI cientos de presos pasaron días y años en estos espacios asfixiantes, sombríos, húmedos, aislados y empapados en terror. Mazmorras del Antiguo Régimen en las que todavía quedan rastros de los cepos y grilletes utilizados para inmovilizar y maniatar a los presos. 
3.Pueblo viejo de Belchite.

No es difícil imaginar cómo era la vida de las gentes de Belchite al pasear por las calles de este pueblo derruido y destrozado en la Guerra Civil. Únicamente se conservan algunos de sus vestigios más importantes como la Torre del Reloj y las fachadas de las casas. El esqueleto de una población donde solo quedan piedras y los agujeros de las balas. Corren rumores de que el pueblo y los que fallecieron allí vuelven a la vida en la noche. Por ello desde el Ayuntamiento de la localidad organizan rutas nocturnas para los amantes de lo paranormal.

4.
Cueva de las Güixas en Villanúa.


Las gentes del Pirineo aragonés han crecido oyendo historias y leyendas de brujasHistorias que no solo surgen de la cultura popular sino, en ocasiones, de la propia montaña. Es el caso de la misteriosa cueva de las Güixas en Villanúa. Bajo el macizo de Collarada se encuentran estas sobrecogedoras grutas plagadas de estalactitas y estalagmitas, que se remontan a la era glaciar. De ellas se dice que sirvieron en su día como cobijo de animales y lugar de culto del mismísimo diablo. 

5.El Duende de Zaragoza.

En la 
Zaragoza de 1934 ocurrían cosas que escapaban al entendimiento. En un edificio situado en la calle de Gascón de Gotor de la capital aragonesa varios testigos aseguraban que se oían voces procedentes de un hornillo de gas. Las autoridades policiales y albañiles inspeccionaron la vivienda y las voces persistían. Según la prensa de la época se llegaron incluso a establecer conversaciones con la voz, un asunto que se convirtió en un fenómeno mediático. Ante los posibles desórdenes públicos se culpó a la criada del hogar. Años después el edificio fue derrumbado y en el emplazamiento se construyó el actual edificio duende. 


6. Trasmoz.

En torno a esta localidad turiasonense giran cientos de leyendas y misteriosas historias. Los aquelarres que las brujas del Moncayo celebraban en el castillo del señor de Trasmoz son solo el principio. Bécquer, embajador de la leyenda en esta tierra, recogía en una de sus narraciones la historia de 'La Tía Casca'. En ella cuenta cómo un día paseando por uno de los caminos que llevan a Trasmoz, un pastor le advirtió de que no continuará por esa senda pues la Tía Casca, fallecida tras ser despeñada por un barranco años atrás vagaba en busca de nuevas almas. Al parecer, el personaje existió y fue despeñada en 1850 por atribuirle malas artes de brujería.

7. La casa del bien y del mal de Épila.


Se trata de una casa particular, en una finca alejada en la que, al parecer, vive un matrimonio de la localidad de Épila. Sin embargo las figuras y el decorado de su fachada más recuerdan a una casa del terror. Cruces, demonios, sangre, y figuras grotescas aparecen por todos los rincones de su parte exterior. Muchos curiosos se acercan a contemplar la vivienda de sobra conocida en la zona. El matrimonio ha explicado en alguna ocasión que es fruto de las malas vivencias que han pasado en la vida.

8. Refugio militar de Cerler. 

















El refugio militar de Cerler es el centro de unas historia de lo más insólita. Algunos cuentan que en el
verano de 1992, en la localidad de Benasque, algunos soldados destinados en este refugio habían sido testigos de fenómenos inexplicables como luces que se encendían o apagaban, sombras, pisadas... Hubo vecinos que relacionaron estos fenómenos con una tragedia ocurrida el año anterior en la que un grupo de nueve soldados murió a causa de un alud. Según la prensa, "los soldados del refugio experimentaban estos hechos casi a diario". Tras varias malas experiencias el cuartel volvió a la normalidad.

9. Avistamientos en el Somontano.




En el verano de 1987 algunas familias del Somontano de Barbastro vieron algo que no volverían a olvidar. Todos ellos, sin excepción, avistaron un objeto volante sin identificar. HERALDO DE ARAGÓN recogió la noticia unos días después. El matrimonio, con su hijo pequeño circulaba de Salas Bajasa Barbastro cuando al doblar una curva observaron un gran esplendor en el horizonte. Según relataba la noticia "al propio tiempo, el coche se aceleró y los pilotos e indicadores del tablero de mando dejaron de funcionar". Recuperaron los mandos al dejar atrás lo que parecía "una rueda de tractor en horizontal". Muchos otros vecinos han visto objetos similares en estas tierras. Desde agricultores a expertos en la materia han indicado que los avistamientos son habituales en la zona. 


10. Las ejecuciones de Laspaúles.




Los documentos históricos de un pequeño municipio de la Ribagorza han dado la vuelta al mundo. Laspaúles tiene en su poder unos manuscritos del siglo XVI donde se relata la ejecución de 25 mujeres acusadas de practicas brujería. Los documentos oficiales, encontrados por el párroco de Laspaúles en el campanario de la iglesia, confirman que ocurrió así. 28 mujeres fueron procesadas, de ellas 21 eran de Laspaúles y siete de los pueblos vecinos. Fueron condenadas veintidós y después, ejecutadas. Aunque solo constan estas en los manuscritos se sabe que se ejecutaron a muchas más.

lunes, 8 de enero de 2018

QUENTIN JEROME TARANTINO

(Knoxville, Tennessee, 1963). Director de cine estadounidense. Con su primera película, Reservoir Dogs (1992), se erigió en director de culto y creó suficientes expectativas hasta la llegada de su segunda obra, Pulp Fiction (1994), un producto con parecidos punto de partida y desarrollo pero envuelto en un reparto de lujo y una producción millonaria, que ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes (1994) y le valió el Oscar al mejor guion original.

