lunes, 25 de febrero de 2013

Una cita de Rousseau-2

«Las leyes son siempre útiles para las personas que tienen bienes, y dañinas para los desposeídos.»
Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) Filósofo francés

domingo, 24 de febrero de 2013

"Autre Temps" de Alcest con traducción

Nuevamente, y a falta de otra cosa, os dejo un copia y pega de la entrada que acabo de hacer para mi blog.

Aquí os dejo la canción Autre Temps del grupo francés Alcest, con su vídeo oficial.


Otra vez
Una oración distante llevada por el viento de la tarde
anima las hojas en su danza lánguida.
Es el canto de los árboles viejos cantando para ti,
para estas maderas oscuras ahora dormidas.
Sin esperar, muchas temporadas han pasado;
las hojas de oro que van a morir renacen un día bajo un cielo radiante,
pero nuestro mundo erosionado seguirá siendo el mismo mañana
y tú y yo nos hemos ido.

La traducción en cuestión ha sido hecha entre yo y Google Traductor (buscando la máxima lógica y corrección gramatical al traductor en cuestión, que todos sabemos lo chungo que traduce a veces...).

sábado, 23 de febrero de 2013

martes, 19 de febrero de 2013

''Discurso contra los recortes'' y ''Eva hache vs Wert'' (Ministro de educación) Premios Goya 2013

 
'' Discurso contra los recortes''- Premios Goya 2013 - Candela Peña
 
 
                                     



                       '' Eva Hache vs Wert'' (Ministro de Educación) - Premios Goya 2013



Una reflexión de D.A.

El perdón llega cuando los recuerdos ya no duelen...

lunes, 18 de febrero de 2013

Un libro recomendable

Cuando la periodista Clara Cobián recibe el encargo de viajar a Nueva York para redactar las memorias de la gran dama de sociedad Greta Bouvier, no sabe que para cumplir su sueño de escritora tendrá que volver a enfrentarse a la fascinación que le provoca su profesor, Gabriel Hinestrosa, y a los motivos que se esconden tras el repentino regreso a su vida de quien fuera su amante.

La historia de Greta Bouvier, desde su misteriosa aparición en el Acapulco de 1951 hasta su lujosa existencia en el Manhattan moderno, se irá tejiendo gracias a los recuerdos, las intrigas, los rencores y las alabanzas de quienes la acompañaron en su ascenso a la gloria. Pero, de todos ellos, sólo Clara Cobián será capaz de resolver el enigma de Greta y su terrible secreto.

Agua del limonero es un tapiz de vidas que se entrecruzan en torno al aparente éxito de una aristócrata todopoderosa, el tesón de una ambiciosa periodista y la nostalgia de una vieja historia de amor rota en pedazos. Es el retrato de una época reconstruida a partir de los añicos que quedaron de sus protagonistas y que conforman, a pesar de todo, una pieza de colección llena de belleza.




viernes, 15 de febrero de 2013

San Valentín: the day after

O sea, como se dice en castizo, que "Todos los santos tienen octava". Replay, vamos. Propinilla, anexo, anejo, añadido, apéndice... Como puede verse, nuestra lengua tiene una riqueza léxica incomparable.

Pero a lo que vamos. Dado que ayer fue San Valentín y que pudisteis ver por las paredes del insti un poema "a cachos" de nuestro compi Manuel Vilas, pues aquí tenéis el poema completo y el vídeo de YouTube donde él mismo lo recita


Amor
Una mañana Manuel Vilas sacó todo su dinero de los bancos.

Fue a las cajas de ahorro, fue a las compañías de seguros,
vendió su coche, anuló su plan de pensiones,
se lo llevó todo en efectivo, un buen fajo de billetes calientes.

Qué bien, dijo, qué fuerte,
y todos los empleados y los directores querían disuadirle
pero Vilas tenía unas ganas infinitas de pasarlo bien.

Y luego se fue a ver enfermos,
a ver emigrantes, incluso se fue a las cárceles.

Quería ser un santo espectacular, tenía esa marcha,
tenía esa gran ilusión.
Quería ser Cristo, Lenin, San Pablo,
quería ir más allá del orden, de la naturaleza y de la vida.

Recorrió la ciudad de Zaragoza repartiendo dinero.
En Conde de Aranda, dío mil euros a tres árabes,
que le besaron los pies, y las manos y se arrodillaron.
(...)

Y Vilas se echó a reir.

Fuego, qué fuego más grande,
y siguió repartiendo, a una vieja china
de un todo cien le dio seiscientos euros,
y la vieja le hizo una foto de diez millones de megapixels
y la amplió y la enmarcó y la colgó
en mitad de su tienda con dos velas debajo.
A un vendedor de La Farola, ese periódico
de los pobres, le dio ochocientos euros.
Y el vendedor se echó a llorar y ardía
como una vela en mitad de las catedrales antiguas.

Vilas quería ser un santo, tenía esa marcha.

Toda la mañana y toda la tarde estuvo quemando su dinero.

Miró la atmósfera y se estaban abriendo los palacios celestiales.

Estaba enamorado de sus semejantes.

Nunca vimos a nadie tan enamorado.