Quentin Tarantino
Nacido en el estado de Tennessee. A los dos años, su familia se trasladó a Los Ángeles. Aficionado al cine desde niño, Quentin Tarantino fue un mal estudiante; a los 22 años empezó a trabajar en un videoclub de Manhattan Beach y se matriculó para tomar clases de interpretación. El videoclub se convertiría en su escuela de cine y pronto empezó a redactar guiones.
Al mismo tiempo, se fabricó un currículum falso como actor, en el que incluía su participación en King Lear, de Jean-Luc Goddard, porque afirmaba que nadie en Hollywood conocía esa película.

En 1985, apareció por primera vez en la pantalla, en televisión, en un episodio de Las chicas de oro, imitando a Elvis Presley.

En 1987 escribió el guión de True Romance (Amor a quemarropa), que se estrenaría en 1993. De esa misma época es el guion de Asesinos natos. Tarantino siempre afirmaría que los dos directores (Tony Scott y Oliver Stone) habían "destrozado" sus guiones.
Cuando se enteró de que en el Sundance Institute, fundado por Robert Redford, había un laboratorio de aprendizaje y experimentación para directores independientes, sufragó sus cursos con sus trabajos de acomodador de una sala X y empleado en el videoclub, mientras seguía con sus guiones.
En 1991, gracias a la venta de dos de ellos, pudo empezar a rodar. Contó con el apoyo de Danny De Vito, uno de los primeros que confiaron en él, y de Harvey Keitel, un actor siempre dispuesto a colaborar en producciones independientes. Tarantino pudo controlar su primera película, Reservoir Dogs (1992), en todos los aspectos: la escribió y dirigió, seleccionó la banda sonora e incluso se permitió aparecer como actor.

Fotograma de Reservoir Dogs (1992)
En Reservoir Dogs un grupo de delincuentes, que utilizan nombres de colores para evitar cualquier posible desliz que permita su identificación, planean el robo a una joyería. Pero el atraco será frustrado por la policía, que aparece en el momento oportuno, y deberán huir precipitadamente hacia un lugar convenido de antemano. Se trata de un garaje vacío al que van llegando los malhechores, uno de ellos muy malherido en el vientre, y en el que se irán desgranando sospechas sobre quién de ellos les ha traicionado. La tensión y la violencia se apoderan poco a poco de todos hasta el rotundo final de la película.
En poco tiempo, esta película arrasó e hizo escuela. Sin duda dio nueva vitalidad al género, con un guión modelado casi a la perfección, que mantiene al espectador literalmente pegado a la butaca durante la hora y media aproximada de proyección. Su violencia, resuelta casi respetando las tres unidades aristotélicas del teatro, aunque sin resultar por ello un filme de factura escénica, causó un profundo impacto en el Festival de Cannes, aunque no obtuvo galardón alguno.

John Travolta y Samuel L. Jackson en Pulp Fiction (1994)
En mayo de 1994, presentó en Cannes su segundo trabajo, Pulp Fiction, que en poco tiempo se convertiría en una película de culto. Aunque la crítica se dividió y algunos le reprocharon excesiva violencia y achacaron su éxito a una moda pasajera, la verdad es que la película triunfó y supuso la consagración del director. Pulp Fiction se alzó con la Palma de Oro de Cannes y fue nominada a siete Oscar, incluidos a la mejor película y mejor director. Al final, Tarantino se tuvo que conformar con ganar el Oscar al mejor guión.
Pulp Fiction es un homenaje a los cómics y novelas baratas de serie negra. La película entrecruza las vidas de una serie de personajes característicos de los bajos fondos y del mundo de la delincuencia organizada que resultan sin embargo curiosamente entrañables. Los hampones Vincent y Jules, su jefe Marcellus Wallace, la atractiva esposa de éste, Mia, un boxeador fracasado que debe perder un combate, Butch, y su novia Fabienne, el asesino a sueldo El Lobo, dos jóvenes atracadores de poca monta, Pumpkin y Honey Bunny, y Lance, un vendedor de drogas, unirán sus vidas en distintos momentos, unas veces por azar y otras a causa de sus relaciones.
Tras el prometedor debut que supuso el primer largometraje de Quentin TarantinoReservoir Dogs, el director de Tennessee volvió a sorprender a la crítica y al público con este segundo trabajo. A partir de tres relatos del propio Tarantino y del co-guionista Roger Avary, elaboró una estructura original y compleja, en la que los episodios y situaciones no se desarrollaban por orden cronológico, sino que iban apareciendo en pantalla como flashbacks flashforwards, o sea, saltos atrás y adelante en el tiempo.
En la línea de su anterior trabajo, destacan sobre todo tres aspectos: los diálogos, muy ingeniosos y escritos con un lenguaje conciso y punzante, la falta de complejos a la hora de mostrar los estallidos de violencia, y, por último, la elección del reparto, con sorpresas tales como la recuperación de Travolta para un cine de más calidad.
Posteriormente dirigió Four Rooms (1995) con otros cineastas y colaboró como productor en varios proyectos. En 1997, presentó Jackie Brown y, tras seis años de silencio, volvió a ponerse detrás de la cámara en 2002 para rodar Kill Bill, la historia de una venganza narrada en dos episodios cuya protagonista interpretó Uma Thurman y en la que se entremezclan los elementos de la cultura popular que más fascinan a Tarantino, en especial el manga y las artes marciales